ÁGORA. ULTIMOS NUMEROS DISPONIBLES EN DIGITAL

lunes, 10 de agosto de 2020

Para adquirir el volumen 2 impreso de la revista ÁGORA-PAPELES DE ARTE GRAMÁTICO

 

 Ágora - Papeles de Arte Gramático N.º 2

 Ya puedes adquirir o reservar el volumen 2 impreso de la revista ÁGORA-PAPELES DE ARTE GRAMÁTICO, titulado UN MUNDO FUERA DE LO COMÚN. Está disponible a través de la página de Ars poetica:

https://www.arspoetica.es/libro/agora-papeles-de-arte-gramatico-n-o-2_109048/ 

 Envíos a TODO EL MUNDO

 

 

Un número para releer y coleccionar

 La revista se dirige, en su edición impresa, a cuantos gusten el trabajo literario en su doble vertiente: crítica y creadora, y la edición de calidad de las revistas literarias.

 

Contenidos

PER-VERSIONES 9 

TRES POEMAS DE C.P. CAVAFIS TRADUCIDOS POR LUIS ALBERTO DE CUENCA 9 

CÓMO ENCONTRÉ LA PIEDRA FILOSOFAL, RELATO DE MIRCEA ELIADE, TRADUCIDO POR JOAQUÍN GARRIGÓS 13 

TEXTOS MAGISTRALES 17 

CINCO POEMAS DE MARGALIT MATITIAHU (SELECCIÓN DE LA AUTORA) 17 

VIAJE DE VUELTA, DE DIONISIA GARCÍA 22 

POEMAS DE MATRIA, DE RAQUEL LANSEROS 24 

NOCTURNOS, DE FRANCISCO JARAUTA 28 

POEMAS DE JAVIER LOSTALÉ, DE SU LIBRO CIELO (SELECCIÓN DEL AUTOR) 33 

DAVID PUJANTE: POEMAS DEL TIEMPO DE EL SUEÑO DE UNA SOMBRA (INÉDITOS) 36 

DOS POEMAS DE LUIS BAGUÉ (INÉDITOS EN LIBRO) 44 

CINCO POEMAS DE TONI QUERO DE SU ÚLTIMO LIBRO EL CIELO Y LA NADA 46 

HOMENAJE A BLANCA ANDREU. CUARENTA AÑOS DEL LIBRO DE UNA NIÑA DE PROVINCIAS QUE SE VINO A VIVIR EN UN CHAGALL 53 

EL FUEGO Y EL AGUA. POEMAS DE BLANCA ANDREU 53 

MIGUEL HERNÁNDEZ. MEMORIA Y COMPROMISO. DOSSIER 63 

CON MIGUEL HERNÁNDEZ (MEMORIA Y COMPROMISO) FRANCISCO JAVIER DÍEZ DE REVENGA 63 

PRESENCIA DE MIGUEL HERNÁNDEZ EN ORIHUELA TRAS SU MUERTE AITOR L. LARRABIDE 74 

APUNTE SOBRE UN EJEMPLO DE ESTRUCTURA SINTÉTICA EN CANCIONERO Y ROMANCERO DE AUSENCIAS FULGENCIO MARTÍNEZ 83 

RECORDANDO A ANTONIO FERRES 93 RECUERDO DEL HOMBRE PERDIDO ALMA PAGÈS 94 

LITERATURA EN CATALÀ 97 

POEMAS DE ANNA ROSSELL 97 

DIARIO DE LA CREACIÓN ANTOLOGÍA MÍNIMA DE POESÍA ESPAÑOLA ACTUAL 104 

ADA SORIANO 104 

JOSÉ LUIS ZERÓN HUGUET 108 

AGUSTÍN CALVO GALÁN 113 

CORIOLANO GONZÁLEZ MONTAÑEZ 118 

FELIPE SÉRVULO 122 JOSÉ ANTONIO PAMIES 126 

JOSÉ MARÍA PIÑEIRO GUTIÉRREZ 129 

MANUEL SUSARTE 132 

RICARDO HERNÁNDEZ BRAVO 134 

ALMA PAGÈS 136 

ANTONIO GARCÍA SOLER 137 

FULGENCIO MARTÍNEZ 139 

ANDRÉS ACEDO 142 

ÁNGEL PANIAGUA 148 

MAXIMILIANO HERNÁNDEZ MARCOS 150 

VICENTE CERVERA 153 ÁNGELA MALLÉN 159 

ANTONIO RUBIO LÓPEZ 164 

JORGE GÓMEZ JIMÉNEZ 175 

JOAQUÍN PIQUERAS 182 

JOSÉ MARÍA HERRANZ 187 

PACO CARREÑO 191 

ANTONIO MARÍN ALBALATE 199 

ALFREDO PÉREZ ALENCART 201 

BEATRIZ MONTERO DEL AMO 203 

ANTONIO GRACIA 204 

CO-LECCIÓN ÁGORA 207 

POEMAS DEL JARDINERO, DE JOSÉ LUIS MARTÍNEZ VALERO 209 

SEGUNDA PARTE 227 

RELATOS Y PROSA NARRATIVA BREVE 228 

LA MODA DE LA ROPA ACUCHILLADA JOSÉ ÁNGEL CILLERUELO 228 

EL ARREGLO PUEDE ESPERAR JESÚS CÁNOVAS MARTÍNEZ 233 

EL SALUDO JOSÉ BELMONTE SERRANO 237 

ELLE ANTONIO DE HOYOS ORTIZ 240 

UN CÍNICO EN SU CONFINAMIENTO ANTONIO RUBIO LÓPEZ 242 

LA TESIS DE JOTA JOSÉ ANTONIO MONTESINOS 246 

AMOR PAZ HINOJOSA 252 

TRES CUENTOS INFANTILES PARA ADULTOS, POR JUAN ZAPATO (DESDE ISRAEL) 257 

CINCO MICRORRELATOS DE ANNA ROSSELL 263 

ANTOLOGÍA DE GRANDES CUENTOS 265 

