ENSAYO
COLECCIÓN TEXTOS ÁGORA
LA POSMODERNIDAD EN LA NARRATIVA BREVE DE RAYMOND CARVER Y AUGUSTO MONTERROSO
Alba
Saura Clares
Universidad
de Murcia
RESUMEN:
La posmodernidad es un campo amplio
que continúa planteando en la actualidad numerosas incógnitas y nuevas
propuestas estéticas. Con el fin de adentrarnos en los recovecos posmodernos,
este artículo busca analizar uno de los géneros que quizás mejor ha recibido la
estética posmoderna, la narrativa breve. Para ello, realizaremos un estudio
comparativo entre la obra de dos autores paradigmáticos dentro de este género,
el hondureño Augusto Monterroso (1921 y 2003) y el americano Raymond Carver
(1938 y 1988), con el fin de delimitar las características propias de la
posmodernidad que encontramos en La oveja
negra y demás fábulas (1969) y Movimiento
perpetuo (1972) de Augusto Monterroso y Cathedral
(1983) de Raymond Carver.
Palabras clave: Posmodernismo;
Augusto Monterroso; Raymond Carver; Narrativa breve.
ABSTRACT:
Postmodernism is a widespread scope that continues today proposing many
questions and new aesthetics theories. In oder to research postmodern ideas,
this essay analyzes one of the genres
that has best received perhaps postmodern aesthetics, the short story. For
this, we will perform a comparative study between the paradigmatic work of two
authors in this genre, Augusto Monterroso (Honduras, 1921 - 2003) and Raymond
Carver (United States, 1938 - 1988), to define the characteristics of
postmodernism found in La oveja negra y
demás fábulas (1969) and Movimiento
perpetuo (1972) by Augusto Monterroso and Cathedral (1983) by Raymond Carver.
Keywords: Postmodernism; Augusto Monterroso; Raymond
Carver; Short Story.
1.- La narrativa breve como escenario idóneo para el desarrollo posmoderno
La posmodernidad es un campo abierto y, en ocasiones, difuso. Aunque mucho se ha escrito sobre sus preceptos y características, todavía queda por ahondar en este movimiento artístico que se encuentra en plena efervescencia y cuyos recovecos y posibilidades resultan tan numerosos. Siendo aplicable a distintas y variadas propuestas artísticas y culturales, los numerosos lenguajes que son partícipes de la posmodernidad generan, en ocasiones, características específicas de cada género. De la pintura a la literatura, de la filosofía al cine, de la arquitectura a la escultura… nos encontramos con cuantiosas posibilidades que parecen reclamar un estudio pormenorizado de sus formas.
Acoger
un campo tan amplio como es la propia literatura, con sus diferentes
posibilidades genéricas, y querer aplicar ante ella las propuestas posmodernas
puede resultar, incluso, arriesgado, pues el teatro, la lírica o la narrativa
mantienen a su vez lenguajes convergentes y enfrentados, lo que hace necesario
una lectura pormenorizada en cada uno de sus diferentes ámbitos.
De esta
forma, a través de este artículo hemos querido limitar el campo de estudio a
las formas narrativas posmodernas y, dentro de ella, cerrar el círculo aún más
y asimilar la estética posmoderna con la creciente proliferación de las formas
narrativas breves, en ese campo tan amplio y que necesita todavía de estudio y
análisis en profundidad como es el del cuento, el relato breve o el
microrrelato, entre otros.
Estas
nuevas propuestas narrativas parecen haber proliferado, al igual que la
posmodernidad, en torno a las diferentes crisis que el hombre vive con la
entrada del siglo xx.
Como
afirma en la introducción de su afamada obra La condición postmoderna el crítico Jean-Françoise Lyotard, sobre
el objetivo de su estudio:
…
tiene por objetivo la condición del saber en las sociedades más desarrolladas.
