martes, 5 de febrero de 2013

¿Hay políticos buenos?

                    Publicado en La Opinión de Murcia, martes 5-2-2013
        La ociosa clase senatorial. II parte
                  ¿Hay políticos buenos?
 
Al artículo que dediqué,el pasado martes, a la ociosa clase del senador hispano, tipo Luis Bárcenas, le ha salido un hijuelo recientemente, al enterarme por este periódico -yo suelo pecar de desinformado hasta que lo leo- de que el imputado en el caso Gürtel, el exsenador Jesús Sepúlveda, y exmarido de la todavía Ministra Ana Mato, era senador por Murcia. Una Murcia virtual debía ser la que representaba dicho exsenador, a quien no se le conoce aquí ni siquiera en una visita corta, ni siquiera para ver el desfile de las esculturas de Salzillo en la procesión de Semana Santa; ni, qué decir, para saber de los problemas de esta Región. Cobró Sepúlveda, por tanto, un sueldo de senador porque el Partido le nombró para ir en las listas del Senado, por Murcia como podía ir por Guadalajara.

  Jesús Sepúlveda fue senador por Murcia nada menos que la friolera de diez años, entre 1993 y 2003, aparte de haber sido marido de la dirigente del PP y todavía Ministra Ana Mato. Como saben, la cosa tiene bigotes.A Jesús Sepúlveda lo puso Aznar de alcalde de Pozuelo de Alarcón en 2003, en plena marea del "plan urbanístico" de esa ciudad del cinturón de Madrid: léase Correa por cinturón y les cuadrará el crucigrama. Pero lo que a mí, como murciano, me indigna más es que ese señor, el ex de tantas cosas, haya sido exsenador de mi tierra y que haya cobrado por ello. Yo mismo lo hubiera sido gratis.

   Hay gente ingenua -entre los cuales tal vez me cuento- que dice que hay políticos buenos, dando a entender que son más que los malos. Hay políticos buenos, entonces, en todos los partidos, incluso en el PP, y en todas los cargos... ¿Pero en el Senado también? Ahí me vienen las dudas, sabiendo que sus señorías, los senadores, disfrutan de mucho ocio y que este (como dice el refrán) es madre de todos los vicios. O si no, vean si no está algún senador por medio de cualquier lío donde haya más de un pecado capital.

    Pero, ahora en serio, lector: ¿hay políticos buenos? Te digo lo que pienso yo: esos "buenos" suelen estar callados, ser cómplices de sus colegas y guardar silencio para poder ascender en el aparato y en el poder. Así que son falsos buenos o malos estratégicos. No hay ninguno que dé una patada cuando ve a otro de al lado robar. Listas abiertas, comisiones de investigación, reforma del código penal que comporte la no prescripción de los delitos de corrupción y de fraude fiscal, para que no se anime nadie a defraudar sabiendo la lentitud de la justicia en este país... todo eso que pide la calle, el parado y el indignado, ellos nunca lo van a consentir porque no les conviene como clase. Ni siquiera se proponen afear la conducta a los exsenadores implicados en corrupción. Al pobre exsenador Bárcenas, por ejemplo, solo le han llamado canalla cuando ha aparecido en la lista Rajoy. ¡Y pensar que al bueno del extesorero del PP solo le queda, para pasar el mes, su indemnización como senador, que seguiremos pagándole, y que ningún político, ni bueno ni malo, ha pedido que se le congele, no digo quitársela! Vaya, es que eso sería sentar un precedente. Quitarle a uno de los senadores el chollo, lo ven como abrir la veda para quitarles a todos. Son un cuerpo recio. En fin, lector, que ya estoy harto de oír que hay políticos buenos; si los hay, que salgan y denuncien. No lo harán, porque los tienen chantajeados con el caramelo de la lista (me refiero a la lista de la corrupción más profunda: la lista cerrada de las candidaturas). Solo el día en que se rompa esa dinámica impuesta por el aparato de partido y el político represente a su elector, entonces....

Fulgencio Martínez
Profesor de Filosofía y escritor

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