martes, 30 de abril de 2013

¿Quién dijo miedo? Artículo de María Pilar Victoria de las Heras. La Opinión de Murcia 1 de mayo 2013

Pistolas o decretazos: Madrid o Chicago. No olvidemos la historia y la lucha.
Primero de Mayo. "¿Quién dijo miedo?" Artículo de María Pilar Victoria de las Heras, publicado en La Opinión de Murcia, 1 de Mayo 2013.
enlace:
http://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2013/05/01/dijo-miedo/466506.html



                       ¿Quién dijo miedo?

01.05.2013 
 

Primero de Mayo de 1886, hace 127 años. Chicago, EEUU. Trabajadores sindicados reivindicando la jornada laboral de ocho horas, frente a las dieciocho establecidas por ley. Columnas de obreros cruzando la ciudad, todos a una, fuertes, decididos, sabiendo que la lucha de cada uno es la libertad de todos... Varios muertos y cientos de heridos de aquel entonces nos recuerdan hoy lo efímero de las conquistas sociales logradas por quienes nos precedieron si no las nutrimos con el sustrato de la continuidad, la certeza de la razón que nos asiste, el derecho y a la vez, la obligación, de proteger este patrimonio obrero que nos han legado quienes, antes que nosotros, han creído en la dignidad del ser humano.

Año 2013. Odisea en el Congreso. Cada viernes nuestros 'hombres sabios' arrojando decretazos sobre el pueblo llano. Intentando doblegar nuestros ánimos, arrebatándonos derecho a derecho, despedazando el pueblo (a eso lo llaman gobernar) para las hienas capitalistas; para los mercados ávidos de carnaza obrera que, a cambio de una mísera compensación económica, engrosen sin embargo sus lícitas y opíparas cuentas, todas legales y transparentes, merced a políticas cómplices de la orgía neoliberal. Sin pudor, recato ni vergüenza esquilman a manos llenas lo que va quedando de la clase trabajadora, queriendo convertirla en un guiñapo, en una sombra chinesca de lo que fue. Intentándonos meter el miedo, recortando la educación, y parafraseando a Rubén Blades, conseguir que nuestra ignorancia haga fuerte a nuestra inocencia. Pues ese es su armamento, el arsenal del miedo que pretenden meter en nuestros cuerpos, haciéndonos claudicar de este modo, a décadas en las cuales, se han ido sentando las bases de la verdadera civilización, la que desmanteló paulatinamente los residuos retrógrados, cavernícolas. Verdadero baluarte del crecimiento honesto e íntegro de cada nación: la creación y consolidación de los derechos laborales.

Podemos lamentarnos, rajarnos las vestiduras y finalmente, darles las razón. Mas podemos, entre todos, levantar bien alto la cabeza, henchir el pecho con el aire de un libre albedrío que va más allá de las migajas de libertad que pretenden hacernos picotear; y salir a la calle en este día, reivindicando alto, claro y sin tapujos que este pueblo y su gente no se doblega; que el Gobierno es elegido por y para el pueblo.

Que la soberanía reside en el pueblo, y que cada intento de lo contrario, es un paso más hacia el precipicio social, que la actual clase política, tecnócrata, disciplinada al ritmo del látigo alemán, desea convertir en nuestra cotidiana realidad. 


Como en el Mito de la Caverna, abramos los ojos, reconociendo que lo que vemos proyectado en esta sociedad son las sombras de las políticas neoliberales. Salgamos de la Cueva. Su miedo es que nosotros perdamos el nuestro.

MAÑANA PRIMERO DE MAYO 2013. ÁGORA CON LOS TRABAJADORES/ MIGUEL HERNÁNDEZ Y LA POESÍA SOCIAL, CONFERENCIA DE FULGENCIO MARTÍNEZ PARA CELEBRAR LA FIESTA



ÁGORA CON EL 1º DE MAYO, CON LOS TRABAJADORES DE ESPAÑA Y DEL MUNDO

¡UNIDOS CONTRA LA TIRANÍA DE LOS GOBIERNOS SERVILES Y CONTRA LOS INTERESES DEL CAPITALISMO FINANCIERO QUE HAN ASALTADO EL PLANETA HUMANO Y LA RAZÓN, DICTANDO SUS LEYES Y SU MIEDO!  

