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miércoles, 27 de mayo de 2026

EL CAMIÓN DEL NAUTA. Poema de Ángela Mallén (Fragmentos de su libro "Motel MIlla Noventa"). La sonrisa de Cervantes / Textos cervantinos 20 / Ágora N. 39. Mayo 2026 Parte II

 Archivo:Garcilaso.jpg - Wikipedia, la enciclopedia libre                                                                                                                                                         Garcilaso de la Vega

 

 

           EL CAMIÓN DEL NAUTA

                     Ángela Mallén

 

 

 

 

          Cuando me paro a contemplar mi estado

   y a ver los pasos por dó me ha traído,

hallo, según por do anduve perdido,
                                que a mayor mal pudiera haber llegado.                                               

 

Garcilaso de la Vega

 

 

I

 

LAS URRACAS SAQUEAN LAS PALABRAS QUE PIENSO, pedacitos de espejo que brillan en mi cabeza, mientras pasan las nubes como trapos – tules – mallas por encima de nosotros los pájaros. Todo pájaro sujeta toneladas de cielo. Lo acarrea – lo alimenta – lo cepilla.  Sin las aves, el cielo se deshincha. Vacía su boca el cielo. Los pájaros trabajamos: el cuco parasita otro nido, la avutarda limpia la llanura. Desde las islas Hébridas hasta Madagascar, patrullan los milanos. El somormujo baila bajo agua. Todo pájaro nómada sufre el vértigo del inmovilismo. Sabemos del peligro sedentario. Un guiño sideral marca la hora de partir. Contraseña más fuerte que los vientos – los vínculos – los pactos. Poseemos corazón de gavilán y alma de camionero. Sabemos abrir rutas con vista de aguilucho, conjetura de grulla, pericia de cartógrafo. Diseñamos diásporas. Volamos y volamos hacia la Dis ‒ Per ‒ Sión. Buscamos soplo alisio – tramontana – monzones. Surcamos autopistas termales de Groenlandia a Chipre, senderos invisibles sobre un campo de tréboles. Descubrimos atajos, recorridos magnéticos, pulsiones kinestésicas: la presión barométrica que alcanza el Sinaí, la lengua del Mar Rojo y el patrón de Copérnico. En nuestra desbandada no se admite a los ángeles (porque ellos sucumben a la tentación). Sí nos acompañan pulgas luminiscentes, salmones y zorzales, estorninos, cigüeñas, golondrinas, mariposas monarca, caballitos del diablo. Algunos ejemplares sin nido terminan disecados como trofeos de caza; abatidos en trampas – cepos – fraudes. 

 

De nadie son las nubes – las montañas los mares

Sobrevuelo ciudades sus pasajes sus jaulas

Adiós jueces y reyes

guardianes bufones vendedores  

salteadores inquisidores instigadores

recolectores

viajeros con tarjeta de memoria con un arma en el bolsillo con maleta de cabina

 

Nada es mío ni de nadie

Las palabras brillan sobre la cabeza

 

 

 

II

 

 

CUADERNO DE BITÁCORA OLVIDADO EN LA GUANTERA:  Zarpamos. Todos los engranajes ajustados. A estribor barriadas, suburbios con parroquia y un quiosco. Las últimas paradas del tranvía. Arrecifes urbanos, mercadillos de jaimas y tabernas. Alzar prontas las velas. Sólo un desgarro más. Aceptaré el olvido. La tergiversación. A estribor cabrestantes, plazuelas con franquicias y tiendas de diseño. Un iceberg de acero. Pez león, pez vampiro. Peces globo travestidos de Versace. Ejecutivos pulcros con aleta dorsal. El aullido del viento y el misterio de un parque. ¡Peligro a sotavento! La tempestad decapita el mascarón. A la deriva por suburbios de extramuros. La ciudad se sumerge bajo un cielo de milhojas. Al acecho tiburones peregrinos, tiburones boreales, tiburones tigre y ángel. Entre erizos y algas brilla la perla negra ‒ antes de que la ingiera una lamprea. Nadie divisará nuestras bengalas.

 

El mar es ilegible, como las carreteras del desierto

Nunca se sabe dónde viven los tiburones

 

Sofocante calma chicha

Un tucúquere venido de las Indias

vigila sobre un poste de la noche

a las ratas ocultas en el muelle

 

Sofocante calma chicha

Pasa un camión Barreiro como una carabela

(El velamen al pairo, tendidas las escotas)

 

Las palabras se escurren como el pescado

 

 

(Fragmentos del poemario Motel Milla Noventa. Parte: Nostos.

