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domingo, 20 de diciembre de 2020

DESNUDO, COMO LOS HIJOS DE LA MAR. DEDICADO A MI PADRE IN MEMORIAM. DIARIO POLÍTICO Y LITERARIO DE FM. 17 DE DICIEMBRE 2020

 

DESNUDO, COMO LOS HIJOS DE LA MAR

                (dedicado a mi padre, Antonio Martínez Ballesta, in memoriam; y a las familias que han perdido a un ser querido por causa del covid)

 

Publicado en el periódico LA OPINION DE MURCIA (22-12-2020)

 https://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2020/12/22/desnudo-hijos-mar/1173346.html


Ando comenzando un obra, cuyo título es La segunda persona, y cuyo tema es el hijo.

Solo puedo decir, por ahora, que esta segunda escritura es el inicio de un diálogo con mi padre, fallecido un jueves 19 de noviembre de 2020, en un hospital de Murcia, víctima de neumonía complicada por covid. Su último domicilio fue el hospital Morales Meseguer, planta 2, segunda derecha, sección de infecciosos.

En ese incoado diálogo descubro, a primer toque, una tensión vital que pugna todavía. No se trata de poner en claro la vivencia de lo que significó mi padre, ni de continuarla, pues esto ya es imposible; sino de entenderla definitivamente, comprenderla con la conciencia plena. Aquí, por así decirlo, asumo la responsabilidad de ser el protagonista (César no el autor de los Comentarios), dejo de juzgar a distancia, más allá del tajo; y debo también asumir la muerte, la no continuidad de la persona con la que dialogo; ¿y la continuidad de la mía, de mi persona de hijo? ¿Puede uno seguir llamándose hijo después de morir el padre?

La muerte es un tajo definitivo. A partir del hecho irreversible comienza a gestionarse una separación, una exclusión, y definitivamente un desmentido de la persona viva, del padre, pero también del hijo. Bien lo previene la crioburocracia en forma de inspector de la Consejería de Educación, quien para justificar la ausencia laboral del hijo durante los dos o tres días en que se produjo el desenlace, tránsito y sepelio del padre, te exigió Libro de Familia que demostrara la filiación del empleado respecto al fallecido, además de documentos de fallecimiento y entierro del padre expedidos por hospital y tanatorio respectivamente. El hijo hubo de presentar una declaración jurada donde hiciera constar que era carne del fallecido, y alegar descuido o pérdida del Libro de Familia…¡Imbéciles!

Así que por este lado de la segunda persona hay, como se ha dicho, una tensión vital no resuelta, que, claro está, va unida al duelo, al examen de la memoria compartida entre hijo y padre, a las culpas e inocencias nunca suficientemente explícitas y aclaradas con palabras cordiales y abiertas; y claro que, también, a esa carga de pulsión y angustia, se suma el esfuerzo por no olvidar al padre, y a la madre, y más allá de ellos, a la familia entera, y a la humanidad y a la misma raíz de la existencia humana tantas veces, al parecer, absurda y  siempre abocada a la muerte, continua pasión inútil. Esta cruz, este Dasein, este ser ahí, que a uno le tiene y le mantiene unido a los fervores y dolores de la vida.

En cualquier caso, una de las voces en que se desdobla la mía -y ese desdoblamiento, que asume por otra parte su componente de ficción, es condición para que haya diálogo entre dos voces diferentes e iguales en cordialidad, en voluntad de esclarecimiento, en abrazo de luz-, una de las voces, decía, la de más peso y al parecer mayor, o en otro sentido, la que se anticipa a sufrir el tajo y a salir renaciente, aún en una venilla de agua, por la otra vertiente, esa voz dice a la mía: solo nos queda lo que cogemos hoy para el futuro; desenlázate de aquel fardo de antaño, de sus cárcavas y colmenas repletas de hiel o de miel, rencores o alegrías de ayer, karmas, pesares y frustraciones. Todo eso ha de cesar ya. Ha cesado ya. No merece la pena. Solo vive quien rema hacia delante. Tú, de los dos, eres el vivo. Me libera decírtelo. Tú, de los dos y de entre todos los muertos de tu familia, tú, eres vivo por ahora y en mi siempre.

Así ocurre que, en esta segunda escritura, la carga de tensión y angustia vital es mayor que en la primera, liberada aunque compelida o comprometida, si se quiere, a una verdad de autor en relación con su obra; y que la perspectiva, marcada previamente por la voz que marca el peso de la mía, es el futuro, no el pasado de la memoria.

Pero, para complicar aún las cosas, ¿no es posible que las dos versiones se confundan, se permuten; o se deshagan entre sí; y que la verdad de uno pueda asomar en ambos planos u ocultarse, como obra e hijo, como autor y padre?