El silencio del hombre de cultura es cómplice de los injustos ¡Hagamos la democracia! No solo la veamos representada en un papel, en una muda Constitución. Como escribió Miguel Hernández, somos viento del pueblo. Nunca al viento podrán asentar ni doblegar mientras viva la poesía.


                      MIGUEL HERNÁNDEZ Y LA POESÍA SOCIAL


¿Por qué nos interesa tanto el caso Miguel Hernández? Porque nos exige, con su poesía, con el conjunto de su obra literaria, y con su vida, pensar la literatura, la teoría y la poética literarias más allá de la imagen del mundo de la burguesía: una figura histórica muy concreta que dominó y domina el mundo y que todavía impone su doctrina sobre la función de la literatura y del arte en general.


                                                                 Por Fulgencio Martínez

                                       (estracto de una conferencia pronunciada en el casino del pueblo)

Miguel Hernández es el creador de la poesía social, antes, incluso, que Pablo Neruda. Miguel Hernández, en sus libros Viento del pueblo y El hombre acecha, escritos en los años 1937 y 1938, durante la Guerra civil en España, revoluciona la poesía de la Generación del 27 y pone su voz al servicio del pueblo. En la dedicatoria a Vicente Aleixandre dice Miguel “Los poetas somos viento del pueblo”. 

La poesía social de Miguel Hernández es una poesía humanista, comprometida con los Derechos Humanos; reivindica la cultura, el valor de la mujer, la dignidad humana, la libertad, la justicia; y denuncia la pobreza, la esclavitud y el sometimiento a la ignorancia y al oscurantismo que ejercen sobre el pueblo los poderes reaccionarios.

A fuerza de ser humanista, esta poesía social es política y revolucionaria. Todos los poetas y cantautores, españoles y americanos, de décadas posteriores tendrán en el autor de “El niño yuntero" su referente.

Pero la poesía de Miguel Hernández no se limita a la defensa de las reivindicaciones de una clase social, como son los trabajadores y, en concreto, los trabajadores de la tierra que él conoció, con sus penalidades y en la situación de servidumbre en que vivían en su época. La poesía de Miguel defiende al ser humano de cualquier época y clase social al que se le priva de su dignidad y derechos. Poemas como “Las manos”, “El sudor” son claros ejemplos de esta poesía social, en la que Miguel Hernández grita, en nombre de los trabajadores: “Ayudadme a ser hombre”.

Su denuncia se podría dirigir no sólo contra la explotación económica y cultural del trabajador, sino contra cualquier régimen social que cosifique y deshumanice al ser humano. El trabajador no es una cosa, no es un instrumento, como un tractor o una fábrica; el hombre, dice Miguel, es “instrumentalista”, no instrumento. De este modo la poesía de Miguel anticipa, en los años 30 del siglo XX, el humanismo marxista, crítico con toda forma social de explotación y alienación del hombre.

Por supuesto, la poesía social de Miguel tiene también un fuerte componente de denuncia del momento, como en los poemas “Alba de hachas” y “Sonreídme -anteriores a los libros citados, y escritos bajo el fervor republicano y dirigidos contra el oscurecimiento de la Iglesia católica y la oligarquía rancia que mantenían a este país en situación deprimente.

Un aspecto inseparable de la poesía social de Miguel es su teatro social, escrito en la guerra, y que solo recientemente se empieza a valorar.

¿Por qué nos interesa tanto el caso Miguel Hernández? Porque nos exige, con su poesía, con el conjunto de su obra literaria, y con su vida, pensar la literatura, la teoría y la poética literarias más allá de la imagen del mundo de la burguesía: una figura histórica muy concreta que dominó y domina el mundo y que todavía impone su doctrina sobre la función de la literatura y del arte en general. Piénsenlo.

