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martes, 2 de junio de 2026

POESÍA DE LA MEMORIA (SOBRE "DIARIO DE UNA SERPIENTE DE VERANO", DE ANTONIO MARÍN ALBALATE). Por Francisco Javier Díez de Revenga. Ágora-Papeles de Arte Gramático N. 40. Nueva Col. Bibliotheca Grammatica / ensayo

 


 

POESÍA DE LA MEMORIA *


                     (SOBRE DIARIO DE UNA SERPIENTE DE VERANO, DE ANTONIO MARÍN ALBALATE)

 

 

Francisco Javier Díez de Revenga

 

 

 

Antonio Marín Albalate (Cartagena, 1955) acaba de publicar en Granada (Allanamiento de Mirada) su último libro, Diario de una serpiente de verano, una interesante propuesta de lectura de su palabra y de sus recuerdos a través de la estructura de un diario, prendido a los muchos aconteceres que le han merecido ser rescatados para ilustrar a sus lectores con las siempre sorprendentes experiencias de este escritor singular y único. Como se anuncia en el volumen, Marín Albalate es poeta, ensayista y letrista, y es muy cierto que comparece, en este volcado de multitud de evocaciones y recuerdos, su más directa relación con el mundo de la música, en el que surgen los nombres de sus admirados y muy venerados Joan Manuel Serrat, Joaquín Sabina, Luis Eduardo Aute, Patxi Andión y tantos otros, con los que ha compartido conciertos, encuentros y horas de gozo y disfrute en los más diversos escenarios, pero muy especialmente en las consabidas plazas de Cartagena y de Murcia. Une así nuestro autor a su veterana y fructífera trayectoria como poeta, escritor y editor, una experiencia más, la experiencia de la introspección máxima al envolverse en su propia historia para protagonizar experiencias y encuentros que sin duda han venido enriqueciendo su formación como escritor e incluso su personal historia como ciudadano.

          No es fácil seducir al lector profano con tantos detalles y experiencias que han marcado la vida de quien ahora está realmente escribiendo unas memorias, aunque adopte la forma del diario, un diario inconexo, de aquí para allá, en el que, desde los propios orígenes en este mundo, seductores y divertidos, en aquella irredenta España profunda de los años cincuenta y sesenta del siglo pasado, hasta las experiencias muy recientes de presentes más o menos cercanos. Las fechas se van sucediendo y los lugares van mezclándose para ir trazando aquellos momentos estelares de una autobiografía, que lo es también la de muchos apasionados espectadores de algunas de las figuras míticas ya, rescatadas para la historia. Incluso no solo la música, sino también la poesía, y por supuesto los poetas, especialmente Leopoldo María Panero, a quien Marín Albalate dedicó horas de reflexión y de descubrimiento de su mundo poético y mental tan complejo, con el que ha pasado a la historia de la literatura más oscura de las España reciente. Algunos de estos personajes quedaron vinculados a varios de sus libros anteriores, en los que Marín Albalate recopiló devociones y afectos, literarios y también desde luego musicales, como son los casos de sus volúmenes colectivos dedicados a José Agutín Goytisolo, a José Hierro o a los antes recodados Serrat, Aute o Andión. Pero sobre todo Leopoldo María Panero, a quien, en 2014, tras la muerte del enigmático poeta, dedicó Marín Albalate su libro Panero, dame la mano que tengo miedo, un diálogo extenso y dilatado, titulado así en un guiño a uno de los libros más singulares y una de las últimas creaciones de Leopoldo María, el titulado Papá, dame la mano que tengo miedo, recordado también en este Diario de una serpiente de verano.                    

          Es interesante observar cómo ha estructurado sus encuentros con el pasado el autor en este libro. En unas palabras que figuran en la cuarta de cubiertas, Marisa López Soria asegura que el diario engarza los recuerdos, nombres y fechas que van del presente al pasado y viceversa, dando una especie de saltos de canguro que dotan a los textos de espontaneidad, pero también de un tono nada oculto de lirismo y poesía. Poesía del sentimiento, poesía del recuerdo, pero también de la recuperación de momentos que han merecido ser retenidos por medio de la palabra del escritor hasta crear esta singular y atractiva serpiente: «esta serpiente idiomática tiene ondulaciones, ritmo, ironía, saltos al vacío, ternura, mucho de vida que trasciende lo particular e incluye una parte de la historia de todos que es la historia de España».

          Acaso, sin desmerecer otros espacios de la memoria, los capítulos iniciales sean justamente los más líricos, por ser los más enraizados en los recuerdos infantiles y de adolescencia de un muchacho de la España de los años de la post postguerra con los recuerdos ubicados en espacios rurales de topónimos remotos y las directivas escolares que culminaban en aquella inefable asignatura de la Formación el Espíritu Nacional. Un mundo educativo del que surgieron las disidencias y las búsquedas de nuevas fronteras para un país agónico que intentaba alcanzar la libertad, luego en este diario o en estas memorias tan vivamente evocada una y otra vez en tantos encuentros y emociones contenidas en las páginas de este dietario tan singular, tan personal y tan rebelde.

 

 

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* El artículo que reproducimos por cortesía de su autor fue publicado en el periódico La opinión, de Murcia, el 29 de mayo de 2026.


 

 

 

     Francisco Javier Díez de Revenga es Catedrático emérito de Literatura Española en Universidad de Murcia.

