NOVENTA AÑOS DESPUÉS
por Francisco Javier Díez de Revenga
La editorial Renacimiento de Sevilla acaba de publicar el libro de la catedrática de la Universidad de Yale Noël Valis, Lorca después de Lorca, magno ensayo que supera las cuatrocientas páginas, un clásico en su versión original, publicada por Yale University Press en 2022 Lorca after life, es decir Lorca después de la vida. Porque lo que realiza la autora en su documentadísimo estudio es reunir toda clase de testimonios sobre la fama de Federico García Lorca después de su muerte, debido no solo a su obra sino a la celebridad o trascendencia de su figura y personalidad, a su significación como poeta y dramaturgo, cuya popularidad en vida ya había sido sobresaliente.
Son muy reveladoras las relaciones que establece la ensayista con otros grandes poetas y escritores de diversa celebridad y la trascendencia posterior de su significación. Incluso se remonta al destino de algunos poetas que murieron también en actos de violencia, como es el caso de Garcilaso de la Vega, caído en acción de guerra, o el del gran poeta de la época de Felipe IV, el conde de Villamediana, excelente poeta barroco y personaje insurrecto y atrevido, que fue asesinado en una calle de Madrid, y aún no se han resuelto las causas de la muerte de quien presumía que sus amores eran reales…
Dividido en dos partes, el volumen responde, en la primera, a algunas interrogaciones muy inquietantes, como ¿por qué importan los poetas muertos?, o todo lo referente a la tumba de Lorca y la relación del poeta con el pueblo, que en el caso de Federico se complica porque su consagración como poeta popular o poeta del pueblo es muy complicada y controvertida y no fácil de asumir, como muy bien detalla Valis aportando todo tipo de pruebas.
En la segunda parte, se detiene, a la hora de fijar el sentido y la valoración de su fama posterior, en la homosexualidad del poeta, que la autora pone en relación con muy célebres escritores que gozaron de fama y se convirtieron en mitos, como es el caso del gran poeta norteamericano Walt Whitman, al que Lorca dedicaría su célebre Oda, que figura en Poeta en Nueva York, y que Noël Valis desentraña y comenta estupendamente en la parte final del ensayo, contrastando famas y celebridades.
Es tan certera en el uso de sus fuentes que incluso recoge su valoración como poeta sacrificado en una especie de «drama sacramental» y como poeta del pueblo, en las reacciones inmediatas a su muerte tan pronto fue conocida en la España republicana, a través de un periódico de Murcia, Nuestra Lucha, el 29 de agosto de 1936, que fue el primero del mundo mundial en publicar la tremenda noticia de la muerte de Lorca, como recoge puntualmente Valis en su libro.
La reacción de los que hacían el periódico murciano fue inmediata. Cuando todavía la noticia no era conocida nada más que por unos pocos, Nuestra Lucha, en una curiosa sección titulada «Picota», por la que venían desfilando personajes conservadores o generales sublevados (Mola y Franco, entre otros), publica al día siguiente, 30 de agosto de 1936, una columna, en la que ya se inicia la mitificación del poeta como héroe y como mártir: «Federico García, el buen Federico García Lorca, según las nuevas infaustas que nos angustian, ha muerto, fusilado por los traidores. Hubo siempre en él la señal de un destino sombrío, oscuridades de sangre y de tragedia. Terrible enunciación de sangre y de venganza de estos espantosos poderes a los que había arrebatado exaltada y patéticamente todos los secretos. Ha sido la muerte suya, muerte de héroe o de mártir que son términos iguales. Muerte noble, y no hay muerte noble sino en los términos de las vidas excelsas. La muerte del gran poeta, del trascendental poeta Federico García Lorca, ha sido un drama sacramental, instantáneo. Su alma desbordada debió salir, a borbotones, como las imágenes de las canciones y del Romancero gitano, amasado de sangre morena, en liberación de los despojos corporales».
Pocos días después, el poeta murciano Rafael García Velasco, en su Elegía a Federico García Lorca (El Liberal, Murcia, 18 septiembre 1936) consagraría, todavía en caliente, el carácter de mito universal y popular de Federico, cuando cierra su romance con estos versos, recordados por Noël Valis en su libro, como muestra del icono popular en que Lorca se convirtió inmediatamente después de su muerte: «¡Ay, cómo lloran tu muerte / los gitanos y gitanas! / ¡Ay, cómo lloran y lloran / los pobres, tus camaradas!». Tal como señala Valis, en ese momento «Lorca ya forma parte del pueblo en un poema que apunta hacia el mito».
El artículo del profesor Díez de Revenga fue publicado en La Opinión, de Murcia, el lunes 17 de agosto de 2026. Lo reproducimos por gentileza de su autor.

Francisco Javier Díez de Revenga es Catedrático emérito de Literatura en la Universidad de Murcia. Escritor, ensayista, autor de libros de referencia sobre Miguel Hernández, Carmen Conde, Azorín, y sobre la Generación del 27. Publica semanalmente un comentario sobre libros de actualidad en el periódico La Opinión, de Murcia.
_______
Más información editorial sobre el libro Lorca después de Lorca, de Noël Valis, en web de Renacimiento:



.jpg)