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viernes, 23 de septiembre de 2022

"PASEO POR EL AMOR Y LA MUERTE". SIETE SONETOS DE VENANCIO IGLESIAS MARTÍN. Avance de Ágora n. 13 /Antología del soneto del siglo XX

 

 

                                                                               Venancio Iglesias Martín. Fuente: Diario de León.

 

PASEO POR EL AMOR Y LA MUERTE. SIETE SONETOS DE VENANCIO IGLESIAS MARTÍN

En esta antología personal del soneto en el siglo XX no podían faltar las sorpresas, los inéditos. Siguiendo la mejor tradición clásica del género que documentamos, algunos sonetos son conocidos vía lectura privada antes de saltar a la pública plaza, impresos.

Es el caso de este breve ramillete de “sonetos mal aparejados”, como los llama su autor, que presentamos bajo el título del primero de ellos: “Paseo por el amor y la muerte”. Componen, a nuestro criterio, cierta secuencia indivisible; de ahí que los traigamos y comentemos aquí en su unidad y en su conjunto. En ellos se canta el amor y la belleza en lo que tienen estos ideales de verdad permanente que inquieta y abriga, y se hace burla amable de cuanto es risible o fútil o desampara.

Son inéditos (hasta donde sabemos) y los compuso su autor, Venancio Iglesias, en Marruecos hacia 1996, en uno de los periodos de su larga estancia allí como profesor de Lengua y Literatura españolas y asesor.

“Paseo por el amor y la muerte” muestra el aliento de un gran poeta de amor. Dos notas distinguen este soneto: la delicadeza (“creces con las almas de las cosas / que tienen un dios dentro”) y la melodiosa dicción conseguida, curiosamente, con rupturas sintácticas, alguna de ellas abrupta, a lo Quevedo y a lo Blas de Otero: “alborozada /mente”. Es un acierto la alusión que sugiere el título a la película de John Huston, una de las más conseguidas recreaciones del tiempo de la inquieta civilización medieval, en crisis a finales del s. XIII (el gran siglo del Dante y del amor cortés), donde la crisis del intelectualismo vuelve los ánimos hacia la voluntad y su refinado servicio al sentimiento amoroso y de amparo en el ideal de la dama. Es el hombre-razón quien busca amparo y se “feminiza” y humaniza en el ideal de la virgo y la belleza y la virtud inalcanzables.

Otro de los sonetos, el que empieza “Un desierto de abrojos erizado” contiene este verso-luz extraordinario: "tan pobre y tan triste y tan Enero,".

Recoge este soneto el tono melancólico, crepuscular, que han cantado Virgilio y Garcilaso, y entre los modernos, Antonio Machado, en relación con la “tarde”:

Y una tarde, como esta, en la que vengo

tan pobre y tan triste y tan Enero,      

le daré mis despojos al Ocaso.

 

Sensibilidad e idealización, delicadeza y expresión de afectos, melancolía y humor, también. Algunos de estos sonetos vierten el cálido rayo de los afectos en la vena del humor: el humor en consonancia con la sensibilidad que eleva lo real a lo ideal. Aquí el humor hace el movimiento contrario, de lo ideal a lo real, pero, curiosamente, produce tanto o más creíble efecto de humanidad. Se trata de un humor que no deshumaniza ni degrada sino que (usando un recurso distinto y de apariencia opuesto a la idealización de los poemas de amor, como es el realismo irónico) realza e individualiza sus sujetos. Todos los sonetos, pero especialmente los dos que conforman esta vertiente de humor destacan por una sencilla, fluida, y tan difícil como esmerada construcción;  no obstante, el último nos parece una maravilla: un soneto de cabo roto, genial, sorprendente, valiente, y raro en un autor del siglo XX o del presente siglo XXI. Otro día hablaremos de ese subtipo de obras (sonetos, espinelas, sextillas, romances, de cabo roto). Al parecer fue el malogrado poeta sevillano Alonso Álvarez de Soria (o de Soto) quien inició esta tradición de los versos de cabo roto, que continuó Cervantes, en sus poemas preliminares al libro Don Quijote, y de este pasaron a la novela picaresca de López de Úbeda La pícara Justina.  

