miércoles, 13 de noviembre de 2013

Reivindicación del gol de Wert. Diario político y literario de FM /T2/18


                DIARIO POLÍTICO Y LITERARIO DE F.M, DONDE SE HABLA DE LO DIVINO Y DE LO HUMANO

REIVINDICACIÓN DEL GOL DE WERT                                  (Humor para la exportación)


Avanza la Gomendio por banda derecha, dribla a un contrario, progresa por la posición de extremo, centra…. y remata Wert de cabeza al fondo de la portería….¡Goooool! ¡Magnífico testarazo, a lo Santillana, de Ignacio Wert!….


La alegría de los hinchas blancos, en el graderío. En el palco su presidente Rajoy sin inmutarse da una larga chupada al puro, en señal de satisfacción, pero, ¿señores, qué pasa? El colegiado europeo anula el tanto….


¿Ha habido fuera de juego? No sabemos,  tremenda protesta, el juez de línea y el árbitro se muestran enérgicos, Wert les increpa, hay lío, tarjeta roja para Wert, el dorsal número 5, el árbitro tras consultar con el línea declara que es un gol basura, no vale, anulado.


El goleador expulsado insiste con gestos expresivos ante el árbitro: no hubo fuera de juego, la defensa estaba adelantada, veamos en la repetición… parece que el gol es correcto,  Montse Gomendio centra en posición legal… y Wert ganó el espacio vacío de la defensa adelantada…. 


Analicemos otra toma de la repetición, desde el ángulo frontal a la portería… ah, la imagen es ahora clara, la realización nos muestra desde su arranque la jugada:  la pelota llega a la Gomendio, perfecto control, la baja y avanza por su propio campo, en sentido recto a la portería de su equipo: ¡el gol es un autogol del defensa retrasado!  “Hubo autogol legal, sí, pero ese gol es una tontería”:  ha comentado en tuiter el portavoz de la comisión arbitral europea , quien no admite la humorada del gol de Wert y lo da por bien anulado en defensa del juego serio: ¡qué ejemplo para los chavales tan poco pedagógico!, el reglamento dice con claridad que el objetivo del juego es marcar goles en la portería contraria…. No puede admitirse de ningún modo como gol propio el que se mete al portero del propio equipo.


Rajoy defiende la actuación de Wert: últimamente está obsesionado nuestro defensa con el gol, más vale que los nuestros marquen aunque sea en propia meta. Comenta Rajoy a un reportero. El contrario nos ha dado facilidades, dejó hacer, estaba nuestra portería más a mano, y apuraba marcar antes de llegar al descanso. ¿Un gol psicológico? Son argumentos de los forofos blancos, entrevistados en el descanso.


Pero la prensa, en crónica de urgencia, adelanta un titular, comenta el extraño caso del doctor Hyde-Wert, asociado a la Gomendio, en esa maniobra contra la propia meta: parece que respondió a una estrategia premeditada  de “hay que hacer gol como sea”, llamar la atención y despistar con una nueva estrategia. Valen igual los goles en propia meta como en la ajena, esa será nueva norma en el fútbol moderno.


Al día siguiente, las aclaraciones a la prensa deportiva del colegiado, a propósito de su reacción espontánea tras la jugada surrealista añaden otra carga de polémica. El absurdo mundo del fútbol no es ajeno al absurdo del mundo actual, el fútbol ha de actualizarse y ponerse al día en las tecnologías y  también en el mismo absurdo.  No dijo él, el árbitro, que el gol fuera basura y absurdo desde el punto de vista del reglamento; aclara que le parece absurdo este mismo reglamento del juego, su no adecuación, renovación  y puesta al día para estar a la altura de las actuales circunstancias del mundo: el público quiere goles, démosle al público lo que quiera,  el mundo es absurdo, ¿por qué el fútbol no lo es?…. Admitamos jugar al revés y demos  por gol propio marcar en la propia meta cuando venga bien o se pueda marcar.


Rajoy, satisfecho, y la capitana del equipo, Soraya, da el incidente por aclarado, fue un malentendido. La  brava capitana del equipo admite la rectificación del portavoz europeo: es la prensa quien tergiversa y enreda. Tienen algunos, dicho sea de paso, una visión muy inmovilista del fútbol; que no se puedan cambian las reglas en pleno partido, ¿quién lo dijo?, nada lo impide. El árbitro denunció el reglamento, anuló no el gol sino el reglamento, por anticuado y desacorde con los nuevos aires del mundo. Viva Wert, próximo Pichichi, ejemplo de delirios verticales en el área propia, viva nuestra saeta, nuestro goleador autogoleador.

¿Erasmus elogiaría esta locura de ahora?



FULGENCIO MARTÍNEZ

                                                           PROFESOR DE FILOSOFÍA Y ESCRITOR CANSADO

 Ágora digital 13 de noviembre 2013

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