ÁGORA. ULTIMOS NUMEROS DISPONIBLES EN DIGITAL

lunes, 27 de abril de 2026

LAS SENDAS DE FULGENCIO MARTÍNEZ. Por MANUEL MADRID. ARTÍCULO PUBLICADO EN "LA VERDAD" (21-4-2026), PREVIA A LA PRESENTACIÓN DE "SENDAS DE INVIERNO" (24-4-2024) / Lo mejor de internet / Ágora digital

  https://s3.ppllstatics.com/laverdad/www/multimedia/2026/04/20/84660250-R9bT7H16qvBsR03et40eMJO-1200x840@La%20Verdad.JPG

 Fuente La Verdad. Foto de Guillermo Carrión. Fulgencio Martínez, Dionisia García y Francisco Javier Díez de Revenga, en 2013, Museo Gaya (Murcia), en la presentación del número especial monográfico de Ágora (vol. impreso 1) dedicado a Dionisia García: "Señales de una escritura luminosa".

 

 Re-edición del artículo completo de MANUEL MADRID

LAS SENDAS DE FULGENCIO MARTÍNEZ

 

Las sendas de esperanza y belleza que unieron a Fulgencio Martínez y Dionisia García 

 

Poesía ·

El rapsoda murciano afincado en Huesca y editor y director de 'Ágora' presenta el viernes con Francisco Javier Díez de Revenga en Las Claras su último poemario, con prólogo de la nonagenaria, «que se merece no sólo el premio Cervantes sino el Nobel»

 

 

Para lectura exclusiva de amantes de la buena literatura.

(Nota del editor de Ágora)

Copiado de un ejemplar del periódico impreso, propiedad de Fulgencio Martínez. “La Verdad” del martes 21 de Abril de 2026. p. 41. CULTURAS Y SOCIEDAD.

 

MANUEL MADRID

__________________

 

 

Fulgencio Martínez (Murcia, 1960), el poeta murciano afincado en Huesca desde hace décadas, desde donde edita y dirige la revista Ágora-Papeles de Arte Gramático, descubre en Sendas del invierno (Ars poetica, 2025) el encantamiento en el que vive bajo los designios de Dionisia García, “la poeta de la memoria”, que aquí no solo escribe el prólogo. Dionisia leyó el manuscrito, enviado desde Aragón a Murcia por correo postal, “y con todas las dudas del mundo”, Martínez pensaba que la nonagenaria *(sic) poeta le daría “alguna opinión” porque es un volumen breve, aunque de una intensidad pocas veces conocida. “Al mes me devolvió el texto”, cuenta el autor al teléfono, “con todos los poemas con anotaciones y tachaduras, comentados verso a verso”. Hasta el título de lo cambió. “Me quedé muerto, pero muerto de gozo, porque Dionisia es alguien que se preocupa por ti”.

          Fue tal “la duda y la desesperación” que sintió el poeta [autor de otros libros como León busca gacela, El cuerpo del día, Línea de cumbres y La segunda persona], que dejó pasar un año enero hasta volver a meterse en ellos y reescribir algunos de ellos, tomando algunas indicaciones de su maestra. Ese año, en realidad, Dionisia y Fulgencio realizaron “un taller literario a distancia”, que además incorporó como novedad al libro. Este juego de metalenguaje recorre toda la obra, pues el autor comenta en anotaciones a pie de página las correcciones que le iba haciendo Dionisia, y el antes y después de la reescritura. Por ejemplo, donde Fulgencio Martínez escribió en un primer momento “coge hasta el poso / de la luz…”, Dionisia anota: “Sigue el declinar / de la luz…”. Un diálogo entre dos poetas, o más bien, como señala Fulgencio, “entre una maestra y un alumno”, entre “un genio poético, con una fuerza mental envidiable, y un alumno”. La capacidad de claridad, de precisión, de ritmo…de la maestra es lo que impresiona al discípulo. “Esa claridad y esa precisión a veces no compaginaban con mi ímpetu barroco, con mi carácter más sureño. Dionisia es más guilleniana, como discípula de Jorge Guillén, pero ella incluso lo supera en emotividad”. Ese juego entre lo que era de Fulgencio y lo que era de Dionisia produce en el lector una sana curiosidad. En cualquier caso funciona, y por primera vez revela el exigente método de la ganadora del Premio de la Crítica en Poesía por Clamor en la memoria (2022), para la que pide “no sólo el premio Cervantes sino el Nobel.

