CINCO POEMAS DE JUAN LUIS BEDINS
(DEL POEMARIO INCIERTO PERFUME Y DOS INÉDITOS)
DEL POEMARIO INCIERTO PERFUME (Olé Libros, 2024)
CUANDO LA NOCHE CALLA
A Andrea Espada.
Cuando la noche calla
y declina sus hombros,
cuando el silencio
enciende las farolas,
en esta habitación
de un ático alquilado
leo mis versos,
celebro mis versos,
sufro mis versos…
Contemplo el tragaluz por donde huye mi vida
cual cráneo cubierto de cerezas,
y el tiempo se agota en somnolientas pisadas
que nunca florecen.
¿Qué fue de aquellos rasgos
que iluminaban el horizonte de mis poemas?
Ya no los veo, pero ha quedado su esencia.
Estos dedos aún dibujan líneas
sobre la lámina de luz que cruza la alcoba.
La poesía nunca halla su fin
entre las cárdenas cenizas.
Y FUE ASÍ
A Arantxa Esteban.
Y fue así
como el pensamiento luz
penetró en las orillas de la piedra
hiriendo de aristas
los párpados del sueño,
exaltando la soledad
de los juncos.
La voz se esparce entre las sombras,
busca el sosiego de sus cuerpos
apoyados en la hierba,
bebe el agua clara de las manos
que se rozan en penumbra.
Es así como la palabra
es un continuo renacer de ojos.
EL VIEJO LIMONERO
A Vicenta y Estela
El viejo limonero de la casa
da sombra a mis lecturas veraniegas,
da cobijo a mis versos
apenas esbozados
y acuna con su cítrico vaivén
el lento navegar de mis ideas
en las tardes de estío,
cuando el sol ya declina
y agosto devora los días
sin un mínimo de misericordia.
De vez en cuando, mientras leo,
un seco golpe sobre tierra
distrae mi atención y giro la cabeza.
Es un limón maduro
que se ha caído de su rama.
Un breve manto cubre el suelo
de un amarillo intenso y sazonado.
Ese viejo limonero del patio
de la casa del pueblo
es el amigo que cada año
me acompaña gozoso
con su leal presencia
algunas de las tardes más felices
de un verano cualquiera.
INÉDITOS
EL NIÑO QUE FUE
Como acaso la lluvia
rebota en la mirada del asfalto
así la infancia se refleja en los porqués del alma.
Así el cielo acaricia las copas de los árboles
y estos dibujan una luz
que nos remite a la niñez
y guía nuestros pasos en la vida.
Sombra más allá de la casa
que habitamos.
Encuentro con aquel niño que fuimos.
Alegría del jardín que sonríe
y recrea un espejo de ilusiones.
Luz a raudales
penetra por aquel balcón remoto
repleto de macetas
con geranios.
El poeta corre feliz
para abrazar
al niño que camina por su tiempo
y sueña con el mar azul
que los acoge.
VOCES
Aspas sin control remueven mis noches
y la luz de la luna cada vez más menguante
acaricia mi frente con su tenue mirada.
Los las voces que pueblan las viejas ruinas.
Voces que escucho
en las largas estancias en reposo.
Son voces misteriosas
que me cuentan leyendas imposibles,
historias transcurridas
en calles acosadas por peligros.
Voces que se desprenden
de enhiestos árboles sin rumbo,
de ausencias que amenazan
los ángulos eternos de las sombras.
Oigo voces de mar
que anidan en las lunas de mis sueños.
Juan Luis Bedins
Valencia, 23 de julio – 2026
Juan Luis Bedins (Valencia, 1958) es escritor y poeta. Profesor desde 1982. Ha trabajado también en la Conserjería de Educación, Investigación, Cultura y Deporte de la Comunidad Valenciana. Socio fundador de la Asociación Literaria El Sueño del Búho en el año 2003. Desde enero de 2012 preside la Asociación Valenciana de Escritores y Críticos Literarios (CLAVE).
Ha ganado varios premios literarios, entre ellos el Premio de Poesía “Villa de Mancha Real” (Jaén) en 1986, por el poemario “Aproximación a un diálogo de espejos”. Ha colaborado en revistas literarias y ha participado en congresos de escritores.
Es autor de seis libros de poesía publicados: Sinopsis del olvido (1991), Liturgia a siete voces (1994), Desde aquel balcón remoto (1997), Escucho otra cadencia en mi memoria (2005), Tánger (2013) y Migración del alma (2018), e Incierto perfume (2024, ed. OléLibros, Valencia).


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