ÁGORA. ULTIMOS NUMEROS DISPONIBLES EN DIGITAL

Mostrando entradas con la etiqueta Mientras dure la luz-Homenaje a Dionisia García 2021-2022. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mientras dure la luz-Homenaje a Dionisia García 2021-2022. Mostrar todas las entradas

miércoles, 16 de febrero de 2022

Video del recital homenaje a Dionisia García en Vitoria-Gasteiz, por las poetas Ángela Mallén, Ángela Serna, Pilar Corcuera y Carmen Vicente, y música de Nerea Aizpurua (chelo) y Elba Palomo (violín)

 

                                          Dionisia García, la autora de Mientras dure la luz

 

El 28 de enero de 2022 tuvo lugar en la Casa de Cultura Ignacio Aldecoa en Vitoria el homenaje a la poeta Dionisia García, titulado "La luz del tiempo y la lucidez de la conciencia". 

Presentamos el video del recital homenaje a Dionisia García en Vitoria-Gasteiz, por las poetas Ángela Mallén, Ángela Serna, Pilar Corcuera y Carmen Vicente, y música de Nerea Aizpurua (chelo) y Elba Palomo (violín).

 "La palabra y la música unidas para rendir homenaje a una mujer poeta que, a sus más de 90 años, sigue brillando con luz propia. Esta cita, que quiere ser un homenaje, se plantea, precisamente, como triunfo de la luz" -comenta el diario El correo.

Pueden seguir el video por este enlace de drive, y también leer las noticias sobre el acto recogidas de la prensa alavesa.

 

 https://drive.google.com/file/d/18CPF1gE8mWw358TkZzzzx_uFBi_F5ncZ/view

 



martes, 1 de febrero de 2022

Información gráfica sobre el homenaje a Dionisia García en la Casa de Cultura Ignacio Aldecoa, de Vitoria-Gasteiz

 

Homenaje a la poeta Dionisia García en Vitoria-Gasteiz. La luz del tiempo y la lucidez de la conciencia. Recital poético y musical. Vídeo por gentileza de Ángela Mallén y Ángela Serna

 


 

Información gráfica sobre el homenaje a Dionisia García, que tuvo lugar en la Casa de Cultura Ignacio Aldecoa, de Vitoria-Gasteiz. Con la intervención de las poetas Ángela Mallén, Pilar Corcuera, Carmen Vicente y Ángela Serna, en el recital de poemas, y en la ejecución musical, Nerea Aizpurua y Elba Palomo.

 

 

BIEN INESPERADO


Las campanas insisten,

llaman y son dolientes

en la mañana tibia de febrero.

Postrada las animo

para que el vuelo continúe

y supla la quietud, las alas rotas

que fueron el impulso

para iniciar la senda. (...)


        Fragmento del poema "Bien inesperado" de Dionisia García (de su libro Mientras dure la luz)


RECIBIMOS EL MES DE FEBRERO CON ESTE BIEN QUE NOS REGALA LA POETA DIONISIA GARCÍA, JUNTO CON LAS IMÁGENES CEDIDAS POR ÁNGELA MALLÉN DEL RECITAL EN VITORIA-GASTEIZ TITULADO "La luz del tiempo y la lucidez de la conciencia", DEDICADO A LA AUTORA DE MIENTRAS DURE LA LUZ

 

  ÁGORA DIGITAL/ FEBRERO 2022 / NOTAS



 

 

 

              

lunes, 17 de enero de 2022

Dionisia, por gracia enviada entre nosotros. Artículo de Fulgencio Martínez publicado en La Opinión.

 

                                             Dionisia García.  Fuente: La Opinión de Murcia (web)

 

Dionisia, por gracia enviada entre nosotros

 https://www.laopiniondemurcia.es/cultura/2021/12/03/dionisia-gracia-enviada-60304214.htm

 

Artículo publicado en el suplemento literario El Meteorito, de La Opinión de Murcia, el 3 de diciembre de 2021.

 Recomendamos también la entrevista con la poeta y el artículo de Pascual Vera en La Opinión, del 25 de mayo de 2021, a raíz de la publicación de Mientras dure la luz:

https://www.laopiniondemurcia.es/cultura/2021/05/25/dionisia-garcia-escribe-vida-vive-52212437.html

 

En un poema que dediqué este verano a Dionisia García, y que ella aún no conoce, la llamaba como dice el título de este escrito: «Poeta por la gracia, enviada entre nosotros».

