Alfredo Piquer
POEMAS DE ALFREDO PIQUER
RUPESTRE
Va declinando el día y se acentúa
el frío,
glacial
aún la noche, fuera de la caverna.
Un
retumbar de cascos se oye sordo y lejano
abajo en
la llanura. Y retorno a la luz
exigua de
la llama y a las sombras que arroja
en la
áspera pared de la oquedad más honda
de la
gruta. Allí llevo mis pasos, la soledad
serena de
mis horas más íntimas;
dibujo
allí despacio las líneas precisas
que
evocan el espíritu del animal,
la
carrera indómita de los caballos
golpeando
el suelo, el rumiar de los uros
y el
bisonte, el contorno del hollín y los óxidos
de la
escritura que primera describe su galope
y su
apacible pasto, donde me tiendo
y sueño la
libertad de la crin y el relincho,
el sonoro
mugido, la identidad mágica
entre el
trazo y la bestia, donde recreo el mundo
y su
sentido, y escribo mi poema
sumido en
el silencio sacral y más recóndito
de mi propia tiniebla.
(De Odisea mínima. Erato ed. 2026)
MAR
Fue
la anónima lejanía del mar,
perpetuada en el tiempo y su halo de sueño,
y su espíritu arcano de oscuridad
y destino absoluto, carente de adjetivo,
custodia aún de pecios infinitos,
abrazando las islas, besando con sigilo
o estruendo, playas o acantilados.
Fue el mar el que ocultaba sus cipreses oscuros
y la piedra solemne de antiguos mausoleos
en la isla de la muerte.
Y en la penumbra de nuestra incertidumbre
el mar esconde el plazo de otra quietud
salobre y abatida, el cántico silente
que entona interminable, el susurro
secreto que confía a las lápidas.
(Inédito)
MONEDAS
(Monedas. Kavafis.
Ixxxviii. J .M. Álvarez)
Monedas con inscripción griega
de Lidia, Jonia, Atenas,
Siracusa;
tetradracmas de Tracia y
Mytilene,
de Lesbos y de Siria,
incluso Egipto.
En esto andan,
satisfechos, felices,
los que vocean y anuncian
a artistas
y poetas y trafican con
sus sueños íntimos
a cambio de dinero. Pasean
jactanciosos
por las calles ruidosas de
Jerusalén.
Y todo este gentío servil
de aduladores
y pretendidos vates les
rinde pleitesía.
Vedlos ahí, encumbrados,
Alejandro
Janeo y su esposa, la
reina de los rollos
de papiro y las pieles de
Pérgamo.
Y no tendrán en cuenta si
celebran
los ripios más vulgares; o
al contrario,
si desprecian las mejores
estrofas.
Solo tientan callados en
su bolsa
las monedas con
inscripción griega
u otras cualquiera, sin
que importe
mucho su procedencia.
(De Odisea mínima. Erato
ed. 2026)
ICONOS
En
la penumbra del pequeño templo, el humo
de
las velas ennegreció los antiguos, plateados
iconos
con que la fe fue poblando sus muros;
más
allá, la clave que esconde el mar arcano
y
su palabra de espuma y oleaje pugnaba
con
constante combate contra el rugido ronco
y
profundo de los siglos. Nunca volvimos
donde
las aves súbitas recogen cada noche su vuelo,
donde
un rumor oceánico se oía y la luz
del
crepúsculo dorado fulgía en los cantiles,
donde
las cúpulas azules y las campanas
en
las blancas espadañas anunciaban otro mundo
de
cal y de pureza; donde el brillo metálico
de
los delfines asomaba efímero y gozoso
sobre
la superficie del mar.
El
silencio cubrió de oscuridad las sagradas
efigies
y ya no hubo respuesta para el sueño
axial,
cristalizado, finalmente perdido;
solamente
una playa inmensa y blanquecida
y
un mar inmóvil, sin viento ni marea,
y
un sol cenital, solitario y perpetuo.
(Inédito)
Alfredo Piquer (Madrid, 1951). Licenciado
en Filosofía y Letras (Historia Antigua), por la U.C.M. (Universidad Complutense
de Madrid). Graduado en Artes Aplicadas y Oficios Artísticos (Litografía), Licenciado
en Bellas Artes, (Grabado), U.C.M. Desde 1985 ha sido Maestro de taller de
Litografía, en la Escuela de Artes Aplicadas y 0. A. n.º 10, Madrid y desde
1988 Profesor de Entrada de Procedimientos de Ilustración del Libro, Escuela de
Artes Aplicadas de Oviedo, Asturias. Desde 1990 Profesor Asociado de la Facultad
de Bellas Artes de Madrid. Doctor en Bellas Artes en 1999, obtiene plaza de
Profesor Titular de Universidad de la Facultad de Bellas Artes, U.C.M.
Desde
1975 realiza numerosas exposiciones individuales y colectivas tanto nacionales
como internacionales de su obra plástica obteniendo algunos premios. Desde 2005
es coordinador del Grupo de Poesía del Círculo de Bellas Artes de Madrid. Premio
de Poesía del Círculo de Bellas Artes 2002. Finalista del Premio de Poesía
“Ciudad de Mérida” 2010. Tiene nueve poemarios publicados: Paleografías, Mar
sobre este altar, Memoria de naufragios, Tu oscuro nombre, Circe,
Museo, Elegía, Epigrafías
y otros poemas y Odisea mínima. Y dos libros de ensayo: Écfrasis y Agamenón
no sabe escribir.