Este ejercicio de análisis les mando para el Primero de Mayo.
      
                                                       ÁGORA DIGITAL

Boletín digital 2 Abril 2013 Revista Ágora I



DIGITAL Boletín  2
                                                                
                      SUMARIO

GALERÍA DE ARTE GRAMÁTICO
FERNANDO CASTILLO: Pinturas: Afrodita en el ágora / Retrato de Isabel /Espacio propio / Autorretrato.

ANTOLOGÍA ACTUAL DE POESÍA ESPAÑOLA
5/ ANNA ROSSELL: Cuatro poemas en catalán, con traducción al español por la misma autora. Elogi de la discreció / Un dia qualsevol / Berlín, porta de Brandeburg/ M'ho he imaginat.
6/ FELIPE SÉRVULO: Tres poemas: Ahora que amaneces, Riah Mehdi, La puerta está entreabierta (inédito).
Nota a la sexta entrega de la Antología La escritura plural I

CO-LECCIÓN ÁGORA I
."Leve don", poema de David Pujante de su libro Animales despiertos, que edita Renacimiento.
.Dos poemas de Ariadna G. García, de La guerra de invierno (Premio internacional de poesía Miguel Hernández- Comunidad Valencia).
.Poemas inéditos de Cancionero y rimas burlescas (Cancionero de Acedo). Poemas textuales de Andrés Acedo y poemas visuales de Agustín Calvo Galán.

DIARIO DE LA CREACIÓN. Panorama de la poesía actual en español (poemas inéditos)
Venus Maritza Hernández (Panamá): La viajera.
Mercedes Mayol (Argentina): Rebeldía /Domesticar.
Mónica Caruso (Argentina): Aromas verdes / Contrastes.

EL MONO GRAMÁTICO
ACTUALIDAD DE MIGUEL ESPINOSA:
1. Descifrando a Miguel Espinosa. Por Ángel Montiel. (Presentación del libro "Miguel Espinosa, el autor emboscado", de J. L. Bellón).
2. "Historia del eremita", texto de J. L. Martínez Valero en la presentación del libro de Miguel Espinosa en la edición de Alfaqueque.

BIBLIOTHECA GRAMMATICA
El cazadero los libros, cuaderno de criterio de Fulgencio Martínez

.Por gracia del mirar. Notas sobre el libro de Eloy Sánchez Rosillo Antes del nombre. (Tusquest, 2013)
.La tierra de Aurora Saura. Comentario del libro Si tocamos la tierra. (El Bardo, Libros de la frontera, 2012)
.La vida en verso. Sobre el libro de Ginés Aniorte Liquidación por reformas (Renacimiento, 2013).

UT PICTURA
Fernando Castillo en conversación con Fulgencio Martínez: "La figura humana es mi lengua vernácula"



PRESENTACIÓN



En este Boletín de Marzo de 2013, destacamos la presentación de la Galería de Arte Gramático, con exposición del pintor Fernando Castillo. Al que dedicamos la sección que cierra la revista digital: Ut pictura, con una entrevista sobre su trayectoria artística.

Dos nuevas entregas de la Antología actual de poesía española: Felipe Sérvulo y Anna Rossell, dos poetas catalanes, el primero con obra en español, la poeta Anna Rossell con obra en lengua catalana y traducción por la misma autora.

En la sección Co-lección, poemas antológicos de poetas, algunos que nos avanzan poemas de sus obras recientes: David Pujante, Ariadna G. García. Destacamos el avance de un libro diferente, Cancionero y rimas burlescas, una colaboración del poeta visual Agustín Calvo Galán y de Andrés Acedo: un libro coordinado por Fulgencio Martínez, y que verá la luz en Renacimiento.

Abrimos de nuevo el Diario de la creación, con poemas inéditos de nuevos autores: las escritoras Mónica Caruso y Mercedes Mayol, desde Argentina, y Maritza Venus Hernández, desde Panamá.

El Mono Gramático presenta dos artículos sobre sendos libros que ponen de actualidad al novelista y ensayista murciano Miguel Espinosa.

