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jueves, 20 de octubre de 2022

José Luis Martínez Valero, nuevos textos magistrales. "Esos libros" (Cinco poemas). Avance de Ágora-Papeles de Arte Gramático N. 14 /Textos magistrales, Co-lección Ágora

 Mi reino es una república» | La Verdad

 

 

CINCO POEMAS DE JOSÉ LUIS

 MARTÍNEZ VALERO 

 

                                                  (Junio de 2022)

 

                                                 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ESOS LIBROS

 

¿Habéis visto esos libros que las olas

dejan sobre las plazas

y se venden como fruta madura?

 

En otro tiempo fueron la espuma

de la vida, la palabra certera,

descubrimiento de otro mundo.

 

Alguien ha desgarrado la primera

página donde el autor puso

sus mejores deseos

para un lector con fecha y firma.

 

El tiempo ha pasado sobre esos versos,

que ahora se inclinarán sobre otras frentes.

 

De nuevo el libro altera el pulso

de la mano que firme

lo estrecha, lo abre.

Sus ojos contemplan las mismas líneas,

recobran la frescura,

vuelve la luz a iluminar la escena.

 

 

 

 

BRASAS

 

Cómo revelar el fin de la tarde

de este deslumbrante verano,

que ciega a quienes pasean

al borde de una noche

que nunca empieza,

mientras el sol incendia el otro lado

de la calle, convertida en la boca

de un horno que crepita,

entre nubes como leños ardientes

de maderas de olivo

con brasas de color naranja

que circunda un resplandor blanco

y cubren, inmensas, todo el poniente,

víctima de un rojo, espléndido ocaso.

 

 

COSAS Y CASA

 

Con los años la casa

descansa ya serena,

cada cosa ha encontrado su sitio,

aunque algunas perduran escondidas 

y a veces, reaparecen, ¡oh, sorpresa!,

con su alegre sonrisa.

 

 

AQUEL JARDÍN

 

De aquel jardín nacieron las palabras,

así, cuando las flores se apagaron

nos quedaron los nombres,

esa imagen sin sombra de la vida,

siempre pendiente del olvido.

 

Afuera dormitaba el tiempo

sin principio ni fin,

mientras aquella espesa niebla

cubría el recuerdo y la memoria.

 

Fuimos expulsados de aquel paraíso

y sólo nos quedó el sabor amargo

de la voz, su ruido confuso.

 

Entonces perdimos la claridad,

los ojos que miraban a los ojos,

el diálogo mudo,

el silencio que sabe.   

 

 

 

PELÍCULAS

 

Qué hago yo vagando por estas calles,

con altos edificios, cuyas gentes

me recuerdan todo un mundo

que ha sido siempre el escenario,

expuesto en la pantalla,

de cualquier cine de barrio.

 

La velocidad de los automóviles

era un sueño sobre una pesadilla

y los besos de las rubias serían

más intensos que sus muslos desnudos.

 

Oigo silbar las balas mientras caen 

cuerpos sobre las aceras mojadas

y la bruma en blanco y negro oscurece

las viejas calles de mi infancia

mientras aquel mar siempre tan lejano

hace cabecear los barcos del puerto.

 

 


JOSÉ LUIS MARTÍNEZ VALERO es catedrático emérito de Literatura, ha publicado en 2022 Otoño en Babel (Ed. La fea Burguesía), y anteriormente, en la misma editorial, Sintaxis y Puerto de sombra. Es autor de una larga serie de títulos tanto en verso como en prosa, siempre reinterpretando y acercando los géneros literarios (ensayo, memorias, epístola, poesía, cuento, entre otros). Ha publicado La isla (ed. El bardo), La espalda del fotógrafo (Editora Regional de Murcia), Poemas (Editora Regional), La Puerta FalsaLibro abierto (La sierpe y el laúd ed), Plaza de Belluga, Daniel en Auderghem (Diego Marín ed) y Merced 22.

 

JOSÉ LUIS MARTÍNEZ VALERO, NUEVOS TEXTOS MAGISTRALES

 

 Traemos de nuevo a los lectores de Ágora una serie de poemas de este poeta nacido bajo la luz intensa de Águilas (pueblo en la costa murciana, casi limítrofe con Almería), cuya palabra, en verso y prosa, ha ahondado en su propio horizonte, libro a libro, ofreciendo una rica apuesta estilística.

En un caluroso día de primeros de junio, de este 2022, leí el poema que inicia esta serie: "Esos libros". José Luis Martínez Valero es poseedor de un determinado dominio del tono y de la palabra abierta, que hace su poesía inconfundible. Pero, más importante aún que esa cualidad de originalidad, es la impresión de compañía que logra: Ese pasar de la respiración del autor sobre la melodía de los versos, que hace que el poeta esté en el poema, y el lector se sienta acompañado. Ahí no debe haber cosas que sobren, que interfieran, en tan delicada operación, íntima, en la que se juega la comunicación poética.

El poeta tiene también la sapiencia del asunto que quiere comunicar. Nos implica, tanto en el tema como en la forma, casi sin percatarnos. El tema de la lectura me parece, aparte de metaliterario, muy vital. Podría decir que antes que cualquier otro oficio o profesión que haya tenido, el más constante y originario mío es el de lector. (Y esto vale, para cualquier otro lector del poema "Esos libros").

Podría uno reconstruir casi su vida, sus tiempos, por los libros que en cada momento ha leído. Esos libros que vuelven de otras manos, como los libros dejados en la mesa de un café, tienen su aquel propio: no creo, o cada vez menos, en el azar, y algo toca que pase, que te llegue, una hora tuya coincide con la de ese libro, ese autor, que en un baratillo o en una mesa, o quizá por casualidad aparente te llamó la atención al mirar en una librería. La angustia tiene esas pausas, y hay que pararse ahí un poco, lo demás puede esperar. Los libros son como esos momentos de pausa.

Fulgencio Martínez

 

           REVISTA ÁGORA / OCTUBRE / textos magistrales

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