viernes, 24 de junio de 2016

¿POR QUÉ ESTÁN PROHIBIDAS LAS ALZAS DE LOS ZAPATOS EN LA UTOPÍA? Diario político y literario de FM...

Artículo publicado en La crónica del pajarito. 24-6-2016
http://www.lacronicadelpajarito.es/blog/fulgenciom/2016/06/por-que-estan-prohibidas-alzas-zapatos-utopia

¿PORQUÉ ESTÁN PROHIBIDAS LAS ALZAS DE LOS ZAPATOS EN LA UTOPÍA?


Una formación humana se construye con determinados valores que la sociedad estima o, por el contrario, desprecia. El parque humano, lo saben bien los utopistas, se deja, como el árbol del jardinero, podar, pulir, injertar, construir de un modo u otro. Somos el producto de esa jardinería.


Sin embargo, algo ocurre cuando de pronto se quiere "parecer" de otra forma que la forma que nos han impreso socialmente. Puede ocurrir que esa superchería embauque también a otros, que se la creen, y por tanto se extienda un brote de epidemia, un ansia de parecer otro y la infelicidad entre los árboles humanos. Querer parecer más alto de lo que uno es por naturaleza, o con más atractivos de los que natura da a cada sexo, o bien es locura e ignorancia leve, o intenta introducir un desorden en las cosas.


En el primer caso se amonesta: el castigo es leve, consiste en la privación y retiro de ciertas prácticas comunes. Ocurre, no obstante, o puede ocurrir que si alguien quisiera aparentar ser más alto o más atractivo actuara así en respuesta a una expectativa social. Como ocurre con las chicas que quieren ser muy delgadas para adaptarse al supuesto prototipo, en nuestra sociedad.


La "falta" entonces delataría un desajuste social, y precisaría de otra terapia: la confesión. Esa institución tiene un sentido purificador: no es un castigo individual, ni implica, curiosamente, reeducación. Es una purga colectiva y como un vómito cuando se está en alta mar (un echar con la náusea, que es el mal de la nao, el producto de la náusea y su causa: es un recurso mitológico). Una constatación, pues, de que se ha perdido el norte racional, la lectura correcta de los signos.

UTOPÍA E IDEOLOGÍA

La escritura utópica se diferencia de la ideología, dice Mannheim, en que la utopía "quiere" realizarse: tiene vocación de realizarse en el mundo. A la ideología le basta con crear una superestructura para dominar. Aparte de otros distingos que podríamos hacer nosotros entre ideología y utopía -la primera es particularista (o sea, propia de una "clase" social) y la segunda, universalista, tiene vocación cosmopolita, desde Platón y los estoicos, y por otra parte no excluye ningún interés humano: o sea, abarca tanto extensiva como intensivamente a la Humanidad.



Y, sobre todo, la diferencia práctica entre ideología y utopía consiste en que la primera necesita usar siempre el mal, la magia diabólica como excusa o pretexto para justificarse. No hay ideología que no "invente" su eje del mal: no la habido ni la habrá.

La ideología, si necesitara, pero no lo necesita, realizarse (aspirando a ello con total exhaustividad y verdad) tendría que destruir a su enemigo en todas partes. Al final, solo quedaría la clase detentadora de dicha ideología. Lo cual se contradice con su afán de dominio sobre los otros. La ideología es, esencia, contradictoria, y "teórica" (utópica en el sentido trivial del término). Ni siquiera la ideología nazi hubiera deseado exterminar a todos sus "enemigos": en el supuesto de que solo queden los superiores, la raza superior, no tendría sentido esta misma superioridad.


Por el contrario, la utopía denuncia el eje del mal, la magia demoníaca (es, al extremo, "ingenua", vista desde un realismo político maquiavélico. Sueña con una sociedad sin clases, no hay un enemigo maligno, ni una parte de la sociedad opuesta frente al proyecto utópico). El componente ideológico y utópico a veces están intercalados; nunca, sin embargo, confundidos. Lo vemos en la historia del comunismo moderno.




Fulgencio Martínez

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