Solo nos quedará haberlo intentado. Cuando una punta aguda de duda negra se dirija al fondo del corazón, sólo nos queda un pensamiento para oponerle: el de que no nos sorprenderá fríos, ni menos aún, congelados;  no hemos sido muertos prematuros, hemos mantenido hasta el final, o casi hasta el final, una conciencia lúcida, cordial, una velita que iluminó el astro antes de recibir el impacto brutal de la oscuridad.

Lleva quien deja y vive el que ha vivido”, dijo la honda sabiduría de Antonio Machado, en el elogio fúnebre de su maestro Francisco Giner de los Ríos.

Mi padre, que era obrero de la conserva y huertano, sabía de memoria algunos poemas machadianos. El que más le gustaba era el Retrato, y aquellos versos que dicen: Y al cabo, nada os debo; debéisme cuanto he escrito./ A mi trabajo acudo, con mi dinero pago… “Con mi dinero pago”, como dijo el poeta, reivindicando su ética independiente, de hombre cabal que sabe y acepta que, un día, habrá de irse igual que vino al mundo, sin nada, como aquellos hijos de la mar: “Y cuando llegue el día del último vïaje, / y esté al partir la nave que nunca ha de tornar, / me encontraréis a bordo ligero de equipaje, / casi desnudo, como los hijos de la mar”. Así se fue tu padre, así aceptarías irte tú y que su herencia, ¿tu herencia?, sea esa serenidad de los hijos de la mar.

Pero, entonces ¿no importa lo dejado, no importa la obra, el destino de la obra, o el legado, lo puesto en claro y a seguro?  ¿Esa nihilista serenidad, al parecer, por llamarla así, no quita sentido a la misma obra, a la SEGUNDA PERSONA, al hijo, a lo que dejamos para el futuro, para que otros lo continúen, custodien o mejoren? ¿Y qué dice el poeta, entonces; qué sentido tiene la expresión “lleva quien deja”; en esa paradoja hay algo de verdad?

Entiendo que sí, si se entiende que lo que llevamos es lo que buenamente hemos dejado -no los éxitos ni las acciones perfectas o las obras concluidas, porque eso cae; ni siquiera nuestro nombre y fama perduran más allá de una o dos generaciones (algunos escasos ejemplos de lo contrario no sobrevivirán a la extinción del sol o de la galaxia).

Todo lo hecho, reunido, logrado y tasado por una vida humana cabe en una bolsa de efectos personales. Desnudo como los hijos de la mar, así se fue tu padre en vida; y así se escapará también de tu angustioso preguntar por él, y antes o no de que comprendas el porqué de su muerte, habrá vivido.

 

FULGENCIO MARTÍNEZ

Escritor y exprofesor de filosofía

17-12-2020

sábado, 31 de octubre de 2020

ADIÓS A ANDRÉS SALOM: VISITA AL MAESTRO ANDRÉS SALOM, POR FULGENCIO MARTÍNEZ

 Un día es un día ÁGORA de Arte Gramático : Mi visita al maestro Andrés Salom.  Diario político y literario de F.M... / T2/ 8

Nos ha dejado el autor de Los días de más allá del tiempo (Azarbe 2005).

EL POETA ANDRÉS SALOM FALLECIÓ LA SEMANA PASADA, EN MURCIA, A LA EDAD DE 96 AÑOS. FUE EL ALMA DEL TALLER DE ARTE GRAMÁTICO, SU POETA MÁS JUVENIL.

Lo recuerdo en sus últimos años, interno en una residencia de ancianos, enfrentando la vida con el humor inteligente que le caracterizó. Por su santo, en noviembre, siempre aceptaba que le regalara una botella de tequila añejo.

No tengo aún palabras para aquilatar su pérdida. Lo quiero recordar, personalmente, con este artículo que escribí glosando una de las mañanas en que lo visité en su residencia de san Basilio. 

"Ni la cárcel, ni una huelga de hambre de 16 días, ni recientemente el coronavirus, restó calidad humana a este hombre cabal e íntegro que ayer nos dejó a los 96 años sin ningún reproche: Como un bendito", ha dicho Beatriz Montero, una de las personas que mejor han conocido a Andrés en los últimos años y que más cerca han estado de él.

Hago mías esas palabras verdaderas de la periodista Beatriz Montero.

Hasta siempre, amigo. 

