Voto 1. GASTÓN SEGURA (en correo 5 de abril 2026):Mi candidato es Eduardo Rojas por su novela «Y apenas
nada». De un estilo narrativo sencillamente estremecedor, y sin embargo, de una
sencillez que admira.
(Publicado por
editorial Drácena)
1.2. Confirmación (11-4-2026):
Eminentísimo
don Fulgencio de Fernández:
Puede comunicarle por viva voz o por entrega
del presente billete al amigo de micer Panza que mi voto para el galardón por
la más cimera relatoria —no debo opinar de otros géneros, pues no tengo para
ellos talento ni tampoco estoy «al cabo de la calle», que se decía cuando era
infante— es para «Apenas nada», del bajocaliforniano, aposentado en las Rías
Bajas, lindes con el reino de Portugal, don Eduardo Rojas. Relato o historia
—que también se decía—, que con la alumbrada antes por su mano, «La mujer
ladrillo», publicada en famosa imprenta neoespañola, sobre la capital que el
egregio capitán don Hernando de Cortés pusiera bajo soberanía de su majestad
cristianísima, nuestro señor Don Carlos I de Castilla y de las Españas y
motejado de Quinto por las Alemanias, hace ya unas cuantas centurias, estrena,
según mi modesto entender —aunque algo avisado, ¿por qué hacerme de menos en
estas catas?—, una manera sorprendente y muy digna de atención y
disfrute: el «realismo poético». Además, maña en el referir los hechos
sumamente ardua para cualquiera de los muchos escritorzuelos, que aun siendo
muy agasajados en los más altos estrados y en los pliegos de mentidero, no
alcanzan en ingenio ni en artes gramáticas para acometerlo, pues une una
extrema sencillez en el escoger de las palabras con una finura honda de poeta,
causando tanta sorpresa como contrición de juicio en su exposición.
Sin más que comunicarle esta reafirmación de mi humilde voto, me despido de su
señoría, con la encomienda de que haga llegar mi testimonio a ese famoso
morisco, que debiera ya andar por el Francoforte del Meno o en la villa
conocida por Mastrique como era su empeño confesado al bueno de Sancho.
Gastón de Segura y de Valero.
A 11
de abril del año de N. S. de dos mil veinte y seis; laus Deo.
(Respuesta del mencionado a la anterior): (11-4-2026)
Gracias por la sabrosa confirmación. Con vuestro permiso pondré el
texto en "el portal de la transparencia" (mierda, se pega el cursi, el
idiolecto de Urtasun).
Voto 2. PAUL TUMANIAN (5
-4- 2026)
Propongo para
el Premio Jorge Guillén – El arco de la aurora la novela El palacio de
las blanquísimas mofetas (1980), de Reinaldo Arenas.
No sé si es un
libro para releer o uno del que ya no se sale después de haberlo leído —pero,
en cualquier caso, no pertenece a los que se acomodan dócilmente en la
estantería, como si pidieran permiso para existir.
Arenas escribe
como si la literatura fuera el último lugar donde aún se puede respirar
libremente; lo cual, en su caso, conviene no olvidar que no es metáfora sino
casi necesidad fisiológica.
Traducida al
rumano en 1988 con el título Castelul (Editorial Militar —detalle que
debería figurar, con honores, en los manuales de ironía involuntaria—), la
novela entró entre nosotros casi de puntillas, pero con una energía que
desmiente cualquier discreción.
La propongo
como “re-clásico” no porque haya sido olvidada, sino porque nunca ha terminado
de ser aceptada del todo —y pocas cosas hay más vivas que aquello que todavía
incomoda.
desde Rumanía,
Paul
https://www.amazon.es/palacio-blanqu%C3%ADsimas-mofetas-Volumen-independiente/dp/8483101564
Más información sobre la novela de Reinaldo Arenas:
Tusquets
enero 2021. en español tercera entrega de una pentagonía
La novela fue
traducida al rumano con el título Castelul, por Doina Lincu, traductora
del español, y publicada en 1988 por la Editura Militară (Bucarest).
