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martes, 2 de diciembre de 2025

"Canciones de Belchite". De Antonio Carvajal para María Jesús Casermeiro. Ágora n. 35. Invierno 2025 / Dossier en homenaje al poeta Antonio Carvajal




 

 

   Canciones de Belchite. De Antonio Carvajal para María Jesús Casermeiro

 

 

Como una madre viuda 

que ve morir a sus hijos 

alza Belchite sus torres

y es el cielo su enemigo. 

 

          ***

 

Si el cielo al dolor se cierra  

y se han perdido las llaves 

solo el buitre desolado  

se apiada de los cadáveres. 

 

            *** 

 

Aquí una vez hubo niños, 

aquí, donde alzan los cardos 

su alma en flor para el jilguero, 

su espina para el agravio.

 


 

__________ 

 


La ilustración es una obra de María Jesús Casermeiro. La artista malagueña, residente en Sevilla, donde estudió Bellas Artes, es profesora de Dibujo, diseñadora, maquetadora y editora artística en varias editoriales, ha realizado numerosas exposiciones personales y colectivas.

María Jesús Casermeiro ha editado el catálogo "Vanitas" (Exposición Octubre 2025, Fundación Caja Rural del Sur Huelva)

Más información en:

 https://mariajesuscasermeiro.com/expo/vanitas/

 

Sobre la biografía y obra pictórica de María Jesús Casermeiro:

 https://mariajesuscasermeiro.com/bio/

lunes, 1 de diciembre de 2025

EN LA FRENTE DEL AGUA, LA SED QUE NO SE APAGA. Sobre el libro de Antonio Carvajal "En la frente del agua" (Ed. Alhulia, 2024). Por Fulgencio Martínez / Dossier en homenaje al poeta Antonio Carvajal / Ágora n. 35. Nueva Col. Invierno 2025

 

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EN LA FRENTE DEL AGUA, LA SED QUE NO SE APAGA 

 

El 13 de junio de 2024, coincidiendo con la onamástica del poeta, la editorial Alhulia sacó de la imprenta este nuevo libro de Antonio Carvajal, que lleva el hermoso título de En la frente del agua. Antonio Carvajal nació en Albolote, Granada, en 1943, y nace en cada libro que escribe o tiene por escribir aún. Su vitalidad creadora no se agota en el dominio de la técnica del verso, ni en el manejo y descubrimiento de las posibilidades sorprendentes de la música del idioma castellano, que él ha cultivado y sigue explorando quizá como nadie entre los poetas vivos. 

    En la frente del agua es una muestra generosa, poliédrica, de la palabra de Carvajal siempre abierta, como antenas, a la captación de la poesía: la gran poesía que anuda cualidad sensorial, ritmo, y sentimiento y peso.

    Para vuestro inhábil comentarista se hace casi extraño comentar la poesía de Antonio Carvajal, por dos motivos: uno de ellos es que ha de preveniros para que no creáis su comentario una valoración (menos una tasación, ni siquiera un reconocimiento, tampoco un constatar la autenticidad de la apuesta insólita de esta poesía), sino que, amables lectores, le permitáis mostrar, un poquito, la joya, desde su mirada. El segundo motivo es la variedad y el multiforme, hondo venero de la maravilla que despliega en los poemas, y en cada libro, Antonio Carvajal.

 

                                                                                     Dionisia Pérez, Antonio Piedra y Antonio Carvajal (leyendo)
 

    Este libro del poeta andaluz nos viene lleno de nombres, nombres propios: de amigos, pintores, escritores, músicos y poetas. El libro es un testigo de una vocación de amistad, tan honda y duradera como la sed de la poesía y la belleza que él ha cultivado y que le persigue, para su suerte, al poeta Antonio Carvajal. Su palabra de alondra matinal pasa repitiendo y cantando nombres que suenan a grandes poetas por todos conocidos -Garcilaso, Pedro Espinosa, Miguel Hernández, Federico García Lorca, Antonio Machado y Manuel Machado- o a poetas coetáneos nuestros: María Victoria Atencia, Jaime Siles, Antonio Praena, Javier Lostalé, Francisco Domene, Trina Mercader, Jenaro Talens, entre otros. Dedicatorias y versos prestados a esos amigos y poetas se incluyen en el libro, como, en cierto modo, un acompañamiento musical, coral, y desde luego un homenaje y testimonio de amistad.

