Diario político y literario de Fulgencio Martínez / Revista ÁGORA de crítica y creación literarias
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domingo, 29 de noviembre de 2015
Antología actual de poesía española en issu
La Antología actual de poesía española, en issu. para su descarga y lectura.
sábado, 28 de noviembre de 2015
33 POETAS ENTRE LA DISPERSIÓN Y LA CONTINUIDAD...(introducción a ANTOLOGÍA ACTUAL DE POESÍA ESPAÑOLA), por F. Martínez, Núm 7 suplemento especial REVISTA ÁGORA-PAPELES DE ARTE GRAMÁTICO
por FULGENCIO MARTÍNEZ
http://es.calameo.com/read/002827296b1fba15675f9
http://www.calameo.com/books/002827296b1fba15675f9
Fulgencio Martínez/ Luis Alberto de Cuenca/ Agustín Calvo Galán
Una antología que recoge más de treinta poetas actuales en castellano, euskera, gallego, catalán y sefardí.
2. Poco a poco, fue perfilándose lo que queremos con esta antología: poemas actuales, o sea, de libros o inéditos, escritos en torno a los cinco últimos años, aproximadamente, y que, casi sin quererlo, dan la atmósfera del tiempo actual.
Hemos cuidado que la amistad no sea óbice para entrar en la Antología, ni tampoco un mérito. Al acabar nos han venido al papel 33 poetas mayores, al menos en edad; por tanto, 33+18 poetas que no han necesitado ser acompañados de sus padres para entrar en esta antología acediana actual. Como verás, encargamos al último de ellos, Andrés Acedo, el oficio de hacerles de anfitrión y chivo de los maledicientes.
La selección, pues, de los textos ha sido hecha por los mismos dueños poetas, salvo en un caso: el de Isla Correyero, quien nos encargó la nota de presentación y la selección de sus textos, luego aprobada por ella. A cambio de admitirle dicha excepción a tan querida amiga desde la juventud, y extraordinaria poeta y mujer, en venganza amable consentimos también en cumplirle el ruego de quitar la fecha y lugar del nacimiento a la nota biográfica que hicimos. No sé si un antólogo serio, profesional, lo admitiría, pero ya sabes que prefiríamos ser llamados antologador, no antólogo.
3. Pero ya va alargándose este prólogo, y de solo hablar de lo que nos gusta, de anecdotario y del making-of de la Antología, que diría mi sobrino estudioso de la lengua del Imperio, no se gana al lector sesudo y crítico.
Hay en muchas de las antologías poéticas que hemos ojeado y que recogen la poesía de las últimas décadas, desde los novísimos para acá, un doble insinuación que hemos evitado. Por un lado, las antologías de grupo de amigos o afines poéticas (llamémosles antologías de aprisco); por otro, la creencia basada en la inercia viuda de que en una época poética han de figurar en antología siempre los mismos poetas. Esta ilusa costumbre más o menos admitida hace que alguno o algunos siempre se crean con permanente gracia para entrar en todas las antologías de un tiempo. No es así. Por tanto, no haya frustración, ni queja. Aquí no, pero allí sí, y en otra, no, y también. Reflexionando más ampliamente sobre el cacharro promocional que es una antología poética, llego a la conclusión de justificar la costumbre aludida, porque a posteriori algunas antologías, como la de Gerardo Diego, nos acostumbró a que los que estaban en ella eran los poetas. No, eso se supo después, y sobre todo, porque todos ellos siguieron hasta su muerte escribiendo, renovando. Lo mismo sucede, a más cercanía, con la Antología de Castellet (nuestro homenaje y recuerdo al recientemente fallecido crítico). Solo porque Guillermo Carnero, Gimferrer, José María Álvarez, etc, continuaron y progresaron, es decir, proyectaron todo su fondo poético implícito, en obras posteriores a aquella célebre de los nueve portentos, aunque quedó luego en arcoíris su número, solo por eso, a posteriori, damos por bueno que en cualquier selección poética de sus tiempos debían, indefectiblemente, estar los poetas que destacó Castellet. No apreciamos su riesgo y su gusto personal, creemos que era la suya una elección motivada por la fuerza (poética) de las cosas. No es así, como creo haber expuesto. Y ya vale.
El otro criterio que hemos seguido en nuestra selección quizá sea aún más polémico, o al menos polisémico. Tiene que ver ahora con la palabra “española”. Tiéntase la ropa.
Pero lo más sangrante, más allá de los casos y figuras geniales sin duda, es la marginación de lenguas españolas en la literatura española, léase: gallego, catalán, euskera…judeoespañol o sefardí, de los que ha habido y hay en la actualidades grandes poetas y escritores. No solo se perjudica el lector español, que no parece tener la necesidad de leer, si puede, en esas lenguas españolas, se produce también un empequeñecimiento para la lengua castellana, favorecido por los compartimentos estanco de las políticas correctas y localmente atonizadas en el átomo seudocultural cuya regidura se arrogan los políticos de cráneo estrecho. No hay nada más que ver cómo se usa el castellano, sobre todo cuando en los medios (pero extendiéndose a lo colectivo acomplejado y amaestrado en esa atonía del átomo cultural a mayor gloria de sus administradores) se dice un topónimo, creando una asalto al castellano: “Llueve en A Coruña”. Dígase en gallego (“Chove”), o en castellano, que en cualquiera de esas lenguas vale. Hipercorreción, la justa.