VENANCIO IGLESIAS: ESPERANDO A SUSANA 266 

ENSAYO 286 

ANTROPOLOGÍA NEGATIVA: ESCENARIOS UTÓPICOS DE LO (IN)HUMANO PACO FERNÁNDEZ MENGUAL 286 

QUAESTIONES QUODLIBETALES 294 

QUAESTIONES QUODLIBETALES (DIÁLOGOS DE TOMÁS SANTO Y ULISES MARTÍNEZ ). 1,2,3,4. POR FULGENCIO MARTÍNEZ 294 

CONVERSACIONES CON... 325 

CONVERSACIONES CON LA ESCRITORA ANA MONTERO DEL AMO POR BEATRIZ MONTERO DEL AMO 325 

EL MONO GRAMÁTICO 329 

FRAGMENTOS PARA UNA POETICA 329 

LEZAMA LIMA: EL FULGOR DESENCADENADO 329 

JOSÉ MARÍA PIÑEIRO GUTIÉRREZ 329 

BIBLIOTHECA GRAMMATICA 333 

CRITICA DE LIBROS 333 

DE AURIGAS INMORTALES: CONSTELACIÓN Y AMULETO/ BERTA GUERRERO 333 

PLAGIO. UNA NOVELA “ORIGINAL”/ÁNGELA MALLÉN 339 

CRÍTICA DE ANNA ROSSELL 342 

DUELO POR CUBA 342 

LOS SONIDOS DE LA HISTORIA 345 

EL PRECIO DE SER DIFERENTE 348 

ARTÍCULOS LITERARIOS 351 

LA VOZ AUTOBIOGRÁFICA DE DIONISIA GARCÍA ENRIQUE GAMBÍN LÓPEZ 351 

EL MANANTIAL DE LAS ALMAS PERDIDAS ANTONIO GRACIA 362 

NOTICIAS GRAMÁTICAS 365 

REIVINDICAMOS EL 22 DE ABRIL, FECHA CERVANTINA PARA CELEBRAR LAS LETRAS ESPAÑOLAS 365 

JORNADA DEL LIBRO, SIN LIBROS EN LA CALLE 370 

REVISTA CERVANTINA/FULGENCIO MARTÍNEZ 375 

"UNOS SON DE ORO, OTROS DE ALQUIMIA". 375 

CAPÍTULO VI, DE LA SEGUNDA PARTE DE EL QUIJOTE: DE LO QUE LE PASÓ A DON QUIJOTE CON SU SOBRINA Y CON SU AMA, Y ES UNO DE LOS IMPORTANTES CAPÍTULOS DE TODA LA HISTORIA 375 

LA ESTRUCTURA NARRATIVA EN EL PERSILES, DE CERVANTES 388 

CERVANTES CRÍTICO LITERARIO DE CERVANTES Y DE SUS CONTEMPORÁNEOS 391 

UT PICTURA 400 

GALERÍA DE ARTE GRAMÁTICO. JOSÉ ALEDO 400 

AUTORES 405



miércoles, 5 de agosto de 2020

"Las raíces del velo", nuevo poemario de José María Piñeiro. Artículo crítico de José Luis Zerón Huget: "La carencia y la plenitud". Reproducido de la web Las nueve musas. Revista Ágora digital/ Cuaderno de verano 2020/ Bibliotheca grammatica/crítica de libros

Las raíces del velo

Las raíces del velo, de José María Piñero, en Editorial Celesta


LA CARENCIA Y LA PLENITUD


Reproducimos el artículo de José Luis Zerón publicado en la página Las nueve musas.

José María Piñeiro Gutiérrez es un escritor oriolano dotado de una gran versatilidad. Destaca como articulista, ensayista, narrador y autor de aforismos.


También practica la fotografía y la pintura, y desde hace años mantiene el blog, empireuma. Blogspot,com. Pero ante todo es un auténtico poeta, si bien creo que como autor lírico no ha obtenido el reconocimiento que merece, eso que se da en llamar justicia poética. Su último poemario, Las raíces del velo (Editorial Celesta, Madrid, 2019), repleto de imágenes y destellos imaginativos, está escrito con una dicción reflexiva, intensa y envolvente que no rehúye la emotividad.

En todo el poemario se fusionan intuición y pensamiento en una constante basculación entre el pasado y el presente, el himno y la elegía. El autor ahonda en asuntos metafísicos esenciales sin renunciar a un lenguaje matérico y carnal. La poeta y crítica literaria Esther Abellán ha escrito con acierto en la revista cultural LOBLANC que «desde el propio título, Las Raíces del velo trae la confrontación de lo etéreo y lo sólido; la fragilidad, la sutileza y el tacto apenas perceptible de la vida frente a la fuerza y la consistencia de las experiencias y de todo aquello que constituye la memoria».