No hay buenos sonetos “de cabo roto” en el siglo XX (más allá de algún juego florido, producto de imitación técnica y de intencionalidad satírica, en alguna página de circunstancias); de ahí que el que presentamos merezca, en su condición plena literaria, nuestra admiración y extrañeza.

  Fulgencio Martínez 

Tarazona (Zaragoza), 23 de septiembre 2022

 

 

 

 

SIETE SONETOS DE VENANCIO IGLESIAS MARTÍN

 

 

PASEO POR EL AMOR Y LA MUERTE

 

    Bebes la clara luz de una alborada,

vives en el silencio de las rosas.

Creces como las almas de esas cosas

que tienen un dios dentro. Alborozada

 

    mente, la nube aprende en tu sagrada

cabeza, las razones más hermosas

de su destino de llanto. Rebosas

calor y olor de tierra roturada.

 

    Busco el verano intenso de tu huerto,

y tu Dafne sonrisa triste y pura

detiene mi furor de macho hambriento.

 

    Se para mi dolor ante el incierto

cauce que lleva al mar la tu hermosura

y vuelvo cabiztriste al pensamiento.

 

 

Porque vio a su amiga Teresa vestida de rosa yendo a la oficina alegre y garbosa después de hacer un desastre de aparcamiento

 

 

Quien piense que nos dejas, ay, Teresa,

poco sabe de ti, el muy sarasa.

No sabe que se queda en esta casa

esa sombra fugaz de rosa y fresa.

 

Que queda aquí de ti lo que no pesa;

la esmeralda mirada y dulce pasa

de tu voz, tu presto andar, y la brasa

de tu aire de paloma tras la mesa.

 

De luto se pondrán los pescadores

que saben más que tú de despedidas,

de anzuelos, redes, penas y LICENCIA.

 

Te llevas un montón de admiradores.

De tu voz y mirada sorprendidas

            se queda con nosotros la querencia.

 

 

 

 

 

 

         LO SAGRADO

 

  ¡Olas de soledad, cuerpo florido

en las alas de un eterno instante!

¡Dorados labios de una sombra errante,

oriente de pasión, pájaro herido

 

  del ocaso! ¡Sueños de amor perdido,

frente de nube, cielo deslumbrante!

Aduérmese el calor del labio errante

sobre la piel sagrada de tu olvido.

 

  ¡Cómo tu voz amada me conmueve,

y cómo me estremece tu ternura,

y tu cuello de cisne y tu pureza!

 

  ¡Un poema de luz tu aliento breve

escribe por mis labios la dulzura!

Y la casa se quiebra de tristeza.

 

 

 

 

AL AMOR CUANDO ABANDONÓ MI CASA

 

  Has dejado en mi pecho un avispero

y el dolor en mi alma de una herida

de cuchillo. Olvidado en la perdida

soledad del viento, aún te espero.

 

  Tu arrullo de paloma es lo que quiero

en esta luz de otoño anochecida.

No puedo acostumbrarme a tu partida

ni quiero ser de nuevo el Caballero.

 

  Muda, la muerte abandonó en mi puerta

su apero de cosecha decreciente,

y mi cuerpo se inclina agavillado

 

  al dolor del despojo de mi huerta.

¡Adiós, adiós, adiós! Es ya simiente

mi corazón de luto, amortajado.

 

 

 

 

 

 

OTRA VERSIÓN DEL MISMO SONETO

AL AMOR CUANDO ABANDONÓ MI CASA

    

  Has dejado en mi pecho un avispero

y el dolor en mi alma de una herida

de cuchillo. Olvidado en la perdida

soledad del viento, aún te espero.

 

  Tu arrullo de paloma es lo que quiero

en esta luz de otoño anochecida.

No puedo acostumbrarme a tu partida

ni quiero ser de nuevo el Caballero.

