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lunes, 22 de junio de 2026

ZAPATERO, EL GRANDE (Re-edición). Artículo de Fulgencio Martínez / La cultura de la crítica / Ágora-Papeles de Arte Gramático N. 40. Nueva Col. Verano 2024

 


 

 

ZAPATERO, EL GRANDE *

 

Según información que hoy está publicando el digital El confidencial, se estrecha la investigación sobre una parte de los infinitos chanchullos del expresidente Rodríguez Zapatero. Les aconsejo dirigirse directamente a leer la noticia en dicho medio.1 Habría cobrado Zapatero grandes sumas por prestarse al blanqueo y movimiento y ocultación de grandes capitales ilegales procedentes de otras tantas actividades o "negocios" (imagínense ustedes: narcos, tráficos de mercancías, oro, petróleo, expropiaciones, evasión de impuestos, trata de trabajadores de todas clases y géneros, favores políticos, comisiones internacionales por mediar para dictaduras religiosas o laicas, etc, etc, amistades con "Julitos", prochinos, chinos, espías, grandes proxenetas orientales y occidentales, en fin, una carrera de gran espectro la de Zapatero desde que era presidente de Gobierno de España, posiblemente ahí ya comenzó a tejer su tela de araña, hasta hoy. Y recordemos que hace pocos meses fue acogido nada menos que en el Ateneo de Madrid, mi querida casa, pues soy ateneísta a mucha honra; ¿un oprobio a posteriori y a futuro para el Ateneo? No. Esta institución ha sobrevivido incluso a Manuel Azaña y a un Ministro del Movimiento Nacional. La pasta intelectual y moral de Unamuno y de Valle-Inclán, y un siglo antes, en el XIX, de Larra y del Duque de Rivas no se ha cuarteado, le sirve todavía al Ateneo de argamasa liberal, crítica, rebelde e indomable).

    Volviendo al Zapatero, como se le conoce en la movida, este ha participado en muchos turbios y jadeantes sucesos relacionados con la dictadura chavista en Venezuela. Uno de sus últimos "logros" fue, según sus mariachis propagandistas, de los cuales él mismo es el primer corifeo, "liberar" del Helicoide de Caracas a unos cuantos prisioneros y secuestrados políticos españoles. ¿A qué precio? ¿Cómo se actuaría, digan, en una organización mafiosa? Exhibiendo esa actuación como una prueba de humanidad y bondad de los carceleros, pero exigiendo a los secuestrados y torturados en el Helicoide que no hagan ningún tipo de declaraciones, por si acaso alguno compromete a la mafia que lo tenía secuestrado. Eso exactamente ocurrió hace pocos meses. Solo este hecho, en el que Rodríguez Zapatero participó, y que nos vendió como una labor humanitaria de mediación, condenaría moralmente al ex presidente del Gobierno. Su papel de falso policía bueno del régimen vil de Maduro y de los Rodríguez (no me refiero a un divertido grupo de pop español), es una vergüenza para cualquier ser racional: di que exagerando como suele Zapatero hacer en sus evasivas (No ha tenido ningún negocio sucio en ningún lugar del mundo, ni en China ni en Kuala Lumpur; ha dicho). Su instrumentalización de la alta representación que tuvo del Reino de España, merecería, si hubiera justicia, una repulsa en el Senado y el Congreso, sedes de la soberanía del pueblo. Debería ser expulsado de un partido como el PSOE. Solo sus caracoleos con los corruptos y sus cínicas cantilenas y mentiras cada vez que es entrevistado o que es exigido a que diga la verdad en una comisión de investigación del Senado, deberían llamar a sospecha a cualquier persona honesta, más, si esta persona es o se dice de izquierdas, no digamos militante en la izquierda, progresista o relajada. En la izquierda no está permitido el "y tú más" o el "tú quoque, tú también" lanzado al contrario político. Se perdería la superioridad moral y ética que a priori tendría una posición de izquierda, frente a la derecha, sospechosa de oscuros vínculos y rebabas con el crimen desde su misma declaración de principios (ya se sabe que la Derecha nos los tiene, pero si los tiene son criminales, mientras que la Izquierda, desde Robespierre, tuvo y conserva principios humanitarios, éticos y morales, o morales y éticos...)

 

     Los malotes como Zapatero van a por todo: a por el dinero, en primer lugar; pero también a apropiarse, para engordar su vanidad, del prestigio y el honor público; y lo mismo buscan todos los demagogos y amigos de demagogos tal como los describe Platón en República: dinero, poder y honores: sean corruptos de derechas o de izquierdas, progresistas o relajados, fascistas de izquierdas o fascistas de derechas (desde que lo escribió en un ensayo el filósofo alemán Habermas, hasta en España, tan refractaria a la filosofía, sabemos que hay fascistas a babor y a estribor: son los "hunos" y los "hotros", que diría nuestro Miguel de Unamuno, que ya se mataban en la guerra civil de España, y de paso mataban a otros españoles inocentes o dejaban a niños y niñas nacidos en la guerra o en los años previos, como mi madre y mi padre, ante un futuro muy incierto; mientras sus jefes volaban a la URSS, o a América, los Hunos, y los Hotros tomaban el poder y celebraban su victoria en los cabaret de la Gran Vía de Madrid). 