    Y nombres geográficos: la peña de Arias Montano, Baeza, Belchite, Sacratif, el Guadalquivir, etc; o de cultura: Alhambra, Soneto, Cupido, Aurora, etc, que llevan consigo, como si una corriente de agua, el sentir del poeta.

      El agua, la música, la noche, el amor, la lluvia, y ese expresivo término "humuvia" (mezcla de tierra, humus, y lluvia, y tan cercano a humildad, otra palabra del universo carvajalesco, o carvajaliano -aunque puede haber matices entre ambos adjetivos) y aurora, alegría, amigo... son los nombres comunes que la poesía hace rodar desde su cima en este libro, En la frente del agua.

     Y sin duda agua es la idea-palabra imán, fetiche, del libro. Por un momento, creemos, como lectores, que es la misma poesía metaforizada, cifrada en ese término. Aigua, nombrada así, en catalán, en otro poema. ("Endecha sobre un motivo de Josep Piera", p 50.) donde se termina con esta estrofa, de dos versos: 

        ¿Poeta? Sí, si su palabra tiene

        rumor de madre.

 

    El agua puede ser, por lo que intuimos, el símbolo de la palabra-origen, de la palabra-madre, el verdadero hontanar del poeta. Y, concatenando una idea con otra, el agua alude a la madre, como en muchas culturas, y principalmente en la mediterránea y en las del Medio Oriente. La madre y por extensión, lo femenino, tiene su presencia callada y mágica en el poemario de Antonio Carvajal. En un poema como "Hazañas cotidianas" (pp. 63-64), uno de los mejores del libro, en nuestra opinión. 

    Pero es la lluvia (o el preferido a veces por el poeta, la humuvia) otra de las encarnaciones poéticas de la palabra agua. Una lluvia que por momentos también creemos que circula por la piedra (También la piedra siente, dice Antonio Carvajal, contradiciendo a Rubén Darío; p. 111, "A Manuel Ángel Vázquez Medel, sobre varias ruinas de mí mismo"), por la niebla y la noche, y aun por el "cielo eritreo", cubierto de rojez de desiertos (como en la deliciosa oda dedicada a Javier Lostalé, la cual recomiendo leer varias veces, con disfrute moroso); así comienza "Oda entre el viento del sudeste" (pp. 82-83):

        Se camufla de niebla la eritrina,

        de cúmulos de arcilla cae la lluvia

        y en polvo blando nos reboza opacos

        cielo eritreo;

 

    La música de la palabra (tal vez leída en un poema de Lostalé u oída por las ondas radiofónicas -Lostalé es poeta también de la palabra oral, en radio) como Orfeo calma los vientos iracundos. No es magia ni solo un ceder la bravura de los elementos a la ley de la naturaleza, que impone la calma tras la tempestad; es la voz de la poesía o del amor que pasa acariciando el cielo, como un labio.

    Termina la oda con estas dos estrofas: 

 

        Ábregos bramen, academias bufen;

        céfiro doma estridencias de cierzos

        si Javier Lostalé por raudas ondas

        viene volando. 

 

        Crudelísimo viento, ¿que lo callan

        y a su silencio llaman jubileo?

        A otro ve con el cuento, que en mi alma

        llevo sus labios. 

 

    Hay en el libro otros poemas excelentes, dedicados o alusivos a poetas, como ya hemos indicado: a Garcilaso, Miguel Hernández... Pero quisiéramos destacar dos: el primero ("Estampa antigua", p. 53) es un homenaje a Antonio Machado en Baeza y el segundo ("Fraternidades", pp. 56-57) una reivindicación tranquila de la fraternidad de los españoles a través de las figuras de tres de los hermanos Machado, José, Manuel y Antonio.


