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sábado, 26 de septiembre de 2026

UN PROFESOR EN NUEVA YORK (Sobre el libro "Mister Ángel del Río. Novela de los nombres", de Enrique Andrés Ruiz, ed. Periférica). Por Francisco Javier Díez de Revenga. Ágora de Arte Gramático N. 42. Otoño 2026. Bibliotheca Francisco Javier Díez de Revenga / Bibliotheca Grammatica / Ensayo / Historia literaria

 


 

 UN PROFESOR EN NUEVA YORK

 

 

          por Francisco Javier Díez de Revenga

 

 

Ángel del Río recibió y acompañó a Federico García Lorca en su estancia en Nueva York entre 1929 y 1930. Tanto Del Río como Amelia Agostini lo acogieron e incluso lo invitaron a la residencia de descanso que los esposos disfrutaban en el campo, en Shandaken, Catskill Mountains (Nueva York) en septiembre de 1929. Alguno de los poemas de Poeta en Nueva York le están dedicados a del Río, que se convertiría en uno de los primeros y más agudos intérpretes de la obra.

                   

 

Enrique Andrés Ruiz (Soria, 1961) acaba de publicar, en Periférica, Mister Ángel del Río. Novela de los nombres, que recupera en un apasionante relato la vida y milagros de quien fuera unos de los profesores de español más influyentes en los ambientes del hispanismo norteamericano durante una larga etapa desde los años veinte del siglo pasado hasta la fecha de su muerte en 1962. Nacido en Soria en 1901, Ángel del Río fue profesor en Francia (Estrasburgo, 1921-1923), México (1924), Puerto Rico (1925-1926) y, finalmente, Estados Unidos, en Miami (1926-1929) y en Nueva York, donde permaneció desde 1929 hasta el momento de su muerte: fue adjunto de otro de los grandes filólogos españoles exiliados, Federico de Onís, en la Universidad de Columbia, y tras una estancia en la Universidad de Nueva York (1950-1954), al jubilarse Onís, volvió de nuevo a Columbia, cuyo Instituto Hispánico dirigió hasta el final.

         Autor de una excelente bibliografía cuya vigencia aún perdura, entre sus obras destacan El concepto contemporáneo de España (1946), la muy bien construida Historia de la literatura española (1948) y sus Estudios sobre Literatura Española (1966).  Escribió, además, Vida y obras de Federico García Lorca (1952), Estudios galdosianos (1953), Introducción a Poeta en Nueva York, de Lorca, (1958) y una muy extensa Antología General de Literatura Española. Verso - Prosa - Teatro, en colaboración con su esposa, Amelia Agostini de del Río.

          Como bien indica el subtítulo de la novela, además de ser en realidad una novela histórica e, incluso biográfica, es una narración en la que los nombres de las personas que se van cruzando en el camino del protagonista a lo largo de su intensa vida como docente y estudioso, le hizo coincidir, desde su natal Soria, con personajes históricos de la talla de Antonio Machado (que fue su profesor en el instituto), Gerardo Diego, Pedro Salinas, Ernest Hemingway o Diego Rivera, entre otros muchos.

En el verano de 1924, el 3 de julio, Gerardo Diego, que está en esa fecha en Soria, viaja desde la ciudad castellana, en coche, con un grupo de amigos, Mariano Granados, Bernabé Herrero y Ángel del Río, para pasar unas horas en el monasterio de Silos. En la noche de ese día sale al claustro del cenobio y contempla, a la luz lunar, el enorme ciprés allí plantado por algún monje a principios del siglo xx. Y esa misma noche, avanzada ya hasta ser madrugada del día siguiente, escribe, en la celda donde va a dormir, el soneto que ha de convertirse en el probablemente más conocido, más famoso poema suyo: «El ciprés de Silos», que dejó escrito en el libro de firmas del convento y que dedicó a Ángel del Río. Allí se hubiera quedado el soneto si Pedro Salinas no le hubiera convencido para que lo incluyera en la obra Versos humanos, con la que Diego ganaría un año después, en 1925, el Premio Nacional de Literatura. El poema siempre llevaría la dedicatoria a Ángel del Río.

Ángel del Río recibió y acompañó a Federico García Lorca en su estancia en Nueva York entre 1929 y 1930. Tanto Del Río como Amelia Agostini lo acogieron e incluso lo invitaron a la residencia de descanso que los esposos disfrutaban en el campo, en Shandaken, Catskill Mountains (Nueva York) en septiembre de 1929. Alguno de los poemas de Poeta en Nueva York le están dedicados a del Río, que se convertiría en uno de los primeros y más agudos intérpretes de la obra. Su destino se cruzó con el de pintores, escritores, exiliados, revolucio­narios, agentes de inteligencia…, pero también los hay falsos, los hay dobles, los hay oscuros, los hay invi­sibles. Este trágico contraste entre las vidas comunes y los seres bañados por la luz de la inmortalidad impregna toda la novela y revela, también, la condición fabulosa de la his­toria literaria y de sus héroes.

