lunes, 20 de enero de 2014

Lost in Alcantarilla. Diario político y literario de FM/267T2

Fuente: laopiniondemurcia.es. Indicios de contaminación química en Alcantarilla. Protesta ciudadana.



                            LOST  IN ALCANTARILLA

Un clásico compuso aquella oda a la vida retirada y otro escribió un libro alabando la vida de aldea y menospreciando la corte. Este servidor, imitándoles, decidió hace años, sin mucho entusiasmo, la verdad, vivir también, como esos clásicos, retirado en su pueblo. En una especie de exilio remoto, como me gusta llamar a ese estado oculto del que en pocas ocasiones salgo para ir a la ciudad y a la corte. 

Mi pueblo se llama Alcantarilla, y aunque a cinco kilómetros de Murcia, hay entre esta ciudad y mi nido la enorme distancia que separa el último puesto de Estados Unidos y Ciudad Juárez, en México. 

Por desgracia, en las últimas semanas, está en las noticias el nombre de Alcantarilla por el asunto de la posible contaminación química. Lost in Alcantarilla, perdido en Alcantarilla, un servidor ha preguntado y no ha logrado enterarse si ese asunto va más allá de unos “malos olores”, como dice su concejal de Medio Ambiente, Juan José Gómez Hellín, mi antiguo alumno y buena persona, que hizo estudios de Derecho y sabe de Químicas y Ciencias lo mismo que yo. El diablo aprendió por viejo a desconfiar, y así este que os habla. Por otra parte, el buen profesor de Música, y representante del PSOE en el Ayuntamiento,  mi amigo José Antonio Sabater manifiesta que es grave el problema de la contaminación que viene padeciendo el pueblo, a consecuencia de la mala seguridad o mala práctica medioambiental de las empresas de derivados químicos instaladas en la comunidad de Alcantarilla. 

Yo, en mi fineza, ya me molestarían si fueran solo malos olores, pues eso suele trae malos humores en las personas y en las familias. Pero, me temo, por diablo, que se trata de una infracción en toda regla (¡valga el oxímoron!) de medidas mínimas de seguridad, por parte de Empresas, Ayuntamiento (Lázaro calla: Lázaro Mellado, alcalde, del Partido de PP). 

Lo más terrible es que la salud de las personas importe nada a quienes debería importarle; además, no solo hay el peligro de contaminación directa, por respirar el aire, que puede ser causa de cánceres, alergias y de otras molestias no menos graves; también lo hay de contaminación indirecta por el consumo de hortalizas y frutas de la buena huerta del pueblo. En fin, que nos estamos cargando también a la horticultura y a la conserva de Alcantarilla, y su buen nombre por culpa, o no, de las noticias sobre esa contaminación química de bencina, furano, o como se llamen, que para mi ignorancia y las de mi antiguo alumno y concejal de Medio Ambiente deben ser esos nombres químicos algo así como Mengano y Fulano, que no se lavan : todo se arreglaría, ¿no?, con una buena ducha.



Fulgencio Martínez

                                                Profesor de Filosofía y escritor



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