Reinaldo Arenas
(Holguín, Cuba, 1943 - Nueva York, 1990), hijo de una familia de campesinos, se
adhirió al principio a la revolución castrista, pero su rebeldía contra todo
dogmatismo no tardó en convertirlo en un peligro social. Tras unas penosas
vicisitudes, escapó de Cuba y se instaló en Nueva York, donde, enfermo de sida,
se acabó suicidando. Tusquets Editores ha publicado su célebre «pentagonía»,
integrada por los títulos Celestino antes del alba, El palacio de las blanquísimas
mofetas, Otra vez el mar, El color del verano y El asalto, y las
novelas El
mundo alucinante y El portero. También es autor de la legendaria Antes que
anochezca, reeditada por Tusquets Editores en 2022, a los treinta
años de su primera edición.
voto. 3. ENRIQUE
VILLAGRASA. (8-4-2026)
Creo que no
debo ir más allá de la poesía que conozco un poco y propongo como premio
Cervantes 2026 a Ángel Guinda. Le conocí y lo he leído y lo sigo
leyendo, por su singularidad poética y su complicidad con la otredad, por esa
búsqueda de la justicia social desde su mística justa y necesaria, sin dioses,
pues sabe y nos comunica que la noche llega. Poesía de conocimiento y
comunicación sincera.
Todo él anida
en Vida ávida. Poesía reunida 1970-2022 (Olifante).
- AL MEJOR LIBRO DE POEMAS
PUBLICADO EN ESPAÑOL
Orgía del silencio (Nazarí),
Antonio Enrique.
Creo sinceramente que Antonio Enrique logra con este libro su poemario más
exquisito de total madurez, donde las pinceladas del verso lirico están teñidas
de esa espiritualidad épica barroca, que tal vez haya que recuperar en la
poesía española. La ausencia y presencia de la luz y el silencio se hacen
presencia y ausencia en el cuadro y en el poemario: conocimiento y comunicación
a la par. Aunque no falto de ironía y en silencio el poeta acaba el libro con
estos versos, para que no nos preocupemos en demasía: "La vida, amigos
sigue igual: / El muerto al hoyo y el vivo al bollo".
voto. 4. JOSÉ LUIS ZERÓN
HUGUET. (8 de abril 2026)
PROPUESTA A LOS PREMIOS CERVANTES DE ÁGORA 2026:
-PREMIO
CERVANTES DE ÁGORA O DE LA SONRISA DE CERVANTES
Propongo a Miguel Ángel
Cuevas (Alicante, 1958), poeta, ensayista y traductor, catedrático de
Filología Italiana en la Universidad de Sevilla. En su obra poética integra
numerosas palabras y expresiones en catalán, valenciano y otras lenguas
romances, estableciendo un continuo diálogo entre el italiano, el francés y el
castellano.
Asimismo, ha dedicado varios
trabajos a la divulgación de la literatura española en Italia. Es igualmente
destacable su labor como ensayista y traductor. Su trabajo más reciente ha sido
la traducción de la novela Petróleo, de Pier Paolo Pasolini, acompañada
de un amplio ensayo introductorio, publicada por la editorial Nórdica.
-PREMIO MARÍA MOLINER
(al cuidado de la filología y la cultura españolas, la crítica, la divulgación
y el estímulo a los nuevos lectores)
Mi propuesta es Aitor Larrabide Achútegui
(Bilbao, 1969), residente en Orihuela. Es director de la Fundación Miguel
Hernández y reconocido especialista en la obra del poeta oriolano.
Además de su dedicación a la
investigación de la obra hernandiana y de autores de la Generación del 27,
destaca por su encomiable labor al frente de la Fundación Miguel Hernández, que
desempeña prácticamente en solitario, sin personal a su cargo y pese a las
numerosas dificultades institucionales, incluidos recortes presupuestarios.
Cabe subrayar también su apoyo
constante a escritores y creadores de la Vega Baja mediante publicaciones,
asesoramiento y difusión de sus obras. Considero acertada su convicción de que
apoyar el presente literario y artístico de Orihuela y su comarca constituye
una de las mejores formas de mantener viva la memoria de Miguel Hernández.
-PREMIO JORGE GUILLÉN – EL ARCO DE LA AURORA
(en homenaje al poeta del 27 y catedrático de la Universidad de Murcia)
Propongo Años y leguas,
de Gabriel Miró, en reconocimiento a uno de los mejores prosistas de
nuestra lengua, a quien además siento cercano por sus vínculos oriolanos —por
parte materna— y por haber estudiado en el colegio de Santo Domingo de mi
ciudad.
La obra elegida no ha perdido
vigencia gracias a su carácter híbrido, entre la crónica periodística, el poema
en prosa, la estampa lírica y la novela fragmentaria.
-PREMIO TRUJIMÁN – JOAQUÍN GARRIGÓS BUENO
(a una obra traducida desde el español o de otra lengua al español)
Propongo Backyard,
antología bilingüe del poeta norteamericano A. R. Ammons, con selección y
traducción de Luisa Pastor, publicada por la editorial oriolana
Auralaria.
Considero esta obra uno de los
grandes acontecimientos literarios del año, ya que Ammons es un poeta
fundamental en el ámbito anglosajón, pero escasamente traducido en España.