Es interesante observar cómo Enrique Andrés Ruiz va trenzando los episodios y mezclando realidades con escenas de ficción, pero lo cierto es que, en todo el desarrollo de la novela, la figura central de Ángel del Río protagoniza una vida, unos encuentros y unos proyectos que no llegó a culminar, cuando su prestigio internacional era reconocido en todo el hispanismo. De hecho, se preparaba para impartir unos cursos en París, en la Sorbona, cuando su enfermedad se agudizó y hubo de regresar a Nueva York, donde moriría. Como advierte el novelista, él ha pretendido ser como un «alfarero», y moldear la materia, «yerta, muda», de los documentos y entreverarla con la imaginación «para dar voz y cuerpo a las palabras, para que los nombres recobren la carne perdida».

 

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El artículo fue publicado en el diario La Opinión, el 18 de septiembre de 2026. Lo reproduce Ágora por cortesía de su autor. 

 

 El catedrático emérito Francisco Javier Díez de Revenga ...

 Francisco Javier Díez de Revenga es Catedrático emérito de Literatura en la Universidad de Murcia. Escritor, ensayista, autor de libros de referencia sobre Miguel Hernández, Carmen Conde, Azorín, y sobre la Generación del 27. Publica semanalmente un comentario sobre libros de actualidad en el periódico La Opinión, de Murcia.

 

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Más información editorial sobre el libro Mister Ángel del Río. Novela de los nombres:

 https://www.editorialperiferica.com/libros/mister-angel-del-rio-2/

viernes, 25 de septiembre de 2026

"Un pedacito de mañana" / O bucățică de dimineață. Poema de Dinu Flamand dedicado a Federico García Lorca, nueve décadas después de su muerte / Edición bilingüe (original en rumano, versión al español). Ágora N. 42. Nueva Col. Otoño 2026 / Dossier Federico García Lorca, 90 años

 La estrella de Lorca nunca se apaga | Cultura | EL PAÍS

 

                UN PEDACITO DE MAÑANA

 A FEDERICO GARCÍA LORCA, NUEVE DÉCADAS DESPUÉS

 

 


 

Un pedacito de mañana

 

«Hay un fragmento de la mañana  

en el museo de la escarcha.»

                                  Federico García Lorca,  "Pequeño vals vienés". Poeta en Nueva York

 

 

Solo un pedacito de mañana

se conservaba en el museo de la escarcha

y «la luz excesiva a la que temen los ricos

escondidos tras sus lupas», solo ella

escrutaba con recelo aquellas tierras de Andalucía,

donde «esquivando los gemidos, incluso se puede orinar»

en el barranco de la Fuente Grande de Alfacar —allí,

probablemente, los sicarios, alérgicos a la poesía y al giro de las esperanzas

hacia la izquierda, y enemigos de la sexualidad no precisamente oficial,

acribillaron a Lorca;

 

apenas vuelto de la monstruosa ciudad yanqui

tras haber vomitado su horror por Coney Island,

el Bronx o Harlem, con la esperanza de ver

a Walt Whitman, con su barba llena de mariposas,

para que le explicara el metabolismo de aquella utopía obesa,

y cuando esperaba que su obra literaria apenas estuviera comenzando,

los franquistas tenían otros planes para él;

 

hace años recorríamos aquellos campos,

pero allí el agua del pozo ya se había secado

y, mientras tanto, el aura del comunismo se había desvanecido – se cumplen

nueve décadas desde el crimen

y más de un siglo desde el nacimiento de aquella utopía

roja;

            y si ni tú, Federico, ni

el otro lleno de heridas, Vallejo, fuisteis jamás

comisarios manipuladores, sino solo unas víctimas

de unas ilusiones desesperadas,

                                                                yo

sigo sin entender vuestro comunismo poético,

como tampoco la opulencia inmune a cualquier tipo

de espiritualidad;

 

aunque bien puede ser que entre lo que soñaba

en los comienzos de mi vida y mi vida

de ahora, se extienda cada vez más

un vacío galáctico…

 

                                                                                   18/08/2026

 

Dinu Flamand

 

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N.B. Las alusiones y citas “manipuladas” en el cuerpo del poema se relacionan con citas literales extraídas de Poeta en Nueva York, son: «para que venga la luz desmesurada / que temen los ricos tras sus lupas» ("Pasaje de la multitud que orina")... y, respectivamente: «estas gentes que pueden orinar alrededor de un gemido» (ibidem). [Hay también una alusión a  los versos: “Ni un solo momento, viejo hermoso Walt Whitman, / he dejado de ver tu barba llena de mariposas" ("Oda a Walt Whitman").]