Su poesía me ha acompañado desde que la descubrí en su libro El vaho en los espejos. Su voz, desde entonces, se ha vuelto más rica, profunda y variada en registros: ha cultivado el poema, el ensayo, el cuento, el aforismo, hasta las memorias y el diario, y en todos esos registros Dionisia García se ha ido haciendo su propio camino en las letras, manteniendo siempre la voz serena y firme, acogedora y dialogante de aquella su primera y ya madura obra.

Thank you for watching

No solo es, en mi opinión, el mejor poeta vivo en la actualidad (muerto Francisco Brines en la primavera pasada) sino uno de los mejores prosistas españoles. Para muestra, su último libro publicado este curso por la editorial Renacimiento, Mientras dure la luz.

Ocurre con Dionisia García como con esos pocos escritores dotados de múltiples talentos y que destacan en cualquier género que se propongan. Como Miguel de Unamuno, por ejemplo. A veces me pregunto qué tipo de premio podría corresponder al inmenso regalo que nos hacen. En el caso de Dionisia, he ido comprendiendo, por el trato que he recibido de ella en estos años, que tiene ya en su alma el fruto de su obra, la luz que ésta desprende y que, por no tener otro nombre mejor, llamaré la gracia.

En los momentos bajos, su escritura tiene el don de impregnarnos con el recuerdo de algún pasaje luminoso, en un poema, en un cuento, como aquel (del libro El sueño de Pietro Urbina) en el que una mujer que ha sufrido una gran pérdida abre cada día las persianas, consciente de que ese simple gesto es una gran afirmación de la vida.

Acaso no necesite su alma más, pero sí nosotros, sus lectores, y sobre todo los que hemos recibido esa impregnación. La poesía, la creación artística no puede entonces ser más grande que cuando convierte la mala suerte en suerte, la desgracia en gracia. 

 

Fulgencio Martínez, edita Ágora-Papeles de Arte Gramático

 

     REVISTA ÁGORA DIGITAL/ MIENTRAS DURE LA LUZ. HOMENAJE A DIONISIA GARCÍA

domingo, 9 de enero de 2022

La luz de Dionisia García (Crítica del poemario "Mientras dure la luz"). Por Jesús Cánovas Martínez. ÁGORA DIGITAL /ENERO 2022. Avance de la revista Ágora-Papeles de Arte Gramático N. 11

 

                                                                                              Dionisia García. Fuente: La Verdad

 

LA LUZ DE DIONISIA GARCÍA

 

                                        Por Jesús Cánovas Martínez, filósofo y poeta.

El artículo fue publicado en el periódico La Verdad de Murcia, el martes 28 de diciembre de 2021. Agradecemos a su autor la gentileza de su publicación en Ágora digital


 

 Portada de 'Mientras dure la luz', de Dionisia García./

MIENTRAS DURE LA LUZ

DIONISIA GARCÍA 

2021. Sevilla

Ed. RENACIMIENTO. Calle del Aire, nº 205

Prólogo de Alfonso Levy

 

Dionisia García nos hace un nuevo regalo, Mientras dure la luz, un poemario sereno, de luz contenida sobre el propio aliento, en el que, junto a las temáticas insistentes de su devenir poético —la luz, la temporalidad, el camino, el agradecimiento por estar vivo, el deslumbramiento ante la belleza simple de las cosas, el Deus absconditus y, no obstante, cercano y tangible—, llama poderosamente la atención la importancia que concede a lo quieto, lo solo, lo permanente, en definitiva, a la vida secreta de las cosas lejos de una mirada que las atienda. No sabemos cómo sienten los árboles o los trigos, ni las cosas arrumbadas en su quietud, pero ya Leibniz se sorprendía ante este hecho, porque en un mundo espiritual compuesto por una infinitud de mónadas todo está vivo y todo siente y percibe, incluso la mónada más oscura encerrada en su devenir, clausurada sobre sí misma, es portadora de la totalidad del universo y percibe de alguna manera cierto son o música con la que vibra en la total armonía de lo creado.

