miércoles, 28 de enero de 2015

"La isla". Nota sobre el libro de poema de José Luis Martínez Valero. Por Salvador García Ramírez



LA ISLA



Resulta una curiosa coincidencia que en este año en el que una película, La isla mínima, llega con el máximo de nominaciones a los óscar, José Luis Martínez Valero nos haya regalado su último libro de poemas con el título de La isla.



Como en los fotogramas iniciales, sus páginas recogen una visión cenital y clarividente de un territorio que se siente acotado, limitado incluso, de ahí “la isla en medio del océano”, contornos definidos por el mar que la envuelve y la rodea. El más allá, “el agua”, “el mar” nunca descansa, sucede omnipresente y tranquilo “como la flecha tensa” sabedora de que dispone de todo el tiempo posible. 

La isla, otrora un paraíso, es ahora una tierra reseca “expuesta al sol”, desgastada ya, que “un día volverá al mismo mar” de donde no debió salir nunca. En esta región de supervivientes al que arriban los pecios y los desheredados, surgen con frecuencia disputas de banderas y límites. En esta comarca de capas sucesivas, de ruinas encerradas en el espacio de su tiempo, la única salida es la palabra: la semilla de la poesía como clave de una salvación posible. En su finitud estamos todos condenados a la extinción y a la frontera de sus orillas. ¿O puede que en realidad nunca nos vayamos? ¿Cuántas veces habremos estado antes aquí? ¿Hasta qué punto nuestro recuerdo nos delata y nos anuncia? 

En este poemario, en esta introspección global y serena sobre la vida, José Luis Martínez Valero inventa una isla como el grumo sobre el agua donde se reúnen los restos de sus vivencias, como el cerco de un periplo por el que transitó a lo largo de sus años de inquietud reflexiva. Es consciente, sin embargo, de que su “isla aumenta la soledad” y resulta inhóspita a primera vista: “tiene el corazón de piedra dura”. Es quizá por ello que toda ella se encuentra devastada por la búsqueda que simbolizan los pozos de agua horadando su interior o los yacimientos que auguran algún tesoro posible. 

Todos van dejando sus huellas, sus raíces, en estos páramos asomados al océano omnipresente que “casi siempre calla” incansable. Los nativos viven atrapados por el mar que los poda y difumina, por el mar que, frente a la fugacidad de su existir, siempre “sucede”. Abandonados a la deriva, se agarraron a la luz, una “luz excesiva”, como única claridad posible, como hacedora máxima del perfil de lo que es cierto y definido. En su ausencia “toda realidad se convierte en pesadilla”. La esporádica aparición de la niebla en este tierra yerta, los sume en una “duermevela” que no es ni vida ni muerte sino tan solo “un vacío sin memoria/ la ausencia del olvido”. La luz como remedio, la luz como sabiduría, porque, para el poeta, “ahora es de noche/ y todo va quedando vacío". 

Destinados estamos a un lugar que nos concentra y obliga a compartir viaje, que nos levanta en su estrechura a unos contra otros. Dejando “a un lado la cabeza”, nos expone “al astuto cazador” bajo las nubes que pasan pero “que parecen ser las mismas”. Como un sino perverso, sus habitantes, “en busca de otro yo/ que late bajo el agua”, se van haciendo “más indiferentes a cuanto sucede”. Habrá un “día que no encuentren/la puerta de su casa”. 

Sólo las tumbas sobreviven, de aquellos que lo entregaron todo, de aquellos que son anteriores al pasado y que al final se ha convertido en conversación recurrente. La historia “confusa o descarada” de lo que nunca fuimos. Sueños, recuerdos, amigos y palabras. Palabras por descubrir

“en esta isla, donde los hombres
representan la misma escena bíblica:
envidia de Caín, muerte de Abel”


                                                             Salvador García Ramírez
                                                                             Baeza, enero de 2015


  Salvador García Ramírez ha recibido el premio de poesía Alcalá de Henares. Catedrático de Física y Director, durante años, del Instituto Santísima Trinidad, en Baeza, donde se encuentra el aula del poeta Antonio Machado.

REVISTA ÁGORA DIGITAL ENERO 2015/ bibliotheca grammatica

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