domingo, 28 de septiembre de 2014

Problemas en la comunidad de vecinos. Diario político y literario de FM /T3-2


UN PROBLEMA DE LA COMUNIDAD DE VECINOS



La culpa la tiene IKEA, que comenzó con lo de "la república independiente de mi casa" (¡Qué narices va a ser independiente, si pertenece mi casa a una comunidad de vecinos!). Ahora, los del piso 2º quieren votar democráticamente para decidir si se declaran independientes de la comunidad (claro que, entre ellos solos, 4 propietarios). El que promueve la consulta vive en el 2ºC, yo en el 4ºF. Me temo que me pidan derechos por usar el ascensor al pasar por su piso, y que reclamen su parte del tejado y haya goteras en el edificio.

Ningún parecido con Cataluña, solo que el de 2ºC se apellida Mas o Más, no lo sé. Por si acaso, estoy muy interesado estos días por las noticias políticas.

Leo en la prensa las declaraciones de un experto en Derecho Constitucional sobre la posible ilegalidad de la “consulta” catalana. Para el catedrático de Derecho de la Universidad de Barcelona, Xavier Arbós: “La ley de consultas no es constitucional porque invade competencias del Estado, que es quien tiene competencia exclusiva para convocar consultas populares por vía de referéndum”. (El País, 28 de septiembre 2014).

Pero, como aun no me queda claro si la ley promulgada por Artur Mas es equiparable a la convocatoria de una consulta refrendaria, de un referéndum, o es un inocuo ejercicio de salud democrática que hay que aplaudir, me lo aclara en el mismo medio el catedrático de Ciencia Política de la UNED Andrés de Blas: “Cuesta entender que alguien pueda sostener de manera informada que esta consulta no tenga naturaleza refrendaria. El hecho de la misma no sea formalmente vinculante no la diferencia del referéndum provisto en el artículo 92 de la Constitución, que tampoco lo es”.

O sea, que quien tiene exclusivo mandato y legalidad para convocar un referéndum es el Gobierno elegido democráticamente por todos los ciudadanos del Estado. Aunque la Autonomía catalana, a través de su Parlament, solicitó esa transferencia, le fue denegada por el 87 % de los diputados en las Cortes españolas.

Así las cosas, no crean ustedes que me quedo muy tranquilo en el asunto de mi comunidad de vecinos.  Puede que a los del segundo se les ocurra formar una comunidad aparte federada a la comunidad, y regirse por sus propias leyes como un Estado dentro del Estado comunitario, o puede que decidan ser un Estado independiente. En la práctica, no habrá diferencia siguiendo ambos caminos.  El caso es que ellos solitos decidan sin consultar a todos los demás. Una vez que se hubiera alcanzado el reconocimiento de esa autogestión, vaya a usted a pedirles que paguen cuando se rompa algo en otro piso o cuando haya que ser solidario. Para eso hubiera sido preciso poner sobre el papel, primero, las obligaciones con el resto de la comunidad de ese nuevo Estado. Hay aquí un círculo vicioso del que se aprovechan los independistas y en el que caen, como moscas en la miel de la propaganda soberanista, incluso partidos como Podemos o Ganemos o lo que sea. Primero reivindico la autogestión y luego decido si quiero ser o no solidario, y cómo. Cuando lo democrático y virtuoso sería primero asumo y me comprometo con mis obligaciones solidarias y luego pido e incluso exijo autogestión en los asuntos de mi competencia propia.

Se empieza perdiendo la casa y se termina perdiendo el reino. Los que pensamos que ese reino mañana ha de ser una república fuerte y unida para defender a los trabajadores no dejemos solos al Gobierno de España en este trance, por muy mal que nos caiga el PP y Rajoy.



Fulgencio Martínez



ÁGORA DIGITAL SEPTIEMBRE 2014/ DIARIO POLÍICO Y LITERARIO DE FULGENCIO MARTÍNEZ, DONDE SE HABLA DE LO DIVINO Y DE LO HUMANO
 



sábado, 27 de septiembre de 2014

Aforismos de reentrada. Fulgencio Martínez



            AFORISMOS DE REENTRADA

(Este texto se publicó a primeros de Septiembre en el diario LA OPINIÓN DE MURCIA. Los aforismos pertenecen a la sección Bordes de arena del libro Cancionero y rimas burlescas (Renacimiento, Sevilla, 2014).