                   

Este devoto lector de Cervantes y de Martínez Valero se pregunta si habrá otro sueño cuando del de vivir despertemos


          Sendas de invierno, que en principio se había titulado “Sendas de invierno hacia la primavera”, es prácticamente un juego crítico del propio autor, “algo que me enorgullece, porque podía haber no salido bien, y salió bien”. Según Martínez, “este libro es todo ella, es todo Dionisia García, pues ahí están el cierzo, la luz, la primavera, el invierno… estaciones morales de la edad y la madurez, pero evidentemente tienen un lado físico y de paisaje, y ahí está el florecer de los campos tras un duro invierno… Dionisia tiene un papel predominante, la recojo al final como símbolo”. Hay también una parte social, política, en la segunda parte, donde habla de la pérdida de la referencia de la naturaleza, de los campos, y la tercera parte es un poema-epílogo, “Terrain vague”, la tierra baldía de Eliot, “lo que yo creo que es hoy Europa”.                                            

 


          Fulgencio Martínez, profesor de Filosofía en distintos institutos de la Región de Murcia, Aragón y Baleares, cree que “una única espiga es indicio de primavera fecunda”. En Sendas de invierno recurre a la metafísica para describir sentimientos muy hondos, como “el cansancio de las cosas separadas por la distancia, y juntas en el mismo sentimiento de fugacidad, espera y belleza”, y se pregunta si habrá otro sueño cuando del de vivir despertemos. Devoto lector de Cervantes, de Quevedo y de Calderón de la Barca, de José Hierro…y, especialmente, de José Luis Martínez Valero, poeta de la generación de los 70, un gran memorialista recientemente fallecido, colaborador de Ágora y amigo de Fulgencio Martínez, con quien tenía una bonita afinidad intelectual y del que valora su obra lírica y en particular libros inolvidables como Puerto de sombra.

          Dice Fulgencio Martínez que echa mucho de menos sus años bohemios en Murcia. Estos días está ordenando la biblioteca de su casa de Alcantarilla mientras sana un dolor de muelas que no le deja escribir, “aunque espero que este viernes –en Las Claras de la Fundación Cajamurcia, a las 19 horas–, tras la presentación de Sendas de invierno en Murcia pueda tomarme al menos un cubata de Macmillan”, bromea. Le acompañará Francisco Javier Díez de Revenga, catedrático emérito de la Universidad de Murcia, con el que comparte admiración por Gerardo Diego y al que conoció por 1977, cuando La Pasionaria volvió a Madrid tras el fin de la dictadura. “Gente como Díez de Revenga ha sido faro y referencia para otros profesores jóvenes. A gente como él que se ha volcado con la cultura hay que admirarla”.

 

 

                                                                                      Manuel Madrid.  Fuente:  La Verdad.


Manuel Madrid. Periodista y poeta. Nació en Murcia, en 1979. Licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. Jefe de Área de Culturas del diario murciano La Verdad.  Ha publicado, en poesía, Fondo de armario (2022, Col. Sudeste, ed. Balduque). Autor de libros de crónicas de viajes: Amarás América y Caladas de Cuba (2017). Es académico correspondiente de la Real Academia Alfonso X el Sabio de Murcia.

 

_____

NOTA AL CALCE

* No se especifica en otras si son treintañeras, quincuagenarias, cuarentonas o sexagenarias poetas. No sé por qué aquí ese término que suena vagamente edadista, o está escrito desde el punto de vista de los adolescentes lectores, que no leen. Con decir: poeta mayor… (Nota del editor)

domingo, 26 de abril de 2026

ECOS DE UNA CANCIÓN DE SEFARAD. DIÁLOGO ENTRE NOVIO Y NOVIA EN BODA SEFARDÍ JUDEO-ESPAÑOLA. Ágora 38. Nueva Col. (Para Juan Tomás Frutos, regalo)

 


Como una rosa / Nahla *


Como una rosa entre los espinos

así es mi amiga entre las doncellas.

Como un manzano entre los árboles del bosque,

así es mi amado entre los jóvenes

 

Para escuchar la canción "Como una rosa": pulse enlace:

 NAHLA

Canto y guitarras: Benyahu Leshem

Canto y kamanzé. Itán Darmon

Canto y oud. Shemaia Portay 

 

 

Esta breve estrofa sefardí musicada viene de nuestra poesía española, sólo que cantada en hebreo moderno. Eco de las jaryas, primeros poemillas en castellano y hebreo. Aires y temas, como aquí, los piropos entre un novio y una novia en boda, están de fondo en nuestra eterna tradición poética y musical.

Fulgencio Martínez 

 ______

 . * Nahla significa "regalo", primer trago de agua en desierto. También es nombre propio de chica, como "Rosa", símbolo de agua, luz y vida en desierto. Es de origen semítico, común a lenguas árabe y hebrea. En hebreo bíblico, en sus formas nahla o nahala significa también herencia, propiedad que se transmite a los hijos.

(Cortesía de Juan Zapato. La Torre de Babel). 

 

Domingo 26 de abril 2026, Murcia. 