De alguna manera Dionisia García quiere hacernos partícipes del aserto inconmovible que rezuman sus poemas: lo sencillo, lo más simple, trasparencia lo eterno. Ahora bien, no hay mayor sencillez que la propia luz, por eso la luz es primigenia, condición indispensable del ver, y, como tal, del existir, del estar ahí, consistente y rotundo. Ya Platón, en la alegoría del sol, cantaba a la luz, ese tercer elemento entre el ojo que ve y el objeto que es visto, sin el cual sería imposible la visión. En este orden de ideas, la luz que interpela la poeta no es solo la física, sino también la del intelecto, y, aún más, la del Espíritu que anima la totalidad del cosmos.

Mientras dure la luz es un poemario de esperanza porque la luz, trascendida su propia fisicidad, durará por siempre. «Lo que ha vivido, vive», dice la poeta con rotunda afirmación. Lo que ha vivido, vive siempre en la memoria amorosa de Dios y no puede perecer, porque la primera manifestación de Dios es la luz misma y en esa luz se dan los seres. Todo es luz en la memoria de Dios pues todo procede del originario Fiat Lux del Padre Creador, la primera Palabra creadora, indispensable para que pueda advenir el mundo. Lo que ha sido no puede dejar de ser, sigue siendo, y la poeta, con su voz amorosa, araña en esa memoria divina y viva, y rescata los seres del tiempo que los contiene para revivirlos, más que con el intelecto discursivo del filósofo, con la intuición del poeta. En Dionisia este nuevo rebullir de la vida se vuelve descriptivo, amoroso, pues amorosas son las presencias que la luz baña, metáfora en este caso de la consciencia, del registro consciente que la poeta hace de los hechos, de las personas, del propio acontecer, de lo dado.

De este modo, en Mientras dure la luz toman aliento los paisajes, del campo abierto o de la ciudad. La poeta nos ofrece en su mirada armonía, paz, equilibrio, serenidad, el toque de lo bueno: la sensación de una vida realizada que ha cambiado la propia mirada sobre las cosas para aprehenderlas más dulces, más cercanas a la vez que remotas. Es mirada que respeta el misterio, y si en ella lo remoto y lo cercano coinciden, también lo hacen lo que de hecho es con lo que fue o podría haber sido. Las posibilidades del tiempo se conjugan para alumbrar el poema que irradia luz, luz tenue en la mirada de la poeta cargada de amor, para que sea siempre lo que fue.

Las cosas son. Son los objetos. Es la ciudad y sus calles, los árboles. Todo aquello en lo cual se instaura la permanencia, es. Una solidez parmenídica define lo que es. Ahora bien, en lo que es incide la luz y desprende sus matices: el mundo en su conjunto es y la luz lo moldea. Somos nosotros los que pasamos, y los que quizá, por impermanentes, aunque Dios nos mantenga vivos en su memoria, no seamos más que seres que aparecen y desaparecen. El tiempo nos contiene y nos lleva, y el tiempo nos hace aparecer o desaparecer según su extraño pero ordenado capricho:

 

¿Qué fue de aquella extraña dicha, cuando en la madrugada

paseaban alegres por calles luminosas?

 

Esta pregunta manriqueña, casi en el inicio del poemario, nos arrasa. Frente a la presencia de la luz, Dionisia sitúa la impermanencia de lo humano, único modo desde el que podemos mirar. Su mirada se abre a la luz, pero la sabe limitada y, por lo mismo, no puede dejar de concitar una intensa melancolía en su decir poético. Mujer de fe, aun con la duda y la apuesta, sabe de la distancia de Dios. Por eso, desde el primer poema de Mientras dure la luz nos envolverá una atmósfera crepuscular, de meditación y nostalgia, de pregunta y misterio, de serenidad en la luz en declive. El paso del tiempo ido nos golpeará insistente, pero más que el paso del tiempo serán aquellos que pasaron en el tiempo. Ellos se han ido… ¿Definitivamente? No. Si todo pasa, todo queda, cantaba Machado. El tiempo mismo es una elipsis que Dios recoge en su seno.

 

 

ÁGORA DIGITAL / bibliotheca grammatica/ enero 2022