En Bibliotheca Grammatica, finalmente, tres comentarios de Fulgencio Martínez, dedicados a los recientes libros de poesía de Eloy Sánchez Rosillo, Ginés Aniorte y Aurora Saura.


Los contenidos pueden verlos en el blog:
www.diariopoliticoyliterario.blogspot.com

Hemos introducido entradas directas a los contenidos de los boletines digitales MENSUALES de la revista. Los de Abril, pueden leerlos en la entrada: Ágora DIGITAL 1 ABRIL 2013.

Los Boletines mensuales y otras noticias de la revista pueden consultarlos en el blog en construcción de la revista Ágora-Papeles de Arte Gramático:


CAESAR NON EST SUPRA GRAMMATICOS


lunes, 29 de abril de 2013

Histórico. El núm. 9 de Ágora-Papeles de Arte Gramático. Vladimir Holan. Clara Janés.

REVISTA ÁGORA-PAPELES DE ARTE GRAMÁTICO EL NÚMERO DE LA REVISTA DEL QUE ESTAMOS MÁS ORGULLOSOS

                                                                                                    A Clara Janés 


Recuperamos las palabras que dedicó la revista digital Eldigoras.com, dentro de sus sección revistas literarias, a la aparición del número 9 de Ágora dedicado al poeta checo VLADIMIR HOLAN.
Enlace:


Revistas recibidas
www.eldigoras.com/eom


Ágora
Papeles de Arte Gramático
(Murcia)




Hay cualidades de rareza especial en los mundos literarios, una de ellas es la humildad. Cuando Fulgencio Martínez me comentó por correo electrónico la existencia de Ágora no pude imaginar que se tratase de una publicación tan densa y coherente. La distancia entre Murcia y Barcelona no es demasiada y, sin embargo, qué poco sabemos en la capital catalana de lo mucho y bueno que se cocina en Murcia. Ahora, hojeando y leyendo la revista que dirige Fulgencio Martínez sé que no sólo es un buen poeta, sino también un magnífico director y que su equipo de dirección y redacción merece un justo reconocimiento.
Ágora es una revista cálida impresa en papel de rota blancura, casi crema, sobria en la presentación y variada en los contenidos. No es una revista de ámbitos reducidos, hay apertura de miras, diversidad y contrastes.
El último ejemplar publicado contiene un dossier dedicado a Vladimir Holan en el que colaboran Clara Janés, Soren Peñalver, Jesús Fuentes Ródenas, Juan Vicente Piqueras, José Luis Martínez Valero, Michela Rapetta y Fulgencio Martínez.
Las secciones habituales de la revista ofrecen una amplia nómina de autores en poesía, narrativa, crítica, ensayo, entrevistas, reseñas y noticias. La lista sería muy extensa y lo realmente importante son los textos.
Ágora ha publicado ya nueve números, hay que esperar y habrá que agradecer que publique muchos más.

                                REVISTA ÁGORA DIGITAL ABRIL 2013 (Histórico)

domingo, 28 de abril de 2013

Tres poemas de Felipe Sérvulo. La escritura plural. Antología actual de poesía española/6. Revista Ágora-Papeles de Arte Gramático. Nueva colección


                                     
                                                        FELIPE SÉRVULO



    AHORA QUE AMANECES


Lo sé, no te gusta que escudriñe tu rostro 
mientras duermes. Puedo explicarlo:
no es sensato perder la ocasión
de amarte un poco más, mirar calladamente, sí,
y ver la pequeña cicatriz que ocultas con maquillaje.
Andar el camino que proponen tus párpados
-¿dónde estarán tus sueños?-
y asombrarme porque tu respiración
marca el ritmo de mi pulso. 

En tu boca entreabierta navegan los besos, 
ahora que amaneces y pronto habrá que despertar
y volver a la absurda rutina.

Poner la cafetera y correr y correr
para atrapar tantos trenes sin destino.

Y sumergirnos en las calles indiferentes,
donde hay tantos tristes otoños,
tantos inviernos suicidas, julios ingratos
y tan pocas primaveras.