 

          FULGENCIO MARTÍNEZ (31/10/2020)


https://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2013/09/28/visita-maestro-andres-salom/501167.html

 

 Un día es un día

Visita al maestro Andrés Salom

27.09.2013 | 21:22

Trabajo en el instituto Miguel de Cervantes, muy cerca de este periódico, en la avenida del escritor alcalaíno. Al barrio se ha venido a vivir, desde hace un año, Andrés Salom, el poeta y columnista de La Opinión. Ha hecho creer que está suficientemente mayor para que sea cuidado en una residencia de ancianos, y se las pasa en grande, el tío Andrés, leyendo al sol, por las mañanas, o a la sombra, si es verano, en la terraza de la residencia. Le recordé, la primera vez que fui a visitarlo, que le habría envidiado el mismísimo Pablo Neruda, quien hubiera cambiado el título de su obra Residencia en la tierra por el de Residencia en la edad de oro, y en vez de imágenes cortantes y duras, hubiera escrito de enfermeras con cuerpos dorados, de jóvenes y expertas doctoras de bucles divinos y de alguna jovencita filipina que pasea a su señora impedida por el patio, para que no falte el punto exótico a lo picante y vital del medio ambiente de la residencia.

Ésa deja una estela en popa que raya la mañana, dice el poeta.

De Andrés nunca he sabido su edad geológica; se instaló, desde que lo conozco, en una edad aproximada, fotográfica, de varón maduro. En una ocasión, hace ya quince años, en que asistíamos los dos a una cena donde debíamos pagar cada cual el cubierto, le oí tirar de su habitual ironía y, con su acento mallorquín, que no ha perdido a pesar de estar viviendo en Murcia desde que llegó con el infante Pedro allá en el siglo XIII, dijo a la camarera: «¿Qué, no hacéis una rebaja a los de la tercera edad?». A lo que la joven respondió: «Cuando se te note, Andrés».

Verdad es que otros días en que he ido a visitarlo le he notado algún signo que otro de haber entrado en tercera, pero lo mismo puede haber cambiado a una cuarta o quinta edad, porque este hombre es de raza longuínqua. Mantiene una lucidez de castor saltando por encima de la corriente de tiempo. Mucho tiene que ver con esa juventud perenne su afición constante a leer, porque no para de leer en la residencia, incluso lee en su memoria todo el rato, y te recuerda frases enteras de Rulfo o de García Márquez, o de la Yourcenar, que lee en francés.

Una tarde de Bando de la Huerta fui a visitar a Andrés a su domicilio, en una de las casas bajas del barrio del Infante; por allí empezaba el ronco tropel huertano. Y me lo encontré paseando con un libro por la acera de su calle: estaba leyendo una novelita francesa que le había traído de París Francisco Jarauta.

Mi más reciente visita al poeta y lector ha sido esta semana. Para mi sorpresa, me pidió un cigarrillo y se lo fumó enterito, con el mejor estilo de Bogart, delante de los médicos y enfermeros frente de nosotros en la terraza. Yo, que me estaba reprimiendo de fumar en el recinto, además de darle uno le puse en el bolsillo, con cierta clandestinidad, medio paquete de Pallmall: «Dosifícalos», le dije con cierta culpabilidad, cuando ya Andrés exultaba humo. «¿Qué estás leyendo, ahora, Andrés?», le pregunté, y me dijo que «una novela francesa que he encontrado en la biblioteca de la residencia»; y, como esperaba, también otras de García Márquez y de Juan Rulfo, el mexicano que solo escribió Pedro Páramo. «Cada vez tengo más claro que Gabriel es el escritor de nuestra época. Solo puede haber otro mejor: Juan Rulfo, pero escribió muy poco». Ya. Las novelas francesas las regaló Andrés a la biblioteca de la residencia de ancianos, junto con una buena parte de sus libros.

jueves, 10 de septiembre de 2020

Planes para otro septiembre. Homenaje a El Brujo. Diario político y literario de FM. Revista Ágora digital/ septiembre 2020



El Brujo': ”En septiembre estreno en Madrid una obra sobre Valle-Inclán  escrita en el confinamiento”
Homenaje a El Brujo. Estrena obra de Valle-Inclán
        



PLANES PARA OTRO SEPTIEMBRE

Publicado en el periódico La Opinión. 11-9-2020

¿Los nuevos fondos covid recibidos por la Comunidad van a mejorar las condiciones de los profesores especialmente sensibles en contexto de covid?
Si hay alguien ahí, en la Consejería de Educación, le pediría que al menos se hiciera esa pregunta.

Me dan apto con las medidas adaptativas del plan de contingencia de mi Centro escolar y al mismo tiempo se me recomienda teletrabajar. Está visto que la Consejería de Educación y Cultura delega la responsabilidad en las direcciones de los Centros y estos en los profesores que aprueban el plan de contingencia del Centro. Un círculo vicioso. (Total: me he dado el reconocimiento de apto a mí mismo).
Los planes de contingencia de los Centros están apoyados en escasos recursos económicos y humanos, fueron prediseñados por la administración en otro momento de la pandemia, no se adaptan a la actual situación de alarma sanitaria de facto y no se han consensuado con la comunidad educativa incluidos los sindicatos. Tampoco han sido avalados por ningún “grupo de expertos” reconocido.