El volumen se ve enriquecido
por materiales inéditos —ensayos del propio Ammons y estudios sobre su obra—,
así como por una extensa entrevista al poeta realizada por David Lehman.
Además, la traductora ha trabajado asesorada por reconocidos especialistas
norteamericanos en la poesía de Ammons y con fuentes de primera mano, lo que
refuerza notablemente esta candidatura.
-PREMIOS DE LA CRÍTICA DE ÁGORA
– A LA MEJOR OBRA EN PROSA DE FICCIÓN
Propongo La cercanía de lo extraño, colección
de cuentos de Javier Puig (Barcelona, 1958), publicada por la editorial
ilicitana Frutos del Tiempo (colección Fifty, 2025).
Se trata de una cuidada selección de relatos en los
que destacan el extrañamiento y la introspección, con un lenguaje depurado y un
sólido dominio de los registros de la narrativa breve.
– A LA MEJOR OBRA EN PROSA DE NO FICCIÓN
Deseo proponer dos obras que
considero igualmente destacables. Ante la dificultad de elegir entre ambas,
ruego al jurado que valore la que estime más conveniente o, si fuera posible,
contemple una concesión compartida.
La primera es Proyecto
Mosaicum, de Juan Carlos Felices (Elche, 1963), publicada por la
editorial ilicitana Frutos del Tiempo (colección La dignidad de la palabra,
2025). Se trata de un libro valiente y original, de carácter híbrido, que
aborda la música desde una perspectiva no sistemática: ni historia al uso ni
tratado musicológico. Como sugiere el título, se configura como un mosaico de
teselas en las que, junto al análisis de compositores y obras, el autor traza
también su propio mapa autobiográfico, convirtiendo el libro, en cierto modo,
en unas memorias.
La segunda obra es Herida y
ventana, de Fernando Parra (Tarragona, 1978), residente en Alicante,
publicada por la editorial Funambulista. Es un libro autobiográfico, de notable
calidad literaria, que narra el periodo de depresión vivido por el autor,
escritor y profesor de instituto.
Tras atravesar su particular
infierno, se refugia en la casa de sus abuelos, en un pueblo de la serranía
andaluza. Entre insomnios y visiones, acompañado por presencias familiares que
parecen custodiarlo, se enfrenta a sus abismos interiores, en contraste con los
destellos luminosos de la memoria. Escrita con un lirismo tan cruel como
irónico, la obra convierte la experiencia de la depresión en una profunda
exploración artística
– AL MEJOR LIBRO DE POEMAS PUBLICADO EN ESPAÑOL
Me encuentro igualmente ante la
dificultad de elegir entre dos obras, por lo que solicito al jurado que
considere ambas candidaturas.
Palabras
sedimentarias, de la filóloga y poeta M.ª
Carmen Ruiz Guerrero (Murcia, 1976), publicado por la editorial barcelonesa
La Garúa. Es un poemario de construcción inteligente y arriesgada, en el que se
funden ética y estética, apostando por la palabra como revelación y epifanía.
Por su parte, Vanitas,
de José Manuel Ramón (Orihuela, 1964, residente en Fuengirola, Málaga),
publicado por la editorial ovetense Ars Poética, es un libro valiente e
innovador, caracterizado por un constante conflicto con el lenguaje, visible en
sus rupturas sintácticas, neologismos, arcaísmos y abundantes recursos fónicos
y visuales.
La obra se inscribe en una
dimensión de búsqueda espiritual, planteando una indagación en la redención con
un trasfondo de denuncia social. Con este poemario, José Manuel Ramón cierra
una tetralogía desde una perspectiva ideológica de raíz esotérica, alcanzando
una plena madurez estilística con notables resonancias barrocas.
José Luis Zerón Huguet *
Voto 4.1. Confirmación (11-4-2026)
He visto que también está nominada Paz Hinojosa. No la incluí porque
apenas me ha dado tiempo a leer su último libro, pero la aprecio mucho y
valoro su escritura. Trataré de completar la lectura en los próximos
días, pero creo que apoyaré su candidatura sin renunciar a mi votos.
Ayer hablé por teléfono con José Manuel Ramón y está muy contento de que
su libro sea candidato.
José Luis Zerón Huguet
VOTO 5. FRANCISCO JAVIER DÍEZ DE REVENGA: VOTA A PREMIO MARÍA MOLINER (8-4-2026)
Jose Luis
Martínez Valero
VOTO
6. TRINIDAD RUIZ MARCELLÁN: VOTA PARA PREMIO CERVANTES (9-4-2026)
Por favor, vota en mi nombre y en el de Olifante
para VIDA ÁVIDA de Ángel Guinda.