                                                          De Ahora que amaneces
                                                          (Playa de Ákaba. Getafe, abril 2013)


     RIAD MEHDI


Q hacer después 
del abandono,
sino robar hogueras,
buscar al poeta,
mendigar la humedad de otra orilla.

Y encontrar un amor de aire,
el miedo a no ser nada,
y, a veces, el silencio que se impone
y deja sin sentido los suspiros
embriagados por la última lluvia.

Entonces la luz se proyecta sin vida
y destruye la escena:
dos cuerpos en puro vaho, 
Riad Mehdi, habitación 404. 
Marrakech 

Había allí un mirador,
-lo recuerdo-
por donde pasaba el mundo.

El murmullo de una ciudad
hermosa e ideal
que marchó y ya no vuelve.

Nunca sabremos por qué,
a nuestro pesar,
persiste la memoria.

Por qué la soledad 
es una fiebre en nuestra piel 
que nos envuelve
y nos deja el paladar
pegado a lo salobre.

                                                  De La niña de la colina
                                                  (In-VERSO, ediciones de poesía. Febrero de 2012)



La puerta está entreabierta 
ahora que la ciudad
se esconde;
vienen rumores de adiós
y tú quedas dentro
-madre-
con mis palabras.

De pronto tu alcoba,
el baúl, la mesilla,
la geografía de tu rostro,
la luna llena
desde el balcón.

Ya es tarde,
buenas noches;
cuántos desastres
trae el telediario.
Después tus rezos
imprescindibles,
cabalísticos casi.

Sí, es tarde,
pero no hay sueños,
vienen parábolas,
susurros de la noche
que se hermana
con Radio María
y el viejo rosario
que se pierde
– madre -
en el laberinto de tus dedos.

Una luz sacude
la oscuridad,
toses, paracetamol,
la casa que se desvela
y mi corazón
que se vuelve niño;
la puerta y poniente
se cierran.

¿Quedan palabras?

Quién sabe
cuándo regresaremos.

                                                                De El paisaje del trigo
                                                                           (Inédito)



Felipe Sérvulo (1947), poeta de Jaén, que escribe en Cataluña, es licenciado en Historia por la Universidad de Barcelona. Vive en Castelldefels (Barcelona) y es Miembro de la Asociación Colegial de Escritores de Cataluña. Presidente del colectivo de escritores El Laberinto de Ariadna y editor del pliego de poesía del mismo nombre. Ha sido cofundador de los grupos y revistas de literatura Alcudia, Gavina y Alga. 

Ha obtenido, entre otros, los premios de poesía Blas Infante (de Cornellá de Llobregat), Sant Jordi (de Castelldefels), Salvador Espriu (otorgado en Barcelona, en 1992), y Ciudad de Ponferrada (1997). En 2011 la Consejería de Cultura en Jaén de la Junta de Andalucía lo distinguió por su labor como escritor jienense.

También la ciudad donde vive le otorgó el Premi Ciutat de Castelldefels, en 2009, por haber contribuido a los valores democráticos con su labor literaria. 

Su más reciente libro de poemas, Ahora que amaneces, ha sidpublicado por la editorial Playa de Ákaba en abril de 2013.



                                    BIBLIOGRAFÍA 

Hasta el límite de las violetas. La Mano en el Cajón. Barcelona, 1995. 
Las noches del sur. Col. Poetas. Jaén, 1996. 
Casi la misma luz. Tágilis Ediciones. Almería, 1999. 
Cartografía de la materia. Diputación Prov. de Jaén, 2005. 
La niña de la colina. In-VERSO, Ediciones de poesía. Barcelona, 2012. 
Ahora que amaneces. Playa de Ákaba. Getafe, 2013.

