ÁGORA. ULTIMOS NUMEROS DISPONIBLES EN DIGITAL

martes, 30 de agosto de 2016

Tiempo de razones y de formar gobierno. Por Fulgencio Martínez, Cuaderno de vacaciones (reproducción del artículo)


EN HOMENAJE AL TÍTULO DE UN LIBRO DE POEMAS DE LUIS ALBERTO DE CUENCA, ABRIMOS A PRINCIPIOS DE JULIO ESTE CUADERNO DE VACACIONES, QUE AHORA CONCLUIMOS, REPRODUCIENDO EL PRIMER ARTÍCULO DE OPINIÓN QUE EN ÉL PUBLICAMOS.  Ojalá hayan tenido un buen veranito nuestros lectores.



TIEMPO DE RAZONES Y DE FORMAR GOBIERNO DE VARIOS PARTIDOS

Publicado en La crónica del Pajarito, domingo 3- 7-2016
http://www.lacronicadelpajarito.es/domingo/tiempo-razones-y-formar-gobierno-varios-partidos


Después de resueltas las segundas elecciones y a espera de resolver el gobierno resultante, los líderes políticos harían bien en cerrar su Twitter y su Facebook.  Se espera de ellos que se comporten no como adolescentes necesitados de afirmar su identidad por medio del número de sus seguidores, sino como adultos. Se espera que reflexionan, acuerden y decidan lo mejor para el bien común.
Esa perspectiva de lo mejor no pasa por doblegarse a la imagen sectaria que durante la campaña electoral despliegan dichos líderes, que, si lo son, no  lo es por sonreír ni caer bien, sino porque, supuestamente, son capaces de “ver” con claridad donde muchos no somos capaces.
En este país se va a votar, todavía, vestido con la cota y la malla de la marca que sentimentalmente apoyamos. No solemos votar por razones. Este es un dato con el que podemos estar en desacuerdo, pero los políticos en campaña lo saben y lo explotan para adular a sus huestes. Les animan a no pensar, a no usar el intelecto en sus decisiones como ciudadanos. Solo vale la adhesión emotiva a una etiqueta.


Por tanto, aunque es difícil cambiar el discurso postelectoral, ahora tocaría a los líderes hacer la campaña de las razones. O sea, explicar qué necesita el país, en las materias más urgentes: el paro, la desigualdad económica, la falta de igualdad de los ciudadanos en las Administraciones del Estado, la corrupción, el excesivo gasto público, el deterioro del orden y la inseguridad en las viviendas y propiedades, el vaciamiento de la Educación y la vuelta al caciquismo en los empleos públicos en cuyo acceso no impera una exquisita selección de mérito y esfuerzo.
Si los políticos fueran capaces de razonar en esos y otros temas que de verdad afectan al común, y si fueran capaces de proponer soluciones creíbles y no sectarias, ¿por qué no apoyar que, como en la II República, cada partido aporte al Gobierno de España aquello que mejor y lealmente sepa? ¿Por qué no puede formarse un gobierno de distintos partidos y personalidades?  Porque eso no iría al gusto del votante partidista, ni mucho menos del seguidor del perfil de los políticos en las redes….  ¿Y qué dirían los tertulianos y los grandes comunicadores, que distribuyen cada día y cada noche el agua bendita de lo que es derecha o izquierda, progresismo o inmovilismo, con etiquetas y frases hechas, sin salir del estudio a ver cómo vive el paisano?


La pedagogía política habría de comenzar en los medios periodísticos, que han venido siendo tan sectarios como los líderes. Los periodistas no son emoticones verbales al servicio de una causa sectaria. Por ahí tardaremos los españoles en saber mirarnos en el espejo con inteligencia.





Fulgencio Martínez



No hay comentarios:

Publicar un comentario