VOTO
7. ADA SORIANO: (9-4-2026)
Propongo para los premios Cervantes de Ágora
2026:
PREMIO CERVANTES DE ÁGORA, SONRISA DE
CERVANTES
Elijo, sin duda, a Alberto Chessa
(Murcia, 1976), no solo por su trayectoria poética, en la que hallaremos
hondura, precisión, intuición, inteligencia… sino también por sus traducciones,
un trabajo encomiable, de interés para un buen número de lectores que se
precien de leer a autores imprescindibles, a mi manera de ver.
Pienso ahora, por ejemplo, en estas dos obras
de poesía de Alberto: La impedimenta (Finalista del Premio Nacional de
la Crítica y publicado en Huerga y Fierro en 2017) y Un árbol en otros (La
estética del fracaso, 2019). Anteriormente, por poner otro ejemplo, en La
osamenta (accésit del premio Adonáis en 2010). Posteriormente, en Anatomía
de una sombra (galardonada con el Premio de Poesía Dionisia García en 2020
y publicado por la Universidad de Murcia en 2021).
Respecto a sus volúmenes de traducción,
menciono dos maravillas que salieron a la luz en la editorial Relee en 2018. Me
refiero a Querido Waldo, que tanto me han dicho de Emerson y Thoreau y a
Mi primer verano en la sierra, que me dio a conocer todo lo mejor de
John Muir, obra lírica hasta la extenuación. Textos exentos de ruidos urbanos.
Una auténtica unión del hombre con (y en) la naturaleza.
PREMIO MARÍA MOLINER
(al cuidado de la filología y la cultura españolas, la crítica, la divulgación
y el estímulo a los nuevos lectores)
Propongo con toda convicción a Aitor Larrabide
Achútegui (Bilbao, 1969), director de la Fundación Cultural Miguel Hernández de
Orihuela, por su incansable dedicación a la obra y figura de Miguel Hernández,
además de otros autores, como los de la Generación del 27.
Por cierto, ha sufrido en más de una ocasión recortes
en los presupuestos, incluso trabaja mayormente sin empleados a su cargo. Doy
fe de ello porque lo conozco desde que llegó a Orihuela, hace muchos años, para
elaborar su tesis doctoral sobre nuestro reconocido poeta. Me llamó la
atención, siendo él de Bilbao, su entusiasmo y su incansable trabajo como
investigador de Miguel Hernández.
Asimismo, publica obras de autores actuales de
Orihuela y otros pueblos. Es, por tanto, un difusor del arte y la cultura, un
apoyo constante, un hombre que trabaja muy de corazón.
PREMIO JORGE GUILLÉN – EL ARCO DE LA AURORA
(en homenaje al poeta del 27 y catedrático de la Universidad de Murcia)
Propongo absolutamente toda la obra de Gabriel Miró,
el mayor poeta en prosa que ha caído en mis manos, y en mis ojos. Léase sino su
preciosa novela corta Niño y grande, algo menos conocida, pero
inmensa.
PREMIO TRUJIMÁN – JOAQUÍN GARRIGÓS BUENO
(a una obra traducida desde el español o de otra lengua al español)
Muy de acuerdo con José Luis Zerón, Backyard,
antología bilingüe del poeta norteamericano A. R. Ammons, con selección y
traducción de Luisa Pastor, publicada por la editorial oriolana Auralaria, es
decir, a cargo de Luisa Pastor y Álvaro Giménez.
PREMIOS DE LA CRÍTICA DE ÁGORA
A LA MEJOR OBRA EN PROSA DE FICCIÓN
Vuelvo a coincidir con José Luis. La cercanía de lo
extraño es una intensa colección de cuentos de la autoría de Javier Puig
(Barcelona, 1958), publicada por la editorial ilicitana Frutos del Tiempo
(colección Fifty, 2025).
En efecto, Javier domina muy bien la narrativa breve,
un género que valoro considerablemente. La selección que el autor nos ofrece en
esta obra es digna de ser leída y apreciada con todo merecimiento.
A LA MEJOR OBRA EN PROSA DE NO FICCIÓN
Propongo, sin duda, Proyecto Mosaicum, de
Juan Carlos Felices (Elche, 1963), publicada por la editorial ilicitana
Frutos del Tiempo (colección La dignidad de la palabra, 2025). Es, de hecho, un
auténtico mosaico de teselas musicales que alude a diferentes épocas de las que
podemos aprender, y recordar también. Hallamos aquí, por tanto, análisis y
memoria. Con toda seguridad, no aburre.
