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viernes, 26 de junio de 2026

Sobre "Traza / Traccia", de Miguel Ángel Cuevas (Edizioni Ensemble). Poemario en edición bilingüe, ítalo-española. Autotraducción al italiano del autor / Bibliotheca Grammatica / Poesía / Ágora-Papeles de Arte Gramático N. 40. Nueva Col. Verano 2026

 

Traccia/ Traza

Miguel Ángel Cuevas

Edizioni Ensemble, Roma, 2024 



 SOBRE TRAZA / TRACCIA

 

Traza/ Traccia es una obra compleja, densa y profundamente reflexiva, que recoge –a modo de fragmentos (trazas, exactamente)– versos de las colecciones anteriores publicadas de Miguel Ángel Cuevas, poeta, crítico, traductor, artista español, docente de Italianística en la Universidad de Sevilla, y traductor de Pirandello, Tozzi, Pasolini, Consolo, Scandurra, Maria Attanasio. Es un texto bilingüe (en español y con auto-traducción al italiano) que ofrece, de ese modo, una doble perspectiva lingüística y perceptiva sobre su obra. Cuevas no es nuevo en el bilingüismo, desde hace tiempo ha publicado su obra lírica en las dos lenguas, casi como si no quisiera apearse de la Italia que, creo, ya forma parte esencial de él.

          “Su doble escritura se inserta en la gran tradición del translingüismo ítalo-español de los años a caballo entre los siglos XVI y XVII, pero depurada de todo manierismo, de toda ilusión de Renacimiento, y llega a resultados innovadores”, escribe Enzo Cannizzo en el Prólogo (p. 5). El libro es un viaje simbólico y evocativo, casi como sobrevolar a través de imágenes de memoria y herida, luces y sombras, voces y silencio, presentando en la lectura la recurrencia de palabras-clave: por ejemplo, “fuego” (fuoco), “cuerpo” (corpo), “tiniebla” (tenebra), “agua” (acqua), “tierra” (terra), “voz” (voce), “olvido” (oblio), “silencio” (silenzio), que retornan obsesivamente como signos de un unicum, de un unitario discurso poético que se interroga sobre el sentido de la experiencia y del lenguaje.

          El volumen se construye como un discurso post, que precisamente por ello entrega sus «trazas» esenciales: ofrece un después del suceso, después de la herida, después de la luz. No se narra, reconstruye o consuela, sino que se habita lo que queda cuando se ha retirado el sentido y la palabra solo puede dar la medida de la propia insuficiencia.

         

          Los elementos primordiales, arquetípicos de memoria y sueño acompañan al lector a lo largo de una escritura perfectamente ajustada a medida, métricamente ejemplar, entre imperativos categóricos, sinestesias frecuentes: “Vedrai snodata da innocui / avvisi una voce” (“Verás descadenada por inocuos / avisos una voz”) (pp. 14s.), o “Voraci occhi, venuti dalla foce / del sonno” (“Voraces ojos, de la hoz del sueño / venidos”) (pp. 36s.); anástrofes, personificaciones, en un cruce de impresiones desde el pasado, que del pasado heredan el refinamiento expresivo, con una esencialidad estilística que constituye el ápice de un proceso de profundización en el lenguaje, despojado de todo adorno, para restituir solo lo necesario, la palabra. La escritura avanza por fragmentos, sustantivos, fracturas sintácticas; escasean los verbos, se acorta la frase como si la lengua estuviera sometida a la misma presión gravante sobre los paisajes, porque la poesía no puede decir ya nada más sin traicionar lo que intenta custodiar. Unos pocos elementos arquetípicos construyen una meditación intensa sobre la responsabilidad de la voz poética ante la muerte y la historia. “Non sigillerà pietra / il fiele all’orizzonte. // Come alveo purissimo, / rivolo deserto / concediti, cristallo” (“No lacrará la piedra la hiel del horizonte. // Como cauce purísimo, / almenara desierta / entrégate, cristal”) (pp. 38s).

          El agua, en forma esta vez de mar, reaparece asimismo en “Abisso, annegato mare / di gelo, nella rena / traforata l’alveo / del rivolo livido.  //Ancorate scialuppe, acque / abbattute, sirti, onde / di rogo, conca / muta. // Isola / sulla riva dell’assedio.” (“Abismo, ahogado mar / de hielo, en las arenas / horadadas el lecho / a la almenara livia. // Esquifes ancorados, abatidas / aguas, médanos, olas / de hoguera, cuenca / muda. // Isla / en la ribera del asedio.”) (pp. 50s), donde las olas de hoguera funden agua y fuego en una imagen casi apocalíptica, en la cual el mar nada apaga, quema.

