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lunes, 18 de noviembre de 2019

Velad. El valor de la poesía, según Antonio Machado. Por Fulgencio Martínez




VELAD. EL VALOR DE LA POESIA, SEGÚN ANTONIO MACHADO




LA POESÍA ES, PARA MACHADO, FUENTE DE VALORES Y DE CONCIENCIA. Poesía como fuente de conciencia, desde la cual es posible mantener el sentido del ser humano. Poesía como fuente de valores intersubjetivos. Y poesía como crítica de las ideologías deshumanizadoras.

Este artículo reproduce un capítulo  del ensayo LOS VALORES ÉTICOS EN LA POESÍA DE ANTONIO MACHADO (ETOPEYA EN EL TIEMPO) de FULGENCIO MARTÍNEZ TRABAJO FIN DE MÁSTER presentado en la UNED (febrero 2016) y dirigido por el catedrático Vicente Granados Palomares.



Cap. 7. Recapitulando I. (El valor de la poesía y el de la misma, unitaria y “valiosa” mano que la escribió)



Los poemas de Machado se nos van presentando como un juicio final, o en el sentido de la
figura literaria, un retrato que puede variar en otras figuras análogas. También, se refuerza
la intuición de que puede concebirse la unidad de cada libro de Machado, y cada de etapa
de su poesía, desde la mirada a los poemas como un “juicio final” abierto, en el sentido
bergsoniano de una “moral abierta” (sobre la que, luego, volveremos) que trata de
responder de raíz a las preguntas de la ética universal y de seguir lo que Aranguren
denomina el principio antropológico y psicológico de la “moral como estructura” en la que
se fundamentan los valores.

Es posible, además, que toda la obra de Machado –como intuía Ángel González– sea un
diálogo con la misma fuente unitaria. De modo que, aunque no debamos incurrir en la
falacia cronológica a la hora de la interpretación de un texto concreto del poeta, debamos,
ante todo, considerar la unidad originaria.

De acuerdo, también, con el dinamismo de toda conciencia humana y de una obra en
progreso como es la obra poética de Machado, el modelo de interpretación ético que
ensayamos debería tener un cierto sentido dinámico, es decir, presentar un acceso a la obra
una y en desarrollo y proponer las posibles líneas de variación.

La figura hermenéutica del juicio, y la literaria del retrato junto con la presencia de la
fuente estructural de los valores éticos en el poema y en la misma poesía como género de
texto para la comunicación y transmisión, nos parecen unos instrumentos válidos para una
modesta aportación al estudio de Machado.

En este punto, es preciso abordar el significado mismo de la poesía como valor y fuente de
conciencia para Machado. Lo vemos con una afinidad con las ideas de Gadamer, principal
discípulo de Martin Heidegger.

En Verdad y Método (1), Gadamer se refiere a la poesía como el texto eminente; de algún
modo es la poesía, para el maestro de la hermenéutica, la explicación del hombre ante el
juicio final.

La poesía es el idioma de la conciencia vigilante, para Machado. En los tres sentidos en
que se vierte la Conciencia humana: consciencia de sí, comunicación (cordial), y testigo de
lo valioso y constitutivo del hombre.

El poema no es solo un lenguaje sintomático del juicio; a diferencia de los sueños, en su
interpretación sintomática freudiana, y a pesar de la importancia del sueño en la poesía de
Machado, contra la que el propio Machado reacciona finalmente. “De toda la memoria,
sólo vale / el don precario de evocar los sueños”, dice el poeta en la rima LXXXIX.
Evocación, no interpretación de los sueños es lo que propone el poeta. La evocación de los
sueños no puede detener la búsqueda de la verdad de la conciencia mediante una fórmula
interpretativa mágica y cerrada que pretenda abrir toda la riqueza de contenidos de la
conciencia. Machado encontrará una fórmula, repetida en sus proverbios: “Velad”,
mantener abierta la conciencia a las conciencias exógenas, fuera de mi mundo-mónada;
más importante que el dormir y el soñar, el despertar. Incluso, si tuviera Jesús que resumir
su enseñanza ética en un mandamiento concreto, apuesta Machado por que su palabra
sería: “Velad” (poema CXXXVI, Proverbios y cantares, XXXIV, en Campos de Castilla).

