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jueves, 14 de mayo de 2026

DON QUIJOTE NO MURIÓ ASÍ. Por Paz Hinojosa Mellado. La sonrisa de Cervantes / Textos de los ganadores de los Premios Cervantes de Ágora // Dossier. "Algunas metamorfosis" (Ed. Loto Azul), de Paz Hinojosa Mellado, Premio al Mejor Libro de prosa de Ficción publicado en 2025, según la revista Ágora.

  

     

                                  Muerte de Alonso Quijano, en el lecho con el crucifijo en la mano. Fuente: Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes   

 

 

      DON QUIJOTE NO MURIÓ ASÍ

 

 

                          por Paz Hinojosa Mellado

 

 

Me dirigía a tierras de Castilla para participar en el I Congreso Internacional Cervantes y la Narrativa Breve Actual. El tren acababa de arrancar, y yo meditaba en la satisfacción que me producía participar, recién estrenada mi licenciatura, en el prestigioso congreso de la Sociedad Cervantina, que se celebraba todos los años en alguna capital manchega. En aquella ocasión, le había correspondido a Toledo, y allá me encaminaba yo, feliz de que mi ponencia hubiera sido admitida por la comisión de selección. Además, lo que allí aprendiera me sería de gran utilidad para mi tesis, que iba a versar sobre la influencia del Quijote en la narrativa breve española del siglo XXI. Y que nadie me copie la idea, que ya está registrada.

Decidí buscar alojamiento para esa noche. Era preferible, pues el viaje desde Sevilla había sido largo. Yo he nacido en Ricote, estudié Filología Hispánica en Murcia, y ahora doy clase en un colegio andaluz.

Ya se sabe que en la Mancha explotan con creces la gloria que les otorgó Cervantes. No es de extrañar la profusión de comercios, bares y tabernas bautizados con nombres cervantinos. Precisamente, la pensión en la que decidí pasar la noche ostentaba en el rótulo, en vistosas letras: «Casa de Dulcinea». El nombre me resultaba muy sugestivo, muy acorde con la finalidad de mi viaje, y por si este no fuera atractivo suficiente, me convenció la decoración, que imitaba una posada de aquellos tiempos. Me adentré, pues, en la fonda, esperando encontrar princesas Micomiconas y zafias Maritornes. Sin embargo, no vi nada de eso; las gráciles doncellas que me sirvieron la cena vestían vaqueros en lugar de arrastrar suntuosos briales. Qué le vamos a hacer. Esta época ha perdido mucho encanto, pero los huevos fritos con chorizo y el vinito de la casa que me escanciaron Vanesa y Tania estaban de muerte.

De las mesas contiguas llegaba un vocerío de gente enzarzada en una agria polémica: ¿Quién convenía más a Luis Arturo, Elena Victoria o Rosa Abigail? El culebrón de las cinco se hallaba en un momento culminante, y no cabía duda de que tanto el personal como los clientes del Dulcinea seguían fielmente todos los capítulos, que luego proporcionaban sabrosas charlas:

—Yo creo que la madrastra, Esmeralda, no es tan mala en el fondo, lo que pasa es que, claro, con tantas perrerías como le han hecho, se le ha agriado el carácter a la mujer.

—Pues sí, pero eso no está bien, no lo tiene que pagar con los demás.

—Sobre todo con la hijastra. La pobre chica no quiere al pretendiente que le han buscado y, en cambio, la prima, Elena Victoria, está loquita por él, así que...

—A mí lo que más me gusta son los chistes del Mauro, ese sí que entiende la vida.

—Quita allá. El mejor personaje es el de la señora Gumersinda. Anda que ya podían seguir sus consejos.

Apuré mi copa de licor mientras escuchaba esos dislates. No pude evitar que mis labios esbozaran una sonrisa de superioridad, y hube de contenerme para no soltar una ironía. En fin, la cultura de aquella gente no daba para más. Gracias a Dios, al día siguiente escucharía sesudas disertaciones de sabios de todo el mundo, de personas cuyos intereses vitales iban más allá de una mediocre telenovela.

Aún hube de apurar más el cáliz. A la telenovela le siguió la Crónica Rosa, y ahí sí que las damas y caballeros de la pensión se sintieron en su salsa, despellejando a Cuqui por haberse divorciado de Totó, tan majo y tan buena persona, él. Pues, ¿y Naiara, que se casaba de repente con Luis Felipe, después de tantos años de noviazgo con Juan Rodrigo?

 

                                         *

 

 Dossier 7. Premio de la Crítica de Ágora al Mejor Libro de prosa de ficción publicado en 2025: Algunas metamorfosis, de Paz Hinojosa Mellado (Ed. Loto Azul, Valencia, 2025).

 El jurado ha destacado en el libro de relatos breves de Paz Hinojosa Mellado Algunas metamorfosis (publicado por la editorial Loto Azul) el juego literario tan presente en el libro, que uno de los relatos más divertidos, "Agencia de detectives", plantea la posibilidad de una agencia que admitiría encargos para averiguar qué ocurrió realmente en la cueva de Montesinos, o dónde encontrar el País de las Maravillas, o Macondo. 

 La "calidad de página" (en expresión de Francisco Umbral) de la prosa de Paz Mellado, a lo que sumaríamos el humor cervantino, irónico, en casi todos los relatos o cuentos que componen el libro premiado, serían otros tantos dones o méritos considerados por los conjurados en la obra Algunas metamorfosis.

 


Paz Hinojosa Mellado, o Paz Mellado Hinojosa, como los duendes la inscribieron en el acta oficial de los Premios cervantinos de este año, es Premio Ágora 2026 al Mejor Libro de prosa de ficción publicado en 2025, por Algunas metamorfosis (Ed. Loto Azul). Ha publicado anteriormente los libros de relatos Poetas como dioses y Miradas perdidas (ambos libros en la editorial La Fea Burguesía, Murcia). Obtuvo en 2023 el Premio de Poesía Andrés Salom (convocado por la revista Ágora) con una colección de poemas: Brasas.


 

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