 


 * Versión revisada por el editor de Ágora.

 

                 ***

 

 

TEXTO ORIGINAL, EN RUMANO:

 

 
Para leer el dossier homenaje a Federico García Lorca, 90 años después

 

 O bucățică de dimineață

       

               „ Hay un  fragmento de la mañana

                   en el museo de la escarcha.”

                        Lorca, Poeta en Nueva York

 

 

Doar o bucățică de dimineață

se mai păstra în muzeul chiciurii

iar „excesiva lumină de care se tem bogătanii

ascunși îndărătul lupelor” numai ea

cerceta suspect acele ținuturi din Andaluzia

pe unde „ocolind gemetele se poate chiar urina”

în râpă la Fuente Grande de Alfacar – acolo

probabil sicarii alergici la poezie și la virajul speranțelor

spre stânga și la sexualitatea nu tocmai oficială

pe Lorca l-au ciuruit;

 

abia revenit din monstruoasa cetate yankee

după ce își vomitase oroarea prin Conney Island

prin Bronx sau prin Harlem sperând că-l va zări și

pe Whitman cu barba lui plină de fluturi

să-i explice metabolismul acelei utopii obeze

și când spera că opera lui literară abia începe

franchiștii avea cu el alte planuri;

 

cu ani în urmă băteam câmpurile acelea

dar acolo apa fântânii deja secase

iar între timp aura comunismului se uscase – nouă

decenii se împlinesc de la crimă

și peste un secol de la nașterea respectivei utopii

roșii;

                 iar dacă nici tu, Federico, nici

celălalt plin de răni, Vallejo, niciodată n-ați fost

comisari manipulatori ci doar niște victime

ale unor disperate iluzii

                                                   eu

tot nu pricep comunismul vostru poetic

dar nici opulența imună la orice fel

de spiritualitate;

 

se prea poate însă că între ceea ce visam

pe la începuturile vieții mele și viața mea

de acum se întinde un vid galactic

mult semănător...

                                                                                 

                                                  18.08.2026

 

 Dinu Flămând 

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N.B.  Citatele, tot din Poeta en Nuewa York, sunt: „para que venga la luz desmedida / que temen lor ricos detrás de sus lupas”...respectiv: „estas gentes que pueden orinar alrededor de un gemido”.

 


 

Dinu Flămând nació en 1947 en un pueblo del norte de Transilvania, en Rumania. Es una de las voces más sobresalientes de la poesía rumana y europea contemporánea. Sufríó el exilio de su país en la década de los 80 del siglo XX, durante los últimos y duros años aún de dominio de la dictadura comunista en Rumanía. Vivió entonces en Lisboa y en Francia. Ha traducido a poetas universales, de lengua inglesa, portuguesa, española e italiana. Traductor tanto de poetas de la literatura universal como de contemporáneos: Samuel Beckett, Carlos Drummond de Andrade, Helberto Helder, César Vallejo, Pablo Neruda, Quevedo, Miguel Hernández, Antonio Gamoneda, Umberto Saba, Mario Luzzi, Fernando Pessoa, de quien tradujo al rumano el “Livro do Desassossego” (por cuyo trabajo recibió el premio de traducción de la Unión de Escritores de Rumania), etc.


Después de la caída del régimen de Nicolae Ceau
şescu en 1989, Dinu Flămând volvió a publicar en Rumania: La vida ensayo, 1998, Más allá, 2000, Tags, 2002, Jardines, 2005, El frío intermediario, 2006 (publicado en México en la versión española de Omar Lara), Sombras y rompeolas, 2010.  (Traducido también al portugués y editado en Brasil).

 


Ha publicado, con traducción de Catalina Iliescu Gheorghiu, varios libros en España: En la cuerda de tender (Linteo 2012) y Primavera en Praga (Visor, Marid, 2022). Ha publicado en Italia el volumen Uomo con remo in spalla (en italiano, Raffaelli editore. Original en rumano: Om cu vâslă pe umăr). En 2026 publicó en Bucarest: Viteza trecutului (La velocidad del pasado).

En 2026 le fue otorgado el Premio Nacional de Poesía "Lucian Blaga".

 

Página de Dinu Flamand en Ágora:

 https://diariopoliticoyliterario.blogspot.com/search?q=Dinu+Flamand