AL MEJOR LIBRO DE POEMAS PUBLICADO EN ESPAÑOL
Suscribo las palabras de José Luis (Zerón Huguet). Muy de acuerdo con
su elección, que es la mía propia, no necesito añadir a lo que José Luis
expresa con afecto y precisión.
Pasen y lean:
Me encuentro igualmente ante la dificultad de elegir
entre dos obras, por lo que solicito al jurado que considere ambas
candidaturas.
Palabras sedimentarias, de la filóloga y poeta M.ª
Carmen Ruiz Guerrero (Murcia, 1976), publicado por la editorial barcelonesa La
Garúa. Es un poemario de construcción inteligente y arriesgada, en el que se
funden ética y estética, apostando por la palabra como revelación y epifanía.
Por su parte, Vanitas, de José Manuel Ramón
(Orihuela, 1964, residente en Fuengirola, Málaga), publicado por la editorial
ovetense Ars Poética, es un libro valiente e innovador, caracterizado por un
constante conflicto con el lenguaje, visible en sus rupturas sintácticas, neologismos,
arcaísmos y abundantes recursos fónicos y visuales.
La obra se inscribe en una dimensión de búsqueda
espiritual, planteando una indagación en la redención con un trasfondo de
denuncia social. Con este poemario, José Manuel Ramón cierra una tetralogía
desde una perspectiva ideológica de raíz esotérica, alcanzando una plena
madurez estilística con notables resonancias barrocas. *
Ada
Soriano
P. S. Ah, y decirte que José Luis (Zerón Huguet) me ha dicho, acerca de mi reciente libro, lo
que le has comentado tú. He de ser honesta. Mira, mi libro está fechado
en abril de 2026. En 2025 todavía no estaba impreso. No obstante,
agradezco tu interés hacia mi obra.
Ada
VOTO 8. FULGENCIO MARTÍNEZ (10-4-2026)
Para el Premio Cervantes, opto por un poeta mayor del siglo XX, aunque su obra quizá más
interesante, en poesía cada vez más intensa y filosófica, la escribió en sus
últimos años de vida, transcurridos en el siglo XXI. Vida ávida,
la nueva edición en 2025 de su obra poética completa, por Olifante (la
editorial que fundó junto a Trinidad Ruiz Marcellán) es una obra magna. Está
enterrado en el cementerio de Trasmoz, el mítico espacio que describe Bécquer
en una de sus Cartas desde mi celda. Nació en Zaragoza, el 26 de agosto del
1948, y murió en Madrid el 29 de enero de 2022. El poeta cuando era joven
representó el espíritu más moderno y provocador, siempre con esa seriedad del
pueblo de sus ancestros de Uncastillo (en las Cinco Villas, el Aragón profundo
fronterizo con el reino Navarro). Entre los universitarios de Zaragoza se
cuenta que durante un tiempo (se estaba aún en años de dictadura) aparecieron
en la ciudad unss misteriosos versos escritos en paredes y puentes. Eran anónimos
pero todos sabían su autor: firmados solo con el dibujo de una guinda. (Esta
información me la corroboró mi amigo Fernando Martín Cólera).
Así pues, mi
premio Ágora para Ángel Guinda. Apoyando también los votos del “lector”
y poeta Enrique Villagrasa y de la editora y amiga Trini, de Olifante.
Como premio Cervantes de Honor propongo a Miguel Ángel Cuevas, por las razones expuestas por José
Luis Zerón Huguet, y las que yo añadí; más el agradecimiento que sé le
profesaba José Luis Martínez Valero al que ha sido su traductor al italiano, de uno de sus mejores libros Puerto de Sombra, que por cierto la crítica
española ciega ignoró.
También para Cervantes de Honor propongo:
La Fundación Miguel Hernández y su director, Aitor Larrabide. Por su constancia y valentía hernandianas.
La editorial Olifante, fundada por Ángel Guinda y Trinidad Ruiz Marcellán, su actual directora. Por representar el riesgo y la marea siempre alta de una pequeña y gran editorial dedicada a los libros de poesía.
Al rey Felipe V de España, que ordenó crear la Real Academia Española y otras instituciones de buen gusto; y, sobre todo, impulsó la agricultura.
A la revista digital y editorial venezolana LETRALIA. TIERRA DE LETRAS, que cumple 30 años en este abril. Dirigida por el novelista y poeta Jorge Gómez, es un puente entre las dos orillas del español global.