Las raíces del velo está sustentado formalmente en el hábil manejo del versículo, el empleo de figuras retóricas como el encadenamiento de imágenes (José María Piñeiro es un maestro consumado en el empleo de la imagen poética), la anáfora, la sinestesia o la aliteración y una riqueza semántica apabullante, si bien el poeta no se estanca en díscolos ensimismamientos expresivos, ni se solaza en la mera voluptuosidad retórica; lima y pule sin someterse a las restricciones de las normas convencionales de versificación, de tal modo que la lectura de sus poemas constituye una gratificante y enriquecedora experiencia.

En cuanto al inspirado título del libro que nos ocupa, el propio autor ha explicado en varias ocasiones, y esto mismo queda reflejado en la contraportada, que Las raíces del velo «simboliza la fragilidad, la fugitiva esencia de la vida; las raíces, por oposición, serían los episodios más determinantes de lo vivido».

El poemario está dividido en tres partes permeadas por un manifiesto autobiografismo. Cada una de ellas podría haber originado un libro por sí mismas. No estamos hablando, sin embargo, de tres poemarios incompletos agrupados en un solo volumen, pues las tres secciones, perfectamente ensambladas, constituyen una estructura unitaria y coherente. José Manuel Ramón, uno de los mejores amigos del autor, definió con tino la estructura tripartita del libro durante su intervención en la presentación del mismo en la librería Códex de Orihuela en mayo del año pasado: «son tres partes íntimamente relacionadas entre sí y vehiculadas en pos de una búsqueda del Amor absoluto que el autor ha emprendido, y que todos íntimamente ansiamos o deberíamos ansiar, según infiero. Amor absoluto representado por la verdad y la belleza, también por la carnalidad y su crudo relato del deseo, en definitiva, por el ser humano que desbroza su esencia con esa carga de profundidad que es el arte, dirigido a estimularnos hacia otros niveles de conciencia diferentes al nuestro».

El poemario está encabezado con esta dedicatoria general: «A mi madre, que soñaba con jardines y bodas» Y es que Lolín Gutiérrez murió poco antes de la impresión del mismo. De modo que este libro es también un sentido homenaje a la madre ausente.

El título mismo de la primera parte, “biografemas”, es otro ejemplo de la coherencia intelectual de nuestro autor, gran conocedor de la obra de Roland Barthes, sobre la cual ha escrito numerosos textos. Biografema es el neologismo acuñado por al filósofo francés para definir escenas, imágenes o pinceladas biográficas concretas que aunque no pueden abarcar una biografía en toda su extensión sí logran ilustrarla.

En el primer capítulo de Las raíces del velo encontramos los recuerdos de la infancia y adolescencia del autor que dejaron una huella indeleble en su memoria y forjaron su conducta psicológica hipersensible e indagatoria. También nos habla el poeta de su capacidad ensoñadora y su querencia por el arte, la poesía, la filosofía y los enigmas de la vida. En estos nueve “biografemas” también se percibe, la obsesión por el paso del tiempo, el asombro y el fervor ante la vida presente.

Me parece relevante que el primer poema del libro Se titule “El descubrimiento de la poesía” y esté dedicado a los amigos de la infancia (entre los cuales me incluyo) con los que nuestro autor compartió experiencias vitales iniciáticas y hallazgos literarios y artísticos. Y también lo es que le siga el que lleva por título “Santa Ana del Monte, Jumilla, 1981”, pues evoca la estancia juvenil de José María durante un año en este monasterio franciscano. Dos poemas de apertura, hermosos y sabiamente construidos, que cuentan la etapa mágica en que el poeta empezó a percibir el mundo con todas sus maravillas, misterios y aristas. Fue entonces cuando la vocación de escritor se le reveló como destino.

Otro acontecimiento iniciático en la vida del poeta, y que queda fijado en esta sección, son los veraneos con sus padres en las afueras de la ciudad de Torrevieja, en un lugar hoy lleno de urbanizaciones interminables pero que en los años setenta y comienzos de los ochenta era todavía una amplia extensión de matorral con unos pocos chalés y edificios (en uno de ellos tenían su piso veraniego los padres del poeta) diseminados frente a calas y promontorios agrestes.

La segunda parte es la más confesional y discursiva de las tres y el título de la misma, “Confieso que aún no he vivido”. parafrasea irónicamente el célebre libro que recoge las memorias de Pablo Neruda. Está encabezada por una cita del Libro de los pasajes de Walter Benjamin: «Vivía en la muerte…». Si en el primer apartado destaca la evocación maravillada, el recuerdo auroral, vitalista y celebratorio, en este el poeta da testimonio de su vida presente y manifiesta su desasosiego y sus deseos más acuciantes. Como dice el escritor Javier Puig en una reseña publicada en el blog ilicitano Frutos del tiempo «si antes, la retrospección era meramente contemplativa, si la mirada se situaba apartada de un responsable protagonismo, ahora la encontramos atrapada en una valoración severa, implacable, sometida a una estricta regla que no perdona la visión de las carencias, sino que las amplifica; sobre todo, la de un indefinible ser íntimo capaz de acompañar, de compartir, de mullir los propios pasos».


