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viernes, 15 de enero de 2016

Nuestro patriotismo y la marcha de Cádiz. Texto de Antonio Machado (1908)

 

Sabemos que la patria es algo que se hace constantemente y se conserva sólo por la cultura y el trabajo.

        Antonio Machado

 

«Nuestro patriotismo y la marcha de Cádiz»


Los últimos años de vida española han cambiado profundamente nuestra psicología. Acabamos de cosechar muy amargos frutos; y el recuerdo del reciente desastre nacional, surge en nuestro espíritu como una nube negra que nos vela el épico sol de otros días.

Tras un largo período de profunda inconsciencia, en que no faltaron lauros para los viejos héroes, ni patrióticas charangas, ni cantos de cuartel, perdimos —como todos sabéis— los preciosos restos de nuestro imperio colonial. Fue éste un golpe previsto por una minoría inteligente y que sorprendió a los más. Imaginaos al pueblo español como a un hombre que, inesperadamente, recibiera un fuerte garrotazo en la cabeza, cayera a tierra sin sentido y, al recobrarlo, le levantara preguntando: ¿Dónde estoy?

Comenzamos a despertar y a mirar en torno nuestro. Acaso, el golpe recibido nos pondrá en contacto con nuestra conciencia.

Por lo pronto, nuestro patriotismo ha cambiado de rumbo y de cauce. Sabemos ya que no se puede vivir ni del esfuerzo, ni de la virtud, ni de la fortuna de nuestros abuelos; que la misma vida parasitaria no puede nutrirse de cosa tan inconsciente como el recuerdo; que las más remotas posibilidades del porvenir distan menos de nosotros que las realidades muertas en nuestras manos. 

Luchamos por libertarnos del culto supersticioso del pasado.
¿Nos sirvió, acaso, el heroísmo de Castro y Palafox, defensores de Gerona y Zaragoza, para salvar nuestro prestigio en jornadas recientes que no quiero recordar? ¿Vendría en nuestra ayuda la tizona de Rodrigo, si tuviéramos que luchar otra vez con la morisma? No creemos ya en los milagros de la leyenda heroica.

Somos los hijos de una tierra pobre e ignorante, de una tierra donde todo está por hacer. He aquí lo que sabemos.
Y preferimos esta triste verdad a las estrofas fanfarronas de aquel poeta, que encarándose con España, le decía, entre otras cosas:
… porque indómitos y fieros,
saben hacer sus vasallos
frenos para sus caballos
de los cetros extranjeros.

Sabemos que esto no es verdad. Y cuando en versos del mismo poeta leemos:
… que no puede esclavo ser
pueblo que sabe morir…

Sonreímos amargamente pensando que, si nuestro pueblo no sabe otra cosa, será siempre esclavo; porque la libertad se basa en la virtud contraria; en saber vivir, precisamente en lo que pretenden ignorar esos vasallos indómitos y fieros.

Sabemos que la patria no es una finca heredada de nuestros abuelos; buena no más para ser defendida a la hora de la invasión extranjera. Sabemos que la patria es algo que se hace constantemente y se conserva sólo por la cultura y el trabajo. El pueblo que la descuida o la abandona, la pierde, aunque sepa morir. 

Sabemos que no es patria el suelo que se pisa, sino el suelo que se labra: que no basta vivir sobre él, sino para él; que allí donde no existe huella del esfuerzo humano, no hay patria, ni siquiera región, sino una tierra estéril, que tanto puede ser nuestra como de los buitres o de las águilas que sobre ella se ciernen. ¿Llamaréis patria a los calcáreos montes, hoy desnudos, y antaño cubiertos de espesos bosques, que rodean esta vieja y noble ciudad? Eso es un pedazo de planeta por donde los hombres han pasado, no para hacer patria, sino para deshacerla. No sois patriotas pensando que algunos sabréis morir por defender estos pelados cascotes; lo seréis acudiendo con el árbol o con la semilla, con la reja del arado o con el pico del minero a esos parajes sombríos y desolados, donde la patria está por hacer.