PARA EL PREMIO
MARIA MOLINER, al cuidado de la transmisión y la cultura, en particular la
literaria, me sumo a la propuesta del anterior premio en esta categoría, el
catedrático Francisco Díez de Revenga: propongo a José Luis Martínez Valero
(in memoriam). Como en esta categoría no es costumbre dar dos o varios premios
ex aqueo (como sí lo es en los Premios Cervantes de Honor) pienso que tras un
salto categorial a la primera de los premios, merece ser Premio Ágora de
Honor compartido con Miguel Ángel Cuevas, Aitor Larrabide. Por su labor
longuincua y siempre seria, no partidista, al frente de la Fundación Miguel
Hernández en Orihuela, que ha sabido mantener al margen de prebostes y
comisarios la dirección de la preservación y difusión del legado de uno de los
grandes poetas europeos del siglo XX, Miguel Hernández Gilabert. De acuerdo
totalmente con las razones también expuestas por Ada Soriano y por José Luis
Zerón Huguet, académicos (in sombra) de la de Oleza.
PARA LA
CATEGORÍA DE TRUJIMÁN- JOAQUÍN GARRIGÓS me adhiero 1. a la propuesta de Paul
Tumanian: para la traducción de un libro en español a otra lengua extranjera,
en este caso al rumano: la novela El palacio de las blanquísimas mofetas
(1980), de Reinaldo Arenas.
Traducida al
rumano en 1988 con el título Castelul (Editorial Militar).
Cierto que
Tumanian la propone para el premio de Jorge Guillén-El arco de la aurora, como
reclásico. Podría ser. Pero opto mejor por esta ubicación. La distinción de
algún modo es una llamada contra el olvido de este poeta y escritor cubano,
tantos años víctima de la dictadura en su país.
En el capítulo
de los libros extranjeros traducidos al español, me sumo al voto de Ada y José
Luis Zerón: Backyard, antología bilingüe del poeta norteamericano
A. R. Ammons, con selección y traducción de Luisa Pastor, publicada por la
editorial oriolana Auralaria.
EL PREMIO ARCO
DE LA AURORA-JORGE GUILLÉN estimo que debe ir a Gabriel Miró y en
concreto a su obra Años y leguas, como un libro digno de revisitar y
comienzo para una revisión o primera lectura de la obra del gran prosista
oriolano. Quzá sea este clásico reclásico lo más conveniente, por aleopatía,
contra los tiempos de literatura recalentada, fácil y rápida, y por otro lado,
contra el exceso de importancia de las consignas.
En los premios
Ágora, en sus diversas modalidades:
A) - Mi voto en la categoría al mejor libro de
poesía, es también ex aequo: para el poemario hombre, de José María
Herranz (ediciones Agoeiro). (1 voto)
En una crítica al libro de Herranz, señalé
(perdonad la autocita): hombre tiene
poemas "originales" extraordinarios, y sobre todo, una libertad de
palabra, no vigilada, ni siquiera por la conciencia del autor, y una riqueza de
forma y léxico impresivas. La búsqueda personal de identidad -sexual, social,
personal- y la respuesta poemática rupturalista, rebelde, rimbaudiana, ante las
normas y el inmovilismo represor, dan fruto en unos cuantos poemas que hieren
como cuchillos aún en el texto. Curioso, en el título “hombre” con minúscula.
Esta obra fue finalista del Noveno Certamen de poesía "Poeta Juan Calderón
Matador".
-y para el
libro de Ángela Mallén, Te pinto con luz (Colección David Levi).
El libro es
“un viaje sentimental por el origen, asumible por cada uno de nosotros sus
lectores como una aventura propia. La infancia, las figuras entrañables de la
abuela y de la tía, y las calles y la naturaleza fijadas en la memoria como un
respirar sagrado que acompaña a la poeta. El libro está dedicado a la memoria
de la hermana de la autora”. (1 voto)
Por supuesto
que podría destacar también otras obras; en especial: “Aquel jardín”, de José Luis Martínez Valero
(La fea burguesía) (1 voto). Ahora sí podría votar este libro, ya que es norma por
supuesto no votarse los propios jurados.
FINALMENTE, APOYARÍA
EL LIBRO DE JOSÉ RAMÓN, VANITAS, EN LAS PROPUESTAS DE LA ACADEMIA DE OLEZA
(Ada y José L. Zerón) Y RETIRARÍA LOS MÍOS.