    Se puede ser hermano de un hermano que piensa

    de manera distinta sin perderle el cariño,

    sin faltarle el respeto, 

 

         (......)

                                            La tierra

      se maduró de espantos, los arrojó a caminos

      sin fondo y sin sosiego

       y alguien buscó las sangres para teñir banderas

       y separar amigos,

       enfrentados en muerte por los odios ajenos.       

 

    La reflexión poética, serena y afectuosa, sobre la historia contemporánea de España se vierte también en uno de los poemas más hondos y bellos del libro: "Diferencias sobre un motivo de Belchite". Belchite, el pueblecito aragonés, el pueblo-mártir, domeñado por uno y otro bando, y finalmente arrasado con saña por el bando franquista; símbolo (como otras ruinas, de pueblos, iglesias, cementerios) de un odio en las dos direcciones, que nunca debería repetirse. La poesía cumple, así, desde la belleza intrínseca al poema, una condición a la que no puede renunciar: ser una seña civil, una guía en el camino para futuros caminantes. ¿La verán? El poeta no elije su deber, escribe lo que le dicta el sentimiento y la razón cordial. De otros serán su palabra y su silencio (porque también el poeta habla por este).

    Junto a ese grupo de poemas, entre los cuales podrían citarse otros títulos, como, por ejemplo, "Lectura del pasado" (un poema espléndido en sus pliegues temporales, en su ritmo y en las temáticas que sugiere: la apertura al otro, la reconciliación con el otro, la juventud recuperada no como nostalgia sino como afirmación de vida soñada hacia futuro siempre...), el libro contiene poemas que consideramos en cierto modo cimas de la poesía madura de Antonio Carvajal. Esos poemas tienen un aire ciertamente clásico pero son neovanguardistas (de algún modo, a semejanza de lo que la vanguardia en torno al 27 hizo con la poesía popular, Antonio Carvajal lo hace con la poesía clásica española, tanto con la más discerniblemente barroca como con la renacentista). El resultado (aun corriendo el riesgo de no ser valorado a primeras o por algunos lectores) es, sencillamente, extraordinario, casi en todos los poemas pero en especial donde la voz personal se funde con la naturaleza. Así, por ejemplo, en "Laude" (p. 73), "Noche de lluvia" (p. 8o), "Oda casi horaciana" (p. 81).

            Me sé mantillo y soy semilla y doy

            a la felicidad nueva palabra,

            humuvia, hija del suelo y de la lluvia

            llena de gracia. 

 

    Los últimos poemas del libro recogen el tema de la senectud, tan caro también a la poesía clásica y a la filosofía latina. Magnífico, casi en el colofón de la obra, el poema "Variaciones sobre un lugar común". La repetición de muerte, nada, da un toque de réquiem al inicio del poema:

        Todo lo que he vivido y la memoria

        conserva y la esperanza me promete

        (si corta en días, larga en ilusiones)

        una palabra lo resume: muerte;

        otra palabra lo reduce: nada.

        Nací en la casa de mis padres: nada.

        Jugué en la casa de mis padres: nada.

        Miré los campos cultivados: nada.

 

    Antonio Carvajal es un poeta que abarca una gama amplísima de temas, formas y tonos, siempre con un gusto exquisito, por la palabra, no porque sea la palabra un dios sino por ser ella el modesto vestido, o lo más cercano al desnudo, de un sentir hondo, humano. Como dice Javier Lostalé: "la respiración más honda de la existencia". Por ello, quizá, como en el poema de Hölderlin se dice: "quien piensa hondo ama lo más vivo", Antonio Carvajal recurre en algunos otros poemas al cosquilleo verbal, a la malicia y el tono de juglar sabio y divertido. En este libro que comentamos, aunque no abundan como en otros anteriores -ver la antología de Antonio Carvajal en Cátedra, Letras Hispánicas: Nos diferencia el cuerpo- hay algunos poemas humorísticos, como el titulado "Las edades del hombre. Glosa a un motivo de Mario Hernández sobre nuestra sociedad pedagogizada: áptera, álala, ágrafa", p. 72, o "In Juaniti exitu", p. 68. El humor como perlas destilado está presente en muchos otros versos y tonos de los poemas, si bien en casi en ninguno de ellos predomina como en los citados.