Quisiera compartir con el lector de La Opinión estos pensamientos, escritos a modo de aforismos. El humor lúcido quizá sirva a alguien para mantenerse en buena forma ante el curso político que se avecina:


El orden del mundo actual, sinceramente, no existe. Es una fábula que ya ha sucedido.


Ninguna de las personas que se llaman hoy políticos resistiría la prueba del autoexilio que se impuso Arístides, a exigencias de la honestidad, al escribir su nombre en la ostraca por petición de un ciudadano iletrado, quien, por otra parte, ignoraba que aquel justo era Arístides.


Los vaticinios se parecen cada vez más a los resultados. Dominan hoy los augures, no la libertad de voto.


Cada día mi trabajo se acerca con una careta más feroz, me comerá, tal vez. Enseña a niños y llegarás a tener miedo.


El futuro de una generación que comienza a vivir lo deciden en sus banquetes. Esa política les da buenas digestiones.


Hay, sobre todo, un coro sumiso, y un ladrón que hace el pino en la calle. ¿De qué país hablas? Oigo al coro interrogarme.


La hora pasada se deja coger de nuevo, la oportunidad perdida vuelve a presentarse,  lo que superó su fecha de caducidad se puede comer. A la argucia del ministro acudamos solo a última hora, o extra límite. Mientras tanto, seamos sensatos y moderadamente optimistas.


Buscaros un refugio contra los lobos. Están ahí fuera.


Ya no hay casas con paredes maestras. Ven televisión también los muros.


Quien quiera guardar su intimidad debe saber abstenerse trescientos sesenta y cinco días.

Los inventores de nuestra compañía, a veces nos deberían dejar solos, por probar si así sabemos volver sin sus receptores.


Meten hipotecas difusas al pensar, propagan el refinamiento y lo achatan todo.


Permanece de pie, aunque el cuello no dé para mucho más.


Nueve de cada diez de las verdades en las que creemos, no tienen suerte. La única, descreída, sale verdadera.


Mentirijillas que eran unas pocas monedas en la hucha. Valían más, cuando éramos niños, las cosas.


Más que a un loco anónimo, teme a un pirado que esté al timón.


Desconfía de los que quieren mandar a todos. Suelen ser autocandidatos a enriquecerse ellos.


Mienten porque, de lo contrario, despertarían. También la naturaleza los ha creado, como fantasmas.


A bandadas ocupan los ascensores.


Son comensales y príncipes de las mareas.


Senadores, comprados; comerciantes, que cambian por moneda falsa la buena.


Mientras los escuchaba, me curé de un sabañón con la risa.


Este Sócrates hortelano.


Cambio la escritura por la agricultura.


Fulgencio Martínez

Profesor de filosofía y (al parecer) escritor.


ÁGORA DIGITAL SEPTIEMBRE 2014

viernes, 26 de septiembre de 2014

Reseña de Hilario Barrero del songbook "Cancionero y rimas burlescas" de F. Martínez. por hache o por be: Las estaciones del presente perfecto.

El poeta y profesor Hilario Barrero comenta el libro "Cancionero y rimas burlescas" de F.Martínez


Fulgencio Martínez. Cancionero y rimas burlescas, ed. Renacimiento, Sevilla

Pincha en este enlace de abajo

por hache o por be: Las estaciones del presente perfecto.:                     LA OSADIA DEL PAPEL . Cancionero de Fulgencio Martínez  Es un libro en el que te puedes perder, ...

sábado, 20 de septiembre de 2014

RAZONES PARA ADMIRAR A LOS INGLESES. Primera entrada de la tercera temporada del Diario político y literario de FM /Un día es un día- Ágora digital





DIARIO POLÍTICO Y LITERARIO DE FM, DONDE SE HABLA DE LO DIVINO Y DE LO HUMANO.  NUEVA TEMPORADA. T3/1



 

