TESELA 7 - LAS ÚLTIMAS OBRAS DE RICHARD STRAUSS Y EL EXILIO INTERIOR DE RICHARD STRAUSS (fragmento de Proyecto Mosaicum)
TESELA 7 - LAS ÚLTIMAS OBRAS DE
RICHARD STRAUSS
7.1.- EL EXILIO
INTERIOR DE RICHARD STRAUSS
El compositor muniqués Richard Strauss permaneció en Alemania
durante la Segunda Guerra Mundial, en su villa a las afueras de Garmisch-Partenkirchen,[1] a los pies de los Alpes bávaros. Se trata de un Strauss octogenario y
muy cansado, alejado de la vida pública. Un período de introspección y
de regreso a las formas tradicionales, en que compondrá su obra
tardía de inspiración clásica y carácter elegíaco[2] por un mundo que desaparece
bajo sus pies. Cuando la invasión terrestre del ejército norteamericano llegó a
la zona, un destacamento se dirigió en jeep a aquella espléndida casa con el
fin de arrestar a su propietario y convertirla en puesto de mando. Un anciano
estaba esperándolos en la escalera, y advirtió al teniente que dirigía la
comitiva: “Soy Richard Strauss, el compositor de El caballero de la rosa”.
Al parecer, el teniente era músico y asintió en señal de respeto. A
continuación, ordenó poner en el jardín un cartel de “prohibido el paso” para
evitar que lo molestasen. Su autoría sobre la Komödie
für Musik había funcionado a manera de abracadabra. En los
siguientes días, el mito viviente que era Strauss fue recibiendo la visita de
algunos militares que, en la vida civil eran músicos o melómanos y que le
llevaban comida, café, tabaco, gasolina y otros productos de difícil acceso.
Entre ellos, un joven oboísta de la Sinfónica de Pittsburgh[3], John de Lancy, que
sería el dedicatario de su tardío concierto para oboe. En 1948, tras un largo
proceso judicial, Strauss fue exonerado del cargo de colaboracionismo con el
III Reich, pero el sambenito de “compositor nazi” y la hostilidad de
intelectuales como Thomas Mann lo acompañarían de por vida. Él dijo: “Todos me pueden dar la espalda. Simplemente me sentaré aquí, en Garmisch, para
componer; para mí, todo lo demás es irrelevante”.[4]
Juan
Carlos Lozano Felices
fragmento seleccionado por el propio
autor del libro Proyecto Mosaicum (Colección La Dignidad de la
palabra. Ediciones Frutos del Tiempo, Elche, España, 2025)
El libro Proyecto
Mosaicum fue elegido por la revista Ágora como el Mejor Libro de
Prosa de No Ficción publicado en 2025 (junto con el libro de aforismos de
Alberto Chessa Elefantes de nube).
Juan Carlos Lozano Felices
El jurado estimó en Proyecto Mosaicum, de Juan Carlos
Felices (publicado por la editorial ilicitana Frutos del Tiempo) un libro
valiente y original, de carácter híbrido, que aborda la música desde una
perspectiva no sistemática: ni historia al uso ni tratado musicológico. Como
sugiere el título, se configura como un mosaico de teselas en las que, junto al
análisis de compositores y obras, el autor traza también su propio mapa
autobiográfico, convirtiendo el libro, en cierto modo, en unas memorias.
Juan Carlos
Lozano Felices nació en Elche (Alicante, España) en 1963. Es
Funcionario de la Generalidad / Generalitat valenciana, devastada por la
confusión introducida por el abuso político de la imposición de un catalán
unidireccional en todas las instituciones.
Es poeta, ensayista y autor de artículos sobre
diversos temas, cultura, literatura, música, etc.
En poesía destacan sus libros: Soliloquio del
auriga (Ed. Falsirena, Ávila, 2013), El nadador del crepúsculo
(publicado por la mítica revista y pequeña editorial oriolana Empireuma, en el
número conmemorativo de su 30 Aniversario. Consejería de Cultura del Ayto. de
Orihuela, Alicante, 2015). También una breve plaquette de poemas Naturalmente,
amarte (EdicionesFrutos del Tiempo, Elche, 2019). En la misma editorial ilicitana
publica en 2025 el libro de prosa Proyecto Mosaicum, que ha
merecido el Premio de la Crítica de Ágora al Mejor Libro de Prosa no de ficción
publicado en 2025.
En 2020 publicó el poemario Memoria de lo infinito (Ed. Sapere Aude, Oviedo).