 

            Bebiera de tus manos, Juanito, la cerveza

            sin alcohol (los calmantes la exigen: qué pereza

            si los mezclo), comiera con golosa avideza

            de tus manos tasajos de extremeño pernil

 

            y en las horas oblicuas de la aurora y la siesta

            y, Juanito, el ocaso que prepara la fiesta

            de la noche, con versos trenzados en recuesta

            diciéndonos verdades más lucidas que el sol,

 

            que nos diera lo mismo la luz que la tiniebla

            y oír las seguidillas del mar bajo la niebla,

            la sardana, el zortziko, la muñeira, la debla,

            a ti, Juanito amabilis, y a mí, viejo gandul.

 

                                        ("In Juaniti exitu").

 

 

Fulgencio Martínez

 

         

WALTER BENJAMIN, LA CLARIVIDENCIA DE UN MARXISTA. Por Anna Rossell / La crítica de Anna Rossell / Bibliotheca Grammatica / Ensayo / Revista Ágora-Papeles de Arte Gramático N. 35. Nueva Col. Número doble 35-36 Invierno 2025

 

 

                                                                                                            Walter Benjamin. 1938

 

 

WALTER BENJAMIN, LA CLARIVIDENCIA DE UN MARXISTA

 

 


 

Claudia Kalász (guión)

Detlef Jesgarz (iniciador y realizador técnico)

Walter Benjamin

Experiencia en tiempos sombríos

Podcast (54 minutos): https://niemandsland.contrabanda.org/2023/12/

Una producción de Niemandsland RadioArt. ©Barcelona 2023

 

Erfahung in finsteren Zeiten

Podcast (53 Minuten): https://archive.org/download/20240805-niemands-land/20240805-Niemands_Land.mp3

Eine Produktion von Niemandsland RadioArt. ©Barcelona 2024

Bubok Editorial, 2024, 123 pp.

 

 

                                                                                              por Anna Rossell

 


No es fácil encontrar palabras para describir la impagable iniciativa de Claudia Kalász y Detlef Jesgarz. Kalász (Mönchengladbach —Alemania—, 1953), filósofa, filóloga alemana y traductora, residente en Cataluña desde hace años; Jesgarz (programa «Niemandsland» de Contrabanda FM (Barcelona) y autor del libro Contrabanda FM: una radio libre en un mundo poco libre, iniciador del proyecto sobre Benjamin y realizador técnico. Lo que nos regalan es impagable por numerosas razones: porque nos acercan a Walter Benjamin, un pensador de enorme calado, por el modo en que lo hacen y por el momento en que lo hacen.

   Huelga decir que no es tarea sencilla presentar a Walter Benjamin, que nos ha legado una ingente obra, en un podcast de algo menos de una hora. Y precisamente porque no lo es resulta tan meritorio. La idea, el texto y la dirección son de Kalász y Jesgarz. Ambos trabajaron en estricta colaboración en un proceso casi artesanal y el producto radiofónico es fruto de un continuo intercambio. Quiero subrayar el exquisito acierto tanto en la estructura de la puesta en escena radiofónica (los capítulos elegidos) como en la selección de los textos de toda índole, porque todo ello apunta al mismo claro objetivo: rememorar el pensamiento esencial de Benjamin y hacerlo en un momento en que su clarividencia, expuesta en sus tesis ya en los años veinte y treinta del siglo pasado, se nos revela como una profecía cada vez más perfilada y amenazadora. El trabajo de Calas y Jesgarz es una condensación muy depurada, exquisita, que en su brevedad sabe transmitir pensamiento y vida del filósofo, ensayista y crítico literario excepcional de la República de Weimar. Por lo demás la ejecución es un trabajo coral: son muchas voces las que intervienen en la grabación de los comentarios, las citas, anunciando los capítulos o ejerciendo de cronista. El podcast constituye un mosaico, que por su naturaleza, a base de su composición a partir de piezas de diversa procedencia, hace emerger un mundo poliédrico: el de la vida y la obra de Walter Benjamin.