José María Piñeiro


Estamos ante una confesión valiente y equilibrada, sin asomo de patetismo. El poeta nos habla de pérdidas, ausencias y desamores con un lenguaje elevado que en ningún momento rasea o se instala en la planicie. Su voz nos emociona sin ambages, con la sincera expresión de sus extravíos. En “Confieso” se lamenta: «Olvidé entregarme/ cuando las cosas, fascinantemente, se estaban cumpliendo/y yo admiraba la precisión de esa relojería misteriosa/ Otros van muriendo o deviniendo./ Yo ando en las periferias del nombre y del acontecimiento,/peregrino extasiado que olvidó su destino prodigioso.». Pero también es capaz de sublimar el momento presente y de trascender la evocación misma. Escribe en “Principio final”: «Ahora que el futuro ya pasó,/ y sé que la casa frente al mar se derruyó antes de construirse/ y que la mujer de mis sueños en estos, perdida, flota,/no me queda sino la invitación precisa del ahora,/ seguir soñando para potenciar el instante/ y a mi propia imaginación,/ dialogar con los libros/ y agradecer este sol y esta tierra edénica/ en donde disfruto de la hierba y de la blandas tardes./ Todavía todo está ahí,/y quizá deba confiarme al azar de alguna divinidad/aunque no tenga fe suficiente».

Si la primera parte se cimenta en la intensidad de las evocaciones y en la presencia constante de la naturaleza, la segunda aborda el confinamiento voluntario del poeta, con un protagonismo destacado de la habitación donde este experimenta, especialmente a la hora de la siesta y del crepúsculo, sus ensoñaciones. En “Ensayos de pureza” José María manifiesta, tal vez dialogando consigo mismo en un efecto de desdoblamiento que no es infrecuente en su obra poética, o quizá dirigiéndose al lector: «Tú no puedes saber/ qué laboriosamente me entregué/ a no hacer nada y soñar furibundamente».

Pese a las continuas especulaciones imaginativas, el poeta no deja de transitar por la solidez perceptiva de la realidad. Por eso en todo el libro, y especialmente en esta segunda parte, se entrecruza lo real y lo ficticio con frecuentes y atinados tropos, un lenguaje vigoroso y admirables imágenes sensoriales. Pero también hay sitio para la ironía (a veces llegando hasta la parodia), pues no hay que olvidar que José María Piñeiro suele emplear en toda su obra creativa esta figura retórica. Valga como ejemplo un poema tan breve y escueto (solo dos versos) como “Desolación exquisita”: «Esta tarde me he comparado un libro:/ el acto erótico supremo del día».

En estos poemas confesionales, a veces luminosos, pero en su conjunto amargos e incluso desolados, la única tabla de salvación es la práctica del arte y la escritura (no siempre experiencias reconfortantes). El autor no es indulgente consigo mismo, pero se no se entrega a la mitificación del fracaso o del dolor y lucha con pericia contra sus propios demonios y los que acechan en la realidad exterior.

La tercera parte, “El flâneur enardecido”, es la más extensa del libro y contrasta con la anterior porque los poemas están escritos en su mayoría al aire libre, en la calle, a ritmo de caminata. Aquí destaca un tema recurrente en la obra de nuestro autor, la flânerie, el callejeo embriagado por las calles de Orihuela y ciudades cercanas como Alicante y Murcia, especialmente esta última (“Callejeando por Murcia” es un poema significativo). En una entrevista con la poeta Ada Soriano publicada en Mundiario y posteriormente en el volumen No dejemos de hablar. Entrevistas a 19 poetas (Polibea, 2019), José María habló con absoluta franqueza de su fascinación por Murcia y de su preferencia por el sexto día de la semana, expresada en el poema ”Continuidad del sábado”: «He convertido a Murcia en mi pequeño París. Pero ha sido una elección de urgencia. En Murcia oxigeno mi soledad. Para mí, el sábado es un día muy especial y me resulta imposible pasarlo en Orihuela porque no tengo con quien festejarlo. He aceptado mi soledad como un destino, pero también como una condenación. En Murcia ejerzo de flâneur, como diría Walter Benjamin, me transmuto en un modesto Baudelaire y me pierdo por sus calles, admirando la belleza de la gente que vive la vida, el compás de la gente pasando. En Murcia, un sábado por la tarde, asisto in situ, a la eclosión de la imagen poética, llego a sentirme dichoso sentado en el rincón más modesto, andurreo por el tiempo. Paseando, simplemente, por Murcia, he tenido muchas intuiciones que luego, al regresar he anotado y desarrollado. Paseando por Murcia he llegado a imaginar que podría ser feliz… Todo esto puede parecer muy provinciano y cándido, y la especificidad de este sentir en la ciudad de Murcia, ridículo, incluso; pero yo lo vivo con intensidad porque el éxtasis poético también se produce en los lugares más humildes y menos espectaculares».

Si la segunda parte del libro se abre con las palabras de un gran paseante como fue Walter Benjamín, la tercera empieza con esta cita de Baudelaire, el flâneur por excelencia: «El paseante perfecto, el observador apasionado/halla un goce inmenso en lo numeroso, en lo ondulante,/en el movimiento, en lo fugitivo y en lo infinito». Aquí la asombrada mirada de José María Piñeiro rinde tributo a la literatura y las artes, especialmente la música. Sin recuentos pedantes ni culturalismos al uso, homenajea a autores a los que admira y con los que se siente identificado: Piranesi, Lizst, Emily Dickinson, Erik Satie, Monet, Trakl, María Zambrano, Lezama Lima, Alejandra Pizarnik, Ana Cristina César, entre otros. Écfrasis, lecturas, audiciones musicales, encuentros inesperados, hallazgos mágicos en la grisura cotidiana, todo ello explica el amplio y flexible bagaje intelectual y artístico del autor, capaz de admirar la representación de una ruina romana, un vaso íbero, un daguerrotipo o una exposición de arte conceptual y de gozar escuchando a autores tan disímiles como Mozart, Hindemith o Steve Reich.