RAZONES PARA ADMIRAR A LOS INGLESES


 (A COSTA DE LOS NACIONALISTAS CATALANES)



Algunos de ustedes saben que soy profesor de filosofía en un instituto. A primeros de curso suelo proponerles a los alumnos varios ejercicios de relatividad, siempre a costa de los ingleses. Uno de ellos consiste en dibujar un mapamundi alternativo en el cual no figura Bilbao en el centro. La perspectiva, entonces, no se rige por el meridiano de Greenwich que favorece que la capital de mi Athletic Club caiga literalmente en la posición casi central. Les hago que imaginen un mundo en el cual esa posición la ocupara China, Australia o Alaska. Cada cultura se ha sentido el eje del mundo, hasta que llegó el Imperio Británico y con él su “ciencia”, y nos acostumbraron a un mundo regido por la perspectiva británica – y por el primer meridiano que situaron en el “garden” de su casa. A continuación, y ya durante todo el curso, les gasto bromas cuasifilológicas a propósito de lo mal que pronuncian el latín los ingleses, cuando usan su propia lengua: el inglés, idioma que utiliza el alfabeto latino. La A latina vacilan en pronunciarla entre a, e, ei…y así con las otras vocales. Donde en latín e, ellos pronuncian i o iu. Error. Boy!, it’s a mistake. Incluso a veces pronuncian por casualidad e como e. Les hago que imaginen al monje que intentaba enseñarles a pronunciar bien la escritura latina a toda esa panda de analfabetos anglos, primero, y luego normandos vikingos. It’s impossible. No hay modo de que pronuncien correctamente las vocales latinas que escriben. Gracias a ese empecinado error, hoy los ingleses pueden ganarse la vida a lo largo de todo el orbe enseñando su idioma, tan difícil de practicar, y hasta han olvidado que escriben en latín y lo pronuncian como les da la gana o a su way (a su manera). (¿Ven?: ¿dónde dice ahí “wei”, si está escrito “way”?). Demasiado analfabetos eran para inventarse otra escritura, así que se apropiaron mal de la romana. 

Les digo a mis alumnos que he de reconocer, sin embargo, que los ingleses son un pueblo admirable, principalmente por dos aportaciones: su ginebra (no cito marca, usted sabe que me refiero a la preferida por la Reina de Inglaterra) y, sobre todo, su sentido del humor. El mejor humor de cualquier otro pueblo es tosco si se compara con el humor inglés. La ironía (les cuento) del padre de un amigo inglés que quería irse a Japón a enseñar la lengua del imperio: “No entiendo que te vayas tan lejos para eso –ve a Gales”.

Pero, últimamente mi admiración hacia Inglaterra ha subido un punto. Hace unos días, los ingleses nos han recordado cómo hay que hacer las cosas democráticamente.
 

Una vez celebrado el referéndum “sobre” la independencia de Escocia, donde, como usted sabe, ganó el no por un margen amplio, el gobierno de Westminster se ha comprometido a dar mayor autonomía no solo a Escocia, sino de paso al citado Gales semibárbaro, Irlanda del Norte e Inglaterra, los cuatro formantes de la expresión UK (Reino Unido).  Dos veces admirable el pueblo inglés hasta aquí: no solo por soportar con humor que el Premier británico Cameron pactara un referéndum “sobre” la independencia de un parte del Reino, sino por haberse hecho ese pacto sobre no por la independencia. A diferencia del que pretende convocar Mas en Cataluña. Cameron asumió, democráticamente, mucho riesgo. Usualmente los referéndum se convocan por desde las instancias de quien convoca. No hay juego limpio de salida. Pero en el caso escocés sí hubo fair play democrático; luego en la campaña cada parte ha apoyado su posición, pero desde una primera regla democrática.

