La poetría

LA POETRÍA                                      Página 1






SEIS DE LA MAÑANA
POEMAS DE ANDRÉS ACEDO








UN FURTIVO DESEO


       Iguala con la vida el pensamiento,
      y no la pasarás de hoy a mañana (...)
             EL CAPITÁN DE DIFUNTOS
                  ("Epístola moral a Fabio")


A veces no me cabe más deseo 
en mi loca servilleta
que vivir, o eso que la gente llama vivir.
Así sordo como un pato,
se trata de seguir el estanque lleno de patos,
de horrísono cua-cua-cua, que ellos no oyen.

Prescindiré de mis expectativas,
me bajaré los humos, iré a clases de yoga:
o me haré católico, amoral, imbécil, poeta lírico;
o (y no es lo último ni más abyecto que estoy dispuesto a hacer)
me leeré un libro de Prada creyendo que es buena literatura.

A lo mejor, me debería detener antes
de hacer más concesiones,
pero estoy dispuesto a todo, a experimentarlo todo,
¿no dije que jamás me haría un tatuaje?
Mentí. ¿Prueba suficiente?

Se trata, más o menos, de no ser intolerante
con el prójimo, aun si el prójimo grita como yo
y es una bestia sucia que apenas puedo dominar.

En el fondo de mi resistencia, si la analizo,
hay algo de verdad ­- un poco
muy poco, reconozco,
una china en la cadena es suficiente
para detenerme en pleno vuelo de patito
y echar a pique mis ensayos llenos de buenos propósitos. 

Admitiré que es un error
mantenerse puro en el canto de una teja
(eso es filosofía de cisne, y no sabiduría
de gansos y de patos, mis semejantes).

Negaré lo que pienso por lo que deseo,
pues el deseo señala a aquello que nos falta
-como cantó Platón, antes que Freud supiera
que aflora nuestra auténtica verdad reprimida.

Platón lo absuelve cuando mendiga y cuando conquista.
Pero ustedes saben y yo sé... 
Me sumaré, en fin, al entusiasmo platónico y concederé,
patónico con los patos, que insisto en el error;

y volveré atrás, intentando convencerme
de que es una piscina
- no un estanque de patos- adonde voy.

Una piscina como aquella
donde nadamos desnudos, una noche
con los amigos, borrachos casi todos,
en la irrecuperable inocencia de la felicidad.



LA VELA

La cera de estos juramentos se ha podrido. 
Ve a darle brasa,
si no duermes todavía,
o párate un momento, por favor,
antes que asome
otra vez la tiniebla en tus palabras.
Cariño. Otra costumbre nuestra.
Amor. Acerca la llama a tu mano
sobre la mía; apenas si quema
el fuego de la vela en esta soledad
a las dos de la noche, de los dos.



ACTORES DE UN SUEÑO

A lo lejos, quedan países insometidos, 
dulces campos de fresa y ciertas ciudades
en las que nunca duermen los trenes. A lo lejos
la gente viaja sin tregua de una vida a otra,
de una amistad, de una sonrisa a otra. 
Hay líneas de trenes
toda la noche uniendo a uno con todos,
reuniendo a todos con alguien
recién llegado a la ciudad,
o que viene de cometer un crimen,
y está solo en su cuarto, y la cena se enfría.

Entonces, milagrosamente, llega
el ruido de invitados amistosos, joviales, jóvenes,
servidos a domicilio, con furia exprés,
por ese sistema de trenes que nunca duermen
en esas ciudades adonde tú
y yo, a menudo, soñamos ir;
y de pronto cesa la oscuridad.


POR UNA PENSIÓN

                A la guerra me lleva
                        mi necesidad:
                   si tuviera dineros,
                       no fuera en verdad.
                        MIGUEL DE CERVANTES

¡Quién fuera 
tan previsor!

Los años en que serví
las banderas del trabajo
codo a codo
con el ángel del Sudor
en la frente,
la Fatiga y el Dolor
de engendrarme cada día
saliendo a ganar el pan, 
no se perdieron;
                          ¿o sí?

Miro mi hoja de servicios:
cuelga de un clavo en el baño.
Hace ahí bien su papel
de rollo higiénico, sí.