En todo el poemario, pero sobre todo en la última parte, se reivindica sin complejos el concepto de belleza, prácticamente repudiado en la poesía contemporánea. Para José María Piñeiro la belleza es el principio de esa harmonía que él tanto anhela y a la que se refiere constantemente en su escritura. En este sentido es muy elocuente el poema “Vermont counterpoint (Steve Reich)”, cuyos dos primeros versos («Una tarde la belleza me hizo llorar/ al convertirse en esperanza…») rebaten la célebre confesión de Rimbaud en Una temporada en el infierno: «Una noche, senté a la Belleza en mis rodillas. -Y la encontré amarga-.Y la injurié», que tanto ha influido en la escritura y el arte contemporáneos.

En la última parte del poemario el tracto poético es ancho y poroso, ecléctico diría, pero resulta unitario, coherente y en ningún momento el contenido se dispersa o deviene en pastiche. Quizá sería pertinente relacionar el discurso poético de José María Piñeiro con un palimpsesto, pues la idea de pertenecer a una tradición, de entender el concepto del palimpsesto borgeano está ligado estrechamente a su proyecto de escritura. En la poesía de nuestro poeta convive una doble naturaleza, la que atiende a un fondo imaginario constituido en torno a la experiencia propia, con todas sus aristas, y la que se explaya en los encantos del lenguaje y su propia autonomía. Sus poemas, en ocasiones, constituyen una logomaquia con la que reencantar el mundo, por decirlo con palabras del poeta Eduardo García.

En mi opinión, el apartado medular de la última sección de este poemario está resumido en el poema “Desasosiego del logos”, cuya primera estrofa reproduzco: «Somos escritura en expansión/ y perversa taxonomía de esa escritura, /intelectiva invención/y repetitiva moratoria del confín vislumbrado;/animal y amanuense,/transmisores y destructores de mundos,/sibaritas del verbo/ y especuladores de la calígine humana».

En este capítulo hay una conciencia de la transitorio como condición de la existencia. Desde la observación periférica, desde la perspectiva de quien se siente desplazado o diferente y busca en la memoria un punto de apoyo, el poeta también destaca el encanto de la presencia fugaz, la aventura presentida en el instante pasajero que la escritura es capaz de eternizar. “El sistema de lo posible depende del parpadeo oportuno”.

El imaginario lírico de José María Piñeiro no solo se sustenta en su experiencia estética, en su búsqueda y encuentro con la belleza, en la fidelidad rigurosa a un estado de elevación permanente, también se supedita al ámbito de la cotidianeidad, a la previsible rutina, a la fenomenología de la costumbre y la repetición, en suma, a la realidad más innegable y prosaica, caladero donde también el autor puede hallar, si permanece atento en su rebusca, súbitos alumbramientos que reconcilien sueño y realidad.

Cierra el libro “Poéticas”, conjunto de breves poemas que basculan entre la rotundidad aforística, la especulación ensayística y el fogonazo lírico. Y qué mejor colofón que estos cinco versos: «Cantar el triste final de todo/es un modo de protestar por ello, /saber, en el fondo, que el bien nos engloba/ es un proceso/ que resiste hasta su hallazgo».

Solo quiero añadir, para terminar, que los poemas de este libro no buscan la concordia del lector con reducciones simples, sumas seriales o sistemas lineales de sentimientos comunes. Por el contrario, refieren a temas complejos con un lenguaje admirable en su vastedad y, por tanto, cabría la tentación de considerarlos irracionalistas o herméticos, términos que no me parecen adecuados para definirlos, pues su autor tiene los pies muy bien puestos sobre la tierra, aunque sus versos nos desdeñen el vuelo y no dejen de enfatizar la ocasión única de la poesía para alcanzar mundos que están es este, utopías y sueños posibles. El lenguaje de Las raíces del velo es rico, sonoro, fulgurante…, pero ni oscuro ni difícil. Tampoco lejano. Es complejo, pero resulta accesible porque está abierto a la naturalidad de la gran polisemia. Lejos de estereotipos, miradas convencionales e imperativos sociales, José María Piñeiro cree que la poesía forma parte de la condición humana esencial siendo ajena a cualquier simplificación. Cree en ella como un medio de acceso a la realidad y de comunicación con el mundo, pero también de indagación interior y moral y de atenta escucha a lo numinoso, aquello que antaño solía llamarse Espíritu y que los poetas actuales han olvidado. Por eso propone, con rigurosa exigencia, un lenguaje matinal que es como un ojo panóptico totalizador que también alcanza la dimensión desconocida de lo real presente en todos nosotros. De ahí que la primera parte del poemario esté encabezado por una cita de Juan Ramón Jiménez: «La poesía nace del pueblo.»

En estos poemas hay mucha introspección, pero la zambullida interior no excluye un reconocimiento a la vida misma (tan inhóspita como acogedora) con sus contradicciones, sus gritos heridos, su fuerza escandalosa, sus recompensas caprichosas.

José María Piñeiro no es uno de esos poetas atormentados por la insuficiencia expresiva, es decir por la incapacidad del lenguaje para abarcar la realidad, sino que tiene fe, una fe inquebrantable en las palabras y en su naturaleza demiúrgica, por eso sus poemas trascienden las vicisitudes biográficas para emocionar y contagiar al lector con una voz propia de raíz órfica.