Siguen esa falaz estrategia de ocultación de la verdad y de la realidad que consiste en obviar y no determinar ciertas medidas, dado que no hay dinero aún para ello. Se diga, en todo caso. No se incurra en incoherencia por silenciar una parte de la verdad. Eso se llama en lógica falacia de la media verdad. Si se calla o se miente en una parte se viene abajo la coherencia del todo.
Los planes de contingencia -también hay que decirlo- contienen aspectos valiosos en la prevención de riesgos laborales en el contexto del covid, y han supuesto un trabajo extra considerable para muchos profesores y direcciones de Centro. Pero es una manta muy corta y hay que decirlo para que todos seamos conscientes de ello.
Aquí parto de casos concretos de muchos profesores en situación especial de riesgo por el covid pero mi reflexión es trasladable al conjunto de la comunidad educativa, alumnos, demás profesores y personal laboral de los Centros. Laboremos para hacer efectivos el derecho a recibir educación y el derecho a un trabajo que respete unos estándares de seguridad exigibles en una empresa seria y la empresa de la Educación lo es.

Vivo en Alcantarilla cerca de la fábrica Hero y puedo ver todos los días como hay en la puerta quien toma la temperatura a todo el que entre en la fábrica. No se está realizando hasta hoy ese control de temperatura en los centros; no habría que esperar al inicio de curso oficial. (Ya llevamos casi dos semanas, realizando exámenes de septiembre in situ y alguna reunión de inicio de curso). Quizá aún no hay dinero para comprar termómetros infrarrojos o porque se deja esa mínima medida, como otras, al azar. Sin embargo, se ha trabajado para organizar la entrada escalonada de los niños y adolescentes, lo que supone haber contado con el tiempo necesario para la toma de temperatura. Dado que empezaron a abrir primero algunas guarderías, Educación se confía a la imagen que están dando los medios masivos de que todos los centros son unas aulas de guardería, pequeñas, donde los alumnos pueden venir con la temperatura tomada en su casa por sus padres. No pasa esto con adolescentes.

Por otra parte, la Consejería de Educación de Murcia no ha determinado pruebas de PCR, ni mamparas ni pantallas faciales (complementarias con la mascarilla) para poder mantener mejor la distancia (aparte de mascarilla) y que no haya contaminación aérea del covid, ni en nariz ni en ojos, o al menos evitarla al máximo.
Respecto a contratación de profesores interinos y desdoble de grupos y limitación de aforo por aula, solo han desdoblado algunos grupos, pero estirando al máximo y recargando la carga lectiva de los profesores ya existentes y con contratos interinos muy a tiempo parcial. (Conozco mi caso: un caso típico, el de un profesor de especial riesgo al coronavirus al que le cargan este curso con el máximo de horas lectivas -1 más que el curso anterior- y a la vez la Consejería a través del informe Prevemur le recomienda que prioritariamente realice teletrabajo y no acuda a reuniones del Centro, pero sí a las aulas con más de 20 alumnos).

El truco de la Administración educativa consiste en anunciar que se van a contratar un número x de profesores interinos de apoyo pero silenciando que a estos se les adjudicará un horario parcial (y un sueldo) inferior a veces al 60 o 50 % del de un profesor. Es el anuncio del dos por uno del que no se lee la letra pequeña. A ello se suma que los profesores de plantilla cuyos grupos desdoblan, pueden ser aumentados en su carga lectiva para cubrir los desdobles. Total que la jugada le sale económica mientras la burocracia crece y se multiplica alejada de la plebe de las aulas.
En el plan de contingencia covid de los institutos de otras Comunidades, como la de Aragón, por ejemplo, incluyen pantallas faciales para profesores, mascarilla FFP2, fundas para los zapatos, batas, compra de termómetros especiales para cubrir cada punto de entrada del centro, y refuerzo de los profesores de apoyo para desdoblar y bajar la ratio de alumnos por aula.

He sabido que el pasado 8 de septiembre recibió la Comunidad de Murcia los fondos covid para educación. Esperemos que ese dinero se emplee en la educación, y en la cultura, por cierto, de todos. También un poco en cuidar a los profes.
La Consejería de Sanidad, de acuerdo con la Consejería de Educación, ha esperado al miércoles 9 para anunciar que va a realizar pruebas serológicas de covid a los profesores que voluntariamente lo soliciten. Por responsabilidad, ya me he apuntado.

Fulgencio Martínez
Profesor de Filosofía y escritor


Miércoles 9 de septiembre, actualizado a jueves 10 de septiembre de 2020