CARTAS VENEZOLANAS (1)
Gracias, por tu sentimiento para nuestros fallecidos en accidentes de tren, que por desgracia, o para más desgracia, pudieron ser evitables si hubiera habido menos corrupción y más inversión en mantenimiento de vías férreas y de autovías. Nos gobiernan unos inútiles además de corruptos. Se llevan las mordidas de los contratos licitados pero pagan grandes cantidades a los medios de información públicos para blanquearlos. Aquí han intentado hasta despistarnos con unas supuestas denuncias de una organización internacional a Julio Iglesias, que hoy mismo no ha admitido la fiscalía pero tienen con eso para despistar y que no toquen los temas de corrupción de la mujer del presidente, que sin tener estudios ni de bachiller dirigía dos doctorados en la Universidad Complutense (hasta ese punto han rebajado el nivel de este país) y otros asuntos de corrupción en los ministros. Somos ya una pequeña Venezuela, con la diferencia de que allí están los terroristas de la ETA, bien libres, y aquí están los jefes de ellos. Ni siquiera el Gobierno Sánchez ha reconocido ni felicitado a María Corina Machado por el Premio Nobel de la Paz, toda una premio Nobel en castellano ninguneada por el primer ministro de la cuna del idioma de Miguel de Cervantes.
¡Y si vieras lo que gustan de salir en la tele los políticos! Los de uno u otro partido, da igual, todos tienen un denominador común: se pirran por las cámaras, hablan hablan hablan, gesticulan ponen caras, se aburren y nos aburren. Hubieran sido malos actores si se hubieran dedicado al teatro, o a lo sumo, actores de tercera; sin embargo, como políticos, han conseguido actuar en grandes auditorios. A todos, cuando hablan, incluidos Marlaska, el ministro de Interior, y Óscar Puente, ministro de Transportes, se les nota el miedo de verse en la cárcel. Donde ya están Ábalos, Koldo, quien figura en una empresa que se llevó un contrato de Adif (infraestructuras ferroviarias) y cobraba, según ha informado la prensa libre y canalla, seis mil euros al mes en calidad de ¡experto en trenes iberoamericanos!). Y parece que pronto los Illa Mascarilla, los Santos Cerdán y Xapatero o Zapatero (antes de su petición de nacionalidad china) y demás.
Un abrazo, querida Sylvette (y perdona mi desahogo prosaico de arriba).
P.D. Por cierto, en otra carta te hablaré más de Julio Iglesias, te contaré de la amnesia de este país que ha olvidado que al padre del cantante, al doctor Iglesias, lo mantuvo secuestrado la ETA durante meses. La ETA no es una organización social sin ánimo de lucro y deportiva, sino extorsionadores y terroristas, asesinos de niños y mujeres, que igual que a otras familias españolas, más ricas o menos ricas, infringieron un daño irremisible también a las vidas de las niñas y niños pequeños de Julio Iglesias, que hubo de enviar a su familia lejos de su país, para no ser víctima del terror y la extorsión de una jauría de criminales. Buen motivo hubiera sido esa supuesta denuncia para que el país abordara ese tema y al menos le rindiera una pequeña consideración a las familias españolas como la de Julio Iglesias.
Viernes, 23 de enero 2026
Fulgencio Martínez

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