 José Luis Zerón Huguet


Las raíces del velo

Celesta (colección piel de Sal), 2919, 116 páginas.

martes, 4 de agosto de 2020

NO NOS DESMORALICEN LAS NOTICIAS DE ESPAÑA, ¡A TRABAJAR! DIARIO POLÍTICO Y LITERARIO DE FM. ÁGORA DIGITAL/ AGOSTO 2020

Pueblo español - Wikipedia, la enciclopedia libre

NO NOS DESMORALICEN LAS NOTICIAS DE ESPAÑA, ¡A TRABAJAR!


A muchos nos ha sorprendido la noticia que saltó ayer tarde (3 de agosto) con el comunicado del Rey emérito de España, Juan Carlos I, donde se daba cuenta de su meditada decisión de salir de España en estos momentos, y la correspondiente respuesta, en otro comunicado pactado de su hijo, el actual rey de España, Felipe VI, donde se daba el enterado de la decisión adoptada por el anterior monarca y se ponderaba su servicio a España y a la democracia.

Quisiera no dejar al margen de mi comentario varios temas que pueden ser relevantes para comprender ese hecho. Uno, la perfidia institucional del Gobierno de España, que con la excusa de "lanzar" de La Zarzuela (residencia de la familia real) al ex rey, ha pagado, con su presión sobre Felipe VI y con su calor a los medios afines para que ahondaran en el desprestigio del Rey emérito y, de paso, de la monarquía, el precio exigido por sus socios de gobierno populistas para mantenerle estos su apoyo. Esa perfidia no ocultó la reiterada propaganda antimonárquica en la televisión oficial y en las televisiones privadas afines, regadas con el dineral que debía haber destinado el Gobierno, al principio de la pandemia, para fines sanitarios.

Los espectadores hemos tenido que asistir mudos a ceremonias demagógicas tan viejas como la que el pasado sábado nos brindó un programa televisivo en horas de masiva audiencia, al presentar una supuesta encuesta popular a la cual solo se podía responder si se estaba de acuerdo o no con la salida de La Zarzuela del Rey emérito, como "castigo" a un delito que aún no ha sido determinado judicialmente ni menos sentenciado, y que, en todo caso, podría ser merecedor de otra u otras sanciones "populares" (y legales) que no se ofrecían en la encuesta tergiversadora.

Así que debemos sopesar si la salida de La Zarzuela pretendida por el Gobierno no era una excusa para irritar al Rey emérito, lesionar su imagen e incitarle a salir del país; salir no es huir, ni menos marchar al exilio, porque exilarse, en español, no es salir del país como cualquier ciudadano libre; no caigamos en el tercermundismo semántico también en esto.

Debemos pensar si no hay una trama, una maniobra liderada por el gobierno populista, contra aquel que paró a Chaves y no fue perdonado por los chaveros, y contra aquel (su hijo) que paró a Puigdemont y Junqueras  y ni ha recibido la mitad del agradecimiento debido de los españoles.

Una sucia maniobra política, reivindicada inmediatamente (en un gesto que recuerda las reivindicaciones de los atentados terroristas de la ETA o el FRAP, en el que militó su señor padre) por el vicepresidente de ese Gobierno del reino de España, el podemita y chavista Pablo Iglesias, que tildó de "huida al extranjero" la salida de España del anciano rey que trajo la democracia a este país.

Reivindicación hecha con un estilo pésimo, faltón, no solo para el ex rey sino para la inteligencia media de los españoles todos, en un tuit que coincidía en sus términos peyorativos con otros tuits del pequeño de los de Esquerra republicana, señor Rufíán, y de la gran taimada alcadesa de Barcelona, señora Colau. Un tuit donde confunde la historia y la realidad actual, y establece una manipuladora lectura del comunicado y de la decisión del ex monarca, al asimilarla como una huida al extranjero, al parecer como si se tratara del rey Alfonso XIII, dando a entender maliciosamente la deserción de la monarquía en España (cuando, en el día de hoy, tenemos un rey bien válido y vigente, que paró no hace muchos años el golpe de Estado iniciado por los amigos de Iglesias, Rufián y Colau). Como dirían en mi tierra murciana: es por eso que no lo pueden "solostrar", tanto al actual Rey, como a su padre, aquellos que solo pretenden minar el indudable valor del Rey como dique a la destrucción del Estado español, y con el Estado, la destrucción de la cultura española.

Desde la revista Ágora, llamamos, sean tus sentimientos monárquicos o republicanos, a luchar juntos por la transmisión de lo español. Entendiendo la cultura española en toda su amplitud y variedad, que incluye al menos cuatro lenguas, y muchas sensibilidades y símbolos históricos comunes. Solemos decir que hay más cultura en un pueblo pequeño del interior de España (con su iglesia, con su algún lugareño ilustre, con su acento y variedad local de alguna lengua española) que en todo Estados Unidos; y lo creemos así, porque el depósito de la cultura no se improvisa en un siglo.

A los más jóvenes, que no han vivido el fin de la dictadura de Franco y el difícil tránsito a la democracia que capitaneó don Juan Carlos I, el ahora Rey emérito puesto en cuestión (sin duda, por algún demérito o falta cometida por él en los últimos años; pero recordemos que el gran estadista Pericles también echó algún borrón y no por ello su patria Atenas ni la Historia lo ha humillado y arrojado a las tinieblas de la infamia, como pretenden algunos hacer con el ex Rey); a esos jóvenes, y más si han sido "educados" en Cataluña o en el País Vasco, les aconsejo, les pido que vean la serie de televisión, dirigida por Victoria Prego, LA TRANSICIÓN. Son trece capítulos, a cuál más interesante, disponibles en youtube.