B) Mi voto en
categoría de PROSA NO DE FICCIÓN es para el libro de aforismos de Alberto
Chessa Elefantes de nube (Bordones) (La Nube de Piedra Ediciones), sobre
el que el profesor Díez de Revenga ha escrito un jugoso artículo en La Opinión,
reproducido en Ágora. Así hago el salto categorial: Alberto Chessa fue apoyado
por dos votos (de Ada y José L. Zerón) para el premio Cervantes de Ágora. (1 VOTO)
A) EN LA
CATEGORÍA DE FICCIÓN, mi voto es ex aequo para la novela “Panocho”s
metal”, de Jesús Cánovas Martínez (AESC, Murcia), una novela de humor y
filosofía que desentraña -tarea inagotable- el escondrijo del mal en los actos
de la vida cotidiana de dos parejas de seres humanos. Escritura muy rica en
diálogos chispeantes y el dominio del español coloquial, especialmente del
registro urbano murciano. (1 voto)
- Y para el
libro de relatos cortos de Paz Mellado Hinojosa Algunas metamorfosis (ed.
Loto azul, Valencia, 2025). (1 voto)
El juego literario está tan presente en el libro,
que uno de los relatos más divertidos, "Agencia de detectives"
plantea la posibilidad de una agencia que admitiría encargos para averiguar qué
ocurrió realmente en la cueva de Montesinos, o dónde encontrar el País de las
Maravillas, o Macondo.
Querido José
Luis, muy agradecido, ¡de nuevo la Academia de Oleza! Es muy acertado, creo, y
bien argumentado tu voto. Empezando por la categoría "maior", del
verdadero Premio Cervantes, apoyo tu voto a favor de Miguel Ángel Cuevas, a lo
dicho por ti añado el mérito de haber traducido al italiano cinco poemas de
"Puerto de sombra", de nuestro amigo José Luis Martínez Valero (he
releído ese libro estos días, y me parece de lo poco bueno de la poesía en los
últimos treinta o cuarenta años, salvo algunos poetas como tú o como Ada, que
no se me caen de las manos. Estoy ordenando en Murcia mi biblioteca, con más de
quinientos libros de poemas, y hay que ver como se caen, incluso los mismos
títulos de los poemarios, esos "grandes poetas" de Visor y
acompañados... y experimentados... sic transit el verbo... no queda nada...
Ocupan un sitio sentimental en mi biblioteca, eso sí. y los quiero, como a
hijos malformados, esos libros de poetas de nuestra generación o un poco
mayores que nosotros. Lo malo es que de los más jóvenes, no hay ni un verso en
pie. Son tiras de polvo, largos rumores de nada.... sin ritmo ni campo; ni
dentro ni fuera. Para leerlos en tenidas con voz plana... No me producen tanta
melancolía como los "Rosillo". Quizá solo quieren ser eso: fuego del
día, chispas, sin hogar de poesía).
La categoría
María Moliner, premio que instituyó José Luis M. Valero, se alegra de tu voto a
Aitor Larrabide. Creo que ha hecho por la transmisión de la poesía, la cultura
y en especial por el legado de Miguel más que once ministros de Cultura, de
cualquier partido en el Gobierno en este país.
Apoyo tu
re-clásico: Gabriel Miró era otra de las grandes pasiones de José Luis Martínez
Valero y esa razón dice de la actualidad del clásico (tú has elegido "Años
y leguas", muy bien), y dice de tu buen gusto de lector, tanto como el de
nuestro amigo. Te confieso que yo he leido ese libro que dices, y uno o
dos más de Miró, pero no lo he leído aún como debiera, atentamente. Tengo una
deuda, pues.
Las otras
elecciones las comparto viniendo de tu criterio. Solo conozco a dos de los
autores que eliges, en prosa de ficción, Javier Puig (cuentos), pero no conozco
esa obra; y en poesía, nuestro José Manuel Ramón, cuyo "Vanitas" (magnífico
título) me hizo llegar y he leído con mucho gusto. No llego a veces a
algunos de sus poemas, abstractos para mí, pero reconozco un fondo verdadero, y
una voluntad de expresión propia que me exigiría esforzarme en leerlo mejor.
Sinceramente.
Recojo, en
fin, todas tus propuestas, en las distintas categorías, y las apoyo,
personalmente, a ver qué sale....
Fulgencio Martínez, de camino al registro.
Respuesta de José Luis Zerón Huguet al anterior (9-4-2026):
Muchas gracias por tu generosa respuesta. Me alegra
especialmente que coincidamos en lo esencial, y que hayas acogido con tan buen
criterio las propuestas para las distintas categorías.
En cuanto a Miguel Ángel Cuevas, poco más cabe añadir
a lo que señalas: su labor como traductor, y en concreto ese gesto de llevar al
italiano algunos poemas de Puerto de sombra, es también una forma muy
valiosa de prolongar la vida de la poesía y de estrechar vínculos entre tradiciones.
