ÁGORA. ULTIMOS NUMEROS DISPONIBLES EN DIGITAL

jueves, 28 de mayo de 2026

POEMAS ÚLTIMOS DE JOSÉ LUIS MARTÍNEZ VALERO. PREMIO DE HONOR AL MEJOR LIBRO DE POESIA PUBLICADO EN 2025, POR AQUEL JARDÍN (Editado por La fea Burguesía, Murcia). Premios Cervantes de Ágora 2026 / Dossier 10 / Ágora n. 39 Nueva col. Mayo Parte II


Un día es un día ÁGORA de Arte Gramático : UNA LECTURA DE FRANZ  KAFKA.1883-1924. Por José Luis Martínez Valero (autor del texto y de las  ilustraciones). En el centenario de la

Ilustración de José Luis Martínez Valero para un homenaje a Franz Kafka en Ágora.

Gregor Samsa, el personaje de Metamorfosis. "Gregor estudiando el horario de trenes".

 

POEMAS ÚLTIMOS DE JOSÉ LUIS MARTÍNEZ VALERO. PREMIO DE HONOR AL MEJOR LIBRO DE POESIA PUBLICADO EN 2025, POR AQUEL JARDÍN (Editado por La fea Burguesía, Murcia).

 

 

 Aquel jardín

José Luis Martínez Valero nació en Águilas, Murcia, en 1941. Falleció en Murcia, en marzo de 2026.  Fue catedrático emérito de Literatura. Poeta, narrador, ensayista, pintor y dibujante. Publicó entre sus últimas obras el ensayo Antología del 27 en Murcia (Ed. La fea burguesía), y es autor también, entre otros libros, de Poemas (1982), La puerta falsa (2002), La espalda del fotógrafo (2003), Tres actores y un escenario (2006), Tres monólogos (2007), Plaza de Belluga (2009), La isla (2013), El escritor y su paisaje (2009), Libro abierto (2010), Merced 22 (2013), Daniel en Auderghem (2015), Puerto de Sombra (2017), Sintaxis (2019) y Otoño en Babel (2022, ed. La fea burguesía, Murcia). Ha sido guionista en los documentales Miguel Espinosa y Jorge Guillén en Murcia. Por el poemario Aquel jardín, publicado a finales de 2025, ha merecido el Premio de Honor al mejor libro de poemas publicado en 2025 según la revista Ágora, en la que él colaborador y fue asesor desde sus inicios en 1998, además de ilustrador con dibujos y acuarelas.

 

 Antología del veintisiete en Murcia - La Fea Burguesía Ediciones

 Hemos querido rendir un homenaje a nuestro amigo y amigo ausente por medio de unos "poemas inéditos" que José Luis nos envió para su traducción al rumano y su publicación en la revista Littera Nova, dirigida por Eugen Barz en Parla (Madrid). Los poemas de José Luis, con traducción del profesor de la Universidad de Granada Felix Nicolau, están publicado en el número de enero de 2026, n. 13, de la citada revista. ver: https://litteranova.es/

 

 Muere a los 85 años el poeta, profesor y artista José Luis Martínez Valero,  uno de los mejores conocedores de la Murcia cultural del siglo XX | La  Verdad

 José Luis Martínez, durante uno de los homenajes que se le tributó en Murcia; en esa ocasión, por la presentación de Aquel jardín. (En frente suyo, Caty García, su esposa, que fue catedrática de Literatura en el Instituto Saavedra Fajardo de Murcia (sentada en el centro, segunda desde izq.).

 

          

 Poemas inéditos de José Luis Martínez Valero

 

 


          ESPARTO

 

Árido, polvoriento y afilado

verde seco, el esparto,

eriza el monte pardo,

esquema para el alma de esta tierra.

 

Sin agua, palmitos sin sombra,

donde la luz condena

a la quietud sin nombre,

su soledad sin sombra.

 

Monte y mar, mar y monte,

entre romeros, sendas

grapadas al terreno,

lentiscos y lentiscos

cubren entre piedras la sierra.

 

Mudos huecos de minas,

donde perduran las huellas del hambre. 

   

 

 

 

          LA CASA

 

Flota la casa

Sobre esta blancura serena del campo.

 

Flota sobre el reflejo de un sol sin árboles

como si fuese el último refugio.

 

Pero la casa está cerrada. a cal y canto,

la casa flota en un abandono permanente.

 

Ni una sombra donde reposen los caminantes,

donde recuerden aquellas viejas palabras,

que cuenten lo que han sido estas tierras.