    Y veo que vuelvo siempre a mis padres, porque gentes como ellos fueron las verdaderas víctimas de la Guerra Civil. Fueron los "vencidos" dignos, los que la sufrieron sin comerlo ni beberlo, y sufrieron las ideologías frentistas criminosas de dos "Españas" cainitas.  Pues bien, fue Rodríguez Zapatero, desde su poder como jefe del Gobierno de España, quien levantó de nuevo la veda al guerracivilismo, al odio entre españoles, después de un período democrático, de consenso y de reconciliación. Imperdonable.

    Así que los cargos por blanqueo de capitales a gran escala me parecen un asunto cuasi mínimo en el background de este individuo guerracivilista.

 

Fulgencio Martínez

Huesca, martes 12 de mayo 2026


* Reeditamos íntegramente el artículo publicado en su primera edición (martes 12 de mayo 2026) en este mismo blog colaborativo de la revista Ágora:

 https://diariopoliticoyliterario.blogspot.com/2026/05/normal-0-false-21-false-false-false-es_01571948520.html

__

1. Cf.  https://www.elconfidencial.com/espana/2026-05-12/zapatero-psoe-blanqueo-capitales-investigacion-comisiones_4353172/

martes, 12 de mayo de 2026

ZAPATERO, EL GRANDE. Diario político y literario de F.M / T. 2026 / Ágora digital


 

 

ZAPATERO, EL GRANDE

 

Según información que hoy está publicando el digital El confidencial, se estrecha la investigación sobre una parte de los infinitos chanchullos del expresidente Rodríguez Zapatero. Les aconsejo dirigirse directamente a leer la noticia en dicho medio.1 Habría cobrado Zapatero grandes sumas por prestarse al blanqueo y movimiento y ocultación de grandes capitales ilegales procedentes de otras tantas actividades o "negocios" (imagínense ustedes: narcos, tráficos de mercancías, oro, petróleo, expropiaciones, evasión de impuestos, trata de trabajadores de todas clases y géneros, favores políticos, comisiones internacionales por mediar para dictaduras religiosas o laicas, etc, etc, amistades con "Julitos", prochinos, chinos, espías, grandes proxenetas orientales y occidentales, en fin, una carrera de gran espectro la de Zapatero desde que era presidente de Gobierno de España, posiblemente ahí ya comenzó a tejer su tela de araña, hasta hoy. Y recordemos que hace pocos meses fue acogido nada menos que en el Ateneo de Madrid, mi querida casa, pues soy ateneísta a mucha honra; ¿un oprobio a posteriori y a futuro para el Ateneo? No. Esta institución ha sobrevivido incluso a Manuel Azaña y a un Ministro del Movimiento Nacional. La pasta intelectual y moral de Unamuno y de Valle-Inclán, y un siglo antes, en el XIX, de Larra y del Duque de Rivas no se ha cuarteado, le sirve todavía al Ateneo de argamasa liberal, crítica, rebelde e indomable).

    Volviendo al Zapatero, como se le conoce en la movida, este ha participado en muchos turbios y jadeantes sucesos relacionados con la dictadura chavista en Venezuela. Uno de sus últimos "logros" fue, según sus mariachis propagandistas, de los cuales él mismo es el primer corifeo, "liberar" del Helicoide de Caracas a unos cuantos prisioneros y secuestrados políticos españoles. ¿A qué precio? ¿Cómo se actuaría, digan, en una organización mafiosa? Exhibiendo esa actuación como una prueba de humanidad y bondad de los carceleros, pero exigiendo a los secuestrados y torturados en el Helicoide que no hagan ningún tipo de declaraciones, por si acaso alguno compromete a la mafia que lo tenía secuestrado. Eso exactamente ocurrió hace pocos meses. Solo este hecho, en el que Rodríguez Zapatero participó, y que nos vendió como una labor humanitaria de mediación, condenaría moralmente al ex presidente del Gobierno. Su papel de falso policía bueno del régimen vil de Maduro y de los Rodríguez (no me refiero a un divertido grupo de pop español), es una vergüenza para cualquier ser racional: di que exagerando como suele Zapatero hacer en sus evasivas (No ha tenido ningún negocio sucio en ningún lugar del mundo, ni en China ni en Kuala Lumpur; ha dicho). Su instrumentalización de la alta representación que tuvo del Reino de España, merecería, si hubiera justicia, una repulsa en el Senado y el Congreso, sedes de la soberanía del pueblo. Debería ser expulsado de un partido como el PSOE. Solo sus caracoleos con los corruptos y sus cínicas cantilenas y mentiras cada vez que es entrevistado o que es exigido a que diga la verdad en una comisión de investigación del Senado, deberían llamar a sospecha a cualquier persona honesta, más, si esta persona es o se dice de izquierdas, no digamos militante en la izquierda, progresista o relajada. En la izquierda no está permitido el "y tú más" o el "tú quoque, tú también" lanzado al contrario político. Se perdería la superioridad moral y ética que a priori tendría una posición de izquierda, frente a la derecha, sospechosa de oscuros vínculos y rebabas con el crimen desde su misma declaración de principios (ya se sabe que la Derecha nos los tiene, pero si los tiene son criminales, mientras que la Izquierda, desde Robespierre, tuvo y conserva principios humanitarios, éticos y morales, o morales y éticos...)

