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viernes, 5 de junio de 2026

EQUILIBRIO ENTRE ANTÍTESIS. Sobre "Carte vie" / "Libro viviente", poemario de Vasile Dan. Por Felix Nicolau. Ágora-Papeles de Arte Gramático N. 40. Nueva Col. Verano 2026. Bibliotheca Grammatica / Poesía. LIteratura rumana actual

 


 

 

   EQUILIBRIO ENTRE ANTÍTESIS

 

     por Felix Nicolau                

                                                                                                                        El volumen de poemas Carte vie (Libro viviente), publicado por la editorial Mirador de Arad en 2003, viene a respaldar la sustancial obra anterior del poeta y director de la revista Arca de Arad, Vasile Dan. Confirmación, pero también sorpresa al mismo tiempo. El elemento impactante está asegurado por el mensaje dicotómico del libro: por un lado, la contención clásica de la emisión poética, y por otro, la exuberancia barroca de las ilustraciones, obra del talentoso artista plástico Viorel Simulov. Sin embargo, esto no supone una ruptura en la construcción del libro, ya que existe un hilo conductor que estructura el conjunto: el elemento vegetal, la comunión con las alegrías simples que ofrece la naturaleza y el virgilianismo nostálgico. El andamiaje del volumen se revela, en última instancia, de naturaleza contrapuntística: la proliferación de lo somático hacia lo vegetal —a nivel de las ilustraciones — se ve contrarrestada por la poda mesurada del verso. Con aceleraciones en algunos pasajes y una tendencia a la redundancia, el poema tiende a absorber las esencias fuertes del haiku e incluso las del poema en un solo verso.

El contraste entre lo pictórico exagerado y la palabra sugestiva provoca, en ocasiones, un espectáculo digno de Hieronymus Bosch: "o, femeie cu sexul indolent şi mereu receptor / care te naşte/ în timp ce tu o posezi” (”oh, mujer de sexo indolente y siempre receptor / que te da a luz / mientras tú la posees" - mi traducción) y pone en alerta "sîngele / care aleargă besmetic ca un rîu în nisip" ("la sangre / que corre desquiciada como un río en la arena" - mi traducción).

Tampoco la densidad estilística constituye una amenaza para el tono horaciano, ya que la mayoría de las veces se nos proponen estilizadas comparaciones metafóricas: “o pasăre fără penet, / goală puşcă / precum inima unei femei / pe care încă nu îndrăzneşt i / să o atingi” ("un pájaro sin plumaje, / desnudo como una pistola, / igual que el corazón de una mujer / al que aún no te atreves / a tocar" - mi traducción), donde lo libresco finge intimidarse ante lo natural sanador: "creşte un deal în plină câmpie tocmai acum / precum cerul l-ai face sul / înaintea picioarelor tale” (”Crece una colina en plena llanura, justo ahora, / como si enrollaras el cielo / delante de tus pies” - mi traducción). La aniquilación de lo real disonante se produce con tanta facilidad que cualquier cosa que pudiera señalarse como lamentación o protesta se convierte en "o muzică de dinaintea / muzicii / când se amestecă totul” (“una música anterior a la música, cuando todo se mezcla” - mi traducción). Así, el enfrentamiento entre el yo lírico y el espectro del pájaro-animal se reduce a una simulación de la agresión: “zgârii cu degetele moi, ca într-o apă / încremenită, în chipul tău” (“araño con dedos suaves, como si rasgara un agua detenida, en tu rostro” - mi traducción), un gesto ritual y defensivo en su amenaza.

Este acuerdo secreto de las tensiones dinamizadoras constituye una fórmula poética poco frecuente entre los poetas de la Generación del 80 que siguen en las barricadas de la poesía. Sin librar una batalla abierta contra el minimalismo hip-hop, del tipo fracturista, de los poetas de la Generación del 2000, la poesía de Vasile Dan se distancia de lo contingente mediante una simplicidad refinada y la revalorización del detalle prosaico convertido en símbolo.

Si bien renuncia al apetito lúdico posmoderno, esta decisión se ve compensada por la marginación del hastío y la melancolía excesiva que acechan a la escritura poética rumana actual. Un libro tan vivo como este parece anunciar un mayor interés del autor por la sabiduría y por la ruptura abrupta característica de la antigua poesía china.

 

 

 

Felix Nicolau, escritor y filólogo rumano; actualmente es profesor en la Universidad de Granada (España). Catedrático de la Universidad Técnica de la Construcción de Bucarest, Departamento de Lenguas Extranjeras y Comunicación.

Ha publicado varios libros de poesía y dos novelas: Kamceatka. Time is Honey, Pe mâna femeilor, Tandru şi rece, Bach, manele şi Kostel, Cucerirea râsului, Salonul de invenţii.