 

  Muda, la muerte abandonó en mi puerta

la voz enamorada de la tierra,

y mi cuerpo se inclina enamorado

 

  a recoger el fruto de mi huerta.

¡Adiós mi amor! ¡Cuando te vayas cierra!

Mi corazón lo tengo ya enterrado.

 

 

 

Un desierto de abrojos erizado

cultiva mi dolor de parte a parte.

Perdóname, mi amor, que estoy de arte

de quien tiene la muerte de invitado.

 

  Ya ni sueño, ni duermo, ni el cuidado

que ponían mis ojos en buscarte

me mueve, ni se conmueve al besarte

en el recuerdo, mi cuerpo recordado.

 

  Para mi mal y mi tristeza tengo

un poquito de vino y de bolero,

y el poso del olvido en este vaso.

 

  Y una tarde, como esta, en la que vengo

tan pobre y tan triste y tan Enero,        

le daré mis despojos al Ocaso.

 

 

 

 

Tenemos, don José, en este cuartuch-

mucha bulla, alharaca y cachondé-.

Don Antonio nos trinca, ¡qué cabré-!

que en joder y acongojar es hombre duch-.

 

Agora nos endilga el avechuch-

un trabajo que fiede a folleté-

y Barudi, Harbach y Mohammé-

nos llaman, ¿sabe usté? "la-banda Puig".

 

Las horas que pasamos con voacé

dulces fueron, lo sabe hasta Hassán

nuestro astuto monarca el alauí-.

 

¡Se os echa de menos, don José!

Nos preguntan por vos hasta en Tam-tam,

y a Allah piden su vuelta en la mezquí-.

 

                            Rabat, 25 de San Juan 96


 

Imagen de autor de Venancio Iglesias Martín

 Fuente: Lobosapiens. com

 

Venancio Iglesias Martín nació en Olleros de Sabero, provincia de León. Cursó los estudios de Filología Española en la Universidad Complutense de Madrid. Fue discípulo de Dámaso Alonso, Rafael Lapesa y Eugenio Bustos. Obtuvo la cátedra de Lengua y Literatura Españolas en el 1969 y desde entonces ejerció como profesor en diversos centros de Enseñanzas Medias. Asesor técnico en la Embajada de España en Marruecos (Consejería de Educación). Profesor en la Universidad de Rabat, (Departamento de Lengua). Profesor asociado en la ESSI (École Supérieure de Sciences de l’Information) en Rabat. Profesor también en la Escuela Superior del Profesorado de Rabat. Participó en el diseño curricular del Español Segundo Idioma en el Ministerio de Enseñanza Marroquí. 

Ha publicado las novelas La ciudad de los mil ojos y La soledad de Alvarito Somoza (ambas en la editorial Lobosapiens). Es autor, además, de los libros de relatos Esperando a Susana, Sombras en el camino, Cuentos, Moquito, El león del Atlas y otros relatos, y Pentemithia. Cinco mitos (publicado recientemente por Ediciones El forastero).

Ha escrito un libro de poemas, inédito, y publicado poemas en diversos medios, entre ellos la revista Ágora.

Ganador del 2º premio, dos veces consecutivas, “Antonio Machado” de narraciones breves. Ganador de 2º premio narraciones breves de Tarifa. Primer Premio Elena Soriano de narraciones cortas de Suances. Primer Premio Cuento de Invierno Ciudad de Ponferrada. Primer Premio Ciudad de Coria Diputación de Cáceres. Ponente del Festival del Cuento (Congreso) de Agadir y en el Okad-Poesie de Ouxda.

Más información sobre su biografía y su obra:

 https://www.lobosapiens.com/venancio-iglesias-mart%C3%ADn

 

 PENTEMITHIA, CINCO MITOS

 Sobre su reciente publicación, Pentemithia (ediciones El forastero, León, 2022):

 https://www.libreriapastor.com/libro/9788412454680/pentemithia-cinco-mitos/

 

REVISTA ÁGORA-PAPELES DE ARTE GRAMÁTICO/ SEPTIEMBRE 2022/ ANTOLOGÍA DEL SONETO DEL SIGLO XX

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