MUJER DE ESPALDAS, Y NIÑO DE FRENTE

                     
Mujer a orilla del mar 
con junio entre sus cabellos,
la primavera azulada
como la flor de azafrán,

soñaba o solo miraba

el agua gorgotear
ola en un móvil espejo.

De espaldas a mí está,
tranquila, esbelta, de pie.
Mirando el juego del mar.

De pronto, la mujer tose.
Su vaho en un espejo y 
en otro, y en otro va...

De repente, llama a un
niño que, en algún lugar,
muy lejos, juega perdido
entre castillos de sal.

- Ve a la vida. Deja el juego.
Y el niño que estaba allá,
poco a poco, se le acerca,
y puedo verlo llegar.

Era yo.  
             La voz de espaldas
me recogía del mar.



Sigo viéndola, de espaldas,
pero ya
sé quién era
la mujer frente a la mar.

Sin rostro, su rostro era
cual masa buena de pan,
que adquiere forma en las
bocas que ha de alimentar.


Madre: eras la flor azul,
la primavera que se da
en sangre de vida, roja,
a sus hijos sin edad.

Eres tú aunque no te veo
la cara, al borde del mar,
la flor azul que guardaba
tres estigmas de azafrán.

Madre, madre, hoy también
mujer a orilla del mar.

Madre que siempre nos guardas
en la vida, y más allá
del naufragio de la muerte.
Recógenos de la mar.



LA POETRÍA. CANCIONES Y RIMAS DE ACEDO. (2013)


PÁGINA 2


NACIMIENTO SANTO DEL RELOJ




La exactitud es solo el delirio de los relojes. 
                 Alejandro Jodorowsky
 

                 homenaje a Rabelais

La vieja carne del Tiempo  
ha parido un campeón 
en esta hora de la crisis.
Por ser parto de una virgen 
nacimiento santo fue.

Los espejos dan la alarma
porque nadie se ve en ellos,
sino en el niño neonato
al que llaman, ya, Reloj.

El reloj de la prudencia,
según reyes principales,
para locos redomados
y aprendices de campana.

Por ser parto de una virgen
nacimiento santo llaman.

Ese infante traerá calzas
en invierno, cuando nieva;
aliviará medio desnudo
las calores del verano.

Vestirá de seda blanca;
de acero cubre su puño;
pudiendo haber sido gallo
no dirá quiquiriquí.

Famosas serán sus obras,
que historiadores las cuenten,
pues su número supera
mi elemental aritmética,
mi don de la profecía
y perezosa memoria.

Primera hazaña del niño
será hacer, luego decir
caca y ajo, y mamón
ya subiendo a la despensa,
ya pidiendo como un cura,
apretará en boca teta.

Con cinco mayos apenas
será gigante muchacho,
en alas de vanidad
su cabezón bien rapado.

"Va para escoba de santo",
dirá, con muy mala idea,
la flor de la guardería:
los otros niños con mocos
y aún en obras escasos
como en tamaño y virtudes.

"Solo falta el perejil,
y sacarlo del mortero;
¡qué buen ajo es este niño,
envidia de cocineros!",
lo alaban madres y padres.
"Será el reloj de una iglesia
o el de un grande ayuntamiento".


                                                  A. Acedo. Cancionero y rimas burlescas.

 PÁGINA 3



LETRILLAS DE LA CRISIS COMPLETAS




                            ¿Quién con su fiereza espanta
                            El Cetro y Corona al Rey?
                            ¿Quién, careciendo de ley,
                            Merece nombre de Santa?
                            ¿Quién con la humildad levanta
                            A los cielos la cabeza?
                                      La Pobreza.

                             ¿Quién gasta su opilación
                             con oro y no con acero?
                                     El Dinero.


                                                          Quevedo


        
                I


¿Quién va de Corona a Corina
y no pierde su majestad?
¿Quién a la pata coja persigue
al Urdangarin en palacio?
¿Quién como Miguel de Cervantes
da para novela ejemplar?
¿Y quién, en la vela y la caza,
progresa con dedicación?

¿Quién menos ha visto a un pobre
español que echan de su casa
ley y banqueros desalmados?
¿Y quién quita y pone ducados
y usa apellido de Borbón?

