sábado, 31 de enero de 2015

¿Hay una campaña contra Podemos? Diario político y literario de FM/T3/33




¿HAY UNA CAMPAÑA CONTRA PODEMOS?
La campaña contra Podemos se la están sirviendo en bandeja a la derecha Monedero y Errejón. Errejón, que de una puta vez tenía que haber devuelto una beca (sí como muchas que se dan) dada por el morro, ya que a un político se le debe exigir ser honrado y aparentar honradez. Monedero, que cobró, según reconoce, más de cuatrocientos mil euros (con lo que en España se pueden pagar cinco hipotecas de piso) por ser asesor inútil de gobiernos de Venezuela o Ecuador; da igual de quién y dónde cobre un asesor inútil, sea en España o en Kazistán. Si aquí estamos hartos de asesores en todos los puestos de la Administración, no vamos a justificar a Monedero porque haya sido asesor en Venezuela. Pobres venezolanos o ecuatorianos, qué les han hecho a Monedero para que allí sí, y aquí no sea normal algo que vulnera la mínima estética. 

Hay demasiados parados en España para perdonar que los que vengan a limpiar esto tengan mochilas llenas de suciedad. Podemos no tiene una patente de corso para la incoherencia y la levedad ética cuando se trata de mirarse a sí mismo, y, por otro lado, un derecho de propiedad exclusivo sobre el mantra contra la corrupción de los demás. En el caso de íñigo Errejón, se le excusa aduciendo que no es beca, sino contrato, y que no es por enchufe o amiguismo sino por su currículum por lo que la habría obtenido de la Universidad de Málaga. Una beca de ese estilo implica un contrato de colaboración, en efecto. Pero, más allá del formalismo y del favoritismo, habitual por cierto en las Facultades, el asunto político (subrayo) es que lejos de dar justificaciones tenía que haber cortado por lo sano, devolviendo el dinero. Su actitud perjudica a Podemos y es síntoma de lo mismo que esta formación critica en otros: no tener dirigentes con sentido de la responsabilidad pública. 

Lo de Monedero casi ya sin comentarios... Cuanto más aclara el “affaire” de sus emolumentos de asesoría y el haber cumplido la legalidad para Hacienda, más enmierda el fondo de la cuestión dejando en el limbo qué hacía de asesor y en la nómina de qué empresa estaba.  ¿Y alguien me explica qué diferencia hay entre llevarse el dinero como asesor inútil en España, en Venezuela o Ecuador?  

Por otra parte, algunas justificaciones que se han dado, vengan del propio Monedero o de sus acríticos portavoces, son más peligrosas para Podemos que la Gürtel para el PP, mutatis mutandis. Lo de que el dinero de la asesoría no era para Monedero sino para la Tuerca inicia una sospecha de que puede haber financiación paralela del partido... Algunos dirán que aún antes de nacer el cura era casto, y otros, que el fin no justifica los medios. Hay opiniones de todos los colores, como en botica.

Fulgencio Martínez
Profesor de Filosofía y escritor

Artículo publicado en LA CRÓNICA DEL PAJARITO. ES  1-2-2015
http://www.lacronicadelpajarito.es/blog/fulgenciom/2015/02/hay-una-campana-contra-podemos

viernes, 30 de enero de 2015

"Cuando me veas vencido", de Juan Tomás Frutos/Diario de la Creación/Panorama de la poesía actual en español



POEMA DE JUAN TOMÁS FRUTOS
PANORAMA DE LA POESÍA ACTUAL EN ESPAÑOL




Cuando me veas vencido


El día en el que me veas vencido
no llores por mí,
y, si lo haces, que sea de alegría,
que no querré verte triste,
y menos por la caída
de un ser tan normal como yo.

No llores el día
en el que me veas callado, en silencio,
roto por el destino,
otras veces aliado,
quizá en esa ocasión cansado
de mil victorias que saboreé.

El día en el que me veas vencido,
piensa en las batallas que libré,
incluso sin plantearlas ni ejecutarlas,
y piensa en lo que fui,
en los amigos que tuve,
entre ellos a ti, sin conocerte tal vez,
pero en pura comunión
por esos pareceres e ideas
en los que nos presentamos como uno.