Es miembro de la Unión de Escritores Rumanos y colabora con la crítica e historia literaria en numerosas revistas literarias.

Doctor en Estudios Literarios por la Universidad de Bucarest con una tesis sobre el romanticismo en la creación de Mihai Eminescu. 

Entre sus libros en dicha materia destacan Istoria nucleară a culturii. Cuante hermeneutice; Ingen fara på taket/ Totul e sub control. Lär dig rumänska/ Învaţã limba românã; You Are not Alone. Culture and Civilization, Morpheus: from Text to Images. Intersemiotic Translation; Comunicare şi creativitate. Interpretarea textului contemporan; Take the Floor. Professional Communication Theoretically Contextualized; Cultural Communication: Approaches to Modernity and Postmodernity; Estetica inumană. De la postmodernism la Facebook; Codul lui Eminescu; Anticanonice; Homo imprudens.

 

jueves, 4 de junio de 2026

DOS POEMAS DE JESÚS CÁNOVAS MARTÍNEZ: SURCADA POR LAS VELAS / SUME PAZ BENDECIDA. Avance de Ágora N. 40. Nueva Col. Verano 2026 / Textos magistrales

 


DOS POEMAS DE JESÚS CÁNOVAS MARTÍNEZ: SURCADA POR LAS VELAS / SUME PAZ BENDECIDA

 

 

 

 

SURCADA POR LAS VELAS

 

                       A José Luis Martínez Valero

 

 

          1

 

La mar como la muerte

condensa los suspiros,

el rutilar de estrellas

de la aboscada noche.

 

Así el viejo vaivén

de los días, los años,

el viejo carrusel,

su continuo retorno.

 

Vida que se desglosa

y desata su destino:

desde el mero proyecto

a las ilusiones cumplidas.

 

Surcada por las velas

vivas de la esperanza,

alza su potestad

la inmensidad, la mar.

 

Y el tiempo insobornable

—entre oscuras orillas

abatidas del alma—,

concita el infinito.

 

 

 

          2

 

Fuera del tiempo, ahora,

tu mirar se hace puro,

y convoca en la noche

su oscuridad sonora.

 

Porque la noche adensa

los perfiles, las cosas

que en ella difumina

para un mirar más claro.

 

Esa mirada viva

con la que se recrea

la propia mirada

sobre la mar insomne.

 

Mirar, mirar y ver,

con definitivos ojos

el pálpito, la mar,

la luz que nunca acaba.

 

La mar que tú amaste

te devuelve el amor

que le diste, ya pleno

de infinitud azul.

 

 

 

 

 

 

SUME PAZ BENDECIDA

 

       

A Magdalena, mi hermana.

 

 

          1

 

Sume paz bendecida

la luminosidad

del día,

y la luz

restalla y el azahar

explota su fragancia.

 

Como guirnaldas, viejos

recuerdos penden,

huida

la noche

y el profundo dolor.

 

Dulzura arrebatada.

 

Ya todo luz y mar

sediento

entre albores

y guiños:

las olas que van, vienen

con plenitud distante

en los últimos vientos.

 

Atrás

las palabras vacías,

el inútil dolor.

 

El azul suena y vibra

enarbolando puentes.

 

 

 

 

          2

 

Desde el nítido cielo

palabras,

        como lluvia.

 

                               Incesantes

goterones de frío

entre mirlos azules.

 

Blinca la luna,

                  huyen las estrellas,

se apaga el fuego

y el tiempo se detiene

en el sereno instante.

 

La tierra es grave y fértil.

 

Ya nada duele.

                  Nada.

 

Hacia el silencio puro

de la luz

tu vuelo huye.

 

Por las rutas del aire,

límpida levedad.

 

 

 

          3


Por las veletas cruzan

azules

los cotidianos vientos

hacia remotos mundos.

 

Translúcidos los cielos

se adentran entre las tumbas.

 

Fatigado el deseo,

los mares y los vientos,

palpita la esperanza.

 

Para el amor, las alas

ligeras de tus vuelos.

 

 

Jesús Cánovas Martínez, filósofo, poeta y narrador. En poesía destaca su libro Convocada soledad (Tres Fronteras, Murcia), y en narrativa Toda mi vida matando tontos y ahora voy y me convierto en un conspiranoico y otros relatos del encierro (Círculo Rojo). Nacido en Hellín (Albacete), en 1956, residió en Madrid y en Águilas y desde hace años vive en Murcia. Ha ganado el II Premio Nacional de Cuento Ciudad de Hellín (1981), el XIX Premio Nacional de Poesía “Aurelio Guirao” de Cieza (2015) y I Premio Nacional de Poesía “José María Cano” de Murcia (2021).