¿Quién mira a España en la ruina
y no pierde su majestad?
¿Quién a la pata coja persigue
 a un malandrín yerno en palacio?
¿Quien corre, cuando va a Corina,
y a Corona, anda despacio;
pero, en la vela y en la caza,
progresa con dedicación?
¿Y quién quita y pone ducados?
            - El Borbón.

¿Quién es el monarca de todos
los pueblos de España y de Bilbao?
¿Quién no quiere estar parao
y los parados no le siguen?
¿Quién entierra a los que viven
y remonta a los reyes godos?
¿Quién provoca respeto y quina
y cae simpático, el bribón?

¿Quién menos ha visto a un pobre
español que echan de su casa?
¿Y quién, en la vela y la caza,
progresa con dedicación?

¿Quién deja que al manso le oprima
el político codicioso,
y él no pierde su majestad?
¿Y quién lleva a gala y estima
el apellido de Borbón?



              II 

¿Quién es tal y quién es cuál?, ¿quién
es tal para cual? Adivina:
¿quién es Pedro y quién es Simón? 
Sobre esta piedra construiré
Fortuna con Autoridad,
¿quién lo dijo: ése o aquél?
¿Quién es el familiar del rey
y usurpa el nombre del Borbón?
            - El yerno.


¿Quién, más que Miguel de Cervantes,
da para novela ejemplar?
¿Quién va de Corona a Corina
y no cae su majestad?

¿Quién menos ha visto a un pobre
español que echan de su casa?
¿Y quién, en la vela y la caza,
progresa con dedicación?
           - El Borbón.


                   III 

¿Quién firma tratados y apaña
leyes de guerra a la pobreza?
¿Quién dinero en Génova entierra
y a Suiza se lo lleva en pena
con las ánimas de Plutón?
¿Quién lo que quedaba de España
empeñó en deuda y obligación?
              - El gobierno.

¿Qué gobierno de Barbarroja,
qué país, qué dolor, y qué...?
¡Unos, aquí, ponen la cabra
y otros apencan el parné!
¿Qué empresario hay honrado?
¿Qué eremita en la oposición?

¿Y quién las pechas se la coma
con su pan blanco y su sardina?
¿Y el que mató a una paloma
en el monte, está en el trullo?
¿Quién jura que el dinero es suyo
sobre muda Constitución?



                       IV 

Espía y espiado, un conjunto:
pon la misma tabla que ayer.
Dos cotorran para el canuto,
echando a suertes su papel.
¿Y quién paga palabras y humo
y a las figuras del cartel,
o, más que cartel, cartelón?
               - El pobre.

¡Limpieza en partidos!: dopaje
más entienden, y corrupción.
Uno a otro se echan el ropaje
los de la misma condición.
¿Y usted paga palabras y humo?

¿Quién menos ha visto a un pobre
español que echan de su casa?
¿Y quién, en la vela y la caza,
progresa con dedicación?



                       V 

¿Quién es, quién es que no es presunto?:
valga decir solo eso... Yo
mismo soy un presunto escritor.
Espía y espiado, un conjunto:
Dos cotorran para el canuto,
echando a suertes su papel.
¿Y usted paga palabras y humo?

Está España hecha unos zorros
(es literal: de zorros llena). 
¿Quién no ve la patria deshecha
y la Hacienda, en camisón?
               - El Borbón.

Y muchos pobres pasan hambre
muchas días. Los hospitales
cierran de noche para no
ser ejemplo de que allí cenan.
Cuánto cuesta no estar enfermo
porque enfermar cuesta dinero.

Quién no es pasado. Él solo, él solo.



                 VI 

¿Quién no pisa en el firme día?
¿Quién va de Corona a Corina
y no cae su majestad?

¿Quién menos ha visto a un pobre
español que echan de su casa?
¿Y quién, en la vela y la caza,
progresa con dedicación?



A. Acedo




 PÁGINA 4



CRÓNICA PATÉTICA DE LA HORA DE ESPAÑA,
EN RIMAS BURLESCAS.


