Ermita de san Saturio, Soria.
OJALÁ MAÑANA VEAS EL SOL
FULGENCIO MARTÍNEZ
a Saturio
Volví al serano a contarle mi paz y mi guerra
Era una noche de san Juan como esta
mi padre muerto dormía a mi lado bajo la piedra
yo en el reflejo del agua dormida semidespierta
Qué palabras o humo o cuervos me robaron
el hondo respiro verdadero de mis labios
no tengo ningún recuerdo, sobre mí se ha cerrado
el círculo de mis vidas y de los años
Voy en adelante a sonreír al fuego y al agua
y ser parte de la luz y de la tiniebla.
Por san Juan, mi dios humano, la pureza
y el bien, la mezcla serena de tormenta y de calma
Valga el conjuro de repetir en silencio, sin palabras
la conversación de mi padre, la escucha del ahogado
en alguna de las remotas hogueras del destino.
Valga este rito. Valga esta ansia nuestra de unir los contrarios
para merecer un minuto de sosiego en el borde de infinitos mundos caóticos
Ojalá mañana veas el sol.
Huesca, san Juan, 24-25 de Junio 2026
POEMA-ACTO
Inédito de Fulgencio Martínez
Duero, espejando la roca y la ermita de san Saturio
Portada del reciente libro de Fulgencio Martínez
EL REGRESO INESPERADO
He vuelto a aquel paseo de la playa,
que otras veces canté.
Me sorprendió allí ver a la Muerte
bajo uno de sus disfraces
más reconocibles: un ancla negra.
Partía ya hacia un lugar más claro
el mar. Casi amaneciendo,
en el sitio que el mar dejaba, vi
dos jóvenes caminando desnudos.
Eran los mismos jóvenes,
mortal uno, inmortal el otro,
que, en un poema mío,
nadaban en las estrellas
y nadaban más allá de mis ojos.
[2002. Nueva versión, marzo 2026]
Poema publicado en Tras el desorden, Musa epigramática (junio 2026, Olé Libros, Valencia, España). Poemas de Fulgencio Martínez / Andrés Acedo. Prólogo e introducción de Alfredo Rodríguez y Miguel Sánchez-Ostiz.




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