     A nadie puede escapársele que Benjamin fue un visionario, pero un visionario racional y racionalizador: su concepto y su imagen de la Historia (sus tesis Sobre el concepto de historia, la afirmación «Hay que fundamentar el concepto de progreso directamente en la idea de catástrofe. El hecho de que todo siga igual es la catástrofe misma […]», el nexo absolutamente original que estableció entre el mesianismo de la Cábala y el materialismo histórico y la incisiva relación entre pasado, presente y futuro (entre recuerdo y memoria como constelación simultánea a la que se refiere como dialéctica en suspenso e imagen dialéctica). La amplitud y apertura de mente del filósofo se reflejan en el paradójico espectro de sus vínculos personales e intereses intelectuales y atestiguan el vanguardismo de un pensamiento que en su tiempo — que hoy conserva flagrante actualidad— sentó las bases de un nuevo materialismo histórico, en especial para la teoría del arte (La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica). 

    La penetrante visión de Benjamin alcanzó a ver relaciones inesperadas para un marxista, enormemente fecundas: las figuras que Baudelaire en sus Fleurs du Mal —el flaneur, la prostituta, el trapero— como alegorías del capitalismo (Benjamin, Pasajes / Passagen). De su vanguardismo radical y experimental, que a menudo bebía de fuentes del pasado (las alegorías de la muerte del pintor barroco español Juan de Valdés Leal o el socialista utópico Fourier, al que consideró un visionario del siglo XIX), dan fe tanto el hecho de que su trabajo de habilitación sobre el Origen del drama barroco alemán fuera rechazado por los expertos académicos por «opacidad objetiva» como que un pensador de su talla fuera relativamente desconocido en su tiempo, a pesar de que escritos suyos ya hubieran sido publicados en medios importantes.

     El resultado es una pieza de radioteatro llevado a cabo con rigor filológico que no tiene desperdicio. El formato elegido contribuye al objetivo perseguido: tanto la diversidad de voces —en algunos momentos superpuestas— que da a entender realidades biográficas, como la multiplicidad y extrema diversidad de relaciones del pensador, así como los sonidos, que contribuyen a contextualizar lugar y tiempo, contribuyen a que forma y fondo se entrelacen y complementen.

    La actualidad y vigencia del legado de Benjamin, la advertencia de la amenaza del fascismo, se subrayan al final con la mezcla de voces de los líderes de partidos actuales de la ultraderecha en el mundo.

 

El libreto va acompañado de una introducción explicativa de Claudia Kalász, las correspondientes notas a pie de página así como de una relación de los textos citados y de las fuentes musicales y sonoras, y de la correspondiente bibliografía en español y en alemán.     

      

 

                                                                   Anna Rossell. Fuente: La tertulia de Anna Rossell.com
 

        Anna Rossell nacida en Mataró (Barcelona), es filóloga alemana, escritora, poeta, crítica literaria y gestora cultural. Ha publicado últimamente Poesia per al nostre temps (2024, InVerso edicions de poesia), y en la misma editorial Us deixo el meu llegat, per si algun dia (Oratori en XVII cants).

Profesora de literatura alemana en el Departamento de Filología Inglesa y Germanística de la Universidad Autónoma de Barcelona. Ha desarrollado una amplia labor de crítica literaria y desarrollado a la par una obra creativa en casi todos los géneros, en especial la poesía. Entre sus últimas obras, en poesía: Auschwitz-Birkenau. La prada dels bedolls / La pradera de los abedules (2015, e-book, Amazon); en narrativa: Aquells anys grisos (Espanya, 1950-1975) (2014, e-book, Amazon). En 2017, con (Falsa) paradoja fue premio Amnistía internacional de microrrelatos. Colabora en la revista Quimera, dirige la sección de crítica literaria de Las nueve Musas. 

Mantiene el blog: 

 https://www.annarossell.com/

Página de Anna Rossell en blog de Ágora:

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