DE COSPEDAL A BARCENÁS


¿Quién lleva cola en boca
y pegada la mentira?,
¿quién la más bella, espejito,
trabalenguas del partido?

¿Quién se mete en melonar
cuando aclara y no explica
un contrato laboral?
- Cospedal.
¿Y quién... es el membrillo?
- Mariano.

¿Quién lleva cola en boca
aunque no es la pescadilla?
¿Quién confunde a Barcenás,
vade retro, a Satanás,
con el pícaro Luisillo?

¿Quién bracea en medio la comba
y usa mantilla española,
y se mete en melonar
cuando aclara y no explica
un contrato laboral?
- Cospedal.
¿Y quién... es el membrillo?
- Mariano.

- Dadme simple, no compuesto:
Escribir Missisippí
es gastar mucho carácter.
A ese río llamen Misi
para remarlo en el tuiter.

Mas, en guion no pongan "Sepu",
no escrito en criptografía
el borrón que he de leer:
"baja nabo voluntaria,
y cumplimos con la ley,
dándole indemnización".

...Mal también la abreviatura:
laboral querrá decir.
Alabado sea el señor.
¡Menos mal que sé leer!


- Pidió baja voluntaria
y cumplimos con la ley
por perder Ana con él
lo suyo, indemnización
a que ha derecho un empleado,
pagamos a ese señor.

"L.B despido ya,
son las siglas del cabrón,
destrúyelo en diferido
en real y en simulación.
María de los Dolores.

¡L. B, despido ya!,
patéalo, indemnízalo
en diferido y cotize
a Seguridad social!"

¡Alabado sea el señor!...
¿Y quién eso ha de leer,
tan sencillo, al revés?
- La Cos.
¿Y quién...
es el membrillo?
- Mariano.


 PÁGINA 5

                      DOS LETRILLAS DE MÍNIMO ACEDO


              La efímera actualidad (política y judicial) española nos lleva a rememorar una letrilla de Acedo, que fue ya publicada en este blog; junto con otra dedicada al Camarlengo durante el tiempo de sede vacante de la cátedra de San Pedro. No obstante, la entrada fue eliminada del blog, por sugerencia del propio autor, Acedo, para evitar la pequeña confusión que tuvimos Nos el editor al atribuirle por error los dos poemas, obras (nos asegura Andrés Acedo) de su heterónimo y pariente Mínimo Acedo.




 SI ES CARILLO, CÓMPRALO

Si es carillo, cómpralo. 
Un palacete exclusivo
en el barrio de Pedralbes,
o un mechinal donde cabe
-mal- la punta del zapato.
Si es carillo,
cómpralo.

Un apartamento céntrico
en Manhattan, Nueva York.
O una humilde choza, buena
para cumplir penitencia
una familia que pase
ayuno de habitación.
Si es carillo, ¡cómpralo!

Un ángulo con maceta
que achicharra en los veranos
Febo con su llama ardiente;
y, en los inviernos, helado.
O un palacio no barato
en el barrio de Pedralbes.
Si es carillo, ¡cómpralo!

Soy el nieto de mi abuelo
y no merezco yo menos.
Soy el yerno
de su Majestad, y mando:
No mires por el dinero,
secretario.
Si es carillo, cómpralo.




EN SEDE VACANTE 
   (Glosa a lo humano)



Camarlengo, camarlengo,
cuida tú de los atunes:
las almadrabas estén llenas
cuando se junte el concilio.
Camarlengo, cuida tú
del anillo
del pescador, de su barco
y su gorra con visera.

Dios te manda este recado,
camarlengo. 

Camarlengo, bien te aviso: 
cuida tú
de las redes por coser,
de los plomos y la brea.

Dios te hace otro encargo,
camarlengo.

Cuida tú,
mientras está él ausente,
la casa del pescador,
a su madre y a su hijo:
no falte vino en la mesa,
ni el pan se les vuelva húmedo,
al yantar los invitados;
y que no haya por ahí
ratoncillos dando fiesta.

Camarlengo, camarlengo,
Dios te manda este recado:
cuida que no falte muda
a los sacros cardenales,
ropa blanca y camiseta. 

                Mínimo Acedo. Domingo, 3 de marzo 2013


CANCIONERO Y RIMAS BURLESCAS. ASOCIACIÓN DE AMIGOS DE ACEDO.