 

 

 

 

        NUBES

 

Somos dibujantes de nubes,

semejan a la vida.

Atraparlas es un fracaso.

 

Apenas fijamos nuestra mirada,

cuando se pierden.

Poco importa su forma,

lo que evocan,

ya no están, se han borrado.

 

Son efímeras como un dibujo sobre el agua. 

 

Baudelaire con un gesto

romántico propuso

la libertad de los viajeros.

 

Puede que seamos sólo nubes

que alguien distraído observa.

Nubes que pasan y desaparecen

como si nunca hubiesen existido.

 

¡Somos esa nube, no su dibujo!

 

 

 

 

 MANANTIAL DE FONEMAS

 

A veces escuchamos un discurso

compuesto de palabras muy frondosas,

maduras como racimos repletos.

 

Discurren como arroyos cristalinos

sobre los cantos rodados del tiempo,

palabras vacías que ya nada dicen.

 

Son sólo el recuerdo melódico

del saber que un día fueron.

Ahogan la hermosura comprendida en la belleza.

 

Como una salsa sosa y aburrida que cansa

al que atento escucha entre nubes

habitadas por ángeles rollizos,

que sonrientes nos miran desde

un cielo de merengue quieto.

 

 

 

 

           FAMA

 


La fama hace su nido siempre allá arriba

entre las corrientes del aire

muy cerca de las nubes que caminan.

 

Teje con papel de periódico

esos lazos que enredan

olvido y recuerdo, luces y sombras.

 

Cuando pasan los días,

se desvanece como eco remoto.

 

     


         AQUÍ

 

Aquí todo está escrito.

Ya nada contra el olvido resiste.

¡Por fin! Página blanca.

miércoles, 27 de mayo de 2026

SOBRE ORIGINALES, COPIAS Y APROPIACIONES. Por PEDRO FELIPE GRANADOS. La sonrisa de Cervantes / Textos cervantinos 25. Ágora N: 39. Mayo 2026 Parte II

 

 El Quijote apócrifo (Letras Hispánicas) : Fernández de Avellaneda, Alonso:  Amazon.es: Libros

 

 

SOBRE ORIGINALES, COPIAS Y APROPIACIONES

 

PEDRO FELIPE GRANADOS

 

  

Tras publicar la primera parte del Quijote, que él pensó definitiva, Miguel de Cervantes se encontró con la desagradable sorpresa de que, en Tarragona y en 1614, apareciera impresa, bajo el seudónimo -aún no desvelado el autor que se oculta bajo él- de Alonso Fernández de Avellaneda, natural de Tordesillas, Valladolid, una continuación de su obra basada en los mismos personajes que a él tan ímprobos esfuerzos le costó crear. Avellaneda se apropió de las figuras de Don Quijote y Sancho y los hizo  pasear por tierras de Zaragoza y Madrid, incidiendo más en la locura del caballero y en una cierta sandez del escudero que en los altos ideales que movieron a Alonso Quijano a mejorar el mundo.

Del enfado de Cervantes da idea el hecho de que protestara contra este acto de  saqueo escribiendo una segunda parte, en la que decidió sacar al hidalgo del lugar de La Mancha en que lo había recluido al final de la primera, encaminándolo, para ‘socorrer viudas y ayudar huérfanos’, a Barcelona, un emporio de las comunicaciones y el comercio, en una de cuyas playas es derrotado por el caballero de la Blanca Luna. Éste, en realidad su convecino el bachiller Sansón Carrasco, en aplicación de las rigurosas normas de la caballería andante le impone la penitencia de abandonar las aventuras y regresar a su pueblo, en donde el autor le hace morir con el fin de cerrar la obra para siempre, cortando así la posibilidad de una nueva y fraudulenta continuación. Cervantes hace de Barcelona, en esta continuación, un bellísimo y encendido elogio, y, a pesar de ello, cierto nacionalismo beato y zafio ha olvidado al autor en favor de ‘glorias nacionales’ de las letras que no llegan a la suela del zapato al de Alcalá de Henares.

Esta vieja artimaña de la apropiación del producto intelectual de un autor y de usurpación de famas ajenas para obtener provecho y nombradía propios continuó produciéndose, sobre todo por motivos económicos, que son los que mueven en estos momentos buena parte de las obras nacidas en el ámbito de la cultura.

