
Ilustración de José Luis Martínez Valero para un homenaje a Franz Kafka en Ágora.
Gregor Samsa, el personaje de Metamorfosis. "Gregor estudiando el horario de trenes".
POEMAS ÚLTIMOS DE JOSÉ LUIS MARTÍNEZ VALERO. PREMIO DE HONOR AL MEJOR LIBRO DE POESIA PUBLICADO EN 2025, POR AQUEL JARDÍN (Editado por La fea Burguesía, Murcia).
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José Luis Martínez Valero nació en Águilas, Murcia, en 1941. Falleció en Murcia, en marzo de 2026. Fue catedrático emérito de Literatura. Poeta, narrador, ensayista, pintor y dibujante. Publicó entre sus últimas obras el ensayo Antología del 27 en Murcia (Ed. La fea burguesía), y es autor también, entre otros libros, de Poemas (1982), La puerta falsa (2002), La espalda del fotógrafo (2003), Tres actores y un escenario (2006), Tres monólogos (2007), Plaza de Belluga (2009), La isla (2013), El escritor y su paisaje (2009), Libro abierto (2010), Merced 22 (2013), Daniel en Auderghem (2015), Puerto de Sombra (2017), Sintaxis (2019) y Otoño en Babel (2022, ed. La fea burguesía, Murcia). Ha sido guionista en los documentales Miguel Espinosa y Jorge Guillén en Murcia. Por el poemario Aquel jardín, publicado a finales de 2025, ha merecido el Premio de Honor al mejor libro de poemas publicado en 2025 según la revista Ágora, en la que él colaborador y fue asesor desde sus inicios en 1998, además de ilustrador con dibujos y acuarelas.
Hemos querido rendir un homenaje a nuestro amigo y amigo ausente por medio de unos "poemas inéditos" que José Luis nos envió para su traducción al rumano y su publicación en la revista Littera Nova, dirigida por Eugen Barz en Parla (Madrid). Los poemas de José Luis, con traducción del profesor de la Universidad de Granada Felix Nicolau, están publicado en el número de enero de 2026, n. 13, de la citada revista. ver: https://litteranova.es/

José Luis Martínez, durante uno de los homenajes que se le tributó en Murcia; en esa ocasión, por la presentación de Aquel jardín. (En frente suyo, Caty García, su esposa, que fue catedrática de Literatura en el Instituto Saavedra Fajardo de Murcia (sentada en el centro, segunda desde izq.).
Poemas inéditos de José Luis Martínez Valero
ESPARTO
Árido, polvoriento y afilado
verde seco, el esparto,
eriza el monte pardo,
esquema para el alma de esta tierra.
Sin agua, palmitos sin sombra,
donde la luz condena
a la quietud sin nombre,
su soledad sin sombra.
Monte y mar, mar y monte,
entre romeros, sendas
grapadas al terreno,
lentiscos y lentiscos
cubren entre piedras la sierra.
Mudos huecos de minas,
donde perduran las huellas del hambre.
LA CASA
Flota la casa
Sobre esta blancura serena del campo.
Flota sobre el reflejo de un sol sin árboles
como si fuese el último refugio.
Pero la casa está cerrada. a cal y canto,
la casa flota en un abandono permanente.
Ni una sombra donde reposen los caminantes,
donde recuerden aquellas viejas palabras,
que cuenten lo que han sido estas tierras.
NUBES
Somos dibujantes de nubes,
semejan a la vida.
Atraparlas es un fracaso.
Apenas fijamos nuestra mirada,
cuando se pierden.
Poco importa su forma,
lo que evocan,
ya no están, se han borrado.
Son efímeras como un dibujo sobre el agua.
Baudelaire con un gesto
romántico propuso
la libertad de los viajeros.
Puede que seamos sólo nubes
que alguien distraído observa.
Nubes que pasan y desaparecen
como si nunca hubiesen existido.
¡Somos esa nube, no su dibujo!
MANANTIAL DE FONEMAS
A veces escuchamos un discurso
compuesto de palabras muy frondosas,
maduras como racimos repletos.
Discurren como arroyos cristalinos
sobre los cantos rodados del tiempo,
palabras vacías que ya nada dicen.
Son sólo el recuerdo melódico
del saber que un día fueron.
Ahogan la hermosura comprendida en la belleza.
Como una salsa sosa y aburrida que cansa
al que atento escucha entre nubes
habitadas por ángeles rollizos,
que sonrientes nos miran desde
un cielo de merengue quieto.
FAMA
La fama hace su nido siempre allá arriba
entre las corrientes del aire
muy cerca de las nubes que caminan.
Teje con papel de periódico
esos lazos que enredan
olvido y recuerdo, luces y sombras.
Cuando pasan los días,
se desvanece como eco remoto.
AQUÍ
Aquí todo está escrito.
Ya nada contra el olvido resiste.
¡Por fin! Página blanca.

