Carlos Clementson
MÁS ALLÁ DEL FUTURO
por Francisco Javier Díez de Revenga
Carlos Clementson (Córdoba, 1944), tan vinculado a Murcia y al mar de estas tierras, ha publicado en Detorres Editores su último libro titulado Pero el mar va conmigo, en el que reúne una serie de poemas que suponen la recuperación del poeta de la palabra y del ritmo imparables, del gran escritor que enciende en cada uno de sus poemas el asombro de la perfección lírica, y sobre todo recupera la intensidad de sus magnas representaciones poéticas, tantas veces manifestadas en su poesía anterior. Carlos Clementson es poeta exaltado y sensual. Capta como nadie con su palabra poética el entorno natural y lo trasmite al lector con toda la pasión del entusiasmado vividor de aquello que naturaleza nos concede, con una cultura vinculada a nuestro propio ser, unida a nuestro medio geográfico y paisajístico, el Mediterráneo. Cordobés de nacimiento y de devoción irrenunciable, Clementson vino a Levante en su infancia y juventud y descubrió el mar, y el mar lo atrapó para siempre.
Ni que decir tiene que el gran protagonista de este nuevo libro es el mar, sentido desde la infancia, recuperada tantas veces en el libro, junto a las luminosas costas de Águilas, permanente en el recuerdo y en el sentimiento de ese mar Mediterráneo, revivido una y otra vez, y sentido aquí en nuestras costas, pero también en las luminosas y legendarias evocaciones maravillosas del mar de Grecia. Esplendentes y soleados paisajes familiares que se enlazan con las representaciones de espacios que transmiten el esplendor de sus mitos, sentidos ahora más próximos y más dilectos.
Carlos Clementson es un poeta de culturas intercambiadas, como filólogo y romanista, ha frecuentado con su palabra poética los latidos lingüísticos de muchos autores venerados, unidos por la magia de la lengua común fragmentada en las diferentes hablas romances. Y en este libro también están presentes sus devociones, a través de poetas amados, desde la lírica inglesa de Lord Byron, que culmina en este libro con una nueva vivencia del clasicismo romántico de Hölderlin. No es menor el apasionado abrazo poético hacia otros mares, hacia el Atlántico de Canarias o de Fisterra, que comparece con su leyenda en este poemario de conjunciones emotivas y océanos de seductora agresión para sentir muy de cerca la maravilla de la naturaleza y del paisaje.
Pero no solo el mar. Córdoba también comparece en el libro como habitación y como historia, como renacimiento y fusión de culturas fértiles que alumbraron sabios y pensadores, y que con tanta pasión evocaron poetas a los que se une Clementson aportando su devoción hacia esa mítica ciudad que lo único que le falta es el mar. «Pero el mar va conmigo», como se afirma al cerrar, con las mismas palabras que titulan el libro, el poema dedicado a la gran ciudad andaluza. El mar va con el poeta, y con sus luces y leyendas enriquece la magna obra que Carlos Clemntson, en plena madurez creativa, ha logrado una vez más en su venturosa y dilatada trayectoria.
Las referencias a la pureza y plenitud del mar familiar de Águilas, y los retornos a la infancia dotan al libro de Carlos Clementson de una inquietante tensión del tiempo que preside algunos de los poemas. Indaga el poeta, en una especie de prolepsis interrogativa, sobre el destino no solo de su vida sino también de su obra, de sus poemas, de todo los que ha escrito y está escribiendo. Indagaciones que conducen al lector más allá del futuro y revelan la impaciencia de un creador de poemas, de un maestro de la palabra, en busca de un tiempo que aún no ha trascurrido, pero que acogerá todas estas evocaciones que surgen desde la misma infancia, tan presente en muchas de las emociones de este intenso poemario. Son los tesoros del tiempo que surgen en la primera parte del libro, en donde se evoca el sentimiento del tiempo y se confía en la permanencia de la palabra, de la poesía. Son también las reflexiones temporales sobre los mitos evocados junto a los mares que este libro enriquecen para proclamar la herencia recibida y la verdad de la poesía como vida, la poesía como existencia, como presente y como futuro, permaneciendo, con su palabra, por encima del tiempo y más allá de nuestros propios días. La memoria es un mar de olas tranquilas y el poeta sabe que la poesía guardará en sus entrañas la lección de vida que la alumbró, en un momento fértil de la vida, para permanecer por encima de las mudas sombras donde reina el silencio, y renacer para manifestar que palabras fueron pero también fueron misterio y vida.
El artículo del profesor Francisco Javier Díez de Revenga se publicó en La Opinión el viernes 15 de mayo 2026.
Francisco Javier Díez de Revenga. Catedrático de Literatura y profesor emérito de la Universidad de Murcia. Entre su extensa bibliografía destacan libros como Carmen Conde desde su edén, o el más reciente, Carmen Conde, en la luz de sus palabras. Miguel Hernández: en las lunas del perito, Los poetas del 27: clásicos y modernos, o Panorama crítico de la Generación del 27 (Ed. Castalia) constituyen hitos en la historia de la crítica literaria. Publica semanalmente "Entre Letras", una página dedicada a las novedades literarias, en especial, a los libros de poesía, en La Opinión.

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