 

     Los malotes como Zapatero van a por todo: a por el dinero, en primer lugar; pero también a apropiarse, para engordar su vanidad, del prestigio y el honor público; y lo mismo buscan todos los demagogos y amigos de demagogos tal como los describe Platón en República: dinero, poder y honores: sean corruptos de derechas o de izquierdas, progresistas o relajados, fascistas de izquierdas o fascistas de derechas (desde que lo escribió en un ensayo el filósofo alemán Habermas, hasta en España, tan refractaria a la filosofía, sabemos que hay fascistas a babor y a estribor: son los "hunos" y los "hotros", que diría nuestro Miguel de Unamuno, que ya se mataban en la guerra civil de España, y de paso mataban a otros españoles inocentes o dejaban a niños y niñas nacidos en la guerra o en los años previos, como mi madre y mi padre, ante un futuro muy incierto; mientras sus jefes volaban a la URSS, o a América, los Hunos, y los Hotros tomaban el poder y celebraban su victoria en los cabaret de la Gran Vía de Madrid). 

    Y veo que vuelvo siempre a mis padres, porque gentes como ellos fueron las verdaderas víctimas de la Guerra Civil. Fueron los "vencidos" dignos, los que la sufrieron sin comerlo ni beberlo, y sufrieron las ideologías frentistas criminosas de dos "Españas" cainitas.  Pues bien, fue Rodríguez Zapatero, desde su poder como jefe del Gobierno de España, quien levantó de nuevo la veda al guerracivilismo, al odio entre españoles, después de un período democrático, de consenso y de reconciliación. Imperdonable.

    Así que los cargos por blanqueo de capitales a gran escala me parecen un asunto cuasi mínimo en el background de este individuo guerracivilista.

 

Fulgencio Martínez

Huesca, martes 12 de mayo 2026


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1. Cf.  https://www.elconfidencial.com/espana/2026-05-12/zapatero-psoe-blanqueo-capitales-investigacion-comisiones_4353172/

domingo, 10 de agosto de 2025

"Paz en la guerra", la gran novela histórica de Miguel de Unamuno. Artículo de Fulgencio Martínez. Cuaderno de vacaciones verano 2025 / Artículos

 


PAZ EN LA GUERRA, LA GRAN NOVELA HISTÓRICA DE MIGUEL DE UNAMUNO 

  

La mayoría de la bibliografía sobre la novelística de Unamuno tiende a marcar un hiato entre Paz en la guerra y las “nivolas” posteriores. En este artículo el autor ensaya lo contrario, un acercamiento.

 

Recientente he leído con atención dos obras del bilbaíno Miguel de Unamuno: Diario íntimo y Paz en la guerra, su primera novela. Voy a comentar en este artículo mis impresiones de Paz en la guerra. A la cual me acerqué imbuido de cierto esquema previo acerca del carácter esencialmente dramático de las novelas (o nivolas, como el propio autor las llamara) que publicó don Miguel a partir de Amor y Pedagogía.

    Relativamente breves, esa narrativa está dedicada al análisis cuasi médico de una dolencia espiritual. Niebla,  Abel Sánchez, La tía Tula, San Manuel bueno, mártir, indagan, como la otra novela citada que inicia ese ciclo (Amor y  pedagogía), en un elemento conflictivo esencial de la persona, tan importante que constituye el núcleo que da sentido a los respectivos protagonistas. El novelista Unamuno se transforma, a la manera de Sigmund Freud, en médico de almas, a través del desentrañamiento de los resortes psíquicos y carencias emocionales que mueven el fondo de sus criaturas novelescas. La transposición de lo ficticio o literario a la vida real y moral la debe hacer el lector, cada lector. 