Yo amo a Jesús, que nos dijo:
cielo y tierra pasarán.
Cuando cielo y tierra pasen
mi palabra quedará.

¿Cuál fue, Jesús, tu palabra?
¿Amor? ¿Perdón? ¿Caridad?
Todas tus palabras fueron
una palabra: Velad.


El poema es algo más: es el mismo juicio, como cualquier cosa en contacto con el camino
es sagrado y más que índice de orientación contiene, como símbolo, la propia meta.


Es desde el rememorar la eminencia de la poesía como texto sagrado –testimonio siempre
abierto de la conciencia humana en juicio de sí– desde donde contactamos con la materia
oscura de los poemas de Machado. Poesía como fuente de conciencia, desde la cual es
posible mantener el sentido del ser humano. Poesía como fuente de valores intersubjetivos.
Y poesía como crítica de las ideologías deshumanizadoras, del hombre que sabe su
doctrina y se cierra a la aspiración a la verdad que mantiene abierta la conciencia y la
buena utopía de la comunidad humana. Las tres fuentes de la poesía son solidarias.


Fulgencio Martínez

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(1)    Hans-Georg Gadamer, Verdad y Método, I. Ed. Sígueme. 2007, Salamanca.

 ÁGORA DIGITAL NOVIEMBRE 2019

sábado, 16 de noviembre de 2019

MÚSICA CONTRA EL MURO COMUNISTA. RECUPERANDO LA MEMORIA. SOBRE LA CAÍDA DEL MURO DE BERLÍN 9 de noviembre 1989

  

MÚSICA CONTRA EL MURO
RECUPERANDO LA MEMORIA. SOBRE LA CAÍDA DEL MURO DE BERLIN (9 de noviembre 1989)
   
En la noche del jueves 9 al viernes 10 de noviembre de 1989, 28 años después de su construcción, cayó el Muro de Berlín. Símbolo de un inmenso campo de concentración, tanto físico como espiritual, que mantuvo el totalitarismo comunista con el fin de secuestrar el ansia de libertad de hombres y mujeres, y de muchas conciencias moldeadas a golpe de represión. 

Solo el neocomunismo, o más bien, comunismo "vintage" de Pablo Iglesias en España y de Maduro en Venezuela,siguen odiando la libertad y lamentando la caída del muro comunista. 

La integridad de un músico, Rostropóvich, y la vida de un escritor Nobel dedicada a la denuncia de la tiranía soviética, Alexander Solzhenitsyn, no pueden ser olvidadas. Como tampoco los millones de personas en Europa que sufrieron la jaula del comunismo, una tiranía que no ha sido juzgada por tribunales internacionales de derechos humanos, y que aún contamina con su propaganda nostálgica, con los instrumentos de la mentira y la desmemoria.

1 Rostropóvich toca la suite n. 2 de Bach

2 Rostropóvich toca el andante cantabile de Tchaikosvky
https://www.youtube.com/watch?v=vNG1RIq-VD4 

3 Alexander Solzhenitsyn: music's rebellion  (el coraje de Rostropóvich, protegiendo en su casa al escritor que denunció el Gulag, el inmenso aparato de represión soviético, le supuso la persecución y el destierro de Rusia por el régimen totalitario comunista).
https://www.telegraph.co.uk/culture/music/3558565/Alexander-Solzhenitsyn-musics-rebellion.html


4 Música contra el muro.

Desde Sabina o Calamaro a Pink Floyd o David Hasselhoff, muchos músicos han cantado contra el telón de acero

