LA VIDA DE MIGUEL HERNÁNDEZ
por Francisco Javier Díez de Revenga
Mario Amorós (Alicante, 1973) acaba de publicar en Akal una excepcional biografía: Un poeta en la Historia: vida de Miguel Hernández, asegurando que la suya, frente a otras biografías consagradas del poeta de Orihuela, es distinta porque está escrita por un historiador, ya que ha basado su investigación en una revisión exhaustiva de toda la documentación existente y alguna inédita o desconocida. También ha tenido muy en cuenta todo lo aportado por numerosos investigadores, estudiosos y editores de Miguel Hernández a través de una bibliografía muy detalladamente consultada y bien asumida como fuente y aportación necesaria e imprescindible.
Si advertimos que el volumen supera las quinientas setenta páginas y que el aparato crítico está compuesto de casi dos mil notas a pie de página, objetivamente hay que concluir que el trabajo realizado por Amorós es extraordinario y desde luego, a partir de ahora, imprescindible para conocer mejor al gran poeta de Orihuela y descartar, por inverosímiles o no documentadas, algunas leyendas urbanas en torno al escritor: su propia condición de pastor pobre, las vacilaciones de su evolución ideológica y su militancia política comunista, su participación en la guerra como combatiente y agitador y su destino final, sus detenciones, su cárcel y su muerte. A la luz de los documentos escritos, sobre todo los ricos epistolarios y los testimonios familiares y de amigos y vecinos, así como el parecer, ya en Madrid, de los grandes poetas que lo acogieron (Pablo Neruda, Vicente Aleixandre o Raúl González Tuñón), se puede llegar a conocer la verdad frente a tantas historias urdidas, y algunas falsas, durante años en torno a la vida de Miguel Hernández.
Se trata entonces de una biografía total que relata detalladamente todos los sucesos de una vida, desde que comenzó a escribir sus primeros poemas y fue publicando sus libros de poesía hasta los últimos versos escritos ya en la cárcel, sin olvidar sus aspiraciones como dramaturgo y desde luego los numerosos textos, en verso y en prosa, escritos antes y durante la guerra.
Dada la especialización del historiador como conocedor de la Guerra de España, no puede sorprender que haya analizado con todo detalle la participación de Miguel Hernández en la guerra, su militancia en el partido comunista desde septiembre de 1936, su trabajo en las trincheras como zapador en el frente de Madrid y sus actuaciones como comisario de cultura, a través del Altavoz del Frente, en Jaén, en Extremadura, en Valencia y en otros muchos lugares de la España republicana. Y, al terminar la guerra, la detención y el peregrinaje por distintas cáceles de España es oportunidad que se le presenta al historiador para aportar nuevos documentos y examinar otros muchos sobre la condena a muerte y conmutación de pena, con el fin de aclarar, hasta donde ha sido posible, la intervención y el protagonismo de algunos personajes relevantes en la historia personal de Miguel Hernández hasta el día de su muerte. A pesar de ser una visión histórica, afortunadamente no prescinde Amorós de la reproducción de algunos textos fundamentales del poeta, desde la Elegía a Ramón Sijé, a los inolvidables Canción del esposo soldado, Aceituneros, Nanas de la cebolla o Eterna sombra…
Se demuestra una vez más que, en pocos casos, la vida de un poeta contemporáneo es tan interesante para comprender su obra como en el de Miguel Hernández, cuya trayectoria existencial desde orígenes casi de autodidacta hasta un final patético, pasando por espacios de autoformación cultural y de compromiso político activo, tanto ha llamado la atención de los numerosos estudiosos que a su obra se han aproximado. Poeta excepcional, de gran fuerza y vitalidad juvenil mantenida siempre, fue también atento escucha de las novedades literarias más avanzadas de su tiempo, que le capacitaron para crear una poesía avanzada en cuanto a su formación, y personal en lo que a su ejecución se refiere.
La lectura de esta biografía de Mario Amorós no despeja, sin embargo, la duda siempre latente de lo que el futuro de un poeta, muerto a los treinta y un años, podía habernos deparado. Porque está claro que, si bien logró, como nadie en su tiempo, en el que tantos y tan buenos poetas hicieron su aparición en España, crear una poesía personal en las distintas facetas que cultivó, no es menos cierto que su obra comenzaba a madurar cuando sufrió las dos grandes calamidades que la delimitaron y la condujeron por caminos inesperados: la guerra y la cárcel. La muerte, temprana y singularmente cruel, vendría a dar al traste con lo que se ofrecía como gran promesa de la poesía lírica española en la época de mayor esplendor de su siglo.
El texto ha sido publicado originalmente en el diario La Opinión, de Murcia, el 11 de septiembre de 2026. Lo reproducimos para los lectores de Ágora por gentileza de su autor.
Francisco Javier Díez de Revenga es Catedrático emérito de Literatura en la Universidad de Murcia. Escritor, ensayista, autor de libros de referencia sobre Miguel Hernández, Carmen Conde, Azorín, y sobre la Generación del 27. Publica semanalmente un comentario sobre libros de actualidad en el periódico La Opinión, de Murcia.
_____
Más información editorial sobre el libro de Mario Amorós "Un poeta en la Historia: La vida de Miguel Hernández":
https://www.akal.com/libro/un-poeta-en-la-historia_55173/

No hay comentarios:
Publicar un comentario