Página 6 


  HOMENAJES DE ACEDO



CANTAR DE CIEGO 

A los trágicos recitadores de pliegos de ciego y a la santitud del actual Gobierno (la santitud es la fusión alquimística de santitud y rectitud en la aplicación de justicia y concesión de indulto para los que no han perdido perdón ni cerrado la puerta al entrar ni al irse con el dinero)

Va la justicia perdonando
a los árboles y a las ranas. 
En el consejo de ministros
se han sentado samaritanas: 
Se comenta
en los conventos,
y también
en las posadas; 
se persignan las religiosas
porque al fin llegó la baraka
a este siglo tan inhumano,
a un culo con almorranas 
que es el mundo (dicen, virtuosas).
 Con este gobierno de estampa,
¡Jesús!, se acabaron las penas.
Benditas sean todas las almas.
Las piedras volarán arriba,
los olmos darán...
manzanas.

¡Venid al perdón
de vuestros
pecados!.
¡Milagro, hermanos...
y hermanas!

Nadad en el agua
que mana
de Dios: de su Gracia
y su Justicia
encarnada... 
Galindo consultó el credo
mientras Mariano se ausentaba;
y decretó colgar al pobre
vocero de esas locas santas.





GITANO LAZARILLO 
(emigrado a América y con oficio gauchesco) 

                       Homenaje a Martín Fierro,
                       el inmortal gaucho; y -claro- también
                       a nuestro Lázaro de Tormes. 

Cuando las comas 
serán uvas,
me enseñó mi padrecito.
El Ciego que me instruyó
como lazarillo
tenía unas ideas...
de la vida
un poco escasas,
pero desconfiado sí era,
puede que
no demasiado.

Una coz no viene mal
dar, si eres caballo;
de vez en cuando, ¡animal!;
no siempre - me decía el payo.

Por una vez en que seas tú,
mil veces te asordarán los mudos.
Cuando quieras decir mu
habrá dos
o cientos que te adelantan.

Para una camisa de viaje
no lleves mucho equipaje,
no te metas en la de once varas,
que han subido hoy a doce duros.
Todo es caro en este mundo,
menos la condición de cornudo.

Come cuando tengas qué,
solo entonces llámala hambre,
mientras tanto di que es
fray Judas que te sermonea
en la barriga.
                        O di que es
cualquier cosa que te marea,
a lo fino, o te preocupa:
Sancho que ha vuelto a Navarra
mientras hay otro Sancho de ocupa
en el trono...Habrá guerras
hogaño, habrá guerras
en el valle y en mis tierras
de Acedo,
pero a ti ni un cantueso
te importa: así que come...
y basta de escuchar. 
¡Sancho que ha vuelto a Navarra!...
Espabila, nescio.

Tenía tantas razones
para los que son confiados,
que me hubiera quedado a oírle,
miles de años no digo,
un minuto entre bocado
y bocado.

                  (...O di que es,
a lo fino, un sabañón mal curado
que te ha vuelto al digerir no bien
la cena de anoche
con tanta salsa de ajo
sobre la rellena codorniz).

Lo sigo oyendo en lo bajo,
a mi ciego,
en esta pampa, Martín. 

Fulgencio Martínez

Homenajes (Capítulo del Cancionero de Acedo,
inédito).

Página 7

                                                                            Fuente: Blog Antonio Díez.


                                  UNA FECHA 


En Madrid, a cuatro de Abril: 
limpian las alcantarillas con escupitajos,
echan sal a la nieve y a las candelas
que duermen en la calle. 

En Madrid, a cuatro de Abril
de dosmiltrece,
abocan los bomberos las ventanas
para que adivinemos
sobre el humo el campo.

En Madrid, siempre a día cuatro
de abril, jueves -recordad esta fecha:
en otro mes igual, faltaban diez días
para la República. 


4 de Abril 2013. Cancionero de Acedo. Cancionero y rimas burlescas 

PÁGINA 8 



POEMAS INÉDITOS DEL LIBRO DE FULGENCIO MARTÍNEZ "Canciones y rimas burlescas", que se publicará en la editorial Renacimiento de Sevilla, con poemas visuales de Agustín Calvo Galán.





