viernes, 24 de mayo de 2013

POEMAS DE JUAN VICENTE PIQUERAS/La escritura plural. Antología actual de poesía española/ 1/8. Revista Ágora



                 Cinco poemas 
                 de Juan Vicente Piqueras

ANTOLOGÍA ACTUAL DE POESÍA ESPAÑOLA/ 8.  
Ágora-Papeles de Arte Gramático



VÍSPERA DE QUEDARSE


Todo está preparado: la maleta,
las camisas, los mapas, la fatua esperanza.

Me estoy quitando el polvo de los párpados.
Me he puesto en la solapa
la rosa de los vientos.

Todo está a punto: el mar, el aire, el atlas.

Sólo me falta el cuándo,
el adónde, un cuaderno de bitácora,
cartas de marear, vientos propicios,
valor y alguien que sepa
quererme como no me quiero yo.

El barco que no existe, la mirada,
los peligros, las manos del asombro,
el hilo umbilical del horizonte
que subraya estos versos suspensivos…

Todo
está preparado: en serio, en vano.

                             (de La latitud de los caballos, 1999)





ADVERBIOS DE LUGAR


Aquí es donde estoy yo. Esté donde esté
yo siempre estoy aquí donde me ves.
Esta casa, estas caras, estas cosas
cansan, porque aquí cansa.
Aquí hace sed de irse, sed de allí.
Pero allí es el lugar donde jamás podré estar,
donde yo soy imposible. Vaya adónde vaya,
allá donde yo llegue será aquí
y estaré ya esperándome a mí mismo
con un ramo de rosas iguales en la mano.

Ahí es tu aquí.
Ahí parece un grito porque es donde te duele.
Yo quiero estar ahí, donde estás tú,
tú aquí o, mejor, los dos allí, remotos, juntos
porque lo vivo es lo junto.
Ahí hay el amor que no hay aquí.
Esas cosas tocadas por tus manos,
eso que piensas, dices, callas, sueñas,
esos lugares donde estás sin mí,
eso deseo, eso necesito.
Y ser tu ahí, tu aliento intercalado.

Allí es la salvación, el espejismo
nacido de la sed de estar aquí.
Allí sí que seríamos felices,
donde tu aquí y mi ahí estarían juntos,
comerían perdices que no existen.
Allí es la lluvia aquella
que cae sobre este páramo sediento.
Allí es Jauja, el Dorado. No hay palabras
que puedan dar idea de aquel sitio.
Las palabras son éstas, nunca aquéllas.

Yo estoy aquí y tú ahí y allá nosotros cuándo.
Esto es piedra. Eso es seda. Aquello es mar.

Aquí, hogar imposible, íntima ausencia,
odiado domicilio, cárcel del cada día.

Ahí, calor del tú, tu vida mía,
tesoro de tu isla, aire de amor.

Allí, donde no estamos, llueve sobre la vida
que nunca será nuestra y nos aguarda.


                                                                         (de Adverbios de lugar, 2004)



PALMERAS

Nacemos de la sed. Somos palmeras
que van creciendo a fuerza de perder
sus ramas. Y sus troncos son heridas,
cicatrices que el viento y la luz cierran,
cuando el tiempo, el que hace y el que pasa,
ocupa el corazón y lo hace nido
de pérdidas, erige
en él su templo, su áspera columna.

Por eso las palmeras son alegres
como los que han sabido sufrir en soledad
y se mecen al aire, barren nubes
y entregan en sus copas
salomas a la luz, fuentes de fuego,
abanicos a dios, adiós a todo.
Tiemblan como testigos de un milagro
que sólo ellas conocen.

Somos como la sed de las palmeras,
y cada herida abierta hacia la luz
nos va haciendo más altos, más alegres.
Nuestros troncos son pérdidas. Es trono
nuestro dolor. Es malo
sufrir pero es preciso haber sufrido
para sentir, como un nido en la sangre,
el asombro de los supervivientes
al aire agradecidos y estallar
de alta alegría en medio del desierto.

                                                                 (de Palmeras, 2007)




MUSEO DE LA ACRÓPOLIS


Una mano de mármol, pero sólo los dedos, 
sobre un hombro de mármol sin cabeza.

Un brazo erosionado que nadie tiende a nadie.

Un caballo sin patas.
Un jinete que es sólo sus muslos.

Dionisos a pedazos, recompuesto.

Un toro sin cuernos que está siendo devorado
por un león que no está,
sólo sus garras.