El día en el que me veas vencido,
como si no estuviera,
debes saber que en verdad no estaré:
me habré ido a otro sitio,
en otro lugar me expresaré,
me inspiraré en otra etapa
con jugosas caricias y mucho amor.

Piensa, igualmente, ese día
que nada me venció en vida,
ni en mis peores momentos,
pues tuve la suerte de saber
que gana el que continúa
pese a los avatares penosos
que todos tenemos,
pero que no todos aceptamos.
Por eso, ya te digo, tardarás
en verme así, vencido.

Y, cuando me veas vencido,
olvídate de lo que contemples,
pues ya no seré yo:
estaré en las estrellas,
presto a las emociones,
a lo singular de la belleza,
a nuevas aventuras,
a aprender de todo, a continuar mi periplo
por mares y océanos de felicidad,
dejando atrás las mareas y los malos rollos.

El día en el que me veas
te estaré esperando, sin prisa,
en mi Olimpo, en ese lugar donde venceremos
por siempre los que creemos
en la amistad y en el ser humano.
Hasta ese día, con seguridad,
no me verás vencido.




                                                       Juan Tomás Frutos (Murcia, España)


REVISTA ÁGORA DIGITAL ENERO 2015/DIARIO DE LA CREACIÓN




jueves, 29 de enero de 2015

Mínima etiqueta: calzoncillos limpios. Diario político y literario de FM T3/32



 

MÍNIMA ETIQUETA: CALZONCILLOS LIMPIOS


Sorprende la coincidencia en inglés de una misma palabra, party, para fiesta y partido político. En latín, nuestra lengua madre, se llamaban candidatos a los que se presentaban a los comicios porque debían vestir una toga cándida: de un blanco purísimo en señal de limpieza moral. Los españoles (me dice una persona que está en paro desde hace cuatro años) hemos desarrollado ya una tolerancia cero hacia cualquier asomo de corrupción. En la política y en cualquier asunto donde se gestione con nuestro dinero, hiere hoy nuestra sensibilidad toda sospecha de caradura, incluso la complicidad con el presunto defraudador y corrupto suscita ira y vergüenza ajena. Sin embargo, a pesar de sus retóricas de regeneración, los partidos que han sostenido hasta aquí el sistema no han cambiado la ley electoral, y al día de hoy, con decisivas elecciones por delante, no se prevé que haya listas abiertas, ni la exclusión por razones éticas de presuntos corruptos en las candidaturas, ni, mucho menos (lo que sería una medida más avanzada) presentación de informe de transparencia de cada candidato para que tengamos los votantes una información adecuada. 

Está visto que no ha calado el simbolismo del color blanco en la política española. Perdonen que lo diga con cierta crudeza: Para presentarse a político, igual que para ir a una fiesta, es requisito llevar calzoncillos limpios. O bragas. Vayas donde vayas ponte bragas limpias, por lo que pase. Donde más debe calar esta norma estética, también higiénica, habría de ser en las cúpulas dirigentes, que, por protocolo, no pueden admitir a ningún sospechoso de faltar a la etiqueta. No pasa res, como dicen en Cataluña, si un presunto de desprender olorcillo es apartado hasta que resuelva su lavandería en la vida privada; no alegue nadie falta de tiempo ni ninguna otra excusa para no presentarse limpio en la fiesta de las elecciones. Lo que es una recomendación para el ciudadano normal: cumplir la ley y ser y parecer honesto; en un candidato es una obligación sine qua non. Si esconde algo sucio, o se le imputa que lo tiene, aclárese antes de ser candidato. Lo dicho vale tanto para una mujer –sea alcaldesa del PP, como Pilar Barreiro, o exconcejala de IU, como Tania Sánchez, o para un hombre, como Miguel Ángel Cámara, aún alcalde de Murcia por el PP, o Juan Carlos Monedero, de Podemos. No hay que esperar a que el tufillo apeste o se vaya diluyendo en la atmósfera general podrida. Igual que ante el problema de la contaminación en las grandes ciudades, es necesario adoptar con urgencia medidas preventivas anticontaminantes para atajar o hacer descender los niveles de corrupción.

Fulgencio Martínez


Profesor de Filosofía y escritor