La que sin la existencia del Quijote original sería una aceptable novela, ha purgado durante siglos la pena de su propio anonimato, pues estando en circulación el libro cervantino, a casi nadie se le ha ocurrido ocuparse demasiado de la imitación de Avellaneda. Y es que ha habido un consenso general sobre el hecho de que aquella apropiación atentaba contra el derecho de un autor a que sus libros y sus personajes pasasen a la posteridad sin ser sometidos a continuaciones, refritos, imitaciones, reducciones…, salvada la intención didáctica, que, en aras de una difusión temprana de los clásicos, permite trasvasarlos a una lengua más accesible para niños y jóvenes, que, de otro modo, no podrían ser entendidos hasta una edad adulta y más formada.

 


 


A propósito de la conmemoración del año cervantino de 2015, que se alargó hasta mediados de 2017, aparecieron versiones y continuaciones de autores conocidos. Es de recordar la de Andrés Trapiello, que prolonga las andanzas de Sancho Panza, o la de Marina Perezagua, que hace aparecer a caballero y escudero nada menos que en Manhattan, en unas aventuras que, a mi modo de ver, no están a la altura de otros excelentes relatos de la autora (‘Tatuaje de leche’).

Me asaltan dudas con relación a la licitud intelectual de estas continuaciones, con idénticos personajes, por parte de autores diferentes de los originales, aunque aceptaría de buen grado que se me convenciera de su conveniencia o su valor estético y se me demostrase que se trata de invenciones legítimas y no de un acto de piratería literaria. Al fin y al cabo, también Cervantes se inspiró en algunas obras contemporáneas como ‘Amadís de Gaula’, ‘Tirante el Blanco’, el ‘Entremés de los romances’…, y en episodios puntuales de obras clásicas de hondo calado como la ‘Ilíada’ o la ‘Eneida’…. Hago excepción, en mis dudas, de aquellas obras que se escriben como un homenaje sincero al original sin tratar de usurpar su espíritu creativo.

 

El mundo editorial y el del espectáculo, que frecuentemente se confunden, concebidos hoy como una derivada del entramado económico más que como un apartado del ámbito de la cultura, han apostado por las continuaciones, creando secuelas de las aventuras de Sherlock Holmes, de las novelas de Agatha Christie o de la muy sonada saga Millennium, dejada sin concluir a su muerte por  Stieg Larsson y continuada por David Lagenkrantz, que ha pasado sin pena ni gloria, a pesar de incidir en un tema de actualidad como la Inteligencia Artificial. Muy diferentes son las atinadas aproximaciones a la obra o al autor como las de Salvador García Jiménez que, en un dechado de creatividad, escribió la novela ‘El hombre que se volvió loco leyendo El Quijote’ y ‘La vida de ultratumba de Miguel de Cervantes’. En otros espacios artísticos, Maurice Béjart llevó a cabo un genial ballet, ‘Che, Quijote y bandoneón’, en 1999, y Picasso se inspiró en las figuras de caballero y escudero para varios de sus grabados. Por su parte, el cine ha producido series y películas de inmejorable recuerdo (excepto la muy reciente ‘El cautivo’, de atractiva factura cinematográfica, pero que, en mi opinión, traiciona el espíritu cervantino).



 Lámina de Don Quijote de Picasso: Arte mural de estilo Art Déco (Descarga  digital) - Etsy España


        Como conclusión, cabe señalar que nuestras obras clásicas, tan devaluadas hoy en el interés del público lector, a pesar de su valor permanente, siguen aportando muestras imperecederas de belleza, equilibrio, creatividad e inteligencia porque fueron creadas, frecuentemente, con fragmentos de vida de sus autores y con la imitación respetuosa (‘nihil novum sub sole’) de sus antecesores.

        


Pedro Felipe Granados nació en Albox (Almería). Catedrático emérito de Literatura. Autor de libros de poesía, relatos, artículos y ensayos. Reside en Lorca, donde se dedica asimismo a la gestión cultural. Colabora en prensa con artículos, crítica literaria y ensayos: Diario La Verdad y Revistas como Cuadernos del Lazarillo, Scripta Nova, Ágora, Axarquía y Caxitán, entre otras. Dirige la colección literaria Hojas de la Quimera sobre temas lorquinos. Académico correspondiente de la de Alfonso X el Sabio, de Murcia, posee distinciones relativas a la enseñanza y la cultura, otorgadas por el Ministerio de Educación y la Consejería de Educación, así como premios literarios, entre ellos el Dionisia García y el Emma Egea.