 

          Envío / Invio, última parte del libro, esclarece retrospectivamente todo su completo desarrollo. La poesía nace desde un “cedere alla materia” (“ceder a la materia”) (pp. 278s.), la palabra no es una respuesta sino una presencia no buscada, gesto que asume una función que nadie le ha otorgado.

          Escribir significa atravesar la certeza sin habitarla, transitar entre los residuos ya sentenciados de la historia, con la esperanza –no bajo la promesa– de que de las trazas pueda surgir una huella, presentando precisamente en esta incerteza, en esta posición sin garantías, su inmensa fuerza ética y formal.

                                                 Melania Valenti

(Traducción de Fulgencio Martínez)

 

 

 

Melania Valenti es profesora de Lengua Española en un instituto de Secundaria de Catania. Miembro directivo del blog literario Finestre y redactora de la revista Metaphorica. Poemas y relatos suyos han sido incluidos en diversas antologías. En 2025 ha aparecido su primer poemario, Vani.

 

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El artículo de la profesora Valenti se publicó originalmente en la revista Metaphorica. Semestrale di Poesia, Anno IV, No. 8. Diciembre 2025. Agradecemos a su autora la cortesía de su reproducción en revista Ágora, así como al profesor Miguel Ángel Cuevas su revisión de la traducción al español (Nota del ed.).

 

Para conocer más sobre el libro de Miguel Ángel Cuevas Traccia/ Traza:

 https://www.edizioniensemble.it/prodotto/traccia-traza/

 

Para conocer más sobre el poeta, profesor y traductor Miguel Ángel Cuevas, el autor de Traza, véase el siguiente dosier, publicado en la web de Italiques:

 https://www.italiques.org/miguel-angel-cuevas-les-langues-du-poeme/#Dossier

 

Para información sobre el número 8 de revista Metaphorica. Semestrale di poesia.

 https://www.facebook.com/people/Metaphorica-Semestrale-di-Poesia/100083573780721/?locale=es_ES

 

 

OJALÁ MAÑANA VEAS EL SOL. Poema-acto de FULGENCIO MARTÍNEZ dedicado a Saturio / El regreso inesperado (dedicado a los Dioscuros), de reciente publicación en "Tras el desorden"

 

 

                                                                            Ermita de san Saturio, Soria.

 

 

OJALÁ MAÑANA VEAS EL SOL

 

FULGENCIO MARTÍNEZ

 

                a Saturio 

 

Volví al serano a contarle mi paz y mi guerra

Era una noche de san Juan como esta

mi padre muerto dormía a mi lado bajo la piedra

yo en el reflejo del agua dormida semidespierta

 

Qué palabras o humo o cuervos me robaron

el hondo respiro verdadero de mis labios

no tengo ningún recuerdo, sobre mí se ha cerrado

el círculo de mis vidas y de los años

 

Voy en adelante a sonreír al fuego y al agua

y ser parte de la luz y de la tiniebla.

Por san Juan, mi dios humano, la pureza

y el bien, la mezcla serena de tormenta y de calma

 

Valga el conjuro de repetir en silencio, sin palabras

la conversación de mi padre, la escucha del ahogado

en alguna de las remotas hogueras del destino. 

Valga este rito. Valga esta ansia nuestra de unir los contrarios

para merecer un minuto de sosiego en el borde de infinitos mundos caóticos

Ojalá mañana veas el sol.

 

 


 

Huesca, san Juan, 24-25 de Junio 2026

POEMA-ACTO 

Inédito de Fulgencio Martínez

 

 

                                                                                    Duero, espejando la roca y la ermita de san Saturio

 

 

 

 

                                                                                                          Portada del reciente libro de Fulgencio Martínez

 

 

EL REGRESO INESPERADO

 

He vuelto a aquel paseo de la playa,

que otras veces canté.

Me sorprendió allí ver a la Muerte

bajo uno de sus disfraces

más reconocibles: un ancla negra.

 

Partía ya hacia un lugar más claro

el mar. Casi amaneciendo,

en el sitio que el mar dejaba, vi

dos jóvenes caminando desnudos.

 

Eran los mismos jóvenes,

mortal uno, inmortal el otro,

que, en un poema mío,

nadaban en las estrellas

y nadaban más allá de mis ojos.

 

 

[2002. Nueva versión, marzo 2026]

 

 

Poema publicado en Tras el desorden, Musa epigramática (junio 2026, Olé Libros, Valencia, España). Poemas de Fulgencio Martínez / Andrés Acedo. Prólogo e introducción de Alfredo Rodríguez y Miguel Sánchez-Ostiz.