                 ÁGORA DIGITAL ABRIL 2013

Nota: sexta entrega de la Antología actual de poesía española





La Antología actual de Poesía española ofrece una sexta entrega: Poemas de Felipe Sérvulo, poeta de lengua española en Cataluña, autor de La niña de la colina, y de Ahora que amaneces. La anterior entrega -recordamos- presentaba los poemas de una poeta catalana en lengua catalana, traducidos por la misma autora: Anna Rossell. El mes que viene, la próxima y séptima entrega, de la poeta Ángela Mallén, profesora de la Universidad de Vitoria-Gasteiz, en Euskadi, y autora de Cielo lento.

La Antología se inició con cuatro poetas: Marian Raméntol, Coriolano González Montáñez, José Ángel Cilleruelo y José Luis Zerón Huguet. 

Quincenalmente, iremos completando las doce entregas de esta Antología I, que será publicada en la revista Ágora -impresa y digital- y en formato libro, durante el curso 2013-2014.

Nuestro objetivo es presentar, con la Antología actual, un registro histórico-literario del nivel de comunicación de la poesía con la situación humana del tiempo histórico que vivimos. Por eso, hemos solicitado a poetas con obra publicada, de categoría y fuerza comunicativa, unos cuantos poemas de sus libros más recientes, así como un texto inédito aún en libro.

El foco de esta Antología está puesto en el término "actual", rechazamos la simple y falsa afiliación generacional, o por edades físicas -poesía joven, adulta, infantil, etc-, y apreciamos, bajo nuestro criterio de calidad y categoría estética, el diálogo del poeta con su tiempo histórico. Tomamos en serio aquella reflexión de Meneses, uno de los poetas "complementarios" en la obra de Antonio Machado-Juan de Mairena: 

"El polo individual del sentimiento... empieza a no interesar, y cada vez intereserá menos. La lírica moderna, desde el declive romántico hasta nuestros días (los del simbolismo), es acaso un lujo, un tanto abusivo, del hombre manchesteriano, del individualismo burgués, basado en la propiedad privada. El poeta exhibe su corazón con la jactancia del burgués enriquecido que ostenta sus palabras, sus  coches, sus caballos y sus queridas.... Un corazón solitario... no es un corazón."

Estas palabras, tomadas con ironía y verdad (que cada cual saque su interpretación) son una hermosa tentación para Juan de Mairena -y, como toda tentación, encierra peligros, precipitaciones, falsas perspectivas en la superficie, pero también fuerza y verdad, atractivo.

El poeta y pensador Juan de Mairena las tiene en mente como una posibilidad con la que darle contenido a su intuición de la poesía como palabra en el tiempo.

"Juan de Mairena se llama a sí mismo el poeta del tiempo. Sostenía Mairena que la poesía es un arte temporal.... y que la temporalidad propia de la poesía sólo podría encontrarse en sus versos, plenamente expresada. Esta jactancia, un tanto provinciana..."

La temporalidad de la poesía, en todo caso, parece ser que no se agota en un solo poeta, sino que estaría en la "conversación" de uno y otro con su tiempo y con la esencia y tradición misma de la poesía. Algo así -creemos- dijo Hölderlin al valorar el ámbito de los hombres, respecto al de los dioses, desde que somos una conversación.

sábado, 27 de abril de 2013

La tierra de Aurora Saura. Comentario del libro "Si tocamos la tierra". El cazadero de los libros, cuaderno de crítica de Fulgencio Martínez/8


EL CAZADERO DE LOS LIBROS /8/ biblioteca grammatica/ poesía/ Ágora digital Abril 2013
                                  
Aurora Saura
Si tocamos la tierra
El Bardo colección de poesía
Los libros de la Frontera, Barcelona
Septiembre 2012