    Don Miguel acierta a inaugurar un frente de la literatura del siglo XX, pero lo más importante, y que puede comprobar el lector: su forma de hacer novelas "de laboratorio" no ha envejecido sino al contrario está más viva que nunca hoy en día, donde falta fe, por lo general, en una verdad (todo se ha vuelto discurso de poder, formas vacías de propaganda, incluso aquellos discursos que tratan de la salud, el alma o la existencia, convertidos en prédicas sandias. Hablamos, claro es, desde nuestra convicción personal y, por analogía, desde la de las personas con libertad de mente o espíritu, no despojos de partido ni esclavos de una religión que someta a la persona, por más que la esclavitud haya vuelto a admitirse en el seno de las sociedades democráticas con el falso nombre de derecho a la libertad religiosa).

    En ese ciclo novelístico tan excepcional, Unamuno presenta un contexto extrapolítico, y en cierto modo, incluso ahistórico; el conflicto básico excluye hasta la descripción del paisaje, y otros elementos que distraigan la atención. Es como si Unamuno ya hubiera pasado un muro, y a partir de él se centrara sólo en la condición humana desprendida de cualquier otra consideración exterior o extrínseca a la misma. 

    Pero esta perspectiva podría parecer un poco prefabricada, de laboratorio, como antes dijimos, siguiendo cierta fórmula. Y no, no es así. Las novelas experimentales de Unamuno, experimentales tanto en lo formal como en su contenido, hay que entenderlas como piezas construidas desde un planteamiento radical de renovación literaria, pero solo es entendible tal planteamiento (y por ende las propias realizaciones) desde la primera novela de Unamuno, Paz en guerra. (También desde el Diario íntimo, que a su modo es una novela autobiográfica, espiritual, que participa de una materia personal, el propio autor de la obra y sus dudas existenciales, y de una consideración de nivola, de análisis en tercer grado de perspectiva, situándose desde fuera del propio don Miguel, lo cual dota al Diario de la índole de síntoma y del valor potencial de transposición de su análisis a los problemas espirituales de cualquier lector de cualquier época).  

 

Centrándonos en Paz en la guerra: la filosofía que anima el fondo de esta novela histórica que transcurre básicamente en la tercera guerra carlista y en Bilbao (la ciudad natal del escritor) y sus alrededores, se revela en el párrafo que cierra la obra:

 No fuera de ésta, sino dentro de ella, en su seno mismo, hay que buscar la paz; paz en la guerra misma.

 

    La tesis de Unamuno es compleja y es fácil que en nuestra época se manipule en la alternativa de un pensamiento simplón. Lejos, obviamente, del pacifismo tanto como del belicismo, la postura de Unamuno se asimila más a una concepción griega, homérica y heraclítea. Aboga por la "paz en la guerra misma", pero mantiene la guerra como el horizonte y el sonsonete de fondo de la vida. Algunos verían aquí la primera formulación de su gran ensayo El sentimiento trágico de la vida.

    En suma, hemos de volver a esta primera novela de Unamuno, en apariencia tan distinta a su supuestamente auténtico ciclo novelesco, para poder entender las nivolas y a los personajes de las mismas.  Los cuales tienen el carácter de héroes que sueñan y buscan ansiosamente algo que les haga soportable el peso de no hallar paz en la guerra de su alma. 

    La misma lucha por encontrar paz en la guerra se da en los individuos y en los pueblos. Cualquier historia es siempre la Historia. Aquí, las guerras carlistas, la absurda e inacabada guerra de las múltiples Españas es una historia que puede ilustrar el carácter de esa insatisfacción o descontento, como le llama también Unamuno, que está en la base finalmente de la guerra. Descontento por buscar paz en la guerra, pese a todas las evidencias en contra, frente a la propia lógica de las cosas.

    Casi todos nosotros, no sé qué piensas tú, nos conformaríamos con un ratico de paz tendidos en una buena sombra, o si conseguimos parar unos segundos la mente desabrida y loca, mirando el atardecer rosáceo y violeta por el que cada día se repite la muerte del sol. Y que podamos verlo también mañana. ¿El alma, qué es eso? ¿La vida interior, los conflictos de la persona como nudo de la existencia de la misma, dónde quedan hoy en día?

    Leer a don Miguel de Unamuno es una aventura que sin embargo aún está a nuestro alcance, a mano de nuestra imaginación.

    En este estío y de cara al otoño me he prometido leer la novelística completa de Unamuno, no solo sus novelas sino también sus excelentes cuentos. El bilbaíno es maestro en todos los géneros de la narrativa (novela corta, novela, cuento), y qué decir de su ensayo, su diarística, su poesía, su teatro, sus libros de viajes (por los que siento especial predilección), sus artículos de prensa. En fin... Si hubiera que dar un Premio Nobel Honorífico quién dudaría que lo merece don Miguel, quizá el más completo escritor y poeta en lengua española del siglo XX.

 

 

FULGENCIO MARTÍNEZ

 

Domingo, 10 de agosto 2025