miércoles, 16 de octubre de 2013

Distintas varas de medir


DIARIO POLÍTICO Y LITERARIO DE F. M... T2/12



                           DISTINTAS VARAS DE MEDIR

 
Es interesante detenerse a pensar, un momento, si no estamos cometiendo una injusticia –con base en un agravio comparativo- al aplicar distintos criterios de rigor al estudiante becario que suspende más de la mitad de las asignaturas o créditos, y al corrupto y probado chorizo. En efecto, el joven estudiante que obtuvo beca el pasado curso y suspendió más del cincuenta por ciento de los créditos, no solo pierde la opción a beca para el curso siguiente –hasta aquí sería una pena lógica y ya contundente- sino que debe devolver el dinero de la beca, o en caso contrario, pasa a ser inhabilitado para obtener beca durante cinco años. Lo cual, supuesto que la beca cumple la función social de paliar la desigualdad económica y con el principio de igualdad de oportunidades para todo español, según reza nuestra Constitución, esa condena a cinco años supone prohibir el acceso a la Universidad o a otros estudios a un número significativo de españoles. Recientemente se ha publicado en la prensa que en Murcia hay más de doscientos casos de esos estudiantes que han de devolver el dinero adelantado de la beca, al haber suspendido medio curso. Nosotros decimos, desde el sentido común, que es casi equivalente esa sanción a la pena de muerte; es decir, a dejar sin posibilidad de futuro a muchos jóvenes. Pero, sobre todo, no vemos por ningún lado la lógica pena, o un mínimo de sentido común. Vale que el Ministerio de Ignacio Wert tiene pocos recursos y ha de administrarlos, pero aun en la modestia económica es útil el sentido común, mirar al entorno, comparar con las sanciones que se imparten en otros casos y esferas.


Curiosamente, querido lector, solo en otro sector de sanciones es tan rigurosa la ley como en este caso del becario. Es el caso del subsidio por desempleo. Si usted, desempleado, tiene la mala suerte de pasarse un solo día de sellar la cartilla del paro, ¿qué sanción tendrá? ¿Usted qué cree? Le quitan ya todo el derecho al paro, por unas horas o días en que se ha olvidado de ir a sellar. Ya no digamos la pena casi de galeras que se impone a quien, cobrando el paro, lo pillan en un trabajo esporádico de unas horas, cobrando 5 o 6 euros por hora, una cantidad próxima a la servidumbre antigua.

¿Quién tiene en su mano la vara de medir y sancionar en estos casos? No me digan que la Ley, que esa señora es muy digna y no tiene culpa de “ná”.



                                                                          Fulgencio Martínez

                                                                   Profesor de Filosofía y escritor


                                             ÁGORA OCTUBRE 2013

No hay comentarios:

Publicar un comentario