No ha sabido este país, desde 1978, favorecer ese espíritu, en la enseñanza, en los medios, en la cultura, de comunicar unos con otros los españoles, en sus respectivas lenguas o en la que tengan más a mano, y no hay mucha, la verdad, curiosidad por ver qué se fizo desde Rosalía o desde Salvador Espriu.
Agradecemos al poeta Xosé María Álvarez Cáccamo que, ya casi al término de completar la nómina de esta Antología, quisiera entrar en ella y, sobre todo, nos agradeciera luego a nosotros, en privado, con estas palabras suyas, que tenemos licencia para decirte aquí:
Evidentemente, ni llega nuestra competencia a conocer medianamente el panorama que queremos atender. Hemos de agradecerle su consejo a algunos de los poetas a los que, por afinidad, azar o curiosidad sí conocíamos en su obra, y a los que invitamos desde primera hora. Ángela Serna, en Vitoria-Gasteiz, nos llevó a Felipe Juaristi. Miguel Ánxo Fernán-Vello, a Cáccamo. Marian Raméntol, a Cesc Fortuny a Anna Rossell, y ésta a Jordi Jané-LLigé. Juan Zapato, argentino residente en Israel, a Margalit Matitiahu, la fuente actual del sefardí. (Gracias, en especial, a Juan Zapato por su generosidad, ya que esta Antología no se ha podido extender a algunos más escritores hispanoamericanos. Quizá, sea buena idea…una próxima… Solo representa ese vasto y rico volcán actual de poesía escrita por americohispanos - como diría el maestro Juan Ramón Jiménez- el peruano-salmantino-español Alfredo Pérez Alencart).
viernes, 27 de noviembre de 2015
martes, 24 de noviembre de 2015
Proyecto desvelos: Antología actual de poesía española
domingo, 22 de noviembre de 2015
Luis Alberto de Cuenca. Antología actual de poesía española. La escritura plural. Prólogo
ANTOLOGÍA ACTUAL DE POESÍA ESPAÑOLA. La escritura plural
Hace más o menos un lustro tuve ocasión de redactar un
prólogo para un libro de Fulgencio Martínez, El cuerpo del día, que
publicó Renacimiento. Dije allí que Fulgencio es amigo mío desde que las
calabazas hablaban, en el Tiempo sin tiempo de los comienzos. Y es la pura
verdad. Ahora me toca redactar unas pocas líneas preliminares a una antología
suya que reúne a algunos de los más importantes poetas del momento actual, con
la particularidad de que no limita su radio de acción a la poesía en lengua
castellana, sino a la compuesta en las distintas lenguas españolas, a mayor
gloria de nuestra variedad cultural (lo mismo hizo Julia Barella, allá por
1987, en su precioso florilegio Después de la modernidad publicado por
Anthropos).Es un placer y un honor para mí estampar mi nombre al frente de una
nueva empresa poética de mi querido condiscípulo de la Autónoma madrileña
(aunque medie la friolera de diez años entre su curso y el mío), porque es una
persona que vive el mundo de las letras de un modo tan intenso y tan
exquisitamente febril que dagusto acompañarlo en sus expediciones literarias,
siempre atractivas, bien planeadas y muy sugerentes.
España es una entelequia plural y,
por lo tanto, no es privativa de quienes la escribimos con ñ. En un
momento como el actual, en el que las tensiones separatistas amenazan con dar
al traste con muchos siglos de historia compartida, agrupar en un ramillete
muestras líricas de las diversas lenguas de cultura que se hablan en nuestro
país resulta especialmente aleccionador y, además, supone una prueba fehaciente
de que, utilicemos una lengua u otra, estamos todos sumergidos en un mismo
caldero (por emplear la cuba en que se gesta la poción mágica de la poesía en
la mitología germánica, tan querida por mí).
Esta Antología actual de poesía española lleva un iluminador subtítulo, La
escritura plural, que se prolonga en otro mucho más largo: 33 poetas
entre la dispersión y la continuidad de una cultura, y entre la indagación
personal y el compromiso con el presente. Eso es ya una declaración de
intenciones, y de intenciones bien expuestas, bien razonadas e inmejorablemente
trasladadas al corpus del libro.
Cualquier antología suscita inquebrantables adhesiones y rechazos aparatosos.
Esta no va a ser una excepción a la norma. Pero no duden de su honestidad, del
profundo proceso reflexivo que hay detrás de la elección de cada uno de esos 33
nombres, de la amplitud de conocimientos poéticos de su antólogo.
Fulgencio es uno de nuestros
mayores expertos en el hecho poético nacional (y aun extranacional, si nos
atenemos a la inclusión en las páginas de la antología de poemas escritos en
judeo-español, la hermosa lengua ladina hablada hoy todavía por los
sefardíes, más de quinientos años después) y muestra en esta obra un radical engagement
con el tiempo que nos rodea, en un momento en que el siglo XXI, desde su recién
estrenada adolescencia, comienza a dictar pautas y a desarrollar un discurso
estético propio y diferenciado del de la centuria anterior.
Por ese motivo, entre otros muchos,
era absolutamente necesaria esta Antología actual de poesía española de
Fulgencio Martínez. Disfrútenla.
Madrid, 19 de febrero de 2014
Luis Alberto de Cuenca