 

 

 

viernes, 3 de abril de 2026

DESOLADA TRISTEZA. Texto del poeta Antonio Marín Albalate. A José Luis Martínez Valero "in memoriam". Ágora N. 38. Nueva Col. Abril-Mayo 2026 / Dossier homenaje a José Luis Martínez Valero in memoriam

 

                                     José Luis Martínez Valero en la radio Onda Regional de Murcia; en entrevista, presentando su libro Puerto de sombra.

 

 

DESOLADA TRISTEZA

 

 

 

Querido amigo José Luis, es 25 de marzo de 2026 y pasan unos minutos de las 12 del mediodía, me comunica el amigo Fulgencio Ágora que ya no estás con nosotros. Siento una desolada tristeza muy difícil de explicar, algo así como un inmenso desierto donde el creciente vació lo llena todo. Todo. Tanto todo para ser nada, como dijera José Hierro.

En este instante de plomo, cuando recibo la noticia, se hace imposible pensar que ya no escucharé tu voz al otro lado del teléfono. Pensar que las navidades, año tras año, sin tu felicitación personalizada y tan original (algún aguafuerte o montaje de belén naif), serán para mí menos que nada. Es muy duro y desolador pensarlo, sí. Pensar. Pensarte en La isla, ahora, de tu Puerto de sombra en Aquel jardín donde, quiero pensarlo, tu alma se halla. Pensarte. No dejar de hacerlo. Ya, como homenaje de hoja perenne, cada que vez que abra un libro tuyo: pensarte. Ahora, todavía desde esta desolada tristeza, pensarte. Y recordarte. Recordar.

¿Cuánto hace que nos conocemos? He perdido la cuenta. Un día me enteré que formaste parte del jurado del Premio Murcia Joven 84, donde gracias a tu voto recibí el primer premio de aquel lejano año. Realmente, sin duda alguna, el galardón verdadero fuiste tú. Conocerte. Saberme tu amigo, sentir tu estima, fue un lujo y un honor. Cuántos gratos momentos para contar. Sobre todo, cuando alguna vez te visitaba con mi hijo Toni, a la sazón un chaval entonces, en tu casa del Segura que es una avenida de amistad que pasa ahora, río de fuego y agua negra, atravesándonos el pecho. Toni, con destino en Madrid, por trabajo, se lamenta al saber la noticia. Te manda recuerdos. Él también te quería, sé que lo sabes. Tu amada Caty, como debes suponer, anda sumida en una profunda tristeza. Al igual que tus hijas, Berta y Cati. Pero sobre todo Caty tu compañera de toda la vida, la que asomada al balcón de vuestra casa veía contigo el paso de las aguas del río y su aire. Un día, como agradecimiento a tu última crítica sobre un libro mío (¡son tantas y tan llenas de amistad las que me has escrito!), te otorgué el título de Guardián del Segura. Y tú, con tu bonhomía de ilustre amigo, me respondiste: «Gracias por titularme guardián del Segura. La verdad es que se ha convertido en humedal con pájaros que nunca había visto, sobre todo las garzas reales, cormoranes, gaviotas. Ya están aquí las flores de las jacarandas con más de un mes de adelanto». Era mayo, jueves día uno, de 2025.

Ahora es marzo. Marzo hoy se escribe con eme de muerte y maldita sea su estampa. Hoy marzo 25 se ha venido como un mazazo.

No sé qué decir en este instante tan de mirada perdida, más allá de todo, en la nada. Siempre te admiré, lo sabes, como al artista que te habitaba. Tus libros de creación, invitaban a leerte con lentitud para saborear lo reflexivo de tu escritura, su belleza. ¿Y tus originales aguafuertes? Algunos tengo enmarcados, otros los guardo a buen recaudo del polvo del olvido. ¿Y qué decir de tu estatura humana? Jamás te oí hablar mal de nadie. En esta Murcia (como en tantos lugares de Celtiberia) tan dada, entre escritores y eso, a rajar los unos de los otros y viceversa, tú nunca lo hiciste. Esa era también tu grandeza de noble caballero pensante.

No. No sé qué decir en este funesto instante de lágrimas negras. Para estas cosas no hay argumento alguno de consuelo. Si acaso acordarse de Serrat, otro viejo amigo (aunque no tanto como tú) y de su canción De vez en cuando la vida. «De vez en cuando la vida / nos gasta una broma / y nos despertamos sin saber qué pasa / chupando un palo sentados / sobre una calabaza». De vez en cuando la vida. La vida, sí. Su pesada, ay, y dolorosa broma.

                               

                             Antonio Marín Albalate

 

 

 

 

Antonio Marín Albalate (Cartagena, 1955) es Premio Cervantes de Ágora.  Poeta, músico, musicólogo (especializado en el pop y los cantautores españoles, como Joan Manuel Serrat), organizador de numerosos eventos culturales. Es autor, entre otros libros de poemas, de Prometieron vivir (en colaboración con su hija Núria), y Hombre despatriado, por el que recibió el Premio Cervantes de Ágora en la pasada edición del 22 de abril de 2025 además de los méritos de la obra y del poeta, pesaron también el entusiasmo y la opinión elogiosa sobre el libro, manifestados por José Luis Martínez Valero. Cf. Acta del fallo:

 https://diariopoliticoyliterario.blogspot.com/2025/04/premioscervantesdeagora2025.html