 

para Juan Tomás Frutos, regalo 

 

 

sábado, 25 de abril de 2026

DOSSIER 2. AITOR LARRABIDE. PREMIO MARÍA MOLINER (EN PREMIOS CERVANTES DE "ÁGORA" O PREMIOS DE LA SONRISA DE CERVANTES" EN LA EDICIÓN DE 22 DE ABRIL 2026. / TEXTO ANTOLÓGICO DE AITOR LARRABIDE: "MIGUEL HERNÁNDEZ". ÁGORA 38. Nueva col.

 

                                             Aitor Larrabide, frente a la Fundación Miguel Hernández. Orihuela (Alicante)

 

 

MIGUEL HERNÁNDEZ

 

Por Aitor Larrabide

Fundación Miguel Hernández. Orihuela

 

 

Miguel Hernández tuvo una educación reglada hasta los catorce años, que ha sido motivo de interés entre la crítica. De sus cuatro hermanos Miguel fue el único que disfrutó de algo similar a una formación aceptable. Pero la educación no reglada, enraizada en el ámbito de lo popular, construyó su formación y también su carácter. Los trovos, el fútbol o el teatro clásico fueron motivos inspiradores que lo unen con la naturaleza misma de lo popular, sin desdeñar la alta literatura clásica. Estas dos líneas (culta y popular) lo sitúan en el centro del debate sobre la esencia o personalidad de la literatura de entonces, muy del ámbito del 27, herederos de la Institución Libre de Enseñanza. Su participación en las Misiones Pedagógicas es la constatación de todo ello. En Miguel Hernández se percibe una corriente subterránea, íntima y circular hacia lo popular. Al final de su obra regresa al neopopularismo del que partió en sus orígenes (y del que, de alguna manera, nunca permaneció ajeno), métricamente más rico y desde los temas planteados más profundo. Vemos cómo su poesía va creciendo en calidad, riqueza de metros empleados y temas. Hay palabras-tipo con una fuerte carga semántica que emplea desde el inicio de su obra, como luna, viento o mar, elementos de la naturaleza que irán variando su significado conforme él mismo va madurando. 

        Recordemos que, en los apenas doce años de afanosa dedicación a la escritura, percibimos en sus obras un amplio recorrido por la poesía española del siglo XX: posmodernismo, regionalismo, vanguardias, poesía clasicista, poesía comprometida o de combate, y poesía de corte intimista. Sus libros de poesía están bien construidos y diseñados desde el punto de vista editorial. Y murió a los 31 años, con toda una vida por delante, que fue cercenada por la Dictadura.  

        El compromiso político hernandiano no nació, en nuestra opinión, motivado por una sola circunstancia, por muy importante que fuera, o por influjo “dañino” de amigos que lo querían atraer a las filas comunistas por proselitismo. El compromiso político hernandiano hunde sus raíces en el contexto social, histórico, económico y cultural de su pueblo natal, Orihuela, y en su pertenencia (e identificación plena) a una clase social humilde y trabajadora. Miguel Hernández empezó a darse cuenta de que el mundo no estaba bien hecho cuando se percató de las grandes injusticias y desigualdades sociales. Ya escribió poesía con tintes “sociales” antes, como “¡En mi barraquica!” o “Al trabajo”, y en su obra teatral Los hijos de la piedra, pero con un paternalismo que defiende el sistema heredado de terratenientes y se opone al sindicalismo de clase. Sin embargo, una vez despojado de ese influjo del entorno (Luis Almarcha, Ramón Sijé, etc.), gracias a la educación, impulsada por la Segunda República, decisiva para esa toma de conciencia, Miguel Hernández  afirmará: “Sonreídme, que voy / a donde estáis vosotros los de siempre, / los que cubrís de espigas y racimos la boca del que nos escupe, / los que conmigo en surcos, andamios, fraguas, hornos, / os arrancáis la corona del sudor a diario” (En Viento del pueblo, precisamente, se incluye el poema “El sudor”, uno de los de más altura lírica de ese libro).

        Desde la Revolución de Octubre de Asturias en 1934 el país se encontraba alterado y la literatura se convirtió en reflejo fiel de esa anómala situación y de ese desasosiego. Se despierta en Miguel Hernández la conciencia del poder transformador de la palabra y la función social y política de la poesía. Su poema “Sonreídme” marca esa nueva etapa, vital, estética y literaria.

        Miguel Hernández fue un escritor perfectamente consciente de la clase a la que pertenecía. Cierto es que esto no sucedió hasta la primavera de 1935, cuando empezó a residir de manera permanente en Madrid. Sus amistades, nuevas lecturas y los dramáticos sucesos ocurridos en ese tiempo le abrieron los ojos y el corazón “hacia las cumbres más hermosas”, esto es, hacia el pueblo, de donde procedía. 