Lo tercero que me ha enseñado aquel pueblo antaño huérfano de cultura es aún más admirable. Se las prometen muy felices los escoceses teniendo más poderes propios en Escocia a pesar de seguir unida, pero Inglaterra ya ha advertido que pedirá que en el Parlamento de Londres, donde se votan los asuntos de todo el Estado británico, no voten los escoceses en ASUNTOS QUE ATAÑEN SOLO A LOS INGLESES. Eso es inteligencia y democracia, mírenlo bien en España. No sé si a los escoceses les parecerá mejor esta nueva situación, donde sean más autónomos en su casa pero menos entrometidos en la ajena. No se puede tenerlo todo. Aquí resulta que Mas considera democrático que voten solo los catalanes en lo que les atañe; sin embargo, cuando en el parlamento español se votan leyes que afectan a otras Autonomías, van los políticos catalanes y son los primeros en meter la cuchara. No es justo, ni es democrático, es la ley del embudo. Hay que decir que la democracia es un procedimiento, un orden formal que se basa en cierta igualdad ante la ley, de todos (ciudadanos y poderes); en eso que los griegos llamaron isonomía, que es la concreción jurídica y política de ciertas ideas matemáticas, lógicas, sobre coherencia y proporción racionales. No es democrático que un poder juegue con dos barajas. A Cataluña le ha parecido bien, durante años de democracia, que su representación en el Parlamento español vote en asuntos de todos o que afectan a otras partes del Estado, distintas a Cataluña - como Murcia, por ejemplo (recordemos el caso del trasvase de agua desde el Ebro; por cierto, ni siquiera votado sino vetado por Pujol y Maragall desde Cataluña, veto de obligado cumplimiento para los partidos estatales).
congreso-diputados[1]En fin, para ser democrático hay que ser, antes y después, coherente con las reglas democráticas. En coherencia con las ventajas otorgadas, en Cataluña no sería democrático un referéndum si solo votan los catalanes, sencillamente porque, en el Parlamento español, sobre las cuestiones del conjunto o de otra parte de España votan, han votado y mandado mucho (con generosidad por parte del Estado) los representantes catalanes. El señor Mas tenía que haber retirado, tiempo ha, embajadores, haber protestado de que no les dejan votar a los representantes catalanes en el Parlamento español, para que su grito de guerra de “no nos dejan hacer un referéndum democratico” fuera creíble. Sin entrar en otras cuestiones de fondo, las lecciones que nos han servido los ingleses enseñan que no es democrática una consulta planteada de cualquier manera. Y otra cosa. Conociéndoles, no me creo que los políticos catalanes renuncien a mangonear en las cuestiones de España, aun en el hipotético caso de una Cataluña independiente o con una autonomía como la que nunca soñara Escocia. Hasta, desde un punto de vista práctico, la situación actual le es más ventajosa para ello; en una hipotética independencia tendrían que trabajar para encontrar nuevos modos de influir en España, como ahora hacen; quizá amagando con un paraíso fiscal catalán, con bajada de impuestos a empresas tránsfugas, etc; lo que estoy seguro que conseguirían a la larga. 

Mas manipula y confunde la palabra democrático, cree que es un juguete de niño egoísta. “Yo, Mas, soy el centro”. Pero Democracia supone renunciar a que uno sea centro del mundo, y admitir que haya un centro equidistante que nos hace a todos isónomos. Una razón ante la cual se contrastan mis razones y las tuyas. Esa razón –invisible ­- he de reconocer que por ahora pasa no muy lejos de Greenwich.





                                          Fulgencio Martínez

                                                          
                                                                    Profesor de Filosofía y escritor



 ÁGORA DIGITAL / SEPTIEMBRE 2014/ diario político y literario




martes, 16 de septiembre de 2014

ESTAMOS RENOVANDO LA PÁGINA

Pronto, volverá la página de Ágora Un día es un día. Con nuevos contenidos literarios y sociales. Esta nueva temporada tendrá un renovada presencia la crítica literaria. También estamos viendo la posibilidad de editar en papel la revista literaria; ya tenemos una prueba de los dos números últimos dedicados a Antonio Machado, los números 4 y 5.
Para recibir la revista impresa han de resevarla dirigiéndose al email: agoradeartegramatico@gmail.com

Un saludo a todos

Ágora