                        LA TIERRA DE AURORA SAURA

Si tocamos la tierra, el nuevo libro de poemas de Aurora Saura (Cartagena, 1949), publicado por Libros de la frontera en la colección El Bardo, nos vuelve a traer la lectura de un poeta exquisita, que labora y publica su obra a jornadas cumplidas, poco a poco, y con esmero. Decidió Aurora Saura, ya en sus inicios de escritora pública, construir, como su nombre indica, un dominio seguro del día. Para lo cual se ejercitó, desde el principio, en una elaboración lenta y cuidadosa de sus obras. Publicó su primer libro de poesía en 1986 (Las horas. Editora Regional, Murcia). A partir de ahí, de este primer libro -y como dos rasgos que caracterizarán su poética- mantiene la poesía de Aurora Saura una relación estrecha con el tiempo -el mismo sentido de aquella elaboración y gestación prolongadas de sus libros se descubre, a la larga, no como un rasgo casual en su escritura, sino como una marca de la casa-; y, por otro lado, apuesta por la expresión simbólica (que está insinuada en el mismo título de aquella opera prima) de lo temporal como espacio plural, múltiple, diferenciado y humanizado, lleno de vicisitudes y encuentros humanos y literarios, donde la vida y la lectura y la admiración del arte se corresponden, igual que en el poema de Baudelaire los perfumes, los colores, los sonidos. Un ámbito temporal en que ella sitúa su poética - como se confirma y aun se profundiza en sus siguientes libros-; tiempo en su poesía que no es el tiempo abstracto, descarnado, sino los mundos temporales del día, las horas - según reza el título de su libro primero-; esas horas que no son, como para Francisco Brines, brasas; sino, más bien, fuegos vivos y mundos vividos. 

La poesía de Aurora Saura tiene, pues, esa coherencia inicial, auroral, que pocos autores tienen. Es -por así decir- una poesía fenomenológica -que trata de lo que el maestro de Heidegger, Edmund Husserl llamó, con expresión tan afortunada, "mundo vivido" (Lebenwelt). Vida traspuntada en una conciencia, cosida puntada a puntada a una conciencia que es también corriente de vida significativa, intencional; y vida, a la vez, trascendida -en cuanto a su paso puntual y fugitivo- por unos signos dejados en el poema, los cuales, en muchas ocasiones, son comento admirativo de otros signos (literarios, artísticos), conversación continuada de la autora con la misma vida a través de esos signos que escribe y de esos otros signos que le han emocionado por su belleza o por su significado, con el que corresponde. "Correspondencias", como subtítula Aurora Saura un poema dedicado a Gonzalo Rojas, es la expresión cabal que encierra esa operación poética que aventura el libro que comentamos, y vale, más allá, para toda la obra de la poeta de Las horas, De qué árbol (1991), y Retratos de interior (1998), los tres libros publicados con anterioridad a éste, por Aurora Saura.

La fenomenología de esas correspondencias-poemas irán, a medida que se suceden los libros de Aurora Saura, recalando en el mundo histórico, en el presente vivido, y poniendo su foco poético en los seres del mundo. Estamos ya un poco de vuelta de la poesía elegíaca y de todo idilio triste, o sentimental, con el foco en el pasado; de tanta evasiva lección que despelecha, más cada día, hoy, la obra pasada de algunos poetas, incluso queridos maestros, sobrevalorados. Una voz viva que nos hable del presente vivo supone un riesgo, que asume Aurora Saura, con toda naturalidad, en este libro: Si tocamos la tierra.

¿El título del libro no encierra una consigna, aunque dicha en un tono educado, poético: sugerente? ¿Y no esconde cierta velada censura crítica a la escritura evasiva? 

"Toco la tierra. Miro. / Toco la tierra. Escucho." El libro se abre con esta cita de la poeta Ángela Figuera, una poeta perteneciente a aquella generación desarraigada a la que también perteneció su paisano bilbaíno Blas de Otero: dos poetas, Figuera y de Otero hoy defenestrados por la crítica miserable, textual: por tanto, dos poetas con futuro.

Si tocamos la tierra, aunque estructurado en seis secciones, presenta una continuidad de "suite" en su andadura poemática. Curiosamente, se abre con una sección y un poema donde comparece la palabra "Eternidad" -un término juanramoniano, sin duda, y en principio, extraño a la poética de Aurora, según hemos esbozado arriba. 

