lunes, 8 de diciembre de 2014

Patrimonio cultural. Diario político y literario de FM / T3/17

 
Publicado en el diario EL PAJARITO.ES: 9-12-2014
http://elpajarito.es/opinion/368-agora/10598-patrimonio-cultural.html




PATRIMONIO CULTURAL


La cultura sigue siendo una maría para los políticos de esta Región. No solo el gobierno regional dedica pocos dineros a conservar el patrimonio cultural y a posibilitar el disfrute de las necesidades de este orden, que no son el pan nuestro de cada día; los programas de los diferentes partidos suelen también olvidar la cultura. No nos podemos comparar ni con la media de las Comunidades Autónomas en esto; ni mucho menos con regiones como Cataluña o Euskadi, que dedican lo que allí llaman una inversión (no un gasto) muy superior a todo lo que atañe a la cultura. Saben bien, en las Comunidades nombradas históricas, que la inversión cultural es necesaria para fomentar el espíritu de país; prestan una atención soberana a su patrimonio simbólico, aunque el fin que persiguen sea instrumentalizar la cultura (sobre todo,  la lengua vernácula) al servicio de un Estado propio. Pero, en el fondo, como la hipocresía lo es de la virtud, la manipulación de la cultura es un homenaje a la misma. 

Al contrario, en el otro extremo, se alinean las Comunidades como Murcia. Ningún extremo es bueno, dijo el sabio. Aquí, en nuestra Región, se ha dilapidado el patrimonio cultural e histórico. No existe ningún censo de los bienes culturales que constituyen nuestro patrimonio. Por tanto, no sabemos cuántos de esos bienes se han vendido, mal vendido, o arruinado, durante estos años. De vez en cuando sabemos, por la prensa, de la venta de algún edificio histórico cuya propiedad ha pasado a manos privadas, a cambio de cuatro euros. Urge, pues, que conozcamos cuántos palacios y propiedades que constituían bienes histórico-culturales han sido enajenados por la mano del anterior presidente de esta Región, y con qué fines, a qué precio. Dicha merma no solo afecta a nuestra generación sino también repercute en las generaciones venideras. 

Más allá, incluso, de aquellos bienes enajenados cuyo titular fuera la Comunidad de Murcia, hemos de saber también cuántos bienes culturales sitos en este territorio han podido ser enajenados por la Iglesia o las órdenes religiosas, por el Ejército, etc. Y en cuántos de ellos una actuación diligente por parte de nuestros políticos hubiera podido evitar la enajenación. Pienso, de pronto, en el Monasterio de los Gerónimos o Jerónimos que representaba un bien histórico, además situado en un entorno paisajístico y etnológico “privilegiado”. Pasó sin pena ni gloria a manos de un empresario: hoy es la Universidad Católica, favorecida por esa política de dejación y pasotismo sobre los bienes histórico-culturales. A más abundancia, la Universidad Católica anda adquiriendo, en Cartagena por ejemplo, cuantos solares y propiedades el Ejército le permite, sin que la Consejería de Educación y Cultura o quien deba hacerlo les plantee un mínimo interés. 

Y no solo habría que mirar por el patrimonio simbólico de edificios y propiedades, sino también por la riqueza del entorno, el de la huerta, el monte, la costa, que pertenecen a todas las generaciones de murcianos y murcianas. Muy poco hace la Consejería aludida por evitar la deflación de esa riqueza ecológica y etnológica, de la que no podrán disfrutar apenas nuestros nietos. Habría que mirar mucho si no es más rentable, en todos los sentidos, conservar y proteger. Antes que arrasar con un metro más de naturaleza, so pretexto de la aceleración urbanizadora, quizá fuera más planteable ayudar al sostenimiento de ese patrimonio y a quienes viven en él.
 
Fulgencio Martínez

                                 Profesor de Filosofía y escritor

No hay comentarios:

Publicar un comentario