Recorren, mes a mes, año a año, aquel tránsito desde el final de la dictadura franquista hasta las primeras elecciones demócraticas en el 77, de las cuales salió un poder legislativo democrático que propuso al pueblo una nueva Constitución, la del 78, aprobada luego por este en referéndum.

Que yo sepa: Ninguna monarquía hasta entonces, ninguna república (ni siquiera española) había sido refrendada directamente por el pueblo como lo fue aquella Constitución. Nos guste hoy más o menos (hay cosas que no nos gustan, y que a posteriori han sido ingenuas, como el llamar a colaborar en el poder político a contrapoderes locales que han trabajado solo por su propio interés atomístico; hay cosas que podrían corregirse en lo futuro, con una alianza entre monárquicos y republicanos de verdad, españoles, de izquierdas, y de derechas, unidos en un impulso de futuro democrático, de amplia base cultural). El artículo 1 de nuestra Constitución establece la Monarquía como la cúpula de nuestro Estado democrático de derecho, basado en la soberanía del pueblo. (El pueblo puede decidir otra cosa en lo futuro, es obvio: el pueblo y no los demagogos que huyen, además, de dar cuenta de sus "hazañas" al servicio de dictaduras extrañas).

En el último de esos programas, en el trigésimo, el rey Juan Carlos I daba por concluida la transición política, que él lideró, hacia la democracia. Nos advirtió ya entonces que faltaba por hacer la transición económica, la social y la cultural.

Es esta última la que más nos voca a nosotros. No dejemos que las noticias nos impidan mirar a ese objetivo.

Republicanos españoles, junto con monárquicos españoles: ¡a trabajar!

Viva el rey Felipe, viva España. Viva Miguel de Cervantes, y Rosalía y Espriu, y el vasco Aguirre y Miguel de Unamuno, y viva (por siempre) mi madre.

Fulgencio Martínez

   Murcia, 4 de agosto 2020


viernes, 31 de julio de 2020

DESDE EL PUNTO DE VISTA SANITARIO, QUISIERA ESTAR EN PORTUGAL, CON SIMÓN. Diario político y literario de FM/ Ágora digital



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DESDE EL PUNTO DE VISTA SANITARIO, QUISIERA ESTAR EN PORTUGAL, CON SIMÓN


Tengo hábitos arraigados que atentan netamente contra mi salud. Principalmente, y ante todo, ver u oír las noticias, leer, son contrarios a un humor equilibrado, ya no diré linfático. Esos malos hábitos me llevan -nos llevan, pues, por lo que sé, el mal está muy extendido- a soportar los telediarios a la hora de la comida y de la cena, a espiar los boletines informativos horarios en las ondas y, aun, a hojear al día varios periódicos.

Nadie me obliga a atracarme de ese cuajo deprimente de masajes-mensajes envueltos en lija. Siendo optimista, achaco la causa de mi maldita curiosidad por las noticias a un cierto desasosiego ilustrado, producto de un menguante interés por la marcha del mundo. Pero, considerándolo en frío, la verdad es que hace tiempo que me he convertido en una antena 24 horas de servicio, la verdad puñetera es que soy un receptor-generador de plusvalía mediática publicitaria, ese es mi verdadero trabajo mientras creo estar de vacaciones (oficialmente lo estoy).

¡Cómo envidio a esas gentes que son capaces de desconectar de sus hábitos cotidianos en su tiempo vacacional! Eligen desaparecer en un lugar distinto y distante de su oficina, silencian las agendas, rompen las amarras (si es que las tuvieran) con la curiosidad por las novedades mundanas, y no sabemos nada más de ellos durante una larga o corta hibernación o estiaje. 

Esas gentes deciden, por ejemplo, irse a Portugal, como el doctor Fernando Simón, buscando un lugar sagrado donde no llegue el pertinaz coronavirus que azota España. Yo les aplaudo, les animo a quedarse allí todo el tiempo (¿dónde van a estar mejor?).

Pero no sé si he elegido el mejor ejemplo para apoyar mi argumento sobre el beneficio de la desconexión en vacaciones. El citado doctor, pregón sanitario del Gobierno español, en nómina de este y no del luso, volvió a la fuerza y se vengó por ello, injuriando a todo el gremio turístico de España al decir que, si este verano no vienen belgas, ingleses y demás bárbaros sospechosos a nuestro país, mejor que mejor, desde el punto de vista sanitario. Quería decir, deficitario, pero no le salió la palabra.

En efecto, desde el punto de vista deficitario, ruinoso, es mejor la enfermedad que el remedio, en este caso. Nos quedamos con nuestro trozo de pandemia, indefinidamente, el tiempo que haga falta y los españoles aguanten con sumisión y humor, expectantes de las noticias cada vez peores sobre la extensión del virus. Y de vez en cuando, una excursión a sagrado, unas vacaciones a lo Simón, y quién dijo miedo habiendo hospitales. Hasta que haya hospitales, claro.

Otros, muchos como yo, estamos asqueados de oir comentar las noticias sobre el virus, querríamos que se hiciera algo serio contra la fiera. Pero vemos diariamente que los políticos evaden su responsabilidad, que algunos conciudadanos se comportan como adolescentes o bebés irresponsables (lo que carga de razones al Gobierno para echar la culpa a la ciudadanía de la reduplicación de la epidemia), en fin, vemos que no hay coordinación entre las autoridades, ni para legislar unas leyes urgentes que atajen la entrada a España de personas con positivo en coronavirus, por tierra, mar y aire.  Se habla del control inexistente en aeropuertos o terminales de tren, pero menos de las invasiones de mafias que envían a sus clientes en pateras a las costas del sureste de la Península, muchos de esos clientes de mafias, por desgracia, con positivo en coronavirus. 

