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lunes, 29 de junio de 2026

HACERSE UN ZAPATERO (I). Diario político y literario de FM / T. 2026

 La suerte sonríe a Burriana: El Cuponazo de la ONCE reparte 160.000 euros

 

HACERSE UN ZAPATERO  (I)

                       

           

Domingo por la mañana. Casi me dispongo a mi despedida de Huesca, mi Penélope, por este curso. Temprano estoy rodando por sus calles. Subo sin prisa a la ciudad vieja, al cogollo alto de la urbe tres veces victoriosa, la bimilenaria ciudad de Sertorio, de Orencio y Lorenzo (Laurentius, hijo del laurel, símbolo y color de la ciudad, de su Universidad, color presente en los árboles de sus parques y sus fiestas en Agosto, coincidiendo con las lágrimas de san Lorenzo; aunque no sé qué tradición moderna sustituyó el laurel por la albahaca; en todo caso también digna).

     Al azar camino por el coso, el Coso Alto, en uno de sus números vivió mi mujer, Soledad, todo el curso en que nos tuvieron encerrados por la pandemia (2020). Solo pudo ella ir a casa, a Cartagena, para poder ver a su madre ingresada en hospital por enfermedad grave; y hubo de coger un taxi, por falta de otras comunicaciones. Qué mal tratan, antes y ahora, a los profes, y más si son interinos, emigrantes interiores, sin la consideración debida a su trabajo, a su esfuerzo y a la preparación que les exigen. Si no cuidan la educación pública en la persona de sus profesores, qué mierda dicen cuando dicen cuidar lo público… 

    Voy desgranando estos pensares, a medida que avanzo por la calle, pero ya en mi mente se asoma un objetivo inmediato, al ver en medio plano, enfrente, el kiosko de la ONCE.

     He comprobado que son los domingos por la mañana cuando más vendedores de lotería se aprestan en las esquinas de Huesca, quizá a la caza de los pocos turistas y también, esto es seguro, de los oscenses que casi madrugan para el aperitivo. Cuando desde la iglesia de san Lorenzo, la campana llama al aperitivo (lo hemos comprobado Soledad y yo) ya están muchos occitanos versión aragoneses sentados tomándose el primer vermú y la tapa elegida. A las doce es una fiesta, ya.

       Saludo a mi conocido y afable vendedor de los ciegos, es un señor que me sonríe…. y eso es siempre de agradecer, más que el billete y la suerte que pudiera depararme, traducible en metal, me gusta comprarle a él, por su sonrisa y su buen talante. Además, es un conversador irresistible. También yo me animo a la charla, nada más verle. Lo primero es lo primero: antes, comprueba él mi boleto del viernes anterior. (Siempre juego al mismo número, al “ateneísta”, porque coincide con mi número de socio del Ateneo de Madrid, y además acaba en 9, mi número fetén). Después de comprobar lo caprichosa que es la suerte, juego otra vez al mismo número en el cuponazo.

          Mi mujer también juega desde hace tiempo a un número fijo– me dice cuando le pido el mismo número para el viernes próximo.

         – A mí, me ha entrado esa manía desde este año. Y en las últimas semanas también compro de ese número la lotería del jueves, la nacional, a 3 euros, como el cuponazo.

          – Vas a tener suerte.

          – Nadie está contento con la suya. Por eso juego también, porque estoy en contra de esa condición general. 

        – Pues mira, a mí no me tocó, pero di el gordo hace un año en la puerta del Mercadona de la Avenida de Monegros. Esa mañana me llevé 30 décimos, toma y los vendí y tocó. Hice feliz a media Huesca, pero a mí…”

         – Tú tienes eso que llaman los moros baraka, dame un abrazo…, que no quede por ti ni por mí; si me toca el gordo, retiro a mi mujer de trabajar… Y ojalá tu mujer o tú también tengáis suerte, la mereces…

          – Si me tocan unos millones me hago un zapatero…

          La sonrisa cómplice y el gesto sin censura ni forclusión del simpático vendedor me indicaba mejor que cualquier escolio lo que entendía por la expresión ”hacerse un zapatero”. Darse a la buena “vivenda”, a la holgazanería y el ludibrio ejemplificados en el gesto de una mano hábil, cerrada en semipuño, aflojada en un segundo tiempo, bajando y subiendo, subiendo y bajando. Hacerse un zapatero, algo tendrá que ver con el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, seña para las clases populares de un nuevo Trimalción.

 

Fulgencio Martínez

Huesca, Lunes, 29 de junio 2026 

 

 

 

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