Celebro, además, que hayas vuelto sobre ese libro de José Luis Martínez Valero;
comparto plenamente tu juicio, y me reconforta saber que sigue creciendo en la
relectura.
He leído con interés —y no sin cierta complicidad— tu
reflexión sobre la poesía de nuestra generación y la más joven. Hay en lo que
dices una mezcla de lucidez y melancolía que reconozco bien. Quizá, como
apuntas, muchos textos aspiren solo a ser chispa fugaz; pero confío en que,
entre ese polvo, todavía aparezcan voces capaces de sostener el fuego.
Respecto a Aitor Larrabide, suscribo cada una de tus
palabras. Su trabajo sostenido, discreto y profundamente eficaz en favor de la
poesía y de la memoria de Miguel merece, sin duda, ese reconocimiento.
En cuanto
a Años y leguas es, para mí, una de esas obras a las que siempre se
vuelve, y estoy seguro de que, cuando puedas leerlo con mayor detenimiento, te
dará grandes satisfacciones. Merece la pena saldar esa deuda. En cualquier
caso, Ada ha votado la obra completa de Miró. No sé si ella te ha enviado ya
sus candidaturas. Verás que coincidimos en casi todas las categorías, pues ella
y yo le dedicamos un rato largo de charla para esta votación y llegamos casi a
las mismas conclusiones.
Sobre el resto de elecciones, te agradezco la
confianza. En el caso de José Manuel Ramón, entiendo bien lo que comentas: hay
en su poesía una exigencia que a veces pide una lectura más demorada, pero
también, como dices, un fondo auténtico que justifica ese esfuerzo.
En cuanto a la posdata, no sé si Abrazar el
cielo figura en algún lugar como publicado en 2025; la fecha de edición que
aparece en el libro es abril de 2026, de modo que no podrá ser incluido aunque
sea un libro que merece el premio. Podría ser para el año que viene.
Gracias de nuevo por tu apoyo tan rico y estimulante.
José Luis
Respuesta al voto 7, de Ada Soriano: (10-4-2026)
Gracias, Ada,
poeta, por tu voto y tu valoración en los Premios La sonrisa de Cervantes, los
Cervantes, verdaderos. Aceptada, sí, la doble propuesta en la categoría de
Libro del Poesía. Conozco sólo el libro de José Manuel Ramón, no aún el de la
filóloga murciana, las propuestas también valen para llamar la atención sobre
libros que prometen satisfacernos y esperan su lectura aconsejada por alguien
con fino sentido de lo poético como tú.
Sobre Alberto
Chessa, es un buen candidato al premio Cervantes, tiene una trayectoria ya
dilatada y en varios géneros. No hace mucho publicó el profesor Díez de Revenga
un artículo en La Opinión (que reprodujimos en Ágora) sobre una obra suya
aforística. Estoy pendiente de tenerla en la mano.
Aitor es el
alma de la Fundación y su labor a lo largo de muchos años lo aquilata de sobre
para el Premio, puesta la mira en esta categoría en la transmisión y amor por
la cultura y el legado literario en particular. José Luis lo hubiera votado.
Este año, estoy sin José Luis presente, y él ha sido en los últimos años la voz
sabia y decisoria, aunque como Presidente-corresponsal, igual que vosotros,
académicos de la de Oleza, hemos dado la pana por alguna obra u autor.
Admitidas el
resto de las candidaturas que propones, Ada. En cada caso, traducción,
re-clásico, ficción, no ficción, y la categoría de poesía, emites razones
poderosas; la coincidencia con los votos de José Luis Zerón Huguet es síntoma
de buena sintonía, de lecturas compartidas y criterios literarios afines. Os
felicito por ello. José Luis ha cogido doble comodín en dos de las
subcategorías, tú creo que solo en una; a ambos os damos licencia, pese a que
le tocará al azar o a la sabiduría divina afinar y acertar con un solo ganador
o ganadora. (Siempre quedará el recurso al premio honorífico, salvo en las tres
modalidades del mejor Libro según la crítica de Ágora, que aquí hay que mojarse
sin escrúpulo).
Y no sé qué
más.
Un abrazo,
amiga, y muchas gracias de nuevo.
Fulgencio
Respuesta de Ada Soriano al anterior: (10-4-2026)
Nada que
agradecer, querido poeta. Me ha alegrado este correo tuyo, tan enjundioso y
lleno de afecto. Que gane el mejor, como se dice, o por azar. Estas cosas, ya
sabes, son así. Y decirte que siento mucho la no presencia de tu amigo José
Luis.
Todo mi ánimo
y mi cariño de siempre, y otro abrazo,
Ada