El Desvelo Ediciones, junio 2024)

 

 

                                                        

 

NOTA DE LA AUTORA.

ESCOLIO Y JUSTIFICACIÓN DEL POEMA "EL CAMIÓN DEL NAUTA". 

Siempre he tenido emparejados a Cervantes y Garcilaso en mi cabeza. Aunque no vivieron en la misma época, sí fueron renacentistas y Cervantes dejó bien definida su admiración por él, así como su grado de influencia.

    El poema "El camión del nauta", incluido en mi libro Motel Milla Noventa, nació inspirado por la lectura del renacentista Garcilaso de la Vega. También Miguel de Cervantes dejó patente la influencia que recibió de él, y es por ello bien sabido que conocía y admiraba la obra de Garcilaso. Si bien no fueron coetáneos (como he mencionado arriba), en sus escritos hay referencias y ecos del estilo renacentista que Garcilaso ayudó a consolidar. Garcilaso representa una fase inicial del Siglo de Oro, mientras que Cervantes forma parte de su madurez. En ese sentido, Cervantes hereda y desarrolla una tradición literaria en la que Garcilaso fue fundamental. Una de las referencias más claras aparece en el escrutinio de la biblioteca (Parte I, capítulo VI), donde el cura evalúa los libros de caballerías. Allí menciona a Garcilaso como modelo de buena poesía. No es una cita larga literal, pero sí un reconocimiento explícito de su prestigio como poeta clásico. Además, Cervantes introduce versos y estilos que remiten directamente a la tradición garcilasiana en composiciones insertas en la novela (canciones, sonetos, églogas). Un ejemplo claro se encuentra en los pasajes pastoriles, especialmente en la historia de Marcela y Grisóstomo (Parte I, capítulos XII–XIV). Ahí aparece un lenguaje muy cercano al de Garcilaso: “Yo nací libre, y para poder vivir libre escogí la soledad de los campos…”. Aunque este fragmento es en prosa, el contexto incluye poemas y un tono que recuerda a las églogas de Garcilaso: Idealización de la naturaleza, musicalidad, introspección amorosa, lenguaje elevado pero natural, tópicos renacentistas (carpe diem, locus amoenus), metro italianizante (soneto, lira) introducido en España por Garcilaso.

 


ÁNGELA MALLÉN (Alcolea del Río, Sevilla). Poeta, narradora y aforista. Residente en Vitoria. Psicóloga Clínica por la Universidad de Valencia. Con estudios de Filología y Pedagogía. Ha trabajado como funcionaria, profesora de alemán, intérprete y traductora. Ganadora del Premio Internacional de poesía “Juan Bernier” del Ateneo de Córdoba con el poemario En el parque de las jacarandas (2017). Ganadora del Premio Internacional “Leonor de Córdoba” con el poemario Courier -Los trenes del Sur- (2003). Finalista en el Premio Internacional “Poesía Amorosa” del Círculo Bellas Artes Palma de Mallorca con Ángel o Diávolo (2007) y en el XXXV Concurso Intern. de Cuentos “Hucha de Oro” con Los leucocitos de Aurora y Rosalino (Madrid, 2008). Otras publicaciones en poesía: Palabra de elefante (2007), La noche en una flor de baobab (2009), Cielo Lento (2011), Motel Milla Noventa (2024), Te pinto con luz (2025). Novela: Los caminos a Karyukai (2005). 

Libros en prosa: Ha publicado la novela Los caminos a Karyukai (2005), y en narrativa breve: Bolas de Papel de Plata (2014), Entretanto, en algún lugar (2020) y el libro de aforismos: Microorganismos (2022).

Como coordinadora del taller de Escritura Creativa de ASAFES dirigió el Proyecto Vectores y la publicación de la antología Como crecen los lirios en el agua (2017). Ha sido directora de contenidos de la antología Ser Palabra Desnuda, de Ángela Serna (2023). 

Ha colaborado en numerosas revistas literarias nacionales e internacionales y ha participado en más de una veintena de antologías. En 2019 fue incluida en la antología poética La escritura plural -Antología actual de Poesía Española-(Ars Poetica, Oviedo 2019). Ha dirigido el Club de Poesía Vital-Obra Social de Fundación-Vital-Fundazioa y el taller de Escritura Creativa de ASAFES. Ha impartido cursos de poética en la UPV/EHU (Universidad del País Vasco) y ha dirigido el Laboratorio de Creación Literaria también en la UPV/EHU.


 

 

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