Sin embargo, la eternidad es, como en aquel cuento del monje y el pájaro, un instante... O, como mejor dice el primer poema del libro:

La eternidad sólo
podría ser ese instante
en el que - dicen -
el aire está tan quieto
que el agua se olvida de helarse.
                           ("Eternidad", p. 11)

No puede -creemos- ser dicho con más acierto (irónico) ese límite, ese no lugar, del cual se alejará esta poesía de Aurora Saura. Esa "inmovilidad sin aristas / para siempre... / ausencia / de los gestos,/ sentirse vivo/ en la parálisis del viento" equivale a una vida paralizada, a detener el tren que viene, a cada momento, a volcarnos las horas: las de ayer y las nuevas, las aún no vividas... Esa vida eterna, que no toca tierra, equivale, para nuestra poeta, a la inmovilidad. El cambio es sinónimo de tiempo vivido, de un forcejeo y acuerdo -o pacto- entre el ayer, el hoy y el futuro, para que el futuro valga las horas que esperamos, y lo pasado el tiempo que sentimos perdido. Sin cambio no hay -en definitiva- valor.

Hemos dicho antes que la poesía de Aurora es fenomenológica, histórica en su deriva y en muchos poemas de este libro que comentamos (histórica quiere decir que aborda al hombre situado en el presente histórico, y por eso puede hablar, desde ahí, del pasado; fíjense que hay mucha pseudoliteratura histórica que falla ya en esa premisa, o sea, que no es histórica y ni siquiera literatura). Ahora, apreciamos también, en Si tocamos la tierra, una poesía ética, un simbolismo poético abierto a subrayar el valor -o determinados valores- de la vida.

¿Poesía con mensaje? Dirían los incrédulos y algunos maliciosos.

Destacamos, en el libro, un poema como el dedicado a Primo Levi, escritor judío en lengua italiana, poeta y novelista que padeció y se suicidó de la inhumanidad de un campo de concentración nazi. "Lager (Primo Levi in memoriam)":

Quién volverá a decir con labios puros
la palabra lager.
Quién la salvará del horror (...)

Decidla ahora vosotros
la palabra lager.
Decidla despacio con voces generosas.
No olvidéis la desesperanza,
                                                             el dolor (...)

Que vuelva lager
a ser en vuestras bocas
una palabra humilde,
                                            y digna,
                                                           y verdadera.
                                                         ("Lager", p. 37).

El poema está dedicado a la hija de la poeta y a los jóvenes alemanes. 

Creemos que sobra el comentario: el lenguaje, sencillo y digno, de este poema es ya, por sí solo, una reivindicación de lo humano.

Queremos detenernos también en otro poema, que expresa otra vertiente del mismo accidente geográfico, temporal, de esta poesía. El poema se titula: "Mar aún de verano", está amparado en una cita del poeta Salvador Espriu. (p. 62). Dice la cita de este poema de Espriu, uno de los mejores del siglo XX, escrito en lengua catalana: "A la vora del mar. Tenia una casa,/ el meu somni. A la vora del mar."

Así debió de ser.
Eras paisaje de la infancia,
infancia pura. (...)

Eras una presencia
como de quien se ha muerto
pero nunca se ha ido.

Hoy eres más que estos días:
la vida de otro tiempo
delante
                     de los ojos.
                                ("Mar aún de verano").

La sencillez en el modo de comunicar y la concentración y pureza de los significantes se alían, en este libro de Aurora Saura, con la profundidad y la tensión en la palabras. Como en ese poema admirable, escrito en correspondencia con Espriu, de ahí - de esos mínimos y necesarios ingredientes - surge un acorde, algo inefable, que es la tierra de la poesía.

Merecerían más comentario otros registros de esta poesía, como el registro apuntado en el poema "A propósito de Juan"; o el registro, que señalamos al principio de esta reseña, donde se suma la poeta a la conversación con figuras artísticas o literarias, cuyos signos salvan una huella del tiempo: como los poemas dedicados a Rosalía de Castro, a Orfeo en los infiernos, o al cuadro de Vermeer Mujer leyendo junto a la ventana.

                                                  Fulgencio Martínez
                                                ÁGORA DIGITAL ABRIL 2013