 

(Fragmento antológico, elegido por el autor)

 

Aitor Luis Larrabide Achútegui (Bilbao, 1969), residente en Orihuela. Es director de la Fundación Miguel Hernández y reconocido especialista en la obra del poeta oriolano. La revista Ágora le ha reconocido en abril de 2026 con el Premio María Moliner a la transmisión cultural.

 

 

Aitor Larrabide ha recibido el Premio María Moliner, en la edición de 2026 de LOS PREMIOS CERVANTES DE ÁGORA O DE LA SONRISA DE CERVANTES resuelta el 22 de abril de 2022, Día del español global y del aniversario de la muerte de Miguel de Cervantes, el autor de La gitanilla.

El Premio María Moliner valora la labor realizada por particulares o instituciones a favor de la transmisión cultural, antropológica, filológica y en especial literaria y poética que ha engrandecido la lengua española y es impulso a la continuidad y excelencia de la cultura española en los tiempos actuales y venideros.

El jurado, 12 personas de diversas orientaciones y culturas (poetas, criticas, profesores de Universidad, escritores rumanos, directores de revistas literarias, novelistas, periodistas de radio y televisión) ha "reconocido en D. Aitor Larrabide la importante labor de la transmisión cultural, literaria y, en especial, de la poesía española y miguelhernandiana", y agradece, con este modesto premio, a D. Aitor Larrabide, "su energía al frente de la Fundación Miguel Hernández en Orihuela desde hace muchos años".  (extracto del punto 3 del Acta Oficial de los Premios Cervantes de Ágora 2026).


 


PLIEGO DE MÉRITOS DE AITOR LARRABIDE.

Opiniones y valoraciones de algunos jurados:

 

Z: Además de su dedicación a la investigación de la obra hernandiana y de autores de la Generación del 27, destaca por su encomiable labor al frente de la Fundación Miguel Hernández, que desempeña prácticamente en solitario, sin personal a su cargo y pese a las numerosas dificultades institucionales, incluidos recortes presupuestarios. Cabe subrayar también su apoyo constante a escritores y creadores de la Vega Baja mediante publicaciones, asesoramiento y difusión de sus obras. Considero acertada su convicción de que apoyar el presente literario y artístico de Orihuela y su comarca constituye una de las mejores formas de mantener viva la memoria de Miguel Hernández.

A: Por cierto, ha sufrido en más de una ocasión recortes en los presupuestos, incluso trabaja mayormente sin empleados a su cargo. Doy fe de ello porque lo conozco desde que llegó a Orihuela, hace muchos años, para elaborar su tesis doctoral sobre nuestro reconocido poeta. Me llamó la atención, siendo él de Bilbao, su entusiasmo y su incansable trabajo como investigador de Miguel Hernández. Asimismo, publica obras de autores actuales de Orihuela y otros pueblos. Es, por tanto, un difusor del arte y la cultura, un apoyo constante, un hombre que trabaja muy de corazón.

F: Aitor Larrabide merece el Premio María Moliner por su labor longuincua y siempre seria, no partidista, al frente de la Fundación Miguel Hernández en Orihuela, que ha sabido mantener al margen de prebostes y comisarios la dirección de la preservación y difusión del legado de uno de los grandes poetas europeos del siglo XX, Miguel Hernández Gilabert. De acuerdo totalmente con las razones también expuestas por A y por Z, académicos (in sombra) de la de Oleza.

 

R: Apoyo.

 

_________

 

Más información sobre el flamante "Premio María Moliner":

Diario Información de Alicante. 22-4-2026 (Artículo de Juan Fernández)

https://www.informacion.es/cultura/2026/04/22/cervantes-premian-director-fundacion-miguel-hernandez-ilicitano-juan-carlos-lozano-felices-129405166.html

 

Los "otros Cervantes" premian al director de la Fundación Miguel Hernández y al ilicitano Juan Carlos Lozano Felices

El galardón, concedido anualmente por la revista cultural Ágora, también reconoce la labor del oriolano José Manuel Ramón con su obra Vanitas y homenajea al poeta Ángel Guinda a título póstumo

 

__________

 

La revista Ágora agradece a Aitor Larrabide la aceptación del premio, y su apoyo a las iniciativas que esta revista ha tenido en el pasado, como la publicación de varios números impresos y digitales de Ágora dedicados a Miguel Hernández, donde él y la Fundación Miguel Hernández han colaborado. 


HISTORIA DE PREMIO MARIA MOLINER, desde 2023

En anteriores ediciones han sido PREMIO MARÍA MOLINER de la revista Ágora:

Juan Guerrero Ruiz (2023)

Jesús López García (2024)

Francisco Javier Díez de Revenga (2025)

Aitor Luis Larrabide Achútegui (2026) 

 

 

 

 Juan Guerrero

 

 Premio Letra Capital para el académico y crítico Díez de Revenga | La Verdad

 Francisco Javier Díez de Revenga. Fuente: La Verdad.