Se ha decidido llamar a esta condición «postmoderna». El término está en uso en
el continente americano, en pluma de sociólogos y críticos. Designa el estado
de la cultura después de las transformaciones que han afectado a las reglas del
juego de la ciencia, de la literatura y de las artes a partir del siglo xix. (Lyotard,
1987: 5)
De
esta forma, las transformaciones sociales y las crisis que ha supuesto el siglo
xx, en torno a los cambios o
caídas de los grandes pensamientos como el capitalismo, el marxismo, o las
grandes Guerras Mundiales, ha generado un estado de inestabilidad que ha
encontrado nuevas vías de escape y nuevas propuesta:
En
la sociedad y la cultura contemporáneas, sociedad postindustrial, cultura
postmoderna, la cuestión de la legitimación del saber se plantea en otros
términos. El gran relato ha perdido su credibilidad, sea cual sea el modo de
unificación que se le haya asignado: relato especulativo, relato de
emancipación. Se puede ver en esa decadencia de los relatos un efecto del auge
de técnicas y tecnologías a partir de la Segunda Guerra Mundial, que ha puesto
el acento sobre los medios de la acción más que sobre sus fines; o bien el del
redespliegue del capitalismo liberal avanzando tras su repliegue bajo la
protección del keynesismo durante los años 1930-1960; auge que ha eliminado la
alternativa comunista y que ha revalorizado el disfrute individual de bienes y
servicios. (Lyotard, 1987:
33)
Movido
por ello, dentro del campo de la narrativa se ha generado una ruptura con las
formas tradicionales, donde el cuento breve y el microrrelato son ejemplos
claros, evidenciando esas transformaciones tanto en forma como en contenido,
como veremos a lo largo de esta disertación. Como explica Hernández Mirón en su
estudio sobre esta materia:
Siguiendo
las coordenadas de la metanarrativa de Lyotard, la consolidación del
microrrelato supondría la liquidación definitiva de los grandes relatos, la
desaparición de los discursos totalizantes que pretenden ofrecer desde
distintas perspectivas respuestas absolutas a cada una de las cuestiones
planteadas. (Hernández Mirón, 2010: 4)
O,
como también analizará en sus estudios sobre el cuento posmoderno
Andrés-Suárez: «Los grandes relatos son suplantados por pequeños relatos, que
se nutren tanto de referencias al patrimonio cultural literario y mítico que
llegan a convertirse en reescritura de mitos o de tópicos literarios». [Andrés-Suárez
(2007: 29 citado en Hernández Mirón, 2012: 4)]
Así,
se nos muestra que las propuestas narrativas anteriores ya no encuentran cabida
en las necesidades del nuevo pensamiento y la nueva estética de la
posmodernidad. La instantaneidad y rapidez de la actualidad, la rutina, las
nuevas problemáticas, la inestabilidad vital, el inconformismo, la vida
anodina, la expresividad del nuevo siglo… necesitan de nuevas propuestas
literarias.
Para
analizar en profundidad los cambios que sufre el género narrativo y las nuevas
creaciones artísticas posmodernas dentro del campo de la narrativa breve, hemos
elegido dos autores paradigmáticos dentro de este ámbito que, con dos poéticas
narrativas enfrentadas, dan cuenta de las nuevas visiones literarias de la
posmodernidad. Este es el caso del hispanoamericano Augusto Monterroso (1921 -
2003) y del estadounidense Raymond Carver (1938 – 1988), gracias a los cuales
podremos adentrarnos en distintas cosmovisiones posmodernas, con numerosos
puntos comunes, que nos harán vislumbrar las características de este género en
sus nuevas propuestas dentro de la posmodernidad.
Ambos
autores han supuesto una gran aportación a la literatura en general y al
crecimiento del género narrativo breve en particular y hoy en día se han
convertido en autores canónicos, ensalzados por la crítica y los lectores. Este
hecho también forma parte de la propia condición posmoderna, como afirma Linda
Hutcheon al hablar de la metaficción historiográfica, concepto sobre el que
trabajaremos más adelante: «[Metaficcion hitoriográfica] tanto reafirma como
desautoriza esos mundos y su construcción. Eso explica que novelas
postmodernistas hayan sido con frecuencia número uno. Su complicidad garantiza
su accesibilidad». (Hutcheon, 1988: 200)
Monterroso,
por su parte, ostenta el privilegio de ser el padre del microrrelato más breve
de la historia (título que después han disputado otros autores). Su maestría
literaria le ha aportado numerosos premios y reconocimientos, a la vez que ha
gozado de gran popularidad por parte del público lector. Así lo analizará
Francisca Noguerol:
“El
dinosaurio”[1],
creación de una línea tan alabada por la crítica como glosada por escritores
que admiran su concisión, intensidad y capacidad de evocación. Baste decir que
se ha convertido en texto canónico para los estudios de la metaficción,
categoría fundamental entre las más recientes corrientes literarias. (Noguerol, 2004: 72)
En
cuanto a Raymond Carver, ha conseguido un gran reconocimiento por su obra
narrativa, con una producción no demasiado extensa de libros de relatos entre
los que destacan Will you please be
quiet, please? (¿Quieres hacer el favor de callarte, por favor?) de 1976; What we talk about when we talk about love
(De qué hablamos cuando hablamos de amor) de 1981; Cathedral (Catedral) de
1983, el libro sobre el que versaremos nuestro estudio; y Elephant (Elefante) de
1988. El reconocimiento de crítica, así como su popularidad, aumentó cuando sus
relatos fueron adaptados al cine con títulos como Shortcuts, dirigida por Robert Altman, Everything goes de Andrew Kotako o Jindabyne de Ray Lawrence.
Sus
propuestas narrativas nos permitirán ahondar en el subgénero del relato breve y
comprender la nueva estética posmoderna de la que se hacen eco sus cuentos, a
partir de La oveja negra y demás fábulas (1969) y Movimiento
perpetuo (1972) de Augusto Monterroso y Cathedral
de Raymond Carver.




