ANTOLOGÍA ACTUAL DE POESÍA ESPAÑOLA. La escritura plural
Hace más o menos un lustro tuve ocasión de redactar un
prólogo para un libro de Fulgencio Martínez, El cuerpo del día, que
publicó Renacimiento. Dije allí que Fulgencio es amigo mío desde que las
calabazas hablaban, en el Tiempo sin tiempo de los comienzos. Y es la pura
verdad. Ahora me toca redactar unas pocas líneas preliminares a una antología
suya que reúne a algunos de los más importantes poetas del momento actual, con
la particularidad de que no limita su radio de acción a la poesía en lengua
castellana, sino a la compuesta en las distintas lenguas españolas, a mayor
gloria de nuestra variedad cultural (lo mismo hizo Julia Barella, allá por
1987, en su precioso florilegio Después de la modernidad publicado por
Anthropos).Es un placer y un honor para mí estampar mi nombre al frente de una
nueva empresa poética de mi querido condiscípulo de la Autónoma madrileña
(aunque medie la friolera de diez años entre su curso y el mío), porque es una
persona que vive el mundo de las letras de un modo tan intenso y tan
exquisitamente febril que dagusto acompañarlo en sus expediciones literarias,
siempre atractivas, bien planeadas y muy sugerentes.
España es una entelequia plural y,
por lo tanto, no es privativa de quienes la escribimos con ñ. En un
momento como el actual, en el que las tensiones separatistas amenazan con dar
al traste con muchos siglos de historia compartida, agrupar en un ramillete
muestras líricas de las diversas lenguas de cultura que se hablan en nuestro
país resulta especialmente aleccionador y, además, supone una prueba fehaciente
de que, utilicemos una lengua u otra, estamos todos sumergidos en un mismo
caldero (por emplear la cuba en que se gesta la poción mágica de la poesía en
la mitología germánica, tan querida por mí).
Esta Antología actual de poesía española lleva un iluminador subtítulo, La
escritura plural, que se prolonga en otro mucho más largo: 33 poetas
entre la dispersión y la continuidad de una cultura, y entre la indagación
personal y el compromiso con el presente. Eso es ya una declaración de
intenciones, y de intenciones bien expuestas, bien razonadas e inmejorablemente
trasladadas al corpus del libro.
Cualquier antología suscita inquebrantables adhesiones y rechazos aparatosos.
Esta no va a ser una excepción a la norma. Pero no duden de su honestidad, del
profundo proceso reflexivo que hay detrás de la elección de cada uno de esos 33
nombres, de la amplitud de conocimientos poéticos de su antólogo.
Fulgencio es uno de nuestros
mayores expertos en el hecho poético nacional (y aun extranacional, si nos
atenemos a la inclusión en las páginas de la antología de poemas escritos en
judeo-español, la hermosa lengua ladina hablada hoy todavía por los
sefardíes, más de quinientos años después) y muestra en esta obra un radical engagement
con el tiempo que nos rodea, en un momento en que el siglo XXI, desde su recién
estrenada adolescencia, comienza a dictar pautas y a desarrollar un discurso
estético propio y diferenciado del de la centuria anterior.
Por ese motivo, entre otros muchos,
era absolutamente necesaria esta Antología actual de poesía española de
Fulgencio Martínez. Disfrútenla.
Madrid, 19 de febrero de 2014
Luis Alberto de Cuenca
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