Hoy que removemos las nobles cenizas de los héroes de 1808, rindámosles el homenaje serio y respetuoso que merecen. Ellos conservaron, a costa de su sangre, la tierra que hoy debemos labrar. No insultemos su memoria con vanidosas fanfarronadas, ni hagamos resurgir aquella profunda inconsciencia que, al son de la marcha de Cádiz nos llevó a perder nuestras colonias. Convencidos de que sabemos morir —que ya es saber— procuremos ahora aprender a vivir, si hemos de conservar lo poco que aún tenemos”
ANTONIO MACHADO
2-5-1908

jueves, 14 de enero de 2016

Oración por Antonio Machado. Fulgencio Martínez





ORACIÓN POR ANTONIO MACHADO  

     Se fue con su canción 
 al umbral de un reino silencioso.
 Nos dejó a su espalda el trabajo 
 de encender cada día el hogar 
 con rabia al mañana vacío.
 Enseñó lo que pueden hacer
 juntas la rabia y la idea,
 supo hacer del llanto belleza.
 Luchó el maestro por una España
 clara, donde el cielo fuera amigo.
 Por sacarle a su tierra la espina
 que durante siglos le dejaron 
 clavada; no renunció Antonio
 a soñar un futuro mejor. 

 Hoy que enmudecen su estatua 
 los hielos del imperio, he querido, 
 humildemente, leer junto a ti 
 los versos de Antonio Machado
 para infundirte ánimo y fe 
 en estos tiempos difíciles. 

 Si alguna vez la poesía 
 llevó un aliento de esperanza a alguien,
 si a una sola mano ayudó a levantarse,
 suplico hoy más que nunca, al dios
 de los poetas, que sea generosa 
 contigo, joven amiga.  

FULGENCIO MARTÍNEZ (del libro El año de la lentitud, en Madrid, por Huerga y Fierro editores, en Marzo de 2013).

lunes, 11 de enero de 2016

Elegía española, por Fulgencio Martínez. Diario político y literario de FM- Publicado en La crónica del pajarito 12-1-2016




ELEGÍA ESPAÑOLA

Hoy es la misa, ayer el entierro. Hoy, 11 de enero, la fiscalía y el aparato jurídico del Estado de España nos ha iluminado el camino: "Hacienda somos todos" era solo un eslogan publicitario, ni siquiera se tenga el rubor de haber inducido a una estafa cívica con una publicidad engañosa. No tienen sentido jurídico, vaya, la solidaridad ni la obligación jurídica, para todos los españoles, de contribuir al bien común. Aquellos imbéciles que lo hagan y sean honestos, allá ellos. Los que defraudan y además se aprovechan de los recursos de todos, esos no inflingen ningún mal al estatus jurídico de mi país. Vaya, vaya, aquí sí que hay trampa, y no en un humilde casino de mafiosos. 
Yo, pobre ingenuo, creí que vivía en un Estado, y ahora me veo como simple parroquiano de un garito, por cierto un parroquiano inexperto,y de paso, y que no sabe los trucos ni tiene apellidos como Botín o Borbón y Grecia.
La ingeniosa salida de tono de la abogacía del Estado, legal como una artimaña de tahúr, puede que favorezca a la Infanta doña Cristina, de la que dice una jurista que no ha perjudicado a Hacienda en el caso (si es que se prueba) de haber defraudado al fisco. La gracia está es que se cura en salud la defensa de la Infanta, y por el mismo precio se carga el estado de derecho. Si ya no se trata de juzgar algo que de antemano se considera inofensivo, no lesivo para el Estado (ni para el resto de los españoles que sí hemos cumplido con Hacienda), pues ¡apága y vámonos! Chicos,  a jugar.