Admiramos lo desaparecido.
Tal vez nuestra cultura nace de estas ausencias,
de lo vacío, de lo que no hay.

También nosotros somos lo que queda
de nosotros,
lo que nos falta, el hueco que nos cuida.

                                                        (de Atenas, 2013)



NOMBRES BORRADOS


La mente no es un lápiz para tomar apuntes,
             es una goma de borrar.
                                Marko Vesovič


Mi padre fue perdiendo poco a poco el lenguaje. 
Y empezó por los nombres. Lo primero
que olvidó su cerebro no fueron los adverbios
ni los pronombres no los adjetivos,
como uno estaría tentado de creer,
ni las motas de polvo de las preposiciones,
sino los sustantivos.

La manzana dejó de ser manzana,
el vaso pasó a ser eso,
y quienes se acercaban dejaban de llamarse.

La muerte comenzó su labor minuciosa 
robándole los nombres,
borrándolos, poniendo 
en su lugar un esto o un aquello,
un dame, un balbuceo, un gesto de la mano.

Lo último que se pierde son los verbos,
los verbos que se mueven en la sangre
como peces hasta que acaba el mundo,
hasta que ya no puede el cuerpo con su alma.

Los adjetivos son afectuosos,
visten de amor lo que miran
y por eso perviven.

Pero los nombres se esfuman.
Y la sustancia de los sustantivos
es agua de borrajas, niebla, torres de humo.

La manzana deja de ser manzana.
La palabra dolor ,
quién nos lo hubiera dicho. 
no significa nada.

                                                      (inédito, 2012)



 http://www.poemas-del-alma.com/blog/wp-content/uploads/2012/11/Juan-Vicente-Piqueras.jpg


Juan Vicente Piqueras nació el 17 de diciembre de 1960 en Los Duques de Requena (Valencia). Ha vivido en Francia, Italia, Grecia y actualmente en Argelia, dedicado a la poesía y a la difusión de la lengua y la cultura españolas. Premio de Poesía Antonio Machado en Baeza, con el libro La latitud de los caballos (1999).

Ha publicado, últimamente, el libro Atenas (Premio Loewe 2012, de Poesía).

                     BIBLIOGRAFÍA 
POESÍA:
Tentativas de un héroe derrotado - Cuadernos Hispanoamericanos (Madrid, 1985).

Castillos de Aquitania – edizioni Stelle di Sassuolo (Modena, 1987)

La palabra cuando (premio José Hierro de poesía 1991) – ed. U.P. San Sebastián de los Reyes (Madrid, 1992; 2ª edición,2001)

La latitud de los caballos (premio Antonio Machado en Baeza) – ed. Hiperión (Madrid, 1999).

Mele di mare – ed. Le Lettere (Firenze, 2003)

La edad del agua – ed. Las 4 estaciones (Lucena, 2004)

Adverbios de lugar (accésit del Premio Ciudad de Melilla 2003) – ed. Visor (Madrid, 2004)

Palme – ed. Empiría (Roma, 2005)

Aldea (premio Valencia de poesía, premio de la Crítica Valenciana, y premio del Festival Internacional de Medellín) - ed. Hiperión (Madrid, 2006)

Palmerased. Puerta del Mar (Málaga, 2007)

La hora de irse (premio Jaén de poesía 2010)– ed. Hiperión (Madrid, 2010)

Braci – ed. Empiría (Roma, 2010)

Yo que tú – ed. Difusión (Barcelona 2012)

Atenas (premio Loewe de poesía 2012) –ed. Visor (Madrid, 2013)


Traducciones:
Poesía Completa de Tonino Guerra –U.P. San Sebastián de los Reyes (2002, 2ª edición 2011).

Una calle para mi nombre (antología del poeta de Sarajevo Izet Sarajlic) – ed. 4 estaciones (Lucena, 2003).

Cosecha de ángeles (antología de la poeta rumana Ana Blandiana) - ed. Cosmopoética (Córdoba 2007).

El hambre del cocinero de Kostas Vrachnos - ed. Cosmopoética (Córdoba 2008).

El huésped en el bosque de Elisa Biagini - ed. Cosmopoética (Córdoba 2010).

                  ÁGORA DIGITAL MAYO 2013


2 comentarios:

  1. Muy bueno. Poesía, lleva este nombre en tus alas y no olvides que es un hombre, cuídalo y has que su obra ilumine los instantes de ojos cegados por la realidad.

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  2. Me encanta la sencillez de la palabra que se amalgama con una sibilina expresión en sus poemas.

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