5. Artículo de FM en La opinión. "Rostropóvich sigue tocando a Bach ante el señor Iglesias"

viernes, 15 de noviembre de 2019

Rostropóvich sigue tocando a Bach ante el señor Iglesias. Diario político y literario de FM. Ágora digital Noviembre 2019



ROSTROPÓVIC SIGUE TOCANDO A BACH ANTE EL SEÑOR IGLESIAS

Artículo publicado en La Opinión de Murcia. 16 de noviembre 2019
https://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2019/11/16/rostropovic-sigue-tocando-bach-senor/1068673.html

"A pesar de las barbaridades que se hicieron en nombre del comunismo en la URSS, la caída del Muro fue una mala noticia para todo el mundo, porque quitó el miedo a buena parte de las clases política y económicamente dominantes". Estas declaraciones de Pablo Iglesias, se han vuelto a recordar al coincidir en el poco espacio de una semana la conmemoración del trigésimo aniversario de la Caída del Muro y el anuncio del preacuerdo entre Sánchez e Iglesias para un futuro gobierno de España.

De las declaraciones del futurible vicepresidente lo que más me resulta inquietante es la expresión “para todo el mundo”. Una mente totalitaria, como la de Torra o la de Iglesias, tiende a hablar en nombre de todos los catalanes, de todos los comunistas, o de todos los obreros y, en el súmum, de todo el mundo.
 
El músico Rostrópovic puede seguir tocando a Bach delante de los ladrillos y espinos del muro, un muro que secuestraba a todo un país de millones de habitantes, como era la antigua Alemania democrática (¡vaya manipulación del lenguaje: democrática!).


Para Pablo Iglesias, y no sé si para muchos de sus votantes, el muro debía seguir estando en pie.


El señor Gorbachov simbolizó, para mi generación, el espíritu reformista en la URSS, que supuso abrir un nuevo tiempo en Europa y en el mundo: el final de la guerra fría, la superación de la no-política de los bloques y la caída de la venda que impedía denunciar, desde la izquierda, el totalitarismo procedente del bloque comunista. Gracias a ello, se puso en evidencia una nueva esperanza para la reivindicación global de los derechos humanos, también en los países de la órbita soviética o china.  Pronto en España, en los 90 (recuérdenlo algunos) Julio Anguita, en el PCE e IU, puso la carta de los derechos humanos en la base de su programa progresista y de izquierdas.

Cómo hemos retrocedido y renunciado al progreso y la izquierda, eso es otra historia.

FULGENCIO MARTINEZ

 Profesor de Filosofía y autor de "La escritura plural" /Ars Poetica, Oviedo, 2019)


Ágora digital noviembre 2019

lunes, 28 de octubre de 2019

PARA QUIEN LE PUEDA SERVIR. NOTAS DE LECTURA DE LA NOVELA DE VENANCIO IGLESIAS MARTÍN "LA CIUDAD DE LOS MIS OJOS". Por Fulgencio Martínez. agora digital octubre 2019





PARA QUIEN LE PUEDA SERVIR. NOTAS DE LECTURA DE LA NOVELA DE VENANCIO IGLESIAS MARTÍN LA CIUDAD DE LOS MIL OJOS


La ciudad de los mil ojos
Venancio Iglesias Martín
Prólogo: José Antonio Montesinos
Editorial: Lobo sapiens


CEZANNE


Decía Cezanne: Monet no es un pintor, es un ojo. ¡Pero qué ojo! Donde ojo es metonimia de la mirada, o sea, de la pintura. Monet es la pintura. Así, Venancio Iglesias Martín no es un escritor, es la literatura, y este libro no es un libro, es un ojo, mil ojos, es la historia de la literatura, la historia de la filosofía, la vida misma puesta al tablero y ante el espejo del arte, un arte literario de suma y crítica inteligente, como exigía el canon.

Dice Venancio Iglesias Martín, el autor de la novela: hacer una historia de la mirada sería comprender el horizonte de la cultura desde la que los ojos ven. Esa historia le parece el primer paso para aproximarnos a la lectura de una obra de arte, especialmente cuando esa obra ha sido creada desde o al contacto con otra cultura.