Y eso se suma a lo de ayer, es decir, lo del agravio público y notorio a la soberanía del pueblo español, expresada en la Constitución de 1978 (la única que ha sido refrendada por el pueblo en toda la historia de este país). Un representante de la legalidad del Estado en una autonomía, el reciente taimado y nada honorable Presidente de Cataluña, se permite la licencia poética de elevarse por encima de la soberanía nacional y lanzar un grito de invasión y golpe de mano al Estado que somos todos.

Y yo sigo sin entender nada. La reacción facciosa tiene falanges dentro y fuera del Estado, en la estructura del poder y en los márgenes "anticapitalistas" y  pseudoprogres. Mientras los demócratas, y más si son de izquierdas, ¿dónde están? ¿Dónde se esconden para no defender la igualdad de todos y la democracia del soberano pueblo de España?

Fulgencio Martínez

Publicado en La Crónica del Pajarito (12-1-2016).http://www.lacronicadelpajarito.es/blog/fulgenciom/2016/01/elegia-espanola

PRO REYES MAGOS. reedición del artículo de F. Martínez publicado en LA CRÓNICA DEL PAJARITO

 
http://www.lacronicadelpajarito.es/domingo/un-espanol-aqui-a-un-espanol-alli



La poesía no tiene apenas presencia en la Navidad. Es un síntoma de nuestro tiempo la mercantilización y el desarraigo antipoético de las fiestas cristianas en general. Habrá que esperar a la hoja de enero para que asome una fecha con sabor a alquimia lírica: la noche de los Reyes Magos, que tiene aún el prestigio de la poesía a su favor. Aunque ya nadie dude de que los Reyes Magos existen (era más poético antes, cuando dudábamos y a la mañana se cumplía el milagro), sigue teniendo lirismo el hecho de que esos personajes reales lleguen en la noche oscura, con invisible presencia, a colmar los sueños de niños y mayores. La leyenda dice que proceden de Oriente; por tanto, extranjeros en Occidente, y a pique de ser detenidos en las fronteras y devueltos a su lugar de origen en caliente (lo que suena a eufemismo y quiere decir: con una manta de palos).

Los Reyes Magos seguían una estrella y siempre encontraban el hogar más pobre donde alojarse por unas horas. Allí dejaban una prueba de su gratitud en forma de pequeña ofrenda cuyo valor se estimaba en lo simbólico por ser parte de la ofrenda destinada a un rey. De modo que, fácilmente, en nuestro imaginario inconsciente, todos los niños nos sentíamos reyes de facto, reyes por un día, cuando madrugábamos para descubrir los regalos.

Otras modas del norte, sin duda más democráticas, han venido a ocupar su sitio. Pero ningún Santa Claus de la fría Laponia, ni ningún Papa Noël con gorro de ídem, aunque se encarame sobre las curvas de una top model y desfile en paños menores, pueden (¡ni de lejos!) traernos oro, incienso y mirra. Tampoco esos advenedizos de Magos logran hacernos sentir reyes por un día; reyes no de cualquier reino mundano, sino de la Creación universal. Y es en esto donde la poesía y sus Majestades se funden. Reflexionad sobre ello. Meditemos vosotros y yo, que me parece que tampoco creemos ya en el prestigio de la poesía.
Fulgencio Martínez profesor de Filosofía y poeta (un día)



Publicado en ELPAJARITO.ES, 30-12-2014
http://elpajarito.es/opinion/368-agora/10932-felicitando-las-pascuas-pro-reyes-magos.html

sábado, 9 de enero de 2016

Un español de aquí, a un español de allí. Diario político y literario de FM. artículo publicado en LA CRONICA DEL PAJARITO 9-1-2016

UN ESPAÑOL DE AQUÍ, A UN ESPAÑOL DE ALLÍ

Artículo publicado en LA CRÓNICA DEL PAJARITO (DOMINGO) 9-1-2016

http://www.lacronicadelpajarito.es/domingo/un-espanol-aqui-a-un-espanol-alli

“En España ha habido siempre un Gobierno malo y una opinión descontenta, que aspiraba vehementemente a otro peor. Cuando fracasen las cabezas pediremos que gobiernen las botas” 
                          (Antonio Machado, enero 1915).  