Entendedme si a veces quiero estar en Portugal, con Simón. Desde el punto de vista sanitario, suena a un buen plan para el mes de agosto.


FENÓMENOS PARANORMALES
Como la cabra tira al monte, vuelvo a leer, y encuentro en La Opinión de Murcia esta noticia, de 30 de julio de 2020: 


La Comunidad prepara un hotel de Moratalla para que migrantes pasen la cuarentena
 
https://www.laopiniondemurcia.es/comunidad/2020/07/30/comunidad-prepara-hotel-moratalla-migrantes/1133477.html

 











 





 



 "La comunidad está ultimando los trámites para habilitar el Hotel Cenajo, en Moratalla, que albergará a inmigrantes que llegaron en pateras.

Se trata de personas que han dado negativo en prueba PCR, pero que deben guardar cuarentena. Las instalaciones se están limpiando y adecuando con instalación de luz y agua, así como seguridad.

 Por otro lado, en el Pabellón de Cabezo Beaza guardan cuarentena un centenar de inmigrantes, y se han trasladado otros 30 a la residencia de la Universidad Politécnica de Cartagena de la calle Caballero. Otros 34 permanecen ingresados en centros hospitalarios al ser casos positivos.”


Estoy preocupado porque el Gobierno de mi país vuelva a anteponer la ideología a la salud, pensando que solo él tiene la razón de la sinrazón y que el contrario es un xenófobo. Casi 5oo personas entraron ilegalmente, en pateras, a la Comunidad de Murcia solo el fin de semana pasado, y el Gobierno Regional se ha visto sorprendido y no ha sido capaz de tenerles preparada una acogida digna. ¿Cómo puede ser esto, rediez?  El Gobierno de Sánchez el Humano le ha dado un ultimátum, palabra de general a furriel: o los aloja y custodia a su costa o los deja sueltos en término de 72 horas, y que Dios les proteja si se contaminan vagando por las infectas rutas de nuestros pueblos. 

¿Será verdad que nos hemos vuelto de repente una "alegre y confiada" sociedad de pequeñoburgueses que derrochan el trabajo de millones de obreros que ayer levantaron el estado de bienestar que disfrutamos todavía hoy en España? En esta crisis sanitaria hay, al parecer, un problema: un problema no para las mafias y sus clientes sino para el Estado y para los españoles que hemos soportado más de 45.ooo muertos por el covid: el problema de que no podamos dar "acogida" a cuantos quieran "llegar" a España como a casa propia.  Mientras muchos de nuestros mayores sufren ya el confinamiento en sus residencias desde hace semanas. Nuestros padres son, de forma indirecta, las primeras víctimas de la proliferación de los rebrotes, víctimas invisibles muchas veces, al serle prohibida, preventivamente, las visitas de sus familiares: a ver si abren algún telediario con la información de que los mayores ya han sido vueltos a la fase 1,  y que al ser confinados en sus casas-residencias están expuestos a volver a sufrir un mal casi tan acerbo como el zarpazo del coronavirus: la soledad, y la pérdida paulatina de referencias a la realidad externa, y la desvinculación del nexo de historia familiar, y la pérdida también de lenguaje y de funciones cognitivas y motoras.

A Almería, a Cartagena y a otras playas de Murcia nos llegan esos otros turistas welcome: los "migrantes" (hasta tal punto cosifica a las personas el lenguaje pequeñoburgués cursi, supuestamente eticista, en el que se han enlodado también los medios). A pesar de ser llamados así, no son  migraciones de poblaciones de aves o  mercancías sin voluntad ni libertad moral; ellos son los turistas bienvenidos, qué digo bienvenidos, llamados y agasajados con el todo gratis incluido. No como esos otros turistas con pasta, a los que no echa en falta el doctor Simón (ese cocherito Simón que, como ayer informó el ministro Illa, constituía, solo, el comité de expertos monoplaza en el que se apoyaba la fábula de Sánchez de un cómite de expertos valedor de sus decisiones políticas durante el estado de alarma sanitaria y en las fases de la progresiva y paracientífica desescalada hasta esta paranormal nueva normalidad). 


LOS DIOSES DEBEN ESTAR LOCOS


Dejo para otra ocasión analizar lo que desde hace muchas décadas se ha normalizado como una pesadilla de lenguaje correcto. Salvamento marítimo, la Guardia Civil ha rescatado (por interceptado) en el mar a centenares de migrantes (por inmigrantes ilegales).... A los cuales inmediatamente se les condujo a centros de acogida (por internamiento). A la hora de estar allí se han amotinado y escapado una treintena (claro, les habían dicho que iban al Gran Hotel).

¿A esto no creéis que le faltaría una banda municipal tocándoles una sonatina?

O si no, aspirantes a periodistas o a gramáticos, leed este otro títular de periódico ("La Verdad de Murcia, sábado 25 de julio de 2020) y descubrid dónde está la zarpa del lenguaje correcto.

"Otra ola de pateras, que comenzaron a arribar ayer a las costas y dejaron 186 inmigrantes argelinos, pone a prueba los recursos de acogida, sobre todo tras saberse que hay al menos dos contagiados de Covid y una quincena de huidos".


Sí, el problema está en nosotros, en que no tenemos recursos suficientes de acogida.






FULGENCIO MARTÍNEZ