SEIS MILLONES DE ÁNGELES VARIOPINTOS

                        (según las últimas estadísticas)

Orejean el más mínimo rumor
esperando que la vieja soberbia

del hombre cese.

                           Mientras tanto,

deciden bajarse en la próxima

estación, siempre en la próxima

parada del Metro,

                              adonde vagan

encarnados, omnipresentes

como ángeles con un único brazo

y objetivo: el de pedir,

a la audiencia que les escucha, una

monedita para comer.



Vomitan sus cuitas en rela

jada narración a cada viajero,

como compañeros de viaje

obligados a estar un largo tiempo

juntos, y a matar el tiempo así.



Y en otro vagón siguen

negando el sueño, la paz

de los mudos y adormilados

trabajadores del suburbio. 

Suelen contar que vienen

del paro y van al paro:

aun muestran su cartilla

como una cédula de buena fe.



Ningún alma se suelta

la mano para darles

constancia de que es cierto.

Al menos, esa caridad.







LA BUSCA ES UNA SALIDA





Se nutren en las ciénagas

de la ley, pisan sobre naipes

afilados, igual que matan

sueñan con tener hijos

educados en buenos

pero no públicos colegios

y con un fin de semana en el campo.



Son carne de mafia, profesan

de esbirros o sirven de mula

para pasar dinero o droga.

Odian a sus jefes y le seguirían

hasta la muerte.


Son saldos humanos, metáforas.



Triste, muy adentro nos llega su voz:

qué hacer cuando uno no tiene trabajo.




LOS CONDENADOS POR ELEGANCIA


      Par delicatesse,
       j'ai perdu ma vie.
          ARTHUR RIMBAUD

(...7 de cada 10 encuestados perciben que ha empeorado

su vida. El resto no tiene vida, o no contesta)




En el último tenedor

almorzó tres veces... sin hambre,

en el mismo día, a la misma hora.

Comió como diez hombres.

Devoró el trabajo de mil obreros.

Devoró, digirió, y volvió a comer

hasta alcanzar nunca la saciedad.

Era evidente su nivel de vida

elevado. Elegante, distinguido;

refinado aunque modesto

en dar propinas - ese costoso

gesto superfluo lo tildaba

de despilfarro -, siempre iba

a la mejor barra de Madrid

para encontrarse con él mismo.

Que eran otros igual que él,

recalzados en la crisis, asquerosos

millonarios cursizampos, perras

sin dientes, ansiosos de fornicar

mas convocados a siempre comer

defecando los placeres y trabajos

de otros.

                Pobrecitos, pobres....








POR UNA PENSIÓN

    A la guerra me lleva
   mi necesidad:
   si tuviera dineros,
   no fuera en verdad.
       MIGUEL DE CERVANTES



¡Quién fuera

tan previsor!


Los años en que serví

las banderas del trabajo

codo a codo

con el ángel del Sudor

en la frente,

la Fatiga y el Dolor

de engendrarme cada día

saliendo a ganar el pan,

no se perdieron;

                          ¿o sí?


Miro mi hoja de servicios:

cuelga de un clavo en el baño.

Hace ahí bien su papel

de rollo higiénico, sí.









Fulgencio Martínez (Murcia 1960). Poeta y escritor español. Profesor de Filosofía y director de la revista Ágora-Papeles de Arte Gramático. Ha publicado los libros de poesía COSAS QUE QUEDARON EN LA SOMBRA (Nausícaä), LEON BUSCA GACELA (Renacimiento), EL CUERPO DEL DÍA (Renacimiento), PRUEBA DE SABOR (Renacimiento), EL AÑO DE LA LENTITUD (Huerga y Fierro editores).



REVISTA ÁGORA DIGITAL ABRIL 2013

Página 9


 









1 comentario:

  1. Estimado Fulgencio,
    leo tus letrillas satíricas sobre "el borbon" y me troncho.
    Voy a pasarlas para consuelo de humor en estos tiempos de de arenques y de tristes muinas en tanto hogra deshauciado.
    Te saluda Antonio Rubio

    ResponderEliminar