El libro está escrito desde dentro de dos culturas, la española y la árabe de Marruecos; y no intenta disfrazar las contradicciones que pueda haber entre ambas; no es ésta una novelita post-canon, de exaltación del multiculturalismo. Su condición anfibia en lo cultural es el hilo que deja asomar una grieta en la mentalidad del narrador, un profesor español de Literatura, quien constantemente reflexiona sobre el sentido de la vida; de su propia existencia, de su misma profesión pedagógica, de casi todo.


NENÚFARES

El impresionista Monet siguió pintando nenúfares  ciego. Ninfeas que cultiva en su jardín de Giverny. Realizó 250 cuadros de nenúfares a lo largo de toda su vida. Para ser un tema pictórico, ya está bien.

Es emocionante esa fidelidad. Monet es la pintura. El impresionismo no busca tanto captar lo fugaz como el arquetipo.

Lo mismo la literatura. El lado mítico lo han buscado los Grandes de la literatura a través de un detalle a veces pequeño y desapercibido. Un nenúfar. Una piedra basta que pulir. Leopoldo Bloom en su rutina diaria por Dublín, Fermín del Pas en la Vetusta de Clarín, Tomás en Alhucemas. Tomás, el protagonista casi anónimo de La ciudad de los mil ojos.

Las novelas contemporáneas, Berlin Alexander Platz, La muerte de Virgilio, todas recrean a aquel personaje homérico. Odiseo.

¿Por qué? Quizá sea el momento en que Ulises responde al ciclope: Soy Nadie.
Arquetipo del alma moderna, ¿qué es nadie?

"¿Y qué quieres decir cuando dices me llamo Tomás?"

Nada, una nada que se cuestiona. el ser para el cual la nada es cuestión del ser.
Heidegger, tan cerca del decir poético, del caminantenohaycamino.

El Narrador de este libro es mítico, porque, también como Homero, apuesta por el ser, la luz, por la mirada.
Prefería vivir un segundo en la luz, que una eternidad bajo el no haber nacido.
Homero supera el pesimismo de los poetas líricos griegos.  La aventura, el espacio, la repetición siempre novedosa, el eterno retorno, la literatura como eterna variación del arquetipo, o aproximación al mismo.

HEIDEGGER Y MACHADO, ZENÓN Y TÚ
La cuestión de la nada. El poner en claro la nada, o sea, la vida. Hallar sentido a la vida, pero aun a la muerte.  Caminantenohaycamino. A cierta altura de la vida uno entiende y no resuelve la aporía de Zenón, o tiene que admitir que la vida la resuelva por uno: Aquiles  convertido en Tortuga, al final anulado por su propio devenir.
Flechado cada uno de nosotros en nuestro talón de Aquiles.

Solo nos queda un optimismo que estaba en nuestros genes: evitar la depresión cognitiva a toda costa, huir del deprimido cognitivo. Eso, nunca. 
En fin, la novela, como la vida misma, desde la grieta que nos invita a explorar, nos da una pequeña razón de vida, nos dice del amor a la palabra, del valor de la paideia. Para quien le pueda servir.

Como dice el autor, y con esto me quedo: hay que mirar siempre a los matices del gris. “Amor intelectualis” hacia la complejidad del mundo y de cada ser humano, y, junto a eso, un imperativo de lucidez y de honestidad, “La ilustración, pijo”. 

 FULGENCIO MARTÍNEZ

(El autor de estas notas copresentó el libro comentado, junto con MaríaTeresa Bernal, Marisa López Soria, José Antonio Montesinos y el propio autor, Venancio Iglesias Martín, en el casino de Murcia, el 22 de mayo de 2019. Agradecimientos a Isidoro, por favorecer el encuentro, y a Maria Jesús y a Venancio, por su presencia y figura).