domingo, 16 de junio de 2013

Pilar Quirosa-Cheyrouze presenta "Los demás días" de Antonio García Soler. Bibliotheca Grammatica. Ágora

     La poeta almeriense Pilar Quirosa-Cheyrouze. Fuente: Blog F. Sabido

A finales de mayo 2013 se presentó en el Instituto de Estudios Almerienses el libro de poesía Los demás días, del profesor Antonio García Soler. Por imponderables, la presentadora del libro, Pilar Quirosa-Cheyrouze, no pudo estar físicamente en ese acto.
Abusando de su generosa amistad, hemos recuperado el texto de la presentación de Los demás días, con las palabras de la poeta almeriense y colaboradora de Ágora.



PRESENTACIÓN DEL LIBRO LOS DEMÁS DÍAS


Los demás días. Antonio García Soler. Instituto de Estudios Almerienses. Colección Letras. Nº 79. Serie poesía. Almería, 2013.


Antonio García Soler, natural de Antas, es profesor de Literatura y Latín. Su obra ha sido publicada en diversas revistas especializadas y en antologías como Poesía Actual Almeriense (Almería, 1992), El laberinto de Ariadna, diez años de poesía (Barcelona, 2008) y Donde no habite el olvido (Madrid, 2011).

En la década de los 90 participó activamente en los Encuentros de Poetas Almerienses en Oria y en fechas recientes, ha colaborado con la Asociación Argaria en diferentes actos culturales, como los homenajes a Julio Alfredo Egea y al poeta antuso Antonio Jesús Soler Cano y la presentación del escritor francés Michel Houellebecq.


MEMORIAL DE VIDA

La levedad de la existencia desgrana su paisaje más íntimo a través de los versos del profesor y escritor antuso Antonio García Soler, en su libro Los demás días, editado por el Instituto de Estudios Almerienses y prologado por el escritor Francisco Domene. Poemas que en su día significaron origen y testimonio, trasiego y esperanza, días que fueron, son y serán, que respiran por sí mismos, esenciales, poemas que se materializan al compás de las horas, versos que, bien se sabe, nacerán y prevalecerán con el curso del tiempo dentro de la capacidad del poeta para complementar cualquier atisbo de memoria, en esa voluntad de aceptar la curvatura y la verdad del camino.

En ello cabe y se interna la condición del ser, su lucha cotidiana, el intenso material de existencia, también, porque hay un instante en el que se recapacita y se reflexiona, cuando se sabe que la vida, desde sus inicios, iba en serio. Pese a la ironía y los juegos necesarios para anudar el proceso de catarsis. 

Como señala Francisco Domene en su prólogo: “Así, la exactitud de la palabra, su escasez voluntaria, la poda justa hacen que sentimiento e idea lleguen directos a nutrir el fruto”. 

Y aquí, en este baúl de nostalgia y transparencia cabe todo: la brevedad del amor, la inconstancia de los sentimientos, el periodo de adaptación a la vida y sus signos, las innovaciones en el intento de proseguir un camino, las pequeñas revoluciones, los cantos íntimos. 

Días que son, a veces, como huecos extraños, universo de otros días que también fueron, días teñidos de sombras e intentos de nutrir la libertad, más allá de los teoremas y las falacias. El enlace, a nivel conceptual, entre la materia viva y la materia inerte. En el juego de las contradicciones retóricas: “Ya he muerto/: verdad increída/ aún/. Y no he muerto/. Verdad del día/, mientras tanto”. La verdad de la tierra.

Círculos y aristas. El paso del tiempo y la constatación de la realidad. “No volverá/ ni un segundo/ ni un aire/ ni uno mismo/. Es lo suyo”. Barajando el silencio detrás del cristal del silencio. La salvación del verso a través de una urgencia: la comunicación, la palabra exacta, leve e íntegra, como se manifiesta a través de las páginas de este libro, donde navegan “Los demás días”, donde reconforta la vida atravesando el espejo de la realidad y, más allá de sus matices inciertos, recuperar la luz. 

Los paseos junto a la figura omnipresente del abuelo, del padre, transcurriendo la vida, “Volvíamos/ despacio/, de regar/ los limoneros”. La complicidad, la transparencia, el fulgor. La sombra de aquel árbol y la escuela blanca, de piedra, en un recorrido íntimo y vivencial. Y esa página 52, título de uno de sus poemas, que interactúa con el paso y el peso de los días: “Como reglón en blanco, añadir solo este otro silencio”. Una travesía necesaria, imantada por la propia existencia.

                                                           Pilar Quirosa-Cheyrouze
                                                             

                           
                    
                   BIBLIOTHECA GRAMMATICA. ÁGORA DIGITAL JUNIO 2013








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