¿QUÉ ES POESÍA? ¿Y TÚ ME LO PREGUNTAS?
Collage con reflexiones del poeta Miguel Sánchez-Ostiz, extraídas de la antología de sus prosas no de ficción Las naves quemadas, y una apostilla final de Acedo manipulando una rima de Bécquer.
Los poetas suelen ser malos bichos, gente intratable, vista desde fuera, claro, porque de cara al espejo se sienten personas intachables, dotadas de unas cualidades morales que les diferencian con ventaja del resto de los mortales. El poeta... Muy pocos de los que publican lo son. Ingeniosos hacedores de versos, puede, pero poetas arrebatados, no, jamás. Pero todos se debaten por ser leídos [...].
Sánchez-Ostiz, M.(2025). A. Rodríguez (Ed.). Las naves quemadas. Ed. La Isla de Siltolá, p. 114.
Un poeta visionario que acaba contagiando sus visiones.
El poeta cuyos versos me interesan, el que despierta, el que desvela, más que el que acuna y aplaude, y gasta pasillos en el Ministerio de la Ventaja.
Tienes necesidad de poesía, de palabras verdaderas [...].
(Op. cit., p. 115.).
*
En nuestro siglo hay que ser mediocre, es la única posibilidad que tenemos de no fastidiar a nadie. Al artista hay que abatirlo, sin demora, como a un pájaro perdido el día de apertura de la caza. Ya no hay veda. Todos los días son hábiles. Eso escribe Leo Ferré en el prólogo a Poète... vos papiers!
(Op. cit, p. 173.).
¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas?
Poesía no son ellos.
Andrés Acedo
EL POETA Y EL SUEÑO
A Georg Trakl por Sebastián en el sueño
Como el pintor que arrasa un lienzo
trabajado durante años
y lo vuelve a manchar
con sus dedos negros amoratados,
el poeta no deja de escribir mientras duerme.
En el sueño late vivo lo inexpresable,
lo que le empuja a emborronar poemas,
a destruir y rehacer sus versos,
para preservar el sentido en su alma.
DE UN PESCADOR DE SÍMBOLOS
(Primavera en la isla)
Si en lo mal temps la serena bé canta
io dec cantar, puix dolor me tormenta [...].
‘Si en el mal tiempo la sirena bien canta
yo he de cantar, pues dolor me atormenta’.
Joan Roís de Corella
(poeta valenciano, en lengua catalana, siglo XV)
Yo era
un pescador de símbolos.
Veía en otro tiempo
surgir un botón de oro
de la tiniebla.
Yo era...
Yo era el ansia, el ojo
hiperestésico, irritable.
Yo era
la desesperación
ante lo finito, la cólera
y la melancolía,
el martillo y el pecho
adonde caen los golpes.
Yo era
y seré el que era.
COCHERITOS LOCOS
(Poema de sátira política)
Cocheros locos les llamó Antonio
Machado. Hoy son plaga,
crecidos en número los del paño
y los del puño. Legión de langostas
devoradoras de un país risueño
donde mayo proveería para vivir todo el año,
si no saquearan la mies esos parásitos.
Con ellos vinieron los ríos secos,
el polvo de los barrancos,
la aridez de los tormos, las cosechas
esquilmadas: sacan sus largas patas,
suben los ojos como faros mecánicos
y espían cualquier movimiento de vida
y le imponen alcabalas al paisaje.
Cambian de piel igual que las culebras
cada temporada, pero en el fondo
son siempre los mismos tipos pelanas,
los mismos zorros con vistosas plumas
de cacique en un gallinero pobre.
Cueros hinchados y, pese a su vanidad,
inseguros, temiendo siempre el día
en el que pierdan todo
su poder, y les ahorquen.
Fulgencio Martínez
Tras el desorden. Musa epigramática. (Olé-Libros, 2026)
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