Un español en el extranjero me pregunta por mi opinión sobre los resultados de las elecciones en España. En estos días, es cierto que se habla de la dificultad de formar un gobierno estable por parte de los dos principales partidos. Pero, tarde o temprano, se llegará -creo yo- a una solución de compromiso, que será un parche efímero. Porque el mal de España viene de lejos y se barrunta largo y de difícil pronóstico, al menos en un futuro inmediato, si no se toman decisiones, que no se tomarán, y si no surge una respuesta despierta por parte de los españoles, que no parece que vaya a suceder de inmediato, pues los medios de formación de opinión se encuentran divididos en dos bandos iguales y herméticos: los que apoyan al PP y los que en contra del PP aprovechan cualquier tema para destruir el Estado y la ley. 

El enfermo tiene mala pinta, en mi opinión, querido amigo. Mira, ahora y me temo que en el futuro más de lo mismo y peor, ahora es más fácil que tú, graduado universitario, encuentres trabajo de profesor en un país extranjero que en otra Comunidad que no sea aquella en la que resides. Por ejemplo, universitario que estás acabando la carrera o haciendo el Máster de Formación del profesorado, si vives en Murcia, no pienses en optar a ser profesor en Elche, localidad próxima a Murcia: porque ahí te pondrán la boina del valenciano, y tú no la usas, claro. Lo mismo si aspiras a trabajar de profesor o funcionario en Galicia, Navarra, País Vasco, Islas Baleares, etc, cada pedacito de España, casi, tiene su boina propia y particular. Tú no eres igual que otro español que lleve boina regionalista y nacionalista. 

¿Por qué este pedigrí de la boina está tan arraigado?, me pregunto. Y ¿por qué, tú, que has tenido acceso a una formación universitaria, internacional, moderna, a la que no tuvieron acceso mis padres, te dejarías manipular y vestir el cerebro con un bonete de ignorante o boina resudada de independentista y reclamador de privilegios? Pero, así están las cosas, amigo. Uno de los partidos ascendentes exige a la juventud la docilidad de boina y bonete ignorante. Lo terrible es que falta reflexión, falta valentía intelectual para denunciar a los que se proponen consagrar la desigualdad entre los españoles. Hemos asistido al espectáculo de una masa opinante enloquecida, acomplejada, ante aquellos que se presentan como antiestado, vendiendo la burra de sus transgresiones -que no son sino regresiones. Posiblemente, los derechos básicos de la igualdad ante la ley son tan defendibles como los llamados derechos sociales, con la preeminencia de los primeros pues sin ellos no cabe más que ahondar en el futuro la brecha de la desigualdad entre los ciudadanos españoles. 

Ayer, viendo como una televisión bromeaba con la palabra español, cuando un partido político coreaba "yo soy español", me preguntaba si pasaría lo mismo en cualquier otro país de civilización, es decir, si en otra parte es vergüenza y deshonor sentirse del país cuya ley le protege a uno en sus derechos. Sería el caso de poner en valor, ya, el derecho a la ciudadanía española, y quizá no deban tenerlo aquellos que lo vilipendien.  

Fulgencio Martínez 
Profesor de Filosofía y escritor

viernes, 8 de enero de 2016

Vladimir Holan, "Abismo de abismo": Mientras haya un testigo. Artículo sobre la poesía de VLADIMIR HOLAN. Por Fulgencio Martínez. Publicado en Fractal.



Artículo de F. Martínez publicado en la revista mexicana Fractal.http://www.mxfractal.org/F44Martinez.htm
                                                        
FULGENCIO MARTÍNEZ

Mientras haya un testigo

A Carlos Iglesias, mi puente hacia Holan

 


Abismo de abismo es el libro póstumo de Vladimir Holan, publicado después de la muerte del poeta el 31 de marzo de 1980. El volumen recoge los últimos poemas de Holan entre los años 1972 y 1977, pertenecientes a Penúltimo y Adiós. A partir de ese fatídico año de 1977, en que muere su única hija Katerina, discapacitada, Holan no volvería a escribir más.

Los lectores españoles contamos con una espléndida traducción, gracias a la poeta Clara Janés, de un conjunto amplio de poemas de Abismo de Abismo. (Ediciones Bassarai).

Holan, del que celebramos el centenario, nació en Praga el 16 de septiembre de 1905, en vigor aún el imperio austro-húngaro, pero a diferencia de otros escritores mayores de Praga, como Rilke o Kafka, no eligió para expresarse el alemán sino su lengua madre, el checo. Las palabras castellanas de Clara Janés tienen tal calidad rítmica y emotiva que consiguen, en su pureza, conmovernos cual si Holan mismo nos hablara a cada lector a través de un médium.

El poeta comparó la poesía con el lenguaje de los sordomudos -hoy diga usted la lengua de los sordomudos, como éstos prefieren que se defina su modo de comunicación, en pie de dignidad con las otras lenguas fonéticas-. Un poema de Holan traducido a otro idioma puede comunicar su "tensión interna",1 su atmósfera y, sobre todo, "un interés individual" para cada lector que lo lee, si el traductor-lector logra, en su versión-recitación, una vía de contacto con el lector-escucha, creando "un espacio común para la princesa poesía".

En definitiva, se trata -en cualquier lectura de un poeta, sea en su idioma original o traducido- de oír la voz humana, la manifestación profunda del ser; es por esto que la poesía respira, más allá de los sonidos concretos, el silencio original, abismo de donde surge todo discurso, y el silencio que se hace presente, paradójicamente, en cada palabra que lo rompe: el silencio de lo que se calla y sugiere en el poema un sentido pleno.2 La poesía: abismo de abismo.

Pero sin olvidar que la poesía es sobre todo, para Holan, liberación. "La poesía debe liberar".3 Entendemos esta expresión en un sentido próximo al efecto que la "Poética" de Aristóteles llamaba catarsis. No existe verdadera poesía sin comunicación profunda de simpatía y encuentro liberador de emociones entre el poeta y el lector. Si bien -como nos recuerda el propio Holan- en poesía "toda concreción está envuelta en niebla",4 el poeta y el lector comparten la misma tentativa y el mismo peligro, "como anillos de una cadena". Poeta y lector son imanes atraídos hacia arriba, como en el diálogo "Ión" de Platón. El poeta, saliendo de los puertos conocidos -la métrica y todo "arte" de poetizar-,5 como "marinero sin brújula" se aventura a la música de la expresión, "a la semántica interna a la palabra", en busca de un faro en la niebla. Y, por otra parte, el lector dispuesto a mirar detrás de la cortina, a explorar fuera de lo habituado. La poesía es el verdadero ethos de ambos: la patria original, nunca perdida ni encontrada del todo.

Los poemas de Abismo de abismo suponen una indudable dificultad de compresión para el lector, teniendo en cuenta su doble condición de ser textos traducidos de un poeta supuestamente difícil. He intentado referirme a la poética de Holan, recogida en textos como "La armonía atonal" o "La voz humana", para prevenirle en vano. Creo que habrá pocos lectores que no sean capaces de emocionarse con poemas, o a veces con un destello en un poema, de este libro.

Personalmente, me ocurre que pocos poetas me han golpeado tanto con poemas que son tan parcos en imágenes y palabras. Qué es eso profundo que arranca Holan al silencio, o a nosotros, como si su verso lo frotase piedra con piedra, piel con piel, muro por muro, sobre cada lector. " Hasta a lo que no tiene permiso,/debemos dejarle que entre, e incluso darle la bienvenida./ También las palabras lo hacen,/ para que el hombre mudo no esté solo..."

Los hombres viven, pero no se sienten ser. Los hombres son, pero no saben quién les impide ser. El poeta, a lo sumo, sólo puede ser testigo del aullido de los lobos. Si lo escucháramos, podría decirnos por qué sentimos miedo cuando nos rozan las hojas de los árboles en la alameda, y podría decirnos "por qué se rió Hölderlin/ cuando le sacudían ciruelas en la cabeza". Hölderlin, loco, recogido en casa de un zapatero durante casi el mismo número de años que Holan vivió enclaustrado voluntariamente en su domicilio, desde 1946 hasta su muerte; primero en su casa de la isla de Kampa, en el centro de Praga, luego en Mala Strana, desde 1969, en una vivienda de la periferia, con una amplia y luminosa terraza sobre el puente Carlos, a la que el poeta, según cuentan, no se asomaba jamás. ¿Quién era ese eremita?: no un misántropo hipocondríaco, ni un san Antonio de Flaubert, ni un cristiano de las catacumbas, ni muchos menos la imagen del opositor o desobediente civil al régimen comunista. Era un hombre doliente, motivado por una exigencia interior, y que no dejaría, en su autoapartheid, de prestar oídos a los problemas del mundo y de darnos testimonio. "A alguien tal vez le va bien,/por ejemplo a las arañas/ de los orfelinatos ."( "Nos falta distancia".)

Nos falta distancia, como ante la muerte, demasiado cercana para ser visible, para responder a las dos preguntas que nos hacíamos: quién era Holan, por qué nos golpea de ese modo su poesía , una poesía que, como en Abismo de Abismo, mantiene una pureza de diamante, un simbolismo hermético, en la estela del más críptico Mallarmé en Igitur ( reconocimiento y homenaje de Holan expreso en el primer poema de Abismo de abismo), todo eso, y a la vez un estremecimiento humano, una poesía hecha de imágenes cotidianas, donde está presente la verdad de una existencia y la vida sin patetismo de la gente humilde que no aspira a la felicidad, sino a la esperanza.

"Cuando aúllan los lobos y te preguntas/ por qué has vivido y si todavía estás en el mundo....". "Oblígate a ti mismo, ya muerto,/ a escuchar como un testigo/ el aullido de los lobos".

Mientras haya un testigo, nos quedará la esperanza. 
 
Notas
1 Las expresiones entrecomilladas en este párrafo, proceden de "La voz humana", texto teórico escrito por Holan en 1964. ( Revista Poesía , num. 12, Milan, 1988).
2 Escribió Heidegger que "El ser es lo más dicho y al mismo tiempo el callar", y que el animal no habla porque no le es dado el callar (Martín Heidegger, Conceptos fundamentales).
3 Ibid.
4 Referencias, en este contexto, a otro texto teórico del autor, fundamental para comprender la intención de su poesía: "Armonía atonal", escrito en 1963. (Revista Poesía, num. 12, Milán 1988).
5 "Lo que es sólo poético mata a la poesía". Último verso del poema "Y de nuevo" (V.Holan , Dolor, trad. Clara Janés, Ediciones Hiperión).


Fulgencio Martínez, “Mientras haya un testigo”, Fractal nº 44, enero-marzo, 2007, año XI, volumen XII, pp. 145-148.

lunes, 4 de enero de 2016

ANTOLOGÍA ACTUAL DE POESÍA ESPAÑOLA. F. Martínez/Luis Alberto de Cuenca/Agustín Calvo Galán



ANTOLOGÍA ACTUAL DE POESÍA ESPAÑOLA,
DISPONIBLE EN CALAMEO


http://es.calameo.com/read/002827296b1fba15675f9

http://www.calameo.com/books/002827296b1fba15675f9
Fulgencio Martínez/ Luis Alberto de Cuenca/ Agustín Calvo Galán
Una antología que recoge más